“Yo no soy un pájaro”

December 14, 2008

Vídeo: Chal Ud Ja Re Panch.

Cuando el viejo general Pervez Musharraf, derrotado en las urnas, tuvo que dimitir del cargo de presidente, cuentan que un ayudante llegó a su despacho y le pilló escuchando su canción favorita: “Vuela, pájaro, vuela”. Su ayudante se preguntó si sondeaba marcharse al exilio. “No, yo no soy un pájaro -le respondió Musharraf-. Y me quedo en Pakistán”.

Actualización 07/10/09. Musharraf vive en Londres bajo una fuerte protección policial y vive de dar conferencias en universidades de los Estados Unidos. No se plantea volver a Pakistán. Al menos, por el momento.

Un complejo de presas dejará sin casa a 200.000 personas en la India

December 14, 2008

Nueva Delhi, 2 ene 2007.- Unas 200.000 personas verán sus tierras y casas anegadas por las aguas tras la inauguración de una de las mayores presas indias, en el río occidental de Narmada, según denunciaron hoy cientos de activistas reunidos frente al Ministerio de Justicia Social, en Nueva Delhi.
Inaugurada este pasado fin de semana, la presa “Sardar Sarovar“, con 121,92 metros de alto y una longitud de 1.250 metros, proporcionará agua a 36 millones de personas y tendrá una capacidad generadora de 1.450 megavatios de electricidad, tras unas obras de construcción maratonianas que comenzaron en 1987.
Y, sin embargo, el proyecto, uno de los más costosos del país, ha alimentado una poderosa controversia porque supondrá el desplazamiento de 200.000 personas procedentes de 244 pueblos, y anegará una superficie de 380 kilómetros cuadrados (mayor que la isla de Malta), con gran impacto patrimonial y medioambiental.
Desde su inicio, las protestas han sido canalizadas por el grupo Narmada Bachao Andolan (Movimiento para Salvar Narmada), que se manifestó hoy frente al Ministerio de Justicia Social para que las 40.000 familias afectadas reciban ayudas.
“Este es un proyecto criminal que conculca todas las leyes. En la zona hay 200.000 personas que perderán la tierra cultivable y carecen de ayudas para irse de allí. El Gobierno debe saber que no dejaremos Narmada mientras la gente no reciba sus compensaciones”, dijo a EFE la líder del movimiento, Medha Patkar.
Sardar Sarovar es la mayor presa del proyecto, un macro-complejo de 30 pantanos en el río Narmada que afectará a cuatro regiones del oeste de la India, después de un largo proceso judicial en el que los tribunales modificaron en cinco ocasiones la altura permitida de la construcción.
Aunque el gobernador de la occidental región de Gujarat, Narendra Modi, inauguró la presa este fin de semana, Patkar subrayó que algunos de los canales del proyecto aún están incompletos, y que las autoridades no han previsto todavía ayudas ni medidas para nuevos asentamientos de la población.
“Con la llegada del monzón, las aguas anegarán el sustento y la vivienda de más de 40.000 familias”, denunció Patkar, entre cánticos de los manifestantes.
La primera piedra fue depositada simbólicamente por el entonces primer ministro, Jawaharlal Nehru, en el año 1961, pero los trabajos de la presa comenzaron mucho más tarde, en 1987, con la oposición de varios grupos de activistas y personalidades como la escritora Arundhati Roy.
El Banco Mundial también se desmarcó del proyecto en la década de 1990 por estimar que las críticas estaban bien fundamentadas, tras haber dado un apoyo inicial a la presa de 440 millones de dólares (340 millones de euros).
No obstante, el Gobierno de la región de Gujarat no comparte los reproches al complejo, y, según dijo a EFE su portavoz, Bagesh Jha, la presa tendrá un “gran impacto positivo sobre las irrigaciones, la electricidad y el abastecimiento de agua”, además de simbolizar “el ‘boom’ económico que vive la India“.
“No es justo que haya quejas. El pantano ha creado mucho empleo, y estamos teniendo cuidado con los afectados y hemos otorgado ayudas suficientes”, aseveró.
Sardar Sarovar, que ha dado trabajo a cientos de miles de personas anualmente, prevendrá inundaciones y contendrá el avance de las arenas del desierto, con irrigaciones que alcanzarán 18.000 kilómetros cuadrados y abastecerán de agua a 8.215 pueblos, según los datos oficiales.
Entre familias afectadas, fondos escasos y problemas con la Justicia, la construcción ha seguido un tortuoso proceso desde que Nehru puso hace 46 años la primera piedra, hasta que el último día del año una máquina activada por el gobernador de Gujarat depositó el último cubo de cemento en la estructura.
La India ha dado un gran salto adelante. El pantano cambiará el futuro del país”, dijo Modi al pulsar el botón.

Polémica por labor policial en el caso de los 17 niños violados y asesinados

December 14, 2008

Nueva Delhi, 31 dic 2006.- Los dos acusados por la violación y asesinato de un mínimo de 17 niños de la ciudad de Noida, próxima a Nueva Delhi, continúan bajo custodia de las autoridades, mientras crece la polémica sobre la posible negligencia policial en la investigación del caso.
A pesar de que en un primer momento el peso de la acusación recayó sobre un empleado del hogar de 30 años, Satinder, que confesó los asesinatos, a última hora de ayer la Policía informó de que el principal cerebro de los crímenes era presuntamente el empleador de Satinder, el empresario Mohinder Singh Pandher.
La Policía ha descartado también la relación del caso con el tráfico de órganos, una hipótesis manejada en un primer momento, y se centra ahora en el móvil sexual, que llevó presuntamente a los acusados a violar y asesinar a los pequeños.
“Mohinder estaba separado, y solía llamar a chicas de compañía. Cuando no conseguía ninguna, pedía a Satinder que atrajera algún niño y lo invitara a la casa, donde el dueño abusaba de ellos”, declaró citado por la agencia PTI el superintendente de Policía R.K. Rathore.
El empleado, calificado por la Policía como “mentalmente enfermo“, violaba a los niños después de su jefe, tras haberlos atraído, según confesó, “con chocolatinas”, y más tarde los estrangulaba, descuartizaba y arrojaba los restos en bolsas al desagüe de las traseras de la casa.
Entre golpes y gritos de una turba que amenazaba con lincharlos, ambos pasaron ayer a disposición judicial acusados formalmente de asesinato, ocultación de pruebas y conspiración, lo que en la India puede acarrear la pena de muerte.
Mientras, decenas de padres y madres continúan hoy por tercer día frente a la casa donde aparecieron los restos, situada en un área repleta de humildes trabajadores, a la espera de que las labores de exhumación de la Policía aporten más pistas sobre la suerte de sus hijos desaparecidos, unos 38 pequeños en los últimos dos años.
Tras descubrir ayer una nueva bolsa con restos en un desagüe, no se descarta que aumente la cantidad de víctimas, que el periódico “The Times of India” cuantificó hoy en 22, asegurando que podría elevarse incluso a 30.
A medida que avanzaban ayer las tareas de excavación, crecía la ira entre los varios cientos de personas reunidas en torno a la vivienda, en el popular barrio de Nithari, hasta el punto de que la Policía tuvo que cargar contra la multitud, que trató de destruir la casa donde vivían los acusados.
Sin embargo, la tensión en torno a la casa dio paso a la desolación cuando Satinder, durante el interrogatorio policial celebrado ante los padres de los niños, identificó mediante fotografías a diez de los pequeños.
Algunos de los afectados no se habían atrevido a denunciar las desapariciones porque la mayoría de los habitantes de Nithari son inmigrantes que tenían miedo de la Policía, pero la población se muestra en todo casos muy crítica con la actuación de las fuerzas de seguridad.
“Trabajo en una fábrica y no gano dinero suficiente para sobornar a la Policía. Sólo quiere nuestro dinero”, dijo a PTI Pappu Lal, padre de un niño de ocho años desaparecido en abril.
Pappu había denunciado a los acusados en varias ocasiones, pero la Policía se negó a actuar hasta que el obrero encontró en compañía de otros padres, restos de ropa infantil tras la casa de Mohinder.
Pese a que los lugareños habían denunciado con anterioridad que las desapariciones ocurrían en un radio de 100 metros, la condición humilde de los afectados es para muchos la razón de la lentitud policial en investigar los casos, Aunque las fuerzas de seguridad se apresuraron a negar las críticas, más tarde fueron suspendidos de empleo seis policías del área de Nithani, mientras el Partido del Congreso reclamó hoy ayudas de 17.000 euros y empleos públicos para las familias afectadas, informó la cadena de televisión NDTV.
El caso del “Carnicero de Noida” tiene estos días una amplia cobertura en los medios del país, que hoy recogieron el caso de varios niños que deben estar vivos a no haber aceptado la chocolatina que les ofrecía un desconocido.

Conmoción en la India por el hallazgo de quincena niños violados y asesinados

December 14, 2008

Nueva Delhi, 30 dic 2006.- La India amaneció hoy conmocionada tras nuevos hallazgos de restos óseos en la casa de Noida, ciudad cercana a Nueva Delhi, donde ayer aparecieron los cadáveres de 15 niños que fueron violados y asesinados, sin que la detención de dos personas haya servido para aplacar la ira popular.
Decenas de padres y madres se desplazaron a la casa, situada en un área popular repleta de humildes trabajadores, esgrimiendo fotografías de sus hijos desaparecidos y observando la labor de la Policía, que descubrió hoy una nueva bolsa con huesos en un desagüe, informó la cadena de televisión NTDV.
En las cercanías de la vivienda hay todavía arremolinadas cientos de personas, algunas de las cuales han lanzado piedras a la casa y han tratado de entrar en ella, mientras la Policía continúa con las tareas de exhumación de los cuerpos y no descarta que aumente el número de asesinados.
Las fuerzas de seguridad detuvieron ayer a un empleado del hogar de 30 años, Satinder, que ha confesado el asesinato y la violación de doce niños.
Además, también fue detenido el empresario Mohinder Singh, que asumió hoy que los crímenes fueron cometidos por el empleado con “su conocimiento y consentimiento”, según la policía.
Ambos han pasado a disposición judicial, acusados formalmente de asesinato, ocultación de pruebas y conspiración, lo que en la India puede acarrear la pena de muerte.
Las detenciones no han servido para aplacar la ira de los habitantes de Noida, que habían registrado 38 desapariciones de niños en los dos últimos años, si bien la mitad de los casos no fueron denunciados porque muchos afectados eran inmigrantes que residían ilegalmente en el municipio y tenían miedo de la Policía.
Sin embargo, algunos familiares de los niños habían llegado sin éxito a formular denuncias contra Satinder, padre de una niña de tres años y descrito por la Policía como “mentalmente enfermo”, que confesó ayer haber violado y asesinado seis menores de 12 años “tras atraerlos con chocolatinas”.
“Las fuerzas de seguridad no nos hicieron caso”, dijo el tío paterno de un niño desaparecido en febrero al rotativo “Hindustan Times“, mientras otro lugareño aseguró haber avisado a la policía de que “los niños desaparecían siempre en un radio de 100 metros”.
En el barrio que registró los crímenes, Nithari, es frecuente la presencia de niños en las calles, porque la mayoría de la población es inmigrante y se dedica a tareas humildes, lo que ha llevado a muchos habitantes de la población a sugerir que la Policía no se ocupaba del caso por la baja condición social de los afectados.
La Policía se ha apresurado a negar las acusaciones de inacción, alegando que en los últimos meses había varios equipos de investigación en ciudades como Calcuta, Bombay y Madrás, siguiendo la pista de los niños desaparecidos. informó la cadena de televisión IBN-CNN.
Junto a los dos detenidos, la Policía ha interrogado además al vecino de la casa contigua, implicado hace unos meses en un caso de tráfico de órganos, ya que se sospecha que tiene relación con el suceso, hasta el punto de que los agentes iniciaron también excavaciones su casa.
Los restos de los niños fueron encontrados en sacos enterrados en una zona de desagüe del patio de la casa del empresario detenido, durante la investigación por la desaparición de una niña llamada Payal.
La Policía detuvo a Satinder porque utilizó el teléfono móvil de la pequeña después de asesinarla, lo que permitió a los agentes dar con él rastreando las llamadas.
Sin embargo, los habitantes del pueblo ya lo sospechaban desde hace tiempo.
“Creíamos que Satinder podía estar implicado porque los niños siempre desaparecían cuando venía al pueblo”, declaró Jhabulal al periódico “Hindustan Times“, antes de asegurar que los niños muertos “ascienden por lo menos a 50″, aunque la policía ha encontrado sólo 15 calaveras.
Mientras la India continúa sumida en el estupor, los principales diarios llevaron el crimen a sus portadas, donde ya han otorgado al presunto asesino el abominable título de “Carnicero de Noida“.

Los joyeros de Puna, en huelga contra el “burka” por temor a más robos

December 14, 2008

Nueva Delhi, 29 dic 2006.- Miles de joyeros de la ciudad occidental india de Puna cerraron hoy sus tiendas para pedir protección policial ante una ola de robos que les llevó incluso a amenazar con prohibir el acceso a sus tiendas de mujeres vestidas con el “burka” musulmán.
El temor de los joyeros al “burka” no tiene base religiosa ni feminista, sino que radica en el hecho de que, en tres de los atracos más recientes, los ladrones entraron en los establecimientos enfundados en la prenda, que cubre cuerpo y rostro por entero y es, por lo tanto, muy útil para los delincuentes.
Cubriendo su identidad con los “burkas“, los ladrones se llevaron 17.000 euros de tres tiendas en el barrio de Raviwar Peth, que concentra las joyerías de Puna, en la región india de Maharashtra.
Sin embargo, la cantidad total robada es de casi dos millones de euros en los últimos seis meses en las joyerías del área de Puna, una ciudad de aproximadamente 4,5 millones de habitantes que ha registrado ocho robos, según fuentes del sector.
Los joyeros, cansados de la inseguridad, escribieron este miércoles una petición al consejero de Interior de la región, R.R. Patil, para que les permitiera poner una restricción a la entrada de mujeres con “burkas” en sus tiendas, y decidieron cerrar los establecimientos hoy como medida de presión.
Según afirmó a EFE el presidente de la Asociación de Joyeros de la región de Maharashtra, Fatechand Ranka, más de 5.000 comercios en un radio de 150 kilómetros echaron los candados, a la espera de que el Gobierno reaccione ante la cantidad robada.
“No hay problema en permitir el paso a una mujer con velo, pero uno no sabe si es una mujer o un hombre hasta que enseña la cara”, aseguró al periódico “Hindustan Times” el joyero Ravi Aganani.
Aunque el consejero de Interior negó ayer estar al tanto de la controversia, la iniciativa de prohibir los “burkas” atrajo las críticas de la Comisión de Minorías de la región, que la ha calificado como “peligrosa” pues “infringe los derechos de la mujer”.
“Una mujer tiene derecho a vestir lo que ella quiera; debería tener la opción de vestir un ‘burka‘ o unos vaqueros. Pedimos a todas las comunidades que condenen la decisión” de los joyeros, afirmó Nasim Siddiqui, consejero de la Comisión, citado por la agencia IANS.
Sin embargo, los joyeros lo ven de otra manera: “no tenemos ninguna prejuicio religioso -puntualizó Ranka-, pero no hay otra opción para salvaguardar nuestros intereses comerciales”.
Ante la polémica suscitada, los joyeros decidieron hoy retirar su demanda contra la prohibición de los “burkas“, aunque pidieron que, al menos, las mujeres se quiten el velo frente a las cámaras de seguridad de las joyerías, para grabar sus rostros antes de acceder al interior de los establecimientos y prevenir así los robos.
Después haber amenazado con poner en las puertas de las tiendas carteles con la leyenda “burkas no“, los joyeros están dispuestos a negociar para no “herir la sensibilidad de ninguna comunidad”, dijo Ranka, porque no actúan animados por “ningún sentimiento antimusulmán“.
“Sólo queremos proteger nuestra seguridad”, concluyó el joyero, a la salida de una reunión con las autoridades policiales que resultó “satisfactoria”.
Con 138 millones de practicantes, los musulmanes componen la principal minoría religiosa (13,4 por ciento de la población) en la India, un país mayoritariamente hindú.

El “tercer sexo” indio busca su espacio entre hombres y mujeres

December 14, 2008

Nueva Delhi, 22 dic 2006.- El caso de Soundarajan Santhi, la atleta india que perdió su medalla en los recientes Juegos Asiáticos por dudas sobre su feminidad, ha reavivado el debate sobre la violenta exclusión social que sufre en el país el llamado “tercer sexo“.
“Santhi tiene toda nuestra solidaridad, y esto debería servir para que la gente detenga la discriminación que sufre la gente con ‘sexo ambiguo‘. Si las minorías sexuales quieren participar en una competición, ¿existe una categoría?”, se quejó Asha Barathi, presidente de la asociación de transexuales del estado sureño indio de Tamil Nadu.
Santhi, de 25 años, aún no ha alcanzado la pubertad pese a que su certificado de nacimiento reza que al nacer era “una niña“, de ahí que su caso haya atraído la atención de las organizaciones de un grupo estigmatizado en la India: los “hijra“.
Apenas un puñado son verdaderos hermafroditas entre los no más de cinco millones de “hijra” (literalmente, impotentes), en su mayoría varones de nacimiento que más tarde deciden operarse sus genitales y vestir “saris” y ropa de mujer.
Los miembros del “tercer sexo” indio tienen una vida paralela que se organiza por barrios, con un maestro encargado de cuatro o cinco “chelas” (aprendices) que van ascendiendo escalones de “feminidad” hasta llegar a la castración, dentro de un mundo marginal y cercano al hampa.
Casi todos ellos, transexuales, eunucos y hermafroditas, comparten la misma situación de prostitución y discriminación laboral y social, que lleva a los hospitales a “no atenderles cuando solicitan ayuda”, denuncia Manvendra Singh, de la ONG Lakshya Trust.
“No es sólo que estén criminalizados, es que siendo uno de los colectivos más vulnerables al sida no tienen acceso a medicinas y la gente, en lugar de prestarles ayuda, se ríe de ellos tanto como les teme”, dice a Efe Singh, que se ocupa de los “hijra” de la ciudad de Surat, en la región de Gujarat.
En Bombay, por ejemplo, la mitad de los “hijra” están infectados de SIDA, sin que el Gobierno escuche sus “problemas”, denunció a Efe Lata Guru, presidenta de la principal asociación del grupo en la ciudad, la Dai Welfare.
“En la ciudad somos 30.000 “hijra”, la mayoría dedicados al espectáculo y la prostitución, y sufrimos una situación muy grave: necesitamos cartas de racionamiento, casas, medicamentos, doctores y también ayuda policial, para acabar con los grupos de suplantadores que bailan en nuestro nombre y se quedan las ayudas”, asegura Lata.
Con “baile”, Lata se refiere a la costumbre de muchos “hijra” de acudir a nacimientos y bodas para pedir cuantiosas sumas, que los afectados casi siempre pagan por temor tanto a una maldición como a soportar gestos obscenos o incluso sufrir la pérdida del bebé a manos de los “hijra” con el argumento de que el niño es “uno de ellos”.
En la India, la tradición de este colectivo se pierde en la historia, y de hecho su existencia está reconocida en una gramática en sánscrito de hace 2.200 años, el Mahabasya, donde se afirma que “los tres géneros gramaticales (del sánscrito) se basan en los tres sexos naturales“.
Hoy en día, sin embargo, entre el temor y el desprecio de la supersticiosa sociedad india, los “hijra” son objeto de rumores como el que les adscribe a extraños funerales nocturnos, en los que la comitiva golpea al muerto a zapatazos mientras le felicitan por haberse librado del “castigo” sufrido en esta vida.
En línea con estas supuestas atribuciones, los miembros del “tercer sexo” se mueven por los bajos fondos y al margen de las instituciones, sometidos a maltratos públicos y haciendo de la prostitución y el crimen su medio de vida.
Aunque el Gobierno indio reconoció su existencia añadiendo a sus pasaportes la letra “e” (“eunuco“), los “hijra” indios tienen por delante un largo trecho, al menos hasta lograr que los médicos no les echen de los hospitales alegando que no pueden ingresarlos ni junto a los hombres ni junto a las mujeres.

Más de 2,5 millones de niñas indias desaparecen cada año

December 14, 2008

Nueva Delhi, 18 dic 2006.- El feticidio y los asesinatos causan cada año la “desaparición”, denunciada por UNICEF, de 2,5 millones de niñas en la India, sobre todo en las zonas más desarrolladas y mejor educadas del país, según desveló un estudio de la Universidad sueca de Lund.
El acceso a la tecnología por parte de las clases alfabetizadas ha significado, de acuerdo con el estudio, que las familias puedan conocer con antelación el sexo del bebé.
Y, si es niña, muchos deciden acabar con el feto antes de que nazca.
Según declaró hoy a Efe la directora de la ONG “Centre for Social Research” (CSR), Ranjana Kumari, “la educación ha hecho poco por cambiar las mentalidades tradicionales”, para las que en muchos casos una niña, más que una alegría, es un problema.
El asesinato y el feticidio de niñas forman parte en la India de un drama silencioso pero escalofriante, cuya dimensión asciende, de acuerdo con datos de UNICEF, a 50 millones de desaparecidas durante el siglo pasado, “una estimación -dice Kumari- un poco conservadora”.
La propia ministra de la Mujer, Renuka Chowdhury, reconoció en un seminario la semana pasada la muerte de “diez millones de niñas en los últimos 20 años”, a manos de “sus padres”. “Estamos -añadió- ante una crisis nacional”.
Lejos de mejorar, el drama se ha agudizado, según desveló el diario “The Times of India“, hasta el punto de que en el 80 por ciento de los distritos del país se ha producido un declive de la población femenina con respecto a la masculina desde el año 1991.
El séptimo estudio oficial All India Education puso de manifiesto en 2002 cifras alarmantes: una de cada seis niñas indias no llega a celebrar su decimoquinto cumpleaños, y, de los 12 millones de niñas que nacen en el país al año, un millón muere antes de cumplir doce meses.
Los datos, recogidos por el diario “Hindustan Times” y recién publicados por el departamento de Economía Histórica de la Universidad de Lund tras una labor de cuatro años en cinco estados indios señalan un amplio abanico de factores para explicar el problema.
“Desde que las parejas apuestan por tener un solo hijo, predomina la preferencia por el varón. Los padres piensan que es más beneficioso invertir en la educación de un hijo, dado que, como marca la tradición, la niña se irá a vivir tras la boda con la familia de su marido”, declaró Mattias Larsen, promotor del estudio.
En la India, el hijo varón perpetúa el linaje, hereda la propiedad y tiene el deber de cuidar de sus padres cuando envejezcan, mientras la hija “significa” el pago, durante su matrimonio, de una dote tan costosa que muchas familias apenas sí pueden sufragarla.
Las niñas acceden con más dificultades a la educación, tienen menos posibilidades en el mercado laboral porque “de todos modos, cuando se casen, se irán”, y sufren durante la infancia un trato secundario con respecto al varón en el seno de la familia.
El estudio sueco señala el caso de dos pequeños pueblos del distrito de Uttara Kannada, en el estado meridional de Karnataka, donde ciertas familias de la aldea más rica y con más nivel educativo mataron a sangre fría a sus recién nacidas, mientras los “dalits” (intocables) del pueblo vecino tenían un mayor equilibrio entre los dos géneros.
El feticidio y, directamente, el asesinato, han hecho que en la India haya en estos momentos 927 mujeres por cada 1.000 hombres, un índice que en Punjab se despeña hasta un 728 por mil.
Fruto de la política “informativa” del Gobierno, en las calles de muchas ciudades hay gigantescos carteles que muestran dibujos con una niña eligiendo marido entre cuatro hombres, y un mensaje: “Si matáis niñas, no tendréis el amor de las mujeres”.
Sin embargo, eso no es suficiente para la directora del CSR, Kumari: “yo creo que habría que declarar el ‘Estado de Emergencia’ y mejorar la aplicación de las leyes: no puede ser que hasta ahora hayan sido castigados sólo dos doctores, cuando existen 7.000 feticidios al día” (2,5 millones al año).

El futuro de la humanidad está escrito en hojas de palmera

December 14, 2008

Nueva Delhi, 15 dic 2006.- Los manuscritos de palma, que recogen el saber ancestral indio, son causa de litigio entre los científicos, que buscan la conservación de los milenarios documentos, y los astrólogos “Nadi“, que han convertido en negocio su habilidad para leer en ellos el futuro de las personas.
En la actualidad existen unos 400.000 documentos escritos en hojas de palma, muchos de los cuales se encuentran “muy deteriorados”, dijo a Efe el director del Instituto de Estudios Asiáticos, John Samuels.
“El clima tropical permite que un manuscrito de palma tenga una vida útil de unos 350 años, pero gracias a las generaciones de copistas que se esforzaron en la preservación del saber, hay contenidos con una antigüedad de 2.500 años”, agregó el experto.
Siguiendo una tradición que recuerda a los monasterios medievales, los copistas de Tamil Nadu, en el sur de la India, recogieron conocimientos como la carpintería o la medicina ayurvédica sobre el soporte que tenían más a mano, hasta que la llegada de la imprenta causó el declive de su uso en el siglo XIX.
Parte de los manuscritos están ya ordenados, microfilmados, tratados químicamente y en museos, pero todavía existen, sólo en el sur de la India, unos 100.000 documentos albergados en depósitos sin medidas de conservación.
“Muchos manuscritos están en peligro, y aunque la UNESCO se ha implicado en conservarlos, lo cierto es que disponemos de fondos limitados para una tarea gigantesca”, advierte Samuels.
Un problema mayor para el experto radica en que sólo un puñado de personas en el mundo entero puede descifrar el significado de las viejas lenguas muertas que sirvieron para canalizar el saber milenario indio.
Por esa razón, el Instituto de Estudios Asiáticos, con sede en Madrás, enseña cada año a 25 estudiantes el “vatta ezhuthu“, una lengua clásica dravítica, un número claramente insuficiente ante la riqueza de contenidos existente.
Leyendo las palmas, los estudiosos pueden bucear en la medicina, el arte, la astronomía, el yoga o incluso las artes marciales tradicionales, pero sin duda el saber más popular se articula en torno a los “sabios” del templo de Vaitheeswaran, que afirman leer en ellas el pasado y el futuro de las personas.
En virtud del sistema conocido como “Nadi” (“en búsqueda”), los “iniciados” aseguran que el destino de los individuos fue escrito en las hojas de palmera hace cientos de años, de ahí que pueda leerse su futuro, pero también su pasado.
Los astrólogos articulados en torno al templo estiman que el 40 por ciento de la humanidad “tiene escrita la línea entera de su vida en una hoja de palmera”.
“A partir de una huella dactilar -afirma a Efe desde Delhi el astrólogo “Nadi” Khousik Mahashiva- obtenemos la hoja con el pasado y el futuro de la persona. La lengua del escrito es muy vieja, pero la traducimos al hindi. Kya ap aiymana chahate he? (‘¿Quieres probar?’)”.
La mera mención de Vaitheeswaran y de la astrología “Nadi” despierta la indignación de John Samuels, para quien los astrólogos del templo son, sencillamente, unos “timadores” que se han negado a permitirle “ver las hojas con las que trabajan”.
“A mí -asegura-, me dijeron que sus manuscritos tenían mil años, pero las palmas no resisten tanto. En realidad, inventan lecturas sobre una base folklórica para timar a la gente”.
La astrología es apenas uno de las materias recogidas en las hojas de palmera, pero tiene una importancia especial debido a que cada año miles de extranjeros acuden a Tamil Nadu para obtener una lectura sobre su destino.
Sin embargo, como dice a Efe un bibliotecario de la Universidad de Madrás, “esos supuestos sabios no saben ‘vatta ezhuthu’, pero sí ganar dinero: se las arreglarán para averiguar tu nombre y el de tus padres y los escribirán sobre una hoja”.
“Mejor no perder el tiempo. No hay nada en los manuscritos -concluye-, aparte de toda la historia cultural de la civilización india”.

Gandhi vuelve a la India en la mente de un gángster perturbado

December 14, 2008

Nueva Delhi, 7 dic 2006.- La película indiaLage Raho Munna Bhai“, en la que “Mahatma” Gandhi se le aparece a un gángster quijotesco, se ha convertido en el país en todo un fenómeno que ha inspirado desde protestas con rosas hasta una ley anticorrupción.
El filme ha conquistado a distintas personalidades del país, como el primer ministro, Manmohan Singh, o el propio bisnieto de Gandhi, Tushar Gandhi, quien confesó a Efe “estar encantado” con la imagen y el tratamiento que el mensaje de su bisabuelo recibe en la película.
“Aparentemente, la India había abandonado a Gandhi. Pero el camino que predicó es tan viejo como los ríos y las montañas, y sin paz y amor no sobreviviremos como sociedad. Soñar sobre la igualdad y trabajar con los más débiles aún es actual, como demuestran Gandhi o Muhammad Yunus“, dice Tushar.
Para definir esta nueva ola de pacifismo igualitario, la película recurre al neologismo “gandhigiri” (literalmente “hacer el Gandhi“), que los medios indios usan para denominar a una forma de protesta que recurre al amor y la tolerancia frente a la violencia.
“El engaño es una enfermedad, y quien engaña, un enfermo. Así que la mejor manera de luchar contra la mentira y la corrupción es desear a quienes las padecen una pronta recuperación, por ejemplo regalarles rosas”, dice el fantasma de Gandhi al gángster alucinado.
Y, cautivados por la fuerza del mensaje, miles de personas se han lanzado a las calles del país desde el estreno del filme para protestar con rosas por la crisis agrícola del algodón, las precarias condiciones de la enseñanza universitaria, o simplemente por el servicio deficiente de una compañía telefónica.
“Una película -dice Tushar Gandhi-, no puede hacer una revolución, pero sí generar interés. Y ahora el mensaje de Gandhi ha vuelto, a pesar de que, de algún modo, siempre estuvo aquí”.
En la película, un gángster de Bombay se empapa de filosofía gandhiana para conquistar a su amor platónico, una locutora de radio, pero la obsesión por el padre de la independencia india termina por causarle alucinaciones.
Arrastrado por los consejos del fantasma de Gandhi, el mafioso y su amigo Circuito, dos modernos Quijote y Sancho, se lanzan a la ayuda de los débiles de la ciudad, en medio de las coreografías típicas de “Bollywood” y con un argumento rocambolesco que combina las teorías del “Mahatma” con el humor, la picaresca y el hampa.
“Si un chico le tira una piedra a una estatua mía, decidle que recorra el país y derribe todas mis estatuas, y que borre mi nombre de las calles y los libros. Que sólo me guarde en el corazón”, dice el fantasma por boca del gángster antes de recomendarle poner la otra mejilla para recibir mamporros.
Con el lema “Ponte bien pronto”, el filme ha cuajado en distintas páginas de la red, pero también en los selectos pasillos de la alta política, después de que el primer ministro indio, Manmohan Singh, declarase que la película capta “el mensaje de Bapu (‘Padre’, en referencia a Gandhi) sobre el poder de la verdad y el humanismo”.
Singh aseguró además que el filme, que se ha convertido en la primera película en hindi estrenada en la sede de la ONU, es una de las referencias de la nueva ley que su Gobierno promueve para luchar contra la corrupción.
El éxito de “Munna Bhai” (“colega Munna”) estriba, de acuerdo con Tushar Gandhi, en que ha sabido conectar el referente moral de Gandhi con un lenguaje juvenil y cercano a los problemas cotidianos de la gente.
En palabras del bisnieto de “Mahatma“, su bisabuelo, el verdadero Gandhi, “no estaría contento con la India de hoy, repleta de desigualdades”, pero “buscaría un camino positivo”.
Sin embargo, el Gandhi fantasmal le responde y tranquiliza a sus conciudadanos desde la gran pantalla: “No os preocupéis por mí, yo estoy bien y sigo aquí vigente, aunque sea sólo en la cabeza de un loco”.

El porno prolifera en el corazón subterráneo de Nueva Delhi

December 14, 2008

Nueva Delhi, 30 nov 2006.- La prohibición de la pornografía en la India no ha conseguido esconder la apertura sexual creciente de las clases urbanas, ávidas de un erotismo que ha encontrado su mayor icono en las muñecas hinchables de los mercados ilegales de Nueva Delhi.
Pese a la imagen de la India como cuna del “Kamasutra“, en realidad la sociedad india es, según dice a Efe el más famoso sexólogo del país, el doctor Prakash Kothari, “conservadora”, y la revolución sexual está apenas aterrizando entre los jóvenes de las grandes metrópolis.
“Como demuestra la tradición -afirma el doctor-, la India fue un país sexualmente abierto antes de ser invadida (por musulmanes) en el siglo XIII y luego ha pasado mucho tiempo en el que el sexo se ha vivido como un tabú”.
Aunque Kothari subraya la progresiva apertura sexual en las zonas urbanas, en el país existe un comité censor encargado de eliminar de las películas cualquier escena considerada “ofensiva”, lo que incluye el sexo y la desnudez.
En el 2002, sin embargo, se desató una fuerte polémica cuando el jefe del comité en ese momento, Vijay Anand, propuso la legalización del “porno” en cines específicamente habilitados.
“Todo el mundo accede al ‘porno‘ de una manera clandestina, así que la mejor manera de luchar contra la proliferación de películas X es proyectarlas en cines expresamente autorizados”, afirmó Anand poco antes de tener que presentar su dimisión.
Para Kothari, la prohibición de la pornografía “es necesaria cuando no existe una adecuada educación sexual”, pero el doctor reconoce que la llegada de las nuevas tecnologías han hecho de la censura algo “inútil”.
De hecho, los indios consumen “porno” masivamente, según una encuesta hecha pública por la revista “India Today“, cuyas conclusiones muestran que un 78 por ciento de los jóvenes de la ciudad de Ludhiana, en el norteño Punjab, reconocen el uso de material pornográfico.
Ludhiana, donde el 63 por ciento de los varones admiten haber tenido sexo con prostitutas, es la capital de la pornografía y el lenocinio, pero la mejor descripción del “porno” indio se encuentra en el corazón de Nueva Delhi, en la céntrica plaza de Connaught Place.
En Connaught Place existe un mercado subterráneo llamado “Palika Bazar“, en el que los puestos de ropa y textiles conviven con los aparatos electrónicos de última moda, películas “top-manta” y el siseo en voz baja de los mercaderes de pornografía.
Cualquier turista que pasee por “Palika Bazar” notará enseguida que muchos indios le susurran “Kya chahiye? Kya chalega, porn, porn, porn“, que quiere decir, en la peculiar mezcla de hindi e inglés conocida como “hinglish“, “¿Qué quieres? Ven conmigo, porno, porno, porno”.
Pese a que sus productos están prohibidos por ley, las tiendas de pornografía, en teoría clandestinas, muestran sin disimulo su mercancía, sus películas y también el último grito en la India, los juguetes sexuales procedentes de China.
Los juguetes incluyen desde vibradores y consoladores hasta muñecas hinchables, que, según declaró un vendedor al periódico “The Times of India“, son los artículos más solicitados, con una venta media que ronda por tienda las 15 unidades al mes.
Lejos de condenar los artículos sexuales, el doctor Kothari aplaude su uso, apoyándose en las enseñanzas del “Kamasutra”, donde se les considera un buen complemento para el placer.
“Los condones promueven la infidelidad -asegura-, mientras la masturbación y el uso de estos artilugios son un método eficaz para controlar los dos grandes problemas de la India, que son el sida y el crecimiento desaforado de la población”.
Según el doctor, lo más importante es la educación sexual, en un país donde existe una “desinformación rampante” y donde un hombre dio aviso a la Policía al notar que su vecina estaba sola en la casa “con un varón”.

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