Padre de la Revolución Verde: “El campo indio se la juega al monzón”
November 10, 2010
Nueva Delhi, 17 mar.- Han pasado 40 años desde que sus medidas acabaron con las grandes hambrunas en la India, pero el padre de la “Green Revolution” (Revolución Verde), Monkombu S. Swaminathan, lamenta que el campo indio todavía “se la juegue al monzón“.
Swaminathan ha acuñado un nuevo término, la “greed revolution” o revolución de la avaricia, para denunciar el abuso de pesticidas y fertilizantes sin temor a las consecuencias -tanto para la tierra como para la salud de los consumidores- como las que, según los expertos, ya se aprecian en el llamado “granero de la India“, el estado de Punjab.
En entrevista con Efe, el científico, de 84 años, constató que la agricultura india tiene aún un “largo camino por recorrer“, aquejada por la baja productividad y unas infraestructuras deficientes.
“La agricultura es nuestro principal activo. No sólo sirve de base para las manufacturas, es la columna vertebral de nuestro sistema de seguridad alimentaria”, afirmó el científico, que preside la Comisión Nacional de Campesinos de la India.
En la década de 1960, junto al premio Nobel de la Paz Norman Borlaug, Swaminathan introdujo en la India variedades de semillas híbridas que revolucionaron la producción y fomentó el uso de fertilizantes y pesticidas para mejorar los cultivos.
La Revolución Verde acabó con el historial de grandes hambrunas cíclicas de la India -tres millones de personas murieron en Bengala en 1943- y le valió el reconocimiento internacional, hasta el punto de aparecer en la lista de los 20 asiáticos “más influyentes” del siglo XX según la revista “Time”.
Pero la aplicación masiva de fertilizantes y pesticidas ha sometido a la tierra a un fuerte estrés ecológico, sin llegar a eliminar la desastrosa situación económica que todavía pende sobre millones de campesinos.
“Avisé a los agricultores de que no usaran en exceso los fertilizantes y pesticidas, ni sobreexplotaran el agua, ni cultivaran la misma variedad en áreas demasiado grandes”, aseveró en la entrevista.
Además, los sucesivos Gobiernos indios fomentaron una intensa política de subsidios de fertilizantes, electricidad y grano para los pobres, pero descuidaron la inversión agrícola, la atención a los créditos campesinos y los planes de irrigaciones.
A día de hoy, Swaminathan denuncia la mala estructura de la tierra y el descuido que su país ha mostrado respecto a la reforma agraria, y critica la falta de atención que reciben las áreas rurales desde el punto de vista de la educación y la sanidad.
Esto “hace que la gente del campo siga dentro de una agricultura de subsistencia como única fuente de vida”, dijo el impulsor de la Revolución Verde, que se encuentra en Nueva Delhi para participar en la sesión del Senado indio.
La agricultura emplea en torno a dos tercios de la población india, aunque genera apenas el 18,5 por ciento de la actividad económica y su crecimiento en los últimos años ha sido raquítico, muy por debajo de los demás sectores (este año fiscal registrará previsiblemente un descenso del 0,2 por ciento, frente al aumento del 8,6 y 8,7 en industria y servicios).
En los últimos tiempos, muchos agricultores han empezado a asumir cultivos de alto riesgo, como el algodón BT, por lo que un monzón escaso en lluvias puede resultar letal para sus economías si se piensa que el 60 por ciento de la agricultura es de secano.
“Si las lluvias fallan, como ocurrió el año pasado, no existe un seguro apropiado, de forma que los campesinos se quedan secos. Y su sufrimiento extremo les lleva a quitarse la vida”, expuso el científico, aludiendo a los suicidios de agricultores, un problema relativamente nuevo y en aumento en la India.
Hace cuatro años, el 45 por ciento de los campesinos contestaron en un sondeo oficial que querían abandonar el campo, una percepción que Swaminathan propuso combatir con una política integral que potencie el empleo rural no agrario.
Porque la India, defendió, debe hacer de nuevo sus deberes agrícolas para cumplir con la “seria responsabilidad” de dar comida y agua a 1.100 millones de personas y 1.000 millones de animales de granja, claves para la cadena de alimentación.
“Al menos, el Gobierno (actual) se da cuenta del significado fundamental de la agricultura para la estabilidad social, la prosperidad agraria y el progreso rural”, se consoló.
Para el otro gran desafío, el constante deterioro de la ecología, Swaminathan ha acuñado otro nuevo concepto: la Revolución Perenne, o la manera de incrementar la producción en armonía con la naturaleza y sin causar daños ecológicos.
Mala gestión y falta de infraestructuras lastran el sector indio del agua
November 10, 2010
Nueva Delhi, 28 jul.- El aumento de la demanda, sistemas de almacenamiento y distribución deficientes y la mala gestión de las lluvias harán del agua un recurso insostenible en la India para el año 2025 si el país no acomete reformas.
Hasta ahora, la India se ha mantenido fiel a una política de altos subsidios al consumo, pero la desatención a sus deficientes redes de distribución y almacenamiento llega al punto de que el 54 por ciento del suministro se pierde por escapes.
“El país considera el agua como una materia prima gratuita, más que como un activo económico (…). Lo más significativo es que el precio está infravalorado y para compensarlo, se reciben subsidios”, asegura la Oficina Comercial Española en Delhi en su último informe dedicado al agua.
El mercado del agua en el país asiático carece de indicadores fiables y presenta datos de medición defectuosos o inexistentes, aunque según la consultora EA Water, la disponibilidad del agua y el crecimiento de la población siguen tendencias opuestas.
La insuficiencia de fondos disponibles crea además problemas de mantenimiento para las vetustas instalaciones y de construcción de sistemas de almacenaje en el país, que cuenta apenas con infraestructuras para conservar 30 días de lluvia.
“El problema no son tanto los subsidios como la mala gestión. No se valoran los recursos y existe mucha corrupción. El agua no llega a los usuarios pese a los subsidios”, expuso a Efe el analista Dipen Sheth, vicepresidente de la consultora india Brics.
Los crecimientos demográfico e industrial y los todavía desconocidos efectos del cambio climático añaden presión a la política india del agua, un recurso cuya disponibilidad se reducirá un 86 por ciento para el año 2050, según cálculos de EA Water.
Y junto a esos problemas, los expertos citan como dificultad añadida la alta estacionalidad de las lluvias, concentradas en un 75 por ciento entre los meses de junio y septiembre, con la llegada del monzón del suroeste.
Por eso, cuando el fenómeno falla -como este año-, la situación adquiere tintes de tragedia para los cientos de millones de campesinos del país, donde dos tercios de las tierras cultivables están sin acceso a irrigaciones y dependen todavía de la lluvia.
La agricultura india, pendiente de modernización, creció a un ritmo medio del 3,7 por ciento entre 2003 y 2008, muy por debajo del resto de los sectores económicos, en parte por su dependencia de los factores estacionales.
Y este año la perspectiva es poco halagüeña: el monzón de 2009 está siendo débil en el norte de la India, con lluvias que en junio estuvieron un 43 por ciento por debajo de la media y una situación preocupante en 15 de las 36 divisiones meteorológicas del país.
“Estoy cruzando los dedos para ver qué pasa al final. Aún no hemos iniciado un plan de contingencia”, aseguró hace unos días el ministro indio de Agricultura, Sharad Pawar, en declaraciones a los medios del país sobre la amenaza de sequía.
El agua destinada a usos agrícolas representa el 70 por ciento del total, aunque las industrias textil, alimentaria, papelera o energética requieren un consumo cada vez mayor, lo que repercute en la calidad y la contaminación del elemento.
Actualmente, un 15 por ciento de los acuíferos están contaminados, aunque según la Oficina Comercial Española la tasa se elevará hasta el 66 por ciento en 2030; y hay quien achaca el monzón deficiente al hollín de los contaminantes fuegos de cocina.
“El 70 por ciento de la población india usa biomasa para cocinar, lo que genera una gran nube marrón de contaminación que impide la llegada de los vientos del monzón”, explicó a IANS el científico Syed Iqbal Hasnain, del Instituto de Energía y Recursos.
Con este escenario, distintos informes económicos predicen ya para la India una crisis de sostenibilidad, que ni las autoridades ni la industria privada del agua -fragmentada y desorganizada- afrontan por ahora con garantías.
La sensualidad dorada de Klimt, recreada en el colorido universo de la India
August 23, 2010
Nueva Delhi, 21 ene 2010.- Recargados escenarios, volutas de oro y modelos de piel cobriza han servido al fotógrafo indio Rohit Chawla para homenajear con su cámara el colorido erotismo del pintor simbolista Gustav Klimt, recreado esta semana en la capital india.
La muestra, bautizada como “Klimt. La secuela“, está marcada por la sensual relectura que Chawla ha hecho con su objetivo de una docena de obras del pintor austríaco, como “Las amigas”, la popular “El beso” o el “Retrato de Adele Bloch-Bauer I“.
“Klimt es un artista que creía en la belleza“, afirmó a Efe el fotógrafo frente a su versión de esta última obra, un deslumbrante retrato de motivos ornamentales dorados y amarillos que inspiró la exposición y que el propio Chawla considera su favorito.
Durante una visita a la Neue Galerie de Nueva York, “atraído por su café vienés”, el fotógrafo se dio de bruces con la imagen de Bloch-Bauer: “allí estaba, todo volutas de oro, cuadrados brillantes” reduplicándose en “permutaciones caleidoscópicas”.
“Así empezó mi viaje”, cuenta Chawla en su exposición.
Para cambiar el mundo imaginado de Klimt (1862-1918) por el objetivo de su cámara, Chawla recurrió a la ayuda del artista indio Manoranjan Mukherjee, quien durante seis meses creó a mano los accesorios, las bisuterías y los iconos del escenario.
“Literalmente pegó un tesoro de joyas imaginarias que acorazó a las modelos”, dice sobre Mukherjee el libreto de la muestra, cuyas obras han sido encargadas por la compañía tecnológica india Birdgroup para su calendario anual.
En este “humilde tributo fotográfico” a Klimt, Chawla se ha decantado por los retratos femeninos, para los cuales ha contado con la participación de actrices y modelos indias, como Chitrangada Singh, Ayesha Thapar o Blanca Dixit Peralta.
Su sensualidad pone cara a los barrocos vestidos, los motivos geométricos y la “lujuria bizantina” del universo de Klimt, uno de los mayores exponentes del modernismo y simbolismo pictóricos de la decadencia finisecular decimonónica y los inicios del siglo XX.
“Trabajar con modelos indias fue una decisión deliberada. Nueva Delhi está llena de modelos extranjeras y habría sido fácil trabajar con ellas. Pero no es el color de su piel lo que hace destacar a las mujeres de Klimt. Bastaba un aire”, dijo el fotógrafo.
Una entrada de exuberantes dalias deja paso a las fotografías, en una gran sala de la Galería de Artes Visuales de Nueva Delhi donde varias muchachas comentan los detalles de “El beso” y algunos extranjeros se pasean al son de las arias de “La Bohéme“.
Chawla ha retratado a su Judith surasiática, que sostiene -senos cubiertos- la cabeza de un Holofernes decapitado; también a las jóvenes descaradas que abrigan, ojos abiertos, a una durmiente virgen, y a la médica Hypeia mientras juguetea con su serpiente.
Junto a las fotos en la amplia sala, los organizadores han expuesto algunas de las joyas y elementos decorativos -hechos con plástico, lona y también con refulgentes cristales Swarovski- utilizados durante el proyecto, iniciado el pasado julio.
“¿Cómo se reconstruye el eclecticismo de Klimt? Mezclando carne sólida con ornamentos fantásticos”, ha concluido Chawla.
El fotógrafo llevará ahora a Viena su exposición -”tiene sentido que vaya a su propia casa”-, y según declaró a Efe, se plantea entablar un diálogo con galerías españolas para que esta llamativa recreación india de las musas de Klimt pise suelo español.
Luego, las coloridas espirales del pintor austríaco dejarán paso a un nuevo tributo, según reveló Chawla, esta vez dedicado al francés Paul Gauguin y sus ensoñaciones tahitianas
“Misión Ganges Limpio”, el nuevo plan de la India para salvar su río sagrado
August 23, 2010
Nueva Delhi, 20 dic.- Preocupado por la masiva polución que sufre el Ganges, el Gobierno indio ha tenido que destinar partidas millonarias a un nuevo plan para purificar el principal río sagrado de los hindúes, que da sustento a cientos de millones de personas.
“La situación es grave: hay áreas con tanta polución que nada puede vivir en ellas. La contaminación y la explotación excesivas son los principales problemas del río”, dijo a Efe el experto Parikshit Gautam, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
El Gobierno creó este año la Autoridad Nacional de la Cuenca del Ganges (NGRBA), que decidió en su primera reunión, en octubre, eliminar por completo los vertidos sin tratar de aguas residuales o industriales en el río de aquí al año 2020.
Pero la tarea se presenta titánica: según el titular indio de Medioambiente, Jairam Ramesh, el Ganges recibe cada día 3.000 millones de litros en vertidos, y dos tercios de esta cantidad pasan al caudal sin ningún tipo de purificación previa.
Para paliar la alarmante situación, el Gobierno estima necesaria una inversión de unos 3.200 millones de dólares en los próximos diez años en instalación de infraestructuras dentro de la “Misión Ganges Limpio“, para lo que cuenta ya con apoyo del Banco Mundial.
“(El río) está presionado por la producción en expansión, las industrias y el desarrollo urbano”, dijo este mes en Nueva Delhi el presidente de esa organización, Robert Zoellick, tras acordar una ayuda inicial al proyecto de 1.000 millones de dólares.
“El Banco comenzará su compromiso fomentando el intercambio de experiencias relevantes. Esperamos que esto ayudará a mejorar la gestión de esta gran cuenca fluvial que sustenta a 400 millones de personas sólo en la India”, añadió.
Tras un plan datado en 1985 que, según los activistas, terminó en fracaso, el Gobierno ha decidido ahora repartir el gasto entre la administración central y las regionales, que deberán elaborar informes cíclicos sobre el estado de las zonas más contaminadas.
La cuenca del Ganges nutre de vida a un tercio de las tierras que forman parte de la India y su paso por el subcontinente no sólo atestigua la existencia de civilizaciones milenarias, sino que presta sustento a una de cada doce personas del mundo.
Pero es además mucho más que un río: los hindúes lo consideran sagrado y a él acuden cada año en peregrinación millones de personas, alentadas por el hecho de que sus aguas no sólo lavan los pecados, sino que liberan del ciclo de las reencarnaciones.
Al paso por la ciudad de Benarés, el Ganges contiene 60.000 bacterias fecales coliformes por cada 100 mililitros, 120 veces más que el límite considerado seguro para el baño, lo que no disuade a los peregrinos de entrar en sus aguas para purificarse.
“Los festivales religiosos llevan ocurriendo muchos años, hay muchas ferias. Pero esto puede mejorarse, por ejemplo tomando medidas de higiene para que el río no quede afectado por las malas condiciones de salubridad”, afirmó Gautam.
Aparte de los residuos biológicos, numerosas industrias peleteras situadas en la ribera vierten desechos de cromo y otros metales al caudal del río, que está sometido a una intensa presión por la construcción masiva de presas en sus afluentes.
Según la WWF, el 95 por ciento del agua del Ganges es desviada de su cauce antes de su desembocadura, lo cual incrementa la presencia de sedimentos y causa la muerte o la migración de las especies autóctonas, como el delfín del Ganges.
“Está confinado en algunas franjas aisladas entre sí. Estimamos que quedan sólo unos 2.000 delfines en el sistema gangético y su población está en franco declive”, mantuvo el experto, en alerta por la amenaza extra que puede suponer el cambio climático.
La solución, aseguró, pasa por acabar con la contaminación industrial y garantizar un nivel mínimo en el caudal, algo que sólo puede lograrse con el plan estatal “si los objetivos y el desarrollo son los adecuados”, a diferencia de lo ocurrido hasta ahora.
Desde Gandhi hasta hoy, el ayuno como arma política
August 23, 2010
Nueva Delhi, 14 dic 2009.- Desde conseguir la emisión de una liga de criquet a la partición de un estado federal, el recurso del ayuno sigue dando réditos en la India, inspirado en la lucha del “mahatma” Gandhi y con fuerte base en la religión hindú.
Los resultados de la huelga de hambre como arma de presión política han vuelto a quedar de manifiesto estos últimos días con el anuncio gubernamental de partición del estado sudoriental de Andhra para crear el de Telangana, tras los 11 días de ayuno del líder regional K.Chandrasekhara Rao.
Se da la circunstancia de que el propio Andhra nació en la década de 1950 de otra huelga de hambre: la que costó la vida a Potti Sriramulu, cuya muerte luchando por una patria para los indios de lengua telugu generó una fuerte tensión política que el Gobierno actual ha intentado evitar.
Pero el anuncio de creación de Telangana ha desatado una tormenta de protestas y dimisiones de diputados regionales, uno de los cuales, L. Rajagopal, fue detenido hoy durante unas horas cuando regresaba a Hyderabad con intención de emprender su propio ayuno de protesta porque, alegaron los agentes, “no tenía permiso para ello”, según la agencia IANS.
La popularidad de los ayunos bebe de la influencia del “mahatma” (gran alma) Gandhi, quien recurrió con frecuencia a ellos para luchar contra la violencia sectaria y también para lograr su propósito político, la independencia de la India, obtenida en 1947.
La táctica del padre de la independencia india, inspirada en los ayunos aún vigentes en el hinduismo o el jainismo, ha servido de ejemplo en las últimas décadas a políticos y ciudadanos.
Monjes budistas que claman por la independencia del Tíbet o sacerdotes hindúes que quieren más ayudas para sus templos, aldeanos con demandas de mejores carreteras, o profesores y enfermeros que quieren más salarios, todos ellos se han hecho escuchar en los últimos meses haciendo huelgas de hambre.
En abril, los presos de la cárcel de Calcuta dejaron de comer hasta conseguir que la dirección del centro accediera a darles por televisión la liga de criquet, un deporte tan popular que los jugadores de la selección de hockey también ayunaron para exigir la misma atención en las secciones deportivas de los medios indios.
En la presente edición del programa “Gran Hermano”, uno de los concursantes decidió dejar de comer y beber para lograr que una de sus compañeras de aventura televisiva se rindiera ante su amor.
“Si no me dice ‘te quiero’, no como”, repetía demacrado pero, tras 36 horas de indiferencia de su amada, abandonó la estrategia gandhiana y se aplicó a otros menesteres.
“A los problemas incontables que plagan la India hay que añadir una práctica frecuente. Cada día, algún grupo de idiotas lanza una huelga de hambre”, se quejaba un internauta en el foro “Searchindia.com”, a propósito de la protesta telangana.
Ejemplo sonado fue el de la líder bengalí Mamata Banerjee, que ayunó durante 25 días encima de un escenario montado en 2006 en las calles de Calcuta (noreste) para lograr la paralización de una planta de coches de Tata Motors, que finalmente consiguió.
O el caso del octogenario jefe de Gobierno de Tamil Nadu (sur), M. Karunanidhi, quien apareció una mañana del pasado abril tumbado en una cama frente a la playa de Chennai y ayunó durante seis horas para pedir el fin de la guerra en Sri Lanka.
Sabedor de la simpatía social que obtienen los ayunos en la India, el Gobierno suele acceder a negociaciones para aplacar a los huelguistas, como sucedió con Banerjee o con Rao.
Para el comentarista político Amulya Ganguli, con el precedente del fallecimiento de Sriramulu en 1952, “si alguien puede reunir el valor suficiente para cortejar a la muerte, es virtualmente imposible que un Gobierno rechace su demanda”, al menos en un estado tan importante como Andhra.
Porque a veces el esfuerzo resulta infructuoso, como le ha ocurrido a la activista del remoto estado de Manipur Irom Sharmila, que está siendo alimentada forzosamente por la nariz tras ocho años recurriendo a los ayunos para exigir la retirada de los poderes especiales del Ejército en el conflictivo noreste indio.
Nuevo ingrediente para la gran ensalada india: la región de Telangana
August 23, 2010
Nueva Delhi, 10 dic 2009.- La gran ensalada de las identidades indias contará pronto con un nuevo ingrediente político, tras la decisión del Gobierno de crear al suroeste la región de Telangana a raíz de una huelga de hambre “hasta la muerte” emprendida por un líder local.
“Va a iniciarse el proceso de formar el estado de Telangana. Una resolución apropiada será presentada en la Asamblea regional (de Andhra)”, dijo el ministro indio de Interior, P. Chidambaram, según un comunicado emitido la pasada medianoche.
Los habitantes de Telangana llevaban décadas quejándose de la desatención del Gobierno y el atraso económico que sufren en el Estado del que serán desgajados, Andhra, con el que comparten la lengua telugu aunque con giros y un acento propios.
Los dirigentes de Telangana comenzaron a pedir la separación de las dos regiones en la década de 1970, y la protesta tomó un carácter violento en 1979, cuando 369 personas murieron víctimas de enfrentamientos y disparos de la Policía.
Y la presión popular llevó a los principales partidos indios -el hoy gubernamental Partido del Congreso y el opositor Bharatiya Janata Party- a apoyar la pretensión de los telanganos en diferentes elecciones, pero ninguno dio el paso definitivo al llegar al poder.
Hasta que los regionalistas decidieron ponerse bravos: hace doce días, el líder de la formación Telangana Rashtra Samiti (TRS), K. Chandrasekhara Rao, inició un “ayuno hasta la muerte” que generó una ola de protestas estudiantiles y parece haber ablandado al actual Gobierno, del Partido del Congreso.
El anuncio del ministro fue recibido con alegría en la ciudad de Hyderabad -un importante centro de servicios- y los diez distritos que compondrán supuestamente Telangana, situados en las depauperadas zonas del interior en el norte de Andhra.
Según IANS, varios líderes y militantes del TRS acudieron anoche a celebrar la decisión fuera del Instituto Nizam de Ciencia Médica (NIMS), donde Chandrasekhara Rao anunció poco después que ponía fin a su ayuno y se bebió un zumo de limón.
“Es un paso en la dirección correcta y le damos la bienvenida. Esperamos ver una hoja de ruta clara para la formación del Estado de Telangana”, afirmó el hijo del huelguista -y también diputado-, K. Tarakarama Rao sobre el anuncio de Chidambaram.
La resolución debe obtener el visto bueno de la Asamblea de Andhra -donde el Partido del Congreso tiene mayoría absoluta- y desde allí viajará al Parlamento central, que deberá aprobar por ley el estatus de Estado para la patria de los telanganos.
De culminar la división de Andhra y Telangana, quedarán en la primera 13 distritos -nueve costeros, los más ricos, y cuatro del interior-, con unos 40 millones de habitantes, mientras que la segunda tendrá una población de unos 35 millones de personas.
Y además, el Gobierno deberá decidir el papel de la ciudad de Hyderabad, situada en el corazón de Telangana pero considerada clave por los líderes de Andhra, que han pedido darle un estatus de “territorio de la Unión” para servir de capital a ambos estados.
Desde la independencia, en 1947, la creación de los estados indios ha seguido un proceso ad hoc: algunas regiones lograron su objetivo por razones culturales o históricas, mientras que otras fueron un mero intento de acomodar intereses en el complejo puzzle político indio.
Bajo el proceso late el juego de los sentimientos de pertenencia en la India, sometido a brechas de religión, etnia y casta, que a menudo actúan superpuestas y convierten en un desafío el formar regiones basadas en un solo bloque identitario.
Tras un período de estabilidad sólo aparente, el Gobierno de la India se avino en el año 2000 a la creación de tres nuevas regiones, llevado por el impulso de los líderes locales: Jharkhand (noreste), Chattisgarh (centro-este) y Uttarkhand (norte).
Tras Telangana, todo hace pensar que el proceso de fragmentación no se detendrá: con insistencia demandan el estatus de región los líderes políticos de Gorkhaland, en Bengala (noreste), o de Bundelkhand, en Uttar (norte).
De conseguir su objetivo, acompañarán a las 28 regiones y siete territorios dibujados actualmente en todos los mapas del país, que de todos modos habrá que reemplazar para incluir a Telangana si el Gobierno concluye el proceso legislativo prometido.
Víctimas aún sufren secuelas del escape industrial de Bhopal 25 años después
August 23, 2010
Nueva Delhi, 2 dic 2009.- La demanda de justicia y las secuelas que continúan sufriendo las víctimas marcan el 25 aniversario del escape tóxico en la ciudad india de Bhopal, considerado por muchos como la peor catástrofe industrial de la Historia.
“La situación es muy mala. En muchos sentidos, es peor de lo que era antes. El Gobierno protege los intereses de las grandes corporaciones”, dijo a Efe el jefe del Grupo de Información y Acción de Bhopal, Satinath Sarangi.
Su organización, según cuenta él mismo por teléfono, atiende diariamente a unas 150 víctimas de un suceso que causó la muerte inmediata de 3.000 personas, aunque la cifra total de fallecidos podría rondar los 25.0000.
A las 00.05 del 3 de diciembre de 1984, 40 toneladas de “humo blanco” -una mezcla tóxica de metisocianato- provenientes de la planta de la empresa de pesticidas Unión Carbide llenaron el aire en los barrios cercanos con efectos devastadores.
Miles de ciudadanos de Bhopal se echaron aterrados a las calles para huir del gas y alcanzar los hospitales, aunque los centros quedaron pronto sobrepasados y muchas personas agonizaron durante horas mientras el aire tóxico penetraba en sus pulmones.
Una investigación posterior halló varios fallos de seguridad en la planta, donde las alarmas sonoras estaban apagadas cuando ocurrió el accidente, aunque Unión Carbide mantiene que el escape fue causado por un “sabotaje deliberado”.
“Alguien echó agua deliberadamente en el tanque de almacenamiento del gas y esto causó una masiva reacción en cadena”, afirma sobre los hechos Unión Carbide, que se deshizo en 1994 de la fábrica, que hoy está en manos de la estadounidense Dow Chemical.
El escape tóxico causó la muerte inmediata de 3.000 personas, según el Tribunal Supremo de la India, aunque varias asociaciones médicas han elevado hasta 25.000 los fallecidos desde entonces debido a las dos tragedias: el escape y la polución subsiguiente.
“Aquel 3 de diciembre, quienes murieron, murieron. Pero esperábamos al menos que los demás se recuperarían en el futuro. Nunca sucedió”, cuenta a Efe Rashida Bee, una superviviente que dirige hoy en día la fundación Chingari, de ayuda a las víctimas.
Pese a los esfuerzos de limpieza, se calculan en unas 5.000 las toneladas de residuos tóxicos en la zona afectada, y unas 30.000 personas continúan todavía hoy consumiendo agua envenenada de los alrededores por falta de acceso a agua potable.
“Muchos de los elementos químicos encontrados en el suministro de agua son agentes cancerígenos conocidos o sospechados”, afirmó esta semana la organización británica Bhopal Medical Appeal en un estudio sobre la calidad de los acuíferos que rodean la planta.
Veinticinco años después de los hechos y tras incontables retrasos y trabas, son ya 572.000 personas las que han recibido compensaciones, aunque según Sarangi esta cifra no incluye a los niños que han ido naciendo con malformaciones.
La actual dueña de la planta, Dow Chemical, insiste en que no tiene responsabilidad sobre el accidente, ya que Unión Carbide aceptó en 1989 un acuerdo extrajudicial para pagar 470 millones de dólares, que fueron usados para compensar a las víctimas.
Pero los activistas exigen a la actual propietaria que limpie la zona de vertidos contaminantes, proporcione cuidados médicos a las víctimas y colabore en la extradición del responsable de Unión Carbide Warren Anderson, hoy prófugo de la justicia india.
“El Gobierno no ha hecho nada. La gente todavía utiliza el agua. Queríamos que el Gobierno presionara a Dow Chemical porque es la compañía que debe asumir la responsabilidad, pero lo triste es que les están protegiendo”, dijo a Efe Rashida Bee.
Las autoridades de Madhya -la región de Bhopal- anunciaron en noviembre que aprovecharían el aniversario para abrir la planta al público y demostrar que era segura, pero luego dieron marcha atrás excusándose en un código de conducta que rige en período electoral.
“La fábrica abrirá, pero quizá en enero, una vez que termine el proceso electoral (municipal)”, dijo la semana pasada el ministro de Ayuda y Rehabilitación regional, Babulal Gaur.
Autoridades y activistas defienden la construcción de un memorial para recordar la tragedia, aunque estos últimos critican que el Gobierno regional presupueste para el monumento un coste cuatro veces mayor que lo gastado estas décadas en ayudar a las víctimas.
Se cumplen, entre la devoción y el rencor, 25 años del asesinato de Indira Gandhi
November 5, 2009
Nueva Delhi, 31 oct 2009.- La devoción y el rencor se mezclan en el recuerdo de Indira Gandhi a los 25 años de su asesinato, conmemorado hoy con respeto por cientos de millones de indios pero no por la minoría sij, que le recrimina aún el ataque a su templo sagrado.
En los últimos días se han multiplicado las referencias, los especiales de televisión y las muestras de cariño que le dedican sus herederos -su nuera Sonia Gandhi y sus nietos, Rahul y Priyanka-, quienes mantienen el control del gubernamental Partido del Congreso.
“En esta ocasión sombría, debemos recordar y reflejarnos en su simple y austera forma de vivir y conducirse. Sigamos guiados por ella”, pidió la italiana Sonia, hoy líder del partido, en el último número de la revista interna de la formación.
El 31 de octubre de 1984, Indira Gandhi, por entonces primera ministra, fue tiroteada por dos de sus guardaespaldas sijs cuando salía de casa camino de una entrevista con el actor británico Peter Ustinov.
Indira pagó así haber ordenado el asalto a sangre y fuego en junio anterior del Templo Dorado de Amritsar, donde se habían atrincherado radicales armados, en una operación que causó cientos de muertos.
El magnicidio desencadenó gravísimos disturbios y una matanza callejera de sijs en Delhi que se cobró la vida de 3.000 personas, unos hechos que las organizaciones sijs más radicales recordarán el 3 de noviembre con una huelga.
“Al atacar el Templo Dorado, Indira escribió la historia negra de los sijs. Su asesinato no fue sino una reacción emocional, pero ahora los sijs hemos pasado página”, aseguró a Efe Darmegh Singh, secretario de la organización que controla los templos de esta fe, el SGPC.
A diferencia de los sijs, millones de indios valoran todavía el legado político de Indira Gandhi y citan como su mayores logros el haber partido Pakistán en dos con la creación de Bangladesh en 1971 -el Ejército indio ayudó a los bangladeshíes en esa guerra- y las primeras pruebas atómicas indias, desarrolladas tres años después.
Pero sus detractores critican su autoritarismo y, sobre todo, el haber estado detrás del episodio más negro desde la independencia india: la declaración de un estado de excepción, en 1975, que llevó a miles de opositores a la cárcel e impuso la censura en los medios.
Indira justificó la medida por la tensión política y social que sufría el país, pero la mayoría de los historiadores coinciden en que sólo pretendía desbaratar un proceso judicial por irregularidades electorales que la habría apartado del poder.
La primera ministra revocó el estado de excepción un año y medio después, y aunque los ciudadanos la castigaron con una derrota en las urnas, volvió al poder en los comicios de 1980, meses antes de la muerte en accidente de su hijo menor y delfín político, Sanjay.
“Ella era mi ídolo en aquellos momentos -dijo hace unos meses su nieta Priyanka, hija del también asesinado Rajiv Gandhi-. Supongo que la gente la recuerda como una persona dura, pero para sus nietos era la mejor abuela y la más dulce”.
Indira buceó en las políticas de su padre, Jawaharlal Nehru: se alineó con la Unión Soviética -el presidente de EEUU Richard Nixon se refirió a ella como una “bruja“- y trató de desarrollar la industria y acabar con la pobreza endémica de la India.
Pero lejos del estilo de su padre, Indira inauguró la era del populismo político: nacionalizó la banca, se rodeó de fieles -no necesariamente capaces- y gobernó a golpe de eslóganes como “Acabemos con la pobreza” o el famoso “India es Indira” que coreaban sus partidarios.
Todavía hoy da sus frutos aquella manera de entender la política, si se toma como referente de popularidad el memorial capitalino establecido en su casa, donde los visitantes pueden ver fotografías familiares o el sari marrón que llevaba cuando murió.
Cada mañana, la vivienda de Indira, adyacente a su oficina, se llena de miles de modestos gujaratíes, bengalíes de cara acolchada e indios sureños de piel oscura que vienen a Delhi tras días de autobús y se detienen en primer lugar ante la placa en el punto donde fue tiroteada.
El texto de la placa es suyo: “Si muero violentamente, como algunos temen y unos pocos planean, sé que la violencia estará en el pensamiento y la acción del asesino, no en mi muerte, porque no hay odio tan oscuro que eclipse el amor por mi gente y mi país”.
Día internacional de la pobreza: cifras y causas de la endémica pobreza india
November 5, 2009
Nueva Delhi, 16 oct 2009.- En vísperas del Día Internacional por la Erradicación de la Pobreza, la India sigue siendo hogar para un tercio de los más pobres del mundo, víctimas de la alta presión demográfica, la dependencia agrícola, el analfabetismo y el rígido sistema de castas que aún constriñen el futuro del país.
Según el Banco Mundial, el 41,6 por ciento de los indios vivía en 2005 con menos de 1,25 dólares diarios (0,84 euros), la línea internacional de la pobreza, que el Gobierno indio reduce a 12 rupias (un cuarto de dólar ó 0,17 euros).
La India inició la liberalización de su economía a principios de la década de 1990 con un 36 por ciento de pobres “oficiales” y redujo ese porcentaje al 28,6 en 2000 y al 27,5 en 2005, un ritmo que convierte en quimera el cumplimiento del “objetivo del milenio” de la ONU de 2000 que pretendía reducir la pobreza a la mitad para 2015.
“La verdadera razón de la pobreza está en que las políticas públicas no están orientadas a una buena gobernación ni están formuladas apropiadamente. No se genera trabajo, no hay atención sanitaria, ni educación”, explicó a Efe el sociólogo Dipankar Gupta.
En el siglo XIX, la India llegó a poseer el 16 por ciento de la riqueza mundial, pero el país no logró conectarse a la revolución industrial.
Tampoco ayudó a la reducción de la pobreza la política de los años posteriores a la independencia (1947), que sujetó a la industria privada con un complejo sistema de licencias y abocó al país a un crecimiento menor que el de los “tigres asiáticos“.
Pese al fuerte crecimiento del PIB y las últimas dos décadas de liberalización, la mayoría de los indios siguen atados al campo, un sector de magro crecimiento y peso económico decreciente.
La agricultura ocupa a dos tercios de la población, pero sólo genera el 17,8 por ciento del PIB. Según el Banco Mundial, precisa reformas y no es “ni económica ni ambientalmente sostenible“.
“La agricultura nunca podrá crecer al mismo ritmo que los demás sectores. La solución para nuestro crecimiento pasa por mover a los trabajadores desde los sectores agrícolas hacia los demás”, aseguró a Efe el ex presidente del Consejo Económico de la India Suresh Tendulkar.
En las zonas rurales, donde viven el 75 por ciento de los pobres, sigue además vigente el sistema de castas, una estructura que aboca a los peor situados en él a ocuparse en las tareas que nadie más quiere y bajo condiciones ímprobas.
Sin embargo, los analistas indios confían en que el desarrollo manufacturero y de los servicios llevarán aparejada una progresiva migración a las ciudades y, de rebote, la pérdida de significado de este jerárquico sistema, para algunos causa última de la pobreza del país.
“El sistema de castas se ha colapsado. Los terratenientes ya no ocupan la posición que tenían y ya no pueden movilizar como antes a la población. La casta no desaparecerá, pero continuará sólo como un fenómeno de identidad y amor propio”, predijo Gupta.
Por prometedor que sea su futuro, la India sigue sufriendo graves carencias en el plano del desarrollo humano: el 15,5 por ciento de los indios no vive más de 40 años, una de cada tres personas no saben leer y el 47 por ciento de los niños están malnutridos.
Un informe de ActionAid difundido hoy con ocasión del Día Mundial de la Alimentación revela que el país ha añadido 30 millones de personas a sus filas de hambrientos desde mediados de la década de 1990.
“El lado oscuro del crecimiento económico indio ha sido que los grupos sociales excluidos han sido más marginalizados”, constató el director de ActionAid India, Babu Matthew, según la agencia IANS.
Y todo ello pese a la aprobación de leyes y programas para combatir la pobreza cuya “implementación sigue siendo un reto masivo en ausencia de reconocimiento de los derechos de los pobres”, según el responsable de Derecho a la Alimentación de esta ONG, Amar Joyti Nayak.
En opinión de Gupta, los esfuerzos del Estado desde la independencia -subsidios alimentarios, control de precios, mejoras de técnicas agrícolas, medidas educativas- sí repercutieron en el fin de las grandes hambrunas, pero es hora de dar el siguiente paso.
“El Estado -concluyó- debe ejercer su liderazgo para fomentar un cambio de modelo, invertir en salud, en educación. No habrá cambios si las elites indias se preocupan sólo de sí mismas. Los pobres no lucharán si ven que puedan perder la subvención de combustible“.
La corrupción corroe las perspectivas de desarrollo de la India
November 5, 2009
Nueva Delhi, 2 mar 2009.- Con su poderosa burocracia, su clase política intocable y los ubicuos intermediarios, la India se enfrenta mal armada a una corrupción masiva, que resta al PIB, según estimaciones de economistas, 1,5 puntos de crecimiento anual.
Aunque no existe un cuadro completo de la corrupción en la India, hay datos que apuntan a un fraude generalizado en algunos de los planes de financiación pública: al menos el 70 por ciento de los fondos rurales no llega a su destino, según los expertos citados en “La hora de las reformas económicas” de Gilbert Étienne.
“Hemos establecido tres tipos de corrupción: la del sector corporativo, la corrupción política y la que afecta al hombre común, en el día a día”, dijo en entrevista con Efe el vicepresidente de Transparencia Internacional en la India (TII), S.K. Agarwal.
Su organización presentó en 2008 un informe sobre la percepción que tienen las familias más pobres sobre la corrupción, con resultados demoledores para instituciones como la Policía, los partidos políticos o los organismos encargados de la distribución de comida.
Más de un 40 de los encuestados, procedente de familias que viven bajo el umbral de la pobreza, aseguró haber pagado sobornos o usado contactos en su relaciones con la Policía y los servicios de vivienda y propiedad.
El total de las cantidades ilegales aportadas por los más pobres para obtener servicios básicos, según TII, ascendió el año pasado a 180 millones de dólares, una cantidad importante si se tiene en cuenta que viven con apenas 12 rupias (0,23 dólares, al cambio actual) por persona y día.
“No hay interés político en acabar con la corrupción, se lamentó Agarwal. Burócratas y políticos son responsables y se benefician del fraude, por ejemplo, financiando campañas electorales. Así que no serán ellos quienes cambien las cosas”.
En los últimos años han sido notorios en la India varios casos de asesinato o degradación laboral de “whistle-blowers” (delatores), como se conoce a quienes denuncian los casos de fraude y corrupción dentro de su institución.
Uno de ellos es el funcionario M.N. Vijayakumar, quien lucha contra la corrupción de las instituciones públicas de la región de Karnataka (suroeste) y está siendo sometido a un acoso incesante, aseguró a Efe por teléfono su esposa, Jayashree.
“Está luchando solo. Ha sido cambiado de puesto ocho veces y ha sufrido tres intentos de asesinato. Nadie investiga. La corrupción es masiva, ocurre abiertamente”, denunció este ama de casa de Bangalore, que creó una página web para denunciar el fraude y ha llegado a pedir la suspensión de su marido “para protegerle”.
Según Jayashree, los policías de la región deben pagar cantidades de hasta 30.500 dólares para obtener ascensos, lo que los lleva a endeudarse y a aceptar luego sobornos y practicar la extorsión para pagar esa deuda.
En Karnataka, una de las regiones más corruptas de la India, ha llegado a circular un impreso con las “tarifas” para la cremación de los muertos: dos dólares por sacarlo de la furgoneta, tres por lavar el cadáver, 20 dólares por enterrarlo.
Según el economista Sanjay Sanyal, de cada 100 dólares destinados para construir carreteras en la capital regional, Bangalore, sólo 40 se emplean en ello: 20 dólares son el margen de beneficio del constructor y los otros 40 van al bolsillo de los políticos.
“Los tentáculos de la corrupción afectan al mundo corporativo, a la pequeña y la gran empresa. Salvo quizá la familia Tata, los grandes nombres de las compañías indias, ¿llegaron a lo más alto sin tacha?“, se cuestionó Agarwal.
De acuerdo con Transparency International, las empresas indias están entre las que pagan más sobornos del mundo cuando hacen negocios, por detrás de Rusia, China o México y por delante de Brasil.
La India sufre impagos de las facturas de teléfonos, robos de carbón en las minas y de conexión eléctrica, una multimillonaria evasión fiscal, malos créditos bancarios y malversaciones de fondos públicos a menudo sin castigo por la lenta marcha de la justicia.
Según Agarwal, una solución a largo plazo vendrá del gobierno electrónico: si los ciudadanos pueden resolver sus problemas en la red, dijo, se reducirá su dependencia de los intermediarios.
Y a la busca de arreglo, en la India proliferan originales pero insuficientes iniciativas privadas contra la corrupción, como la de una asociación que creó billetes de cero rupias para pagar con ellos a los guardas de tráfico corruptos.




















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