013 Plaza mayor, lienzo de cosas

Estándar

Esta mañana mismamente
con el sol cayendo sobre las cuatro esquinas
baja de su carrito una niña y se pone andar,
funambulista en la cuerda de sus primeros pasos.

Viéndola yo me siento en paz;
admirando esa inocencia infantil
y sus pasos primeros
ajenos ella y yo a la torre imponente
con sus matacanes y saeteras
que van disparando racimos de pájaros
por el cielo y la mente.

Por ahí cerca está la nena tropezándose.
Tantea los baldosines con la prudencia de un sabio
en cuclillas con las enrojecidas manitas
y luego se lanza a perseguir palomas
bajo la sombra de los árboles parcos
sola en el rumor de una fuente de cosas
buscando su jardín.

Ah cuánta paz en esta plaza.
Mi gran conciencia ancha y limpia.
Qué bien te entiende esta pequeña
que quiere recorrerte andando.
Qué bien vas entendiendo, muchachina,
que acabas de salir de la casa tuya
y que es en esta plaza donde empieza el mundo.

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