El río Ganges

September 30, 2009

GangesDe todos los ríos del subcontinente indio, el Ganges, por cultura y tradición, es el más significativo. Fluye por las llanuras gangáticas del norte de la India hacia Bangladesh, desde su nacimiento en los Himalayas occidentales, en la región política india de Uttarakhand. Culmina un largo viaje de 2.510 kilómetros hasta llegar al delta de Sundarbans, en la bahía de Bengala. Durante mucho tiempo ha sido considerado un río sagrado por los hindúes, y ha sido objeto de culto, entendido como una encarnación de la diosa Ganga. También ha sido importante históricamente: muchas antiguas capitales provinciales o imperiales (como Pataliputra, Kannauj, Kara, Allahabad, Murshidabad o Calcuta) fueron edificadas en sus bancos. El Ganges y sus ríos afluentes riegan una cuenca de un millón de kilómetros cuadrados que sirve como base alimenticia a millones de personas, con una de las mayores densidades de población del mundo.

Los significados simbólicos del río para el subcontinente indio fueron referenciados en el año 1946 por el padre de la independencia india, Jawaharlal Nehru, en su Discovery of India.

“El Ganges es sobre todo el río de la India, el que ha mantenido cautivo el corazón de la India y atraído a incontables millones a sus bancos desde el amanecer de la historia. La historia del Ganges, desde su fuente al mar, desde los viejos tiempos a los nuevos, es la historia de la civilización y la cultura de la India, del auge y caída de imperios, de magníficas y orgullosas ciudades, de aventuras del hombre…”

Actualmente, la contaminación extrema que sufre el río afecta a unos 400 millones de personas que viven en las proximidades.

mapadelaindiaCurso. La fuente del Ganges está en los Himalayas, en la zona geográfica del pequeño estado de Uttarakhand, en el norte de la India. Está formado a su inicio por muchas corrientes y confluencias de fuentes, aunque los riachuelos más importantes son el Alaknanda, el Nandakini, el Pindar, el Mandakini y el Bhagirathi. Este último es la verdadera fuente: nace a los pies del glaciar Gangotri, a una altura de 3.892 metros.

Tras fluir 200 kilómetros por estrechos valles del Himalaya, el Ganges desemboca en la llanura gangática a la altura de la ciudad de peregrinación de Haridwar. Allí, un pantano desvía parte de sus aguas al canal del Ganges, que irriga la región del Doab, en el estado indio de Uttar Pradesh. El Ganges, que hasta ese momento viaja hacia el suroeste, da un giro y se dirige rumbo sureste, por las llanuras del norte de la India.

Traza una curva de 800 kilómetros y visita la ciudad de Kanpur antes de unirse con el río Yamuna, a la altura de la ciudad de Allahabad. Este punto es conocido como el Sangam de Allahabad. El Sangam es un lugar sagrado en el Hinduismo. De acuerdo con textos hindúes antiguos, un tercer río, el Sarasvati, se unía en este punto con los otros dos.

A partir de Allahabad, varios importantes ríos corren al encuentro del Ganges -el Kosi, el Son, el Gandaki o el Ghaghra- con lo que se forma una corriente formidable entre aquella ciudad y Malda, ya en Bengala. Entre ambas se encuentra la ciudad de Benarés. Ya cerca de Bengala Oriental (Bangladesh), la India levantó en 1974 el pantano de Farakka, que controla el flujo del río.

La entrada del río en Bangladesh marca una maraña de relaciones con algunos grandes ríos, como el Jamuna o el Meghna, los dos mayores afluentes del Brahmaputra. El Ganges se desparrama en un gran delta de 350 kilómetros de ancho, y muere finalmente en la Bahía de Bengala. Sólo dos ríos, el Amazonas y el Congo, transportan un flujo acuático mayor que el sistema de los ríos Ganges, Brahmaputra y Surma-Meghna.

diosaganga

Significado religioso. Situada en los bancos del río Ganges, la ciudad de Varanasi está considerada por algunos como la más sagrada del hinduismo y hay quien esparce en sus aguas las cenizas de los seres queridos muertos. El Ganges es mencionado por el Rig Veda, la más temprana de las escrituras hindúes. Aparece en el Nadistuti sukta (Rig Veda 10.75), que lista los ríos desde el este al oeste. Hay otra referencia a la palabra “Ganga” (RV 6.45.31) en el texto, pero no está claro si se refiere al río.

De acuerdo con la religión hindú, el famoso rey Bhagiratha llevó a cabo constantes períodos de sacrificio durante muchos años para lograr que el río Ganges -entonces en el cielo- bajara a la tierra, y con ello diera salvación a sus antepasados, afectados por una maldición. Ganga bajó a la tierra utilizando el moño de Shiva, para hacer que la tierra se volviera fértil y pía, y sin pecados humanos. Para los hindúes de la India, el Ganges es más que un río: es una madre, una diosa, una tradición, una cultura.

Algunos hindúes creen además que la vida está incompleta si no se bañan en el Ganges al menos una vez en la vida. Muchas familias hindúes mantienen una urna de agua del Ganges en su vivienda. Esto se hace porque da prestigio mantener en casa agua del sagrado Ganges, de forma que si alguien muere, pueda beber un poco de esa agua. Para muchos hindúes, beber del Ganges puede limpiar el alma de la persona de todos los pecados pasados, y también puede curar la enfermedad. Las viejas escrituras afirman que el agua del Ganges lleva la bendición de los pies de Vishnú; por eso la madre Ganges es conocida como Vishnupadi, que significa “emanante de los pies de loto del dios supermo Sri Vishnu“.

El Ganges acoge algunos de los festivales hindúes y congregaciones religiosas más importantes. Destaca especialmente la Kumbh Mela, que se celebra cada doce años en Allahabad. Benarés -conocida en la India como Varanasi- tiene cientos de templos a lo largo de los bancos del Ganges; a menudo se inundan en la estación de lluvia. La ciudad es también un punto de oración y de cremación para los fallecidos.

ganges2

Pantanos. Hay dos grandes pantanos en el Ganges. Uno, cerca del nacimiento, en la ciudad de Haridwar, desvía gran parte de la nieve derretida de los Himalayas al Canal del Alto Ganges, construido por los británicos en el año 1854 para irrigar las tierras cercanas. Esto causó un grave deterioro del flujo de agua, y es una de las causas principales de la inadaptación del río para usos fluviales.

El otro gran pantano está en Farakka, cerca de del punto en el que el flujo principal del río entra en Bangladesh. La barrera alimenta la rama del río conocida como Hooghly a través de un canal de 26 millas, que ha sido motivo de constantes disputas con Bangladesh. Aunque el conflicto parece en vías de solución, el fracaso de las negociaciones ha perjudicado a ambos países durante dos décadas. Bangladesh protesta porque la falta de corriente en verano ha causado un aumento de la sedimentación y ha expuesto al país a las inundaciones. De la misma forma, es objeto de polémica el plan para mejorar el flujo de agua en el Ganges. El problema de gestión de agua puede de hecho afectar a otros países de la cuenca, como Nepal, donde se ha producido una masiva desforestación y un aumento del cieno.

Es probable que el Ganges transportara más agua en tiempos del Imperio Romano, cuando la actual Patna era la gran ciudad portuaria de Pataliputra. Todavía en el siglo XVIII, los barcos de la Compañía de las Indias orientales llegaban hasta Allahabad. Hoy, el cieno impide este tipo de comunicaciones para embarcaciones profundas.

Historia. Durante el período Védico temprano, el Indo y el río Sarasvati -y no el Ganges- eran los principales. Pero los tres Vedas tardíos parecen dar mucha más importancia al Ganges, si se observan las referencias.

El primer occidental que mencionó la existencia del Ganges fue posiblemente Megástenes. Lo hizo varias veces en su trabajo “Indika”.

La India, de nuevo, posee muchos ríos largos y navegables, que tienen sus fuentes en las montañas de la frontera septentrional y atraviesan el país plano; y no pocos de ellos, tras unirse unos con otros, desembocan en el río llamado Ganges. Este río, que en su fuente tiene 30 estadios de ancho, discurre de norte a sur, y vacía sus aguas en el océano, con lo que forma la frontera oriental del Gangaridai, una nación que posee una vasta fuerza de grandes elefantes”.

En la emblemática Plaza Navona de Roma, una famosa escultura, la Fontana dei Quattro Fiumi (fuente de los cuatro ríos), diseñada por Gian Lorenzo Bernini, consagra la importancia del Ganges. Construida en el año 1651, simboliza cuatro de los grandes ríos del mundo (aparte del Ganges, el Nilo, el Danubio y el Río de la Plata).

gangesdenoche

Economía. La cuenca del Ganges, con su fértil suelo, es clave para la producción agrícola de la India y Bangladesh. El Ganges y sus afluentes proporcionan una perenne fuente de irrigación a una gran zona. Los principales cultivos de la zona incluyen el arroz, la caña de azúcar, las lentejas, las semillas de aceite, las patatas y el trigo. En los bancos del río, la presencia de pantanos y lagos favorecen una zona de cultivos como legumbres, pimienta, mostaza, sésamo, caña de azúcar y yute. El río ofrece zonas de pesca, aunque está muy contaminado.

El turismo es otra actividad relacionada. Tres ciudades sagradas -Haridwar, Allahabad y Benarés atraen a miles de peregrinos cada año a sus aguas. Miles de hindúes llegan para darse un baño en el Ganges, porque piensan que el río les limpiará los pecados y los ayudará a alcanzar la salvación. Los rápidos del Ganges son populares para hacer rafting y atraer a cientos de aventureros en los meses de verano. Los musulmanes de la India y Bangladesh recurren al wudu, una limpieza religiosa del cuerpo para el rezo en el río Ganges.

Gente. Los sedimentos del Ganges forman islotes temporales en la zona de Bengala. Cada uno proporciona terreno para unas 20.000 personas. Su terreno es muy fértil y proporcionan una buena alimentación al ganado, pero pueden desaparecer en cuestión de horas, según subidas de nivel del río, como ocurre durante el monzón. Los habitantes de estas islas sedimentarias (“chars”) suelen ser refugiados bangladeshíes, de forma que el Gobierno indio no reconoce su existencia de hecho ni emite tarjetas de identidad. La higiene en estos sedimentos es nula y no existen servicios sanitarios ni escuelas, de forma que el analfabetismo es rampante. Estos habitantes deben pagar impuestos.

Contaminación y ecología. El río Ganges ha sido considerado uno de los más sucios del mundo. Las aguas del río comienzan a sufrir contaminación desde la fuente. La explotación comercial del río fue en proporción al aumento de la población, como sucede en las ciudades de Gangotri y Uttarkashi: Gangotri tenía sólo unas pocas chozas de sadhus hasta los años 70, y la población de Uttarkashi se ha multiplicado en los últimos años. En su discurrir por áreas densamente pobladas, el Ganges sufre la contaminación humana -bacteriológica, fecal-, por lo que el consumo de sus aguas presenta un alto riesgo de infecciones. Se han hecho propuestas para remediar la situación, sin éxito. En Benarés, es evidente la contaminación del río, sometido a vertidos industriales. A su paso por la ciudad, el río contiene 60.000 bacterias fecales por cada 100 mililitros, 120 veces más del límite considerado seguro para el baño.

varanasigangesCambio climático. El aumento global de las temperaturas está dejando sentir sus efectos sobre los glaciares tibetanos, y con ello sobre el Ganges. Se cree que la desaparición progresiva de los glaciares pondrá en peligro el suministro acuático de los ríos Indo y Ganges. Según un informe del clima de la ONU publicado en el año 2007, los glaciares del Himalaya que alimentan el Ganges podrían desaparecer en el año 2030. A partir de ese momento, la corriente del río sería estacional y fruto puramente del monzón.

Pulsa aquí para volver a la página principal.

Chandra Bhan Prasad

September 19, 2009

chandrabhanprasad2Unos 165 millones de Indios conservan todavía el milenario estatus de “dalits” o intocables, fuera del rígido y jerarquizado sistema hindú de castas. Durante siglos, se han ocupado en las tareas que nadie más quiere y han sufrido una bárbara discriminación por parte del resto de la sociedad. Todavía hoy, tienen prohibida la entrada en algunos templos rurales, no pueden sacar agua del mismo pozo que emplea el resto de la población y, en algunas zonas apartadas, tienen que avisar de su presencia para que su sombra impura no roce a los brahmanes. Una de sus voces más significativas es la de Chandra Bhan Prasad, el primer “dalit” con una columna de opinión en un periódico. Prasad ha llevado a cabo un estudio, apoyado por la Universidad de Pensilvania, para detectar si se está produciendo un cambio en las pautas de comportamiento de los “dalits” en las últimas décadas. Y, según cuenta, ese cambio llega por la vía menos pensada: el liberalismo económico, el capitalismo.

- Dice usted que hay indicios de un cambio en la situación de los “dalits”. ¿Por qué ha tardado tanto en llegar? La India adquirió su independencia hace seis décadas…

Nosotros queríamos estudiar los cambios tras la reformas económicas de 1991. Así que los años 90 son nuestra referencia, comenzando por el año 91 y terminando, más o menos, en el 2007. Creo que la causa del cambio es la masiva expansión económica. Los dalits empezaron a ocupar los puestos más bajos de los trabajos industriales: mecánicos, técnicos… Pero empezaron a enviar dinero a sus casas en el pueblo; y también los mensajes: “por favor, papá, mamá, hermana, dejad de trabajar en las tierras del terrateniente. Y haced otra cosa, porque os envío dinero“. Digamos, 1.000 rupias al mes (unos 20 euros). Eso creó una especie crisis de trabajo en el campo, porque cada pueblo está perdiendo brazos de trabajo hacia posiciones no agrícolas.

Cuando hay una crisis alimentaria, hay quien culpa de ello a los dalits. Dicen que ya no cultivan la tierra como antes, y que por eso hay menos grano. Y los dalits decimos que sí, qué pasa: no queremos cultivar la tierra ni sufrir discriminación.

- En ese punto, el hecho de que los dalits no tengan tierras influye en el proceso.

La gente con tierra no tiene razones para ir a la ciudad a menos que haya alguna oportunidad más lucrativa. En India, también en Europa hace mucho, cada familia busca tener ganado, y el ganado requiere trabajo de cada miembro de la familia, en particular los niños, que cuidan pequeños animales como cerdos, cabras, pollos, ovejas, y eso les impide avanzar en su educación. Muchos dalits no tienen tierra y han dejado de tener animales. No hay nada que les ate al campo. Así que si consiguen un ticket a Delhi, o a Bombay, se van.

Con las inundaciones de Bihar [una región del norte], cuando llegaban los equipos de ayuda para rescatar a la gente de los tejados, la mitad decía: primero el ganado y luego nosotros; entonces se les respondía que no era posible. Y lo que replicaban ellos era que querían un servicio a domicilio: “pues entonces no queremos salir de aquí, estamos bien. Traednos agua y comida”, decían. Tenían miedo de perder su ganado.

Las castas altas tienen tierra, vacas, búfalos… Así que no se enfrentan a ninguna angustia. No hay ninguna razón que les impela a venir a un barrio chabolista y trabajar en alguna fábrica, a menos que les nombren gestores o trabajadores de cuello blanco.

Algunos dalits están empezando a comprar tierra, y eso es muy peligroso. Porque cuando compras tierras, te quedarás pegado a ellas.

chandrabhan_prasad- Pero esa angustia de la que habla…¿cuál es la situación exacta de un dalit en un pueblo hoy en día? ¿Qué tipo de discriminación sufre actualmente?

La estructura rural es tal que en ningún punto de este país la aldea dalit se encuentra en el centro urbano. Estará alejada, en las afueras. Cualquier infraestructura de comunicación llega al centro de la ciudad, donde no hay dalits, y se para allí. Así que los dalits no pueden ir en moto a su localidad directamente, sino tienen que pasar por el pueblo. Cuestión de tradición. Además, las fuentes de agua son distintas para los dalits. Otro ejemplo: en Haryana [una región del noroeste], cuando hay bodas y el novio dalit va con su banda, a caballo, los demás les atacan.

Mi propia familia tiene en el recuerdo a un terrateniente, a lomos de un caballo negro. Estábamos construyendo la casa y vino para decir que el techo de nuestra vivienda (en parte de barro, en parte de ladrillo), no debía ser más alto que su casa. Esto era una amenaza sutil. Y ellos no podían actuar de forma que hiriesen el orgullo del terrateniente. Así que fueron listos: pusieron una plataforma de barro sobre el suelo y construyeron la casa sobre ella, para que la altura de las casas fuera menor que la del terrateniente. Pero la apariencia, a lo lejos, seguía siendo era la de una casa enorme. Y los dalits de otras localidades venían a ver la casa.

- Pero estas situaciones de discriminación no ocurren en las ciudades…

El sistema de castas comenzó en un medio rural. No puede operar en una ciudad con el mismo nivel de autoridad. Porque aquí en la ciudad nadie se conoce. En un restaurante, es un desconocido quien te sirve la comida. Así que en gran manera, la casta se convierte en algo ineficaz en el marco de la ciudad.

- ¿Y existe alguna marca, algún signo de distinción para los dalits?

En el norte de la India, esa marca es el nombre y el apellido. Por ejemplo, si sólo me llamo Chandra Bhan, entonces no tengo apellido y eso es causa de duda. Y hay marca en el apellido: Sharma, Singh, Pandey, son apellidos que denotan una casta mayor que, digamos, Ram, o que aquellos sin apellido. En la India, si no eres dalit, tienes un apellido.

chandrabhan- Además hay trabajos propios, como los limpiadores…

Sí, a ellos puedes verlos y decir que son dalits. Sin necesidad de preguntar. Pero hay dalits que intentan evadirse de su condición y esconder su casta [el avance de la comida vegetariana en la India esconde en parte el afán de los castibajos por parecerse a los 'brahmanes']. A veces, hay dalits que en sus oficinas intentan no pasar por tales. Pero en la India, la gente tiene el hábito de preguntar por tus padres, tus antepasados: quiénes eran, qué hacían. Los dalits no tienen recuerdo de ese linaje, porque siempre fueron trabajadores. Así que por la ocupación de los padres, también se sabría.

En cuanto a trabajos, en el campo los dalits se dedicaban al trabajo del campo, los empleos más duros. Un ejemplo: en el pasado, no había maquinaria y los dalits debían separar el grano de la paja del trigo; así que cuando traían la cosecha a la casa del terrateniente, dos bueyes caminaban sobre la cosecha durante dos o tres días, y comían la paja. Como también se alimentaban de grano, los dalit debían llevarse los excrementos a su casa. Allí los lavaban y separaban el grano; el terrateniente se quedaba con el grano y ellos se quedaban con los excrementos para usarlos como combustible. Hasta ese punto llegaba su pobreza.  En la cultura de los campesinos no estaba el concepto “comer algo” antes de ir a trabajar. Se tiraban todo el día en los campos sin comer, mientras el terrateniente empezaba la jornada con un té o leche.

- ¿Tienen ahora los dalit un mejor acceso a la educación?

En general, la gente ha comenzado a invertir en educación. Tome el ejemplo de un pueblo considerado tradicionalmente como “muy atrasado” llamado Bara Kotta: hay 47 niños dalits que han elegido la enseñanza privada; y sólo 13 ó 14 estudian en escuelas públicas, donde les dan comida gratis, entre otras cosas. En la privada, deben pagar unas 25 rupias al mes [apenas medio euro], pero la mayoría lo prefiere.

En mi propio caso, mi familia quería que yo tuviera la máxima educación posible. Como mi hermano, que trabajaba con un empleo reservado: al retirarse no tenía casa, ni televisión ni frigorífico, pero logró dar educación a sus cuatro hijos varones. Ahora en mi familia no buscamos la ayuda del Estado, porque podemos valernos por nosotros mismos.

- ¿Y qué papel han tenido las cuotas y las reservas de empleo público en el avance de los dalits? Parece que hay muchos puestos que no son ocupados.

No, no. La mayoría de los puestos sí son ocupados por los dalits, excepto algunas áreas del campo científico. Y lo más importante es que se ha creado una clase media dalit. Así que las cuotas han funcionado. Pero es cierto que las cuotas no pueden alcanzar a todos los dalits. Sólo llegan a un 6 ó 7 por ciento de los dalits. Porque los trabajos estatales eran menos de 20 millones. Y de ellos tienes tu cuota: un 16 por ciento para dalits y 8 para tribus. Eso nos deja cinco millones de trabajos, así que incluso si todos quedaran ocupados, sólo unos pocos millones de dalits tendrían esos trabajos.

diosadalit-En todo caso, ¿cuál es la razón de que haya puestos sin cubrir?

Es que la mayoría de los dalits están en una situación de atraso. No estaban avisados y no recibían información suficiente. Ahora al menos, cuando hay una vacante en el Gobierno, se cubre, salvo en los campos académico, la justicia, el Ejército y algunas áreas científicas.

- Con este beneficio educativo, ¿ve usted un futuro en el que la casta para los dalits no sea determinante?

Hasta ahora, en el orden de casta, tu posición es fija. Me refiero a la jerarquía ritual. Eso no es negociable ni susceptible de compra. Ha habido grandes momentos históricos en los que gente importante trató de superarlo y no lo logró. Por ejemplo Shivaji, el emperador de Maharashtra, que procedía de la casta sudra pero reivindicó el estatuto de kshatriya [guerrero]; él tomó el trono por la fuerza, pero necesitaba un brahmán que lo ritualizara. Así que recurrió a un mendigo brahmán de Benarés. Y aun así hay dudas sobre su estatus.

Hay quien dice que los dalits estaban en la India antes de que los demás llegaran, pero no existen pruebas. Y en todo caso, esa reivindicación de un supuesto pasado nobiliario, ¿de qué sirve? ¿De qué sirve decir: fuimos reyes? Los dalits no tienen ninguna nostalgia del pasado. No están nostálgicos: precisamente lo que quieren es olvidar su pasado.

El ritual sigue siendo el punto de referencia en la marca social: los dalits no pueden moverse. Lo que yo argumento es que si los bienes de consumo sustituyen al ritual como marca de la posición social, entonces habremos roto con el pasado. Porque los bienes de consumo son negociables y susceptibles de compra. Un dalit puede comprar una televisión. Antes, un brahmán pobre podría no tener nada que llevarse a la boca, pero caminaba como un brahmán y la gente tendría que inclinarse. Pero ahora, lo que pasa en el campo, es que si eres brahmán pero no tienes comida, ni moto, ni una antena de televisión asomando de tu casa, ni teléfono móvil, ni frigorífico, entonces, ¿quién eres? ¿Brahmán? ¿Y qué? ¡Piérdete!

- Entonces, lo que usted mantiene es que el capitalismo está trayendo un cambio para los dalits.

Sí. Porque el sistema de casta nació en un sistema rural. Con gente que sobrevivía con mínimas necesidades. La casta era su solaz. Un dalit rico debía saludar subyugado a un kshatriya. Pero ahora las marcas están cambiando. Así que con este sistema, a largo plazo, la casta se convertirá en algo irrelevante. Pero seguirá ahí, como pasa en Estados Unidos: cuando un amigo blanco, ya con confianza, te dice que su origen es irlandés, o británico, o que sus antepasados vinieron de Francia. Así que ese aspecto continúa existiendo, pero no tiene un papel importante en la vida pública.

prasadencnn- Y en este avance, supongo que la India urbana está teniendo un papel muy importante. Los dalits vienen, según le entiendo, porque no tienen posesiones importantes en el campo.

Vienen más fácilmente. Pero esta no es la corriente principal de pensamiento. Los intelectuales dalit no creen que el capitalismo vaya a suponer ningún alivio.

- Eso mismo pensaba usted antes. ¡Vi que militó en la guerrilla naxalita [el nombre que reciben los maoístas de la India]! ¿Ha cambiado de opinión?

Sí [ríe]. En realidad, era joven. Vine a estudiar a JNU, con un pasado en el que había visto el sufrimiento y la humillación. Así que pensé: si el naxalismo supone un cambio, déjame ser parte de él. Y pasé tres años consagrado a tiempo completo, paseándome con una pistola. Pero luego me di cuenta de que aquello no iba a funcionar. Sentía que lo que combate el naxalismo es la modernidad. Y están contra los ricos. Imagina que no tengo dinero para comprar un helado a mis hijos. Y veo a los hijos de otro comiendo helado. ¿Por qué debería ir contra ellos? Al menos un vendedor de helados tiene un trabajo. En mi localidad hay 36 vendedores de helados. Sus hijos no podrán pagarse helados, pero como los niños ricos comen helados, sus padres llevan a casa 200 rupias al día. Así que tendrán comida. Mejores ropas; y podrán ir a la escuela. La forma de analizar el cambio de algunos dalits y naxalitas es el pensar que cada vez hay más diferencia entre ricos y pobres.

-Se le critica al capitalismo que incrementa las desigualdades.

Tengo un debate al respecto con mis oponentes. Los dalits no tenían elefantes, ni caballos. Empezaron a tener bicicletas hace 20 ó 30 años. Yo, que no tenía nada, me compré una bicicleta. No había visto bicicletas, ni gente montando en bicicleta. Me compré una, pero resulta que mi terrateniente se compró una moto, y un coche. Cuando yo no tenía nada, mi terrateniente tenía un elefante. La desigualdad creció, sí. Pero ahora al menos yo tenía una bicicleta.

La cuestión es que si Bill Gates tiene 1.000 millones de dólares más en su cuenta, eso no impactará mucho en su estilo de vida. ¡Ya lo tiene todo! Pero para un conductor negro de un taxi de Harlem, 10 dólares extra al día le suponen un cambio en la alimentación. Pasará de comer carne roja a carne blanca. Y un dalit se compra un “Maruti” y la reacción es: “Wow, un dalit con coche“.

- Pero si los dalits siguen aislados y sin infraestructura de acceso, ¿cómo reciben los consumibles?

Hay una frontera tradicional que va a romperse. Porque cuando un dalit viene a la ciudad, nadie puede controlarlo.  Aquí ha visto cosas, ha abierto su mentalidad. Y empieza a pensar, “¿quién demonios es el terrateniente?”. Hay muchos casos de dalits que vinieron a las ciudades y luego volvieron un año después, vistiendo vaqueros, camisetas o gafas de sol. Y resulta que el hijo del terrateniente se preocupa. “Eh”, le dice, “estoy aquí de pie y no me dices ‘hola”. Y el dalit le dice: “¿quién te crees que eres? ¿por qué soy yo quien debe decirte ‘hola’ y no al revés? Eres más joven que yo”. Así que se producen disturbios y enfrentamientos. En la mayoría de los casos, porque los dalits pueden mirar a la sociedad directamente a los ojos. Antes era un “sí, señor”, “namasté, sir”. Ahora miran de frente. Y hay disturbios. ¿Por qué mataría alguien a su oponente, si no es porque que se siente amenazado? Como antes no había asesinatos, muchos me dicen que las reformas han traído matanzas. Que cuando no había capitalismo, no se les mataba. Pero esas muertes vienen por una percepción de amenaza contra la cultura, la tradición o el dominio. Aun así, me dicen: antes no nos mataban y ahora sí, con el capitalismo. Es un hecho. Pero la razón no es el capitalismo, sino el intento por liberarse de la dominación y la esclavitud.

- ¿Usted aprecia cambios concretos en ese intento por librarse de la dominación? Los pueblos siguen incomunicados.

¡Esa es la razón de la tensión! La tensión llega porque los dalits están accediendo al mercado. Antes no había tensión porque el dominio era absoluto. Quienes continúan en los campos siguen sufriendo esa dominación. Pero quienes han salido disfrutan ya cierta libertad.

El capitalismo está sirviendo para marcar el paso de un sistema basado en la casta, hacia otro sistema que ya no está basado en la casta. Ahora, voy a mi pueblo, y hay dos centros de belleza en las áreas dalit. ¿Quién podría imaginar esto hace 20 años?

dalit-limpiando- Y en su informe, ¿hay alguna averiguación de la que se sienta usted sorprendido?

No exactamente. Mire, mi abuelo trabajaba como guarda y mi hermano logró un empleo reservado. Yo crecí en un pueblo hasta llegar a la universidad, a los 20 años. Llegué a JNU, estudié tres años y luego me uní a los naxalitas otros tres años en el campo. Regresé a la universidad para seguir estudiando un PhD en ciencias chinas. Pero volví a dejarlo porque no me sentía interesado. Y fui a mi pueblo, donde pasé cuatro o cinco años con el mensaje de B. Ambedkar, organizando a la gente, promoviendo la educación. Así que estaba en contacto con la sociedad; y cuando propuse este estudio a la Universidad de Pensilvania, enseguida aceptaron.

- Luego está la cuestión de los símbolos. Cuando llegué a India, una de las primeras noticias fue el destrozo de una estatua de Ambedkar. ¿Por qué sigue viva esa oposición contra él?

Porque Ambedkar es un icono. Si quieres atacar a un individuo particular, vas y le golpeas. Pero si lo que quieres es atacar a toda la comunidad dalit, lo que haces es golpear su símbolo. Lo que la Biblia es para los cristianos o el Corán para los musulmanes, Ambedkar lo es para los dalits. Las estatuas de Ambedkar suelen tener alzado el dedo índice de la mano, y a menudo es ese dedo lo que atacan. Porque la sociedad entiende que lo que hace Ambedkar es señalarla con el dedo. Los dalits se sienten dañados ante un ataque contra Ambedkar. No lo toleran: porque atacar a Ambedkar es atacar a los dalits.

- ¿Quién promueve estos ataques?

No necesitas tener un ataque organizado. Cualquiera puede hacerlo. A veces también puede estar organizado, quizá el RSS.

- Los dalits están ahora en el poder en Uttar Pradesh [en el norte, la región más poblada del país]. ¿Trae esto un cambio real, o es puramente palabrería?

Las discusiones van en la línea de si es Mayawati quien ha espoleado a los dalit en Uttar Pradesh o son los dalit quienes han espoleado a Mayawati.

mayawati- ¿A qué se refiere?

Al ser la jefa del Gobierno, eso ha disparado la autoestima de los dalit; la sociedad está recibiendo una especie de “daliterapia”: oh, estamos gobernados por dalits. Así que el odio hacia los dalit queda en parte aliviado, porque ella ha sido democráticamente elegida. Y los dalits ya no pueden ser el chivo expiatorio de todo.

- ¿Y tiene ya Mayawati un estatus comparable al de Ambedkar en el movimiento “dalit”?

Como política, es como cualquier político. Cada político en India tiene casos abiertos y acusaciones de corrupción. Los políticos hacen dinero y esa es su única razón para entrar en política. Hay apenas unas cuantas excepciones de políticos que no han llegado para lucrarse, como Manmohan Singh. Aparte de esto, Mayawati es un símbolo del orgullo dalit hoy en día.

Desierto de Thar

September 16, 2009

Desierto de Thar

Desierto de Thar

En la imagen, el Desierto de Thar, sobre el que discurre la frontera entre la India y Pakistán. Ambos países mantienen un contencioso fronterizo que data de la Independencia y partición del subcontinente, en el año 1947. Pero en Thar la tensión no alcanza el nivel que tiene en Cachemira. Esta zona, en la región india del Rajastán, cuenta con una población escasa y dispersa. Las estribaciones de Thar fueron el lugar elegido por India para sus pruebas atómicas de 1998, que fueron condenadas por la comunidad internacional.

Afganistán sueña con su primera orquesta sinfónica

September 14, 2009

Kabul, 24 ago 2009.- Las notas de los violines bailan contra el ruido de las sierras en el Instituto Nacional de Música de Afganistán, un bloque en obras de Kabul que aspira a ser sede de una orquesta sinfónica tras años de silencio y prohibición talibán.
“No solemos dar permisos para visitar la escuela. Queremos mantener un perfil bajo para que los muchachos no se conviertan en objetivo de los talibanes”, dice a Efe el viceministro afgano de Educación, Mohammad Salim, mientras contempla el centro, frente a su ventana.
El instituto es apenas un esqueleto: no hay puertas ni ventanas, las aulas están llenas de escombros y en las paredes se cuentan por docenas los agujeros de bala, testigos de los combates entre muyahidines por el control del país en la década de 1990.
Y luego, la llegada de los talibanes al poder en Afganistán condenó también a la música: los profesores tuvieron que marcharse al extranjero o abandonar su trabajo y dedicarse a otra cosa, porque los integristas prohibieron los instrumentos.
“Empezamos desde cero, hace siete años. Sigue siendo difícil atraer alumnos, pero tenemos un proyecto ambicioso y donantes extranjeros que nos ayudan”, explica el afable director de la escuela, Mohammed Daud.
El instituto está en plenas obras de reconstrucción, pero para no interrumpir el aprendizaje los profesores imparten las clases en unas jaimas alineadas en el patio, de las que salen irregulares notas de violines, saxofones, armonios y guitarras.
Y mientras los obreros y operarios se aplican para ir dando forma al nuevo edificio -en teoría tardarán dos meses- los alumnos aprovechan las aulas vacías para ensayar con timidez sus primeros pasos en la música, sin sillas pero con mucha voluntad.
“Lo encuentro fácil y me gusta mucho”, afirma Simagul, una niña de seis años que estudia en cuclillas el armonio, con ayuda de una amiga y su profesor.
“Esa es la mi, esa es la sol, esa la si”, repite el formador a Simagul, que está en su primer mes de clase.
La niña, aclara Daud en voz baja, es uno de los veintitrés huérfanos que acoge el centro de música, críos a los que el Instituto saca de la calle y da cobijo con la apertura de una cuenta bancaria que es sufragada con donaciones del extranjero.
“Nuestro gran problema es que nos faltan profesores: sólo tenemos ocho. Pero estamos planeando contratar a quince más en Afganistán y once procedentes del extranjero”, añade el director.
La falta de profesionales de la música es una de las caras de la crisis educativa afgana: los profesores, lamenta el viceministro Salim, se niegan a enseñar en las zonas con presencia de los talibanes, y sigue habiendo una acuciante escasez de maestras.
“¿Cuántas chicas están dispuestas a enseñar si saben que un día cualquiera las pueden matar?”, se pregunta Salim, en referencia a los talibanes, que se oponen a la enseñanza femenina, la prohibieron durante su régimen y han atacado en el pasado varias escuelas de niñas.
En el Instituto, los 140 niños y niñas están mezclados, aunque los primeros son mayoría. En el patio, un grupo rodea a un viejo maestro que explica Teoría de la Música y en un rincón holgazanean unos cuantos, la sección de la batería, a los que Daud regaña por no aplicarse con esmero suficiente.
Los chicos, amables ante la cámara, llegan muy de mañana y están en el centro hasta las dos de la tarde, en parte con su formación musical y en parte aprendiendo matemáticas o inglés (“Bush is ex president of America”, dice una de las pizarras).
“Tenemos instrumentos afganos, violín, guitarra, trompeta, saxofón y piano. Pero es verdad que sólo tenemos dos pianos, así que los alumnos primerizos, como Simagul, deben dar sus primeros pasos con el armonio”, precisa Daud.
A uno de esos dos codiciados pianos se lanza Saíd Alham, un pequeño genio de doce años que borda la melodía de la película “El Padrino”; le sirven como compás la sierra y el martillo que usan los obreros en esa misma habitación, destrozada por 30 años de guerra.
Y mientras escucha los acordes de tecla y martillo, suspira el director, que se declara aficionado a Beethoven: “Pronto, inshallah, tendremos un edificio y una orquesta”.

Talibanes mataron a 11 trabajadores electorales y cortaron dedos a votantes

September 14, 2009

Kabul, 22 ago 2009.- Dos días después de las elecciones afganas, la Comisión Electoral (CE) informó hoy de la muerte de 11 de sus miembros a manos de talibanes, que también cortaron los dedos de dos votantes en Kandahar (sur) en una jornada en que, según la UE, la participación de la mujer fue muy limitada.
“Hemos sabido que once trabajadores de la CE (…) murieron por ataques brutales de atacantes desconocidos en un intento deliberado de los enemigos de la paz”, término con el que el Gobierno alude a los insurgentes, informó hoy la Comisión en un comunicado.
Los talibanes, que habían llamado al boicot de los comicios, amenazaron con más violencia para desestabilizar el proceso electoral, que los insurgentes consideraron pura “propaganda” estadounidense.
Y como parte de sus castigos, amputaron el dedo al menos a dos votantes el pasado jueves en la meridional Kandahar, según informó hoy un organismo electoral independiente, la Fundación afgana para unas Elecciones Libres y Justas (FEFA).
“Uno de nuestros observadores pudo ver cómo los insurgentes les cortaban el dedo con la mancha de tinta a dos personas en la provincia de Kandahar”, dijo a Efe el presidente del organismo, Nader Nader.
En una conferencia de prensa anterior, Nader había reconocido que sus observadores fueron testigos de acciones violentas de los talibanes en su masiva campaña de intimidación a los votantes.
Los insurgentes habían amenazado con cortar los dedos a quienes votasen, aprovechando que para ejercer el sufragio -y en prevención de fraudes- los electores deben impregnar sus índices en tinta indeleble, lo que hace de ellos víctimas fácilmente identificables.
Aunque los comicios afganos no han estado libres de irregularidades y en el sur quedaron entorpecidos por la presencia talibán, según reconocen los analistas, la Comisión Electoral ha descartado un fraude masivo y ha prometido estudiar las alegaciones.
Hoy mismo, por ejemplo, el candidato Mirwaís Yasini apareció en el lujoso hotel Intercontinental de Kabul -cuartel general de los observadores- con dos bolsas llenas de papeletas a su nombre, y supuestamente sacadas de forma ilegal de las urnas en el sur del país.
Pese a esas denuncias, la misión de observadores de la Unión Europea en Afganistán (EUEOM) ha dado su aprobación a las elecciones presidenciales, que considera “en general” bien organizadas pese a los defectos del proceso y las insuficiencias institucionales.
“(La misión) considera la celebración de las elecciones como una victoria frente a aquellos que querían impedir a los afganos decidir su propio futuro”, aseguró la organización en un comunicado divulgado hoy en su portal web.
Los observadores, que han supervisado el proceso electoral durante los dos últimos meses, mantienen que la Comisión Electoral afgana pudo “en general” funcionar con eficacia, pese a algunas “insuficiencias operativas y defectos institucionales”.
Según la nota, muchos candidatos pudieron establecer un debate genuino sobre los problemas del país, aunque la campaña quedó deslucida por los ataques contra el personal electoral, la parcialidad hacia algunos candidatos y la discriminación de la mujer.
“El ejercicio de los derechos civiles y políticos de las mujeres, tanto en calidad de votantes como de candidatas, estuvo severamente limitado en las elecciones pese a estar recogidos en la Constitución”, expresó la misión de la UE en el comunicado.
La misión supervisó la transparencia de los comicios con la presencia en las votaciones de un gran número de observadores tanto extranjeros como afganos.
Unos 17 millones de personas estaban llamadas a las urnas para elegir al presidente del país y los miembros de los consejos provisionales, en una jornada que se saldó con medio centenar de muertos, 21 de ellos insurgentes, según versiones oficiales.
A falta de los datos definitivos, fuentes de la Comisión Electoral calculan que la participación fue del 45 al 50 por ciento de los ciudadanos registrados, y esperan tener los primeros resultados preliminares para el próximo martes.
Afganistán es un país sin censo, con un conflicto armado que causa miles de muertos anualmente, malas comunicaciones entorpecidas además por la orografía, y un alto índice de analfabetismo.

Karzai y Abdulá cantan victoria mientras prosigue el recuento de los votos

September 14, 2009

Kabul, 21 ago 2009.- Los equipos de campaña de los dos principales contendientes a la Presidencia afgana, Hamid Karzai y Abdulá Abdulá, dieron hoy por segura su victoria en las elecciones de este jueves, aunque la Comisión Electoral rechazó sus estimaciones.
“Nuestras indicaciones iniciales demuestran que nuestro candidato va en cabeza (…) Por supuesto, esperaremos al escrutinio pero podemos predecir ya que nuestro candidato tendrá más del 50 por ciento de los votos y por tanto ganará en la primera vuelta”, dijo a Efe un portavoz del equipo de Karzai, Sediq Sediqqi.
Sediqqi reconoció que todavía es “demasiado pronto para cantar victoria” y que habrá que esperar al recuento de la Comisión Electoral, pero se mostró seguro de que la candidatura del actual presidente lleva una ventaja definitiva.
El pastún Karzai, el gran favorito según las encuestas previas a los comicios, necesita superar el 50 por ciento de los votos para proclamarse vencedor en la primera vuelta, una posibilidad descartada por el equipo de su principal rival.
“Es falso que Karzai tenga ventaja. Estamos en la mejor situación. Abdulá, por el momento, lleva el 62 por ciento de los votos, mientras que Karzai apenas tiene un 32 por ciento”, dijo a Efe el portavoz del tayiko opositor, Fazel Sangcharaki.
Aunque Karzai partía con una amplia ventaja en intención de voto sobre sus rivales antes de los comicios, las reivindicaciones de su equipo de campaña -y también del de su rival- sólo un día después de los comicios fueron censuradas por la Comisión Electoral.
“Ni confirmamos ni aceptamos esas reivindicaciones. Comenzaremos a informar sobre el recuento de resultados a partir del 25 de agosto. Así que ningún candidato puede atribuirse la victoria”, dijo a Efe el portavoz de la Comisión Electoral, Noor Mohammad Noor.
Esa apreciación fue refrendada poco después por el secretario del organismo, Daoud Ali Najafi, quien calificó en rueda de prensa los anuncios de los candidatos como “poco fiables” y pidió a la prensa y a la población que crea sólo los datos de la Comisión.
En las últimas horas se ha producido un goteo de denuncias de fraude electoral, con casos de niños depositando el voto, personas que lo hicieron dos veces y colegios sin control de observadores independientes ni interventores de los candidatos.
De esas críticas se hizo eco ya ayer el tercer candidato en liza, el hazara Ramazán Bashardost, quien utilizó lejía para demostrar que podía borrarse la tinta impregnada en el dedo para controlar el voto y hoy criticó a los dos favoritos.
“Lo que están haciendo Karzai y Abdulá muestra que no respetan la ley electoral. Y si no respetan la ley ahora, ¿qué harán cuándo lleguen al poder”, preguntó hoy a Efe tras conocer las reivindicaciones de sus rivales.
Bashardost prefirió esperar a tener más datos sobre las posibles irregularidades, que el secretario de la Comisión prometió evaluar caso por caso en el procedimiento abierto por su organismo para depositar todas las posibles quejas.
“El fraude masivo está descartado -aseguró a Efe Najafi tras la conferencia de prensa-. En todo caso hay irregularidades en distintos puntos que deberemos estudiar hasta llegar a una decisión al respecto”.
Tanto Najafi como Noor confirmaron que la Comisión Electoral ha terminado prácticamente el cómputo de los votos, y a falta de los datos en cuatro de las 34 provincias, el portavoz estimó que la participación estará entre el 45 y el 50 por ciento de los electores.
Los analistas temían una escasa participación, después de que los insurgentes talibanes pidieran el boicot del proceso y amenazaran con represalias a aquellos ciudadanos que acudieran a votar, entre los 17 millones de personas llamadas a las urnas.
Aunque la cúpula de seguridad contabilizó unos 130 actos violentos y una cincuentena de víctimas mortales, tanto el presidente afgano, Hamid Karzai, como sus aliados internacionales dijeron tener peores expectativas y se felicitaron por la celebración de los comicios.
Entre quienes han expresado su satisfacción por la marcha del proceso está el comandante de las tropas extranjeras desplegadas en el país, Stanley McChrystal, que alabó en un comunicado el “trabajo encomiable” de las fuerzas de seguridad para proteger el voto.
Distintas fuentes internacionales consultadas por Efe valoraron el ejercicio electoral como un “éxito moderado”.

Millones de afganos acuden a votar pese a las amenazas de los talibanes

September 14, 2009

Kabul, 20 ago 2009.- Millones de afganos ejercieron hoy su derecho al voto para elegir a su nuevo presidente, en una jornada que dejó medio centenar de muertos víctimas de la violencia talibán, que tuvo una intensidad menor de la esperada por las autoridades.
Los colegios cerraron una hora más tarde de la fijada -las 16.00 del horario local (11,30 GMT)- para que más personas pudieran ejercer su derecho al voto y la Comisión Electoral se felicitó por el hecho de que 6.199 colegios (el 95 por ciento del total) pudieran abrir sus puertas.
“Las elecciones han transcurrido de forma pacífica -dijo en rueda de prensa el presidente, Hamid Karzai. Doy la enhorabuena a nuestro pueblo por su valentía y por su deseo de que nuestro país tenga éxito”.
Según los máximos dirigentes de seguridad, durante la jornada electoral se produjeron 130 ataques, muchos con proyectiles y cuatro de ellos suicidas, que causaron la muerte de 17 miembros de las fuerzas de seguridad y de 9 civiles, así como heridas a otras 52 personas.
Además, 21 talibanes murieron y otra veintena fueron heridos, según la Policía, en un tiroteo contra las fuerzas de seguridad en la región norteña de Baghlan, donde la Comisión Electoral decidió ampliar el horario de votación una hora más, hasta las seis, tras lo sucedido.
También falleció un soldado estadounidense de la ISAF en un ataque de mortero en el este del país.
Pero pese a los esporádicos actos de violencia por casi todo el país, la misión de la ONU (UNAMA) mantuvo que los intentos de los talibanes por desestabilizar el proceso e intimidar a los electores fueron “menores de los esperados”.
“Somos optimistas con cautela, porque sabemos que millones de personas han desafiado al peligro. Creemos que las predicciones de una masiva situación de inseguridad han fallado”, dijo a Efe el portavoz de la UNAMA, Aleem Siddique.
Las autoridades habían declarado festivo el día para facilitar el voto de los ciudadanos y las calles -al menos, en la capital- amanecieron sin peatones ni el habitual tráfico y con la inmensa mayoría de las tiendas cerradas.
Los controles de seguridad eran más intensos de lo habitual y la Policía se empleó en dar el alto a los escasos vehículos en circulación para registrarlos minuciosamente con perros adiestrados en explosivos.
Karzai abrió la votación muy de mañana en su colegio electoral, un instituto del centro de Kabul fuertemente protegido, desde el que pidió a los ciudadanos un voto por la estabilidad y la paz “para construir un país mejor”.
“¡No a la violencia. Votad no a la violencia!”, exhortó Karzai, preguntado por Efe, al marcharse del colegio, con los primeros electores listos para ejercer su derecho al sufragio.
De acuerdo con los datos de UNAMA, la votación transcurrió mejor de lo esperado en el norte -con mucha participación femenina- y se resintió en el sur, el tradicional feudo de los talibanes, donde es más agudo el conflicto y más fácil la intimidación.
La Comisión Electoral se ha lanzado ya al recuento de los votos sin hacer públicos aún los datos de participación, que, según el ministro de Interior, Mohamed Hanif Atmar, ha sido de un 70 por ciento pese al boicot y las amenazas de los insurgentes.
A las urnas estaban llamados unos 17 millones de afganos encargados de elegir jefe del Estado en las segundas elecciones presidenciales desde la caída del régimen talibán en 2001, con Karzai como favorito principal.
En los últimos días varios de sus rivales han comentado sus sospechas de que el Gobierno preparaba un fraude -registros ficticios, compra de votos- para garantizarle la reelección sin necesidad de segunda vuelta.
“Se han detectado fraudes -confirmó Siddique-. Pero nada sugiere que hayan sido sistemáticos. Donde ocurrieron, se tomaron medidas, así que no vulneran la integridad del proceso”.
Las dudas sobre la limpieza del proceso están fundamentadas en la ausencia de un censo, el rampante analfabetismo y las dificultades logísticas por la difícil orografía y el grave conflicto contra los talibanes.
“Es demasiado pronto para juzgarlo. Con todas sus limitaciones, el país ha demostrado al mundo que pueden hacerse unas elecciones. Es un buen día para Afganistán”, concluyó el portavoz de la ONU.
Karzai, que necesita más del 50 por ciento de los votos para ser reelegido en la primera vuelta, contaba en las encuestas con mucha ventaja sobre sus rivales, el ex titular de Exteriores Abdulá Abdulá y su antiguo ministro de Planificación, Ramazán Bashardost.
Los primeros resultados oficiales se conocerán el 3 de septiembre, según la Comisión Electoral.

Afganos eligen mañana a su presidente con Karzai como favorito

September 14, 2009

Kabul, 19 ago 2009.- Afganistán celebra mañana, jueves, las segundas elecciones presidenciales desde la invasión estadounidense y la caída a finales de 2001 del régimen de los talibanes, que han llamado al boicot y hoy han vuelto a sembrar de violencia la campaña con el asalto a un banco en Kabul y un atentado en Kandahar.
Según el Ministerio afgano del Interior, el asalto a la entidad bancaria se resolvió con la muerte de tres insurgentes a manos de la Policía, tres de cuyos agentes que tuvo tres heridos.
Además, un jefe de distrito y un líder tribal murieron y otra persona resultó herida por la explosión de una bomba al paso de su vehículo en la provincia sureña de Kandahar, informó a Efe una fuente policial.
Durante la campaña, los talibanes han intensificado sus ataques tanto a las fuerzas extranjeras como a las autoridades afganas, en un intento de disuadir a los 17 millones de afganos convocados a las urnas mañana para elegir presidente y miembros de los consejos provinciales.
Para contrarrestar el boicot talibán y “asegurar una amplia participación” electoral, el Gobierno afgano no dudó hoy, cuando se celebra el Día de la Independencia, en recurrir a la censura al prohibir la difusión de noticias sobre “cualquier suceso de violencia” durante las horas de votación.
El presidente afgano, Hamid Karzai (de la etnia pastún, mayoritaria en el país), parte como favorito según una encuesta del instituto norteamericano IRI, que augura una segunda vuelta con el tayiko Abdulá Abdulá, ex ministro de Exteriores y antiguo lugarteniente del comandante afgano que lideró la resistencia antitalibán y fue asesinado días antes del 11-S, Ahmed Shah Masud.
Según ese sondeo, la gran sorpresa de los comicios podría darla el hazara (etnia de religión musulmana chií ubicada sobre todo al este de Afganistán) Ramazan Bashardost, que se ha postulado desde una sencilla tienda de campaña frente al Parlamento y figura tercero en intención de voto, por encima del ex ministro de Finanzas Ashraf Ghaní.
De los 41 candidatos originales, dos de ellos mujeres, una decena han pasado a apoyar a Karzai, quien en el último minuto se ha atraído también el apoyo del uzbeko Rashid Dostum, un polémico caudillo del norte afgano acusado de crímenes de guerra y de traicionar a todos sus antiguos socios.
Con unos 100.000 soldados de la OTAN o de EEUU empeñados en garantizar un ambiente seguro para votar -en semanas previas se han efectuado operaciones especiales en los feudos talibanes de la provincia meridional de Helmand- la seguridad es el gran reto de estos comicios.
Karzai busca la reelección ante un pueblo sometido cada vez a mayores niveles de violencia -más de 2.100 civiles muertos en acciones militares en 2008- y que sigue figurando entre los más pobres del mundo, con un tercio de la población (7,3 millones de personas) amenazada por el hambre, según denunció hoy la ONG Oxfam.
Oxfam se sumó a las voces críticas contra la corrupción que ha caracterizado el mandato de Karzai, quien ha impedido que las ayudas lleguen a sus verdaderos destinatarios, y demandó “grandes reformas” al futuro Gobierno para evitar que se sigan derrochando fondos.
Los opositores del presidente afgano también han cuestionado su política de alianzas y su connivencia con distintos sectores para asegurarse el poder, en particular con el denostado Dostum pero también con otros cabecillas afganos, como Mohamed Fahim o Ismail Khan.
La cadena británica BBC contribuyó ayer, martes, a las sospechas de fraude al difundir una investigación propia que constató intentos de venta de cientos de tarjetas de votantes y de compra de apoyos para determinados candidatos.
“Ha habido fraudes tradicionales en Afganistán y este año habrá auditorías para detectarlo. La comisión electoral afgana cuenta con asistencia internacional y me consta que su preparación de las elecciones, si no impecable, se queda cerca”, dijo a Efe María Espinosa, de la misión de observación de la UE.
Los analistas destacan que tras casi ocho años de esfuerzo en Afganistán, la comunidad internacional no se puede permitir unas elecciones fallidas y está dispuesta a ser benevolente con el proceso electoral afgano, que se efectúa sin censo alguno.
Bashardost ha manifestado que no le cabe duda de que se ha hecho todo lo posible para favorecer a Karzai, con intentos de inducción al voto como la reciente publicación de la encuesta del instituto de EEUU que lo da por vencedor.
Hasta el día 3 de septiembre no se conocerán los resultados provisionales de los comicios, que serán definitivos el 17. Caso de que se tuviera que celebrar una segunda vuelta, ésta sería en octubre

Un militar retirado quiere ser presidente afgano a golpe de pedal

September 14, 2009

Kabul, 19 ago 2009.- Al viejo militar retirado Sangin Mohamed Rahmani le niegan el paso en los puestos de control de Kabul, sin saber que pese a su sencillo aspecto y su vehículo, una bicicleta de segunda mano, es uno de los candidatos a la Presidencia afgana en las elecciones de mañana.
Con una pensión de 825 dólares al año, Rahmani se ha embarcado en la quijotesca tarea de conquistar a los electores a golpe de pedal, y atiende las llamadas con un viejo móvil descatalogado y con poca cobertura.
“No tengo donde quedarme en Kabul, así que no puedo recibirle en ningún lugar. La entrevista tendrá que ser donde usted lo decida”, se excusa Rahmani minutos antes de aparecer frente a la casa de huéspedes en la que se aloja Efe, caminando con su bicicleta.
Viene vestido con un traje gris avejentado y una camisa blanca abrochada hasta el cuello, y con un aire cansino pero resuelto saca de la funda reciclada de un portátil -”su oficina”, como la llama él mismo- un fajo de sellos y papeles.
Rahmani es uno más entre los 41 de los candidatos -dos de ellos mujeres- que se presentaron a las elecciones pero, a diferencia de otros que se retiraron o decidieron apoyar a los grandes favoritos, continúa al pie del pedal por las calles afganas.
“Pues sí, estoy todo el día en la bici y el número de kilómetros que habré hecho es ilimitado. Algunos ya me conocen, y cuando voy por ahí los taxistas y los conductores de autobús me señalan”, cuenta ufano el viejo Rahmani, oriundo del noreste del país.
La mayoría de los candidatos eran desconocidos para la opinión pública afgana, y de hecho el jefe de la Comisión Electoral, Azizulá Ludín, dijo al comienzo de la campaña que algunos “no merecían ser presidente”.
Pese a su peculiar y modesta manera de entender la campaña, Rahmani, que ha gastado unos 5.000 dólares -la mayoría, dice, prestados- expone sus ideas ordenadamente: detención de criminales, trabajo para evitar que los jóvenes se enrolen con los talibanes…
“El día que el Ejército afgano -prosigue este viejo militar ciclista- pueda valerse por sí mismo, tomaré una decisión sobre las tropas extranjeras en consenso con la ONU. Pediría que se marchen, pero ahora no es el caso”.
Rahmani, con estudios universitarios y autor de dos libros de poemas -uno se titula “Lucha sin dinero”- trabajó en la sección de logística e ingeniería del Ejército hasta que los talibanes se auparon al poder y recibió una carta de despido.
Con la llegada de las tropas extranjeras y la toma de posesión del hoy presidente, Hamid Karzai, fue rehabilitado y comenzó a recibir una pensión mensual, aunque considera que el Gobierno “no ha hecho nada para acabar con los talibanes”.
Así que hace unos meses se decidió a recorrer el país en coche en busca de firmas de apoyo “para que la gente pudiera tener una oportunidad de participar en el Gobierno y que Afganistán pudiera desarrollarse de una vez”. Logró 10.000.
Rahmani no ha sufrido ataques de los insurgentes y dice haber llevado a cabo su campaña con libertad, aunque se queja de la escasa atención de los medios y acusa a los candidatos más pudientes de pagar a la gente para que asista a los mítines.
“Si las elecciones son transparentes y no hay fraude, les superaré. A mí los medios me han dado la espalda y ellos sólo enseñan mítines repletos de gente con gorras y camisetas que han recibido dinero por asistir”, comenta.
“El problema de los candidatos como Rahmani es su ingenuidad, no sus ideas. No es ningún loco, sino un buen hombre que tiene una manera propia de expresar sus opiniones”, manifiesta a Efe un estudiante kabulí, Yusuf, tras escuchar al candidato.
Hace cinco meses, a Rahmani le robaron la bicicleta. Era la hora del rezo y la dejó aparcada fuera de la mezquita, una jugosa ocasión para los rateros de Kabul, que le obligaron a comprar otra, también con dinero prestado.
Pese a los sinsabores de su campaña, en la que él mismo ha pegado sus carteles, Rahmani no desiste: “Algunos me preguntan: ¿cómo vas a ser presidente, tú que vas en bicicleta? Y les digo: ¿por qué no? No soy rico, pero conozco los problemas de este país”

Ataques y clima de inseguridad en vísperas de elecciones en Afganistán

September 14, 2009

Kabul, 18 ago 2009.- A sólo dos días de los comicios presidenciales, los talibanes afganos volvieron a actuar hoy con dos atentados suicidas que dejaron al menos una docena de muertos y un ataque con proyectiles sobre el Palacio Presidencial de Kabul, una ciudad en alerta y tomada por completo por las fuerzas de seguridad.
El atentado más grave tuvo lugar en la peligrosa carretera que conduce a Jalalabad (este) desde Kabul, objetivo frecuente de los insurgentes porque a la salida de la capital se encuentran varios cuarteles de las tropas estadounidenses y de la ISAF.
El suicida lanzó su vehículo contra un convoy militar de la ISAF y causó la muerte de siete personas y heridas a otras cuarenta, según distintas fuentes oficiales afganas.
Pero en un comunicado, la OTAN aseguró que la última información de la que dispone “indica que entre los muertos hay un soldado de la ISAF, siete civiles afganos y dos empleados afganos de la misión de la ONU en Afganistán”, este último dato confirmado por las Naciones Unidas.
La ISAF también elevó el número de heridos a 55, entre ellos dos militares de la OTAN.
El atentado fue condenado por el presidente afgano, Hamid Karzai, horas después de que dos misiles cayeran en las inmediaciones de su Palacio sin causar víctimas.
Y además, según una fuente policial consultada por Efe, otro ataque suicida acabó con las vidas de dos civiles y tres soldados afganos e hirió a otras cinco personas en la región centro-meridional de Uruzgán, donde los talibanes tienen una amplia presencia.
Este mes se han registrado ya varios ataques con cohetes lanzados desde las afueras contra Kabul, una ciudad relativamente aislada del conflicto armado y cuyos habitantes aún recuerdan el martirio al que fueron sometidos durante la guerra civil en la década de 1990 y conviven casi diariamente con los atentados.
Ataques como el de hoy contra el convoy de la ISAF y otros contra instalaciones militares o sedes oficiales se cobran siempre una mayoría de víctimas entre los civiles que se encuentran en las proximidades.
En vísperas de las elecciones, Kabul se encuentra tomada por miles de soldados del Ejército, policías y guardas privados de seguridad armados con “kalashnikov” o con ametralladoras para proteger los edificios importantes.
La zona de las embajadas cuenta con sucesivos controles de paso y los edificios estratégicos están amurallados con alambradas y densos bloques de cemento para protegerse de los atentados de los talibanes, quienes han demostrado su capacidad de golpear la ciudad.
“La seguridad -dijo a Efe el jefe de los servicios secretos afganos, Amrullah Saleh- es como el pan. Un bien que necesitas sin cesar. Será para siempre nuestra preocupación y es un bien que necesitaremos siempre. Nuestras medidas y esfuerzos no se detendrán tras las elecciones”.
La masiva presencia de las fuerzas del orden no ha hecho mella en la percepción de los afganos: según un reciente estudio del instituto norteamericano IRI, la seguridad es uno de los dos principales problemas de Afganistán para el 56 por ciento de los ciudadanos consultados, 21 puntos por encima de la situación económica.
“Yo la tengo (la pistola) por seguridad. Aquí en Kabul hay robos y secuestros constantes”, relata a Efe un tayiko de 22 años preocupado por el alza del crimen, mientras empuña una Beretta italiana de calibre 9 mm Parabellum en el interior de un coche.
De acuerdo con distintos informes, las carreteras afganas están infestadas de bandidos que tienden emboscadas a camioneros y viajeros, sin que esté clara en muchas ocasiones la frontera que separa al delincuente común del insurgente talibán.
“No me siento seguro, claro que no. La Policía no está activa y no tiene equipamiento para resolver los problemas. Los secuestros y robos de Kabul son perpetrados por gente con uniforme. La corrupción es del cien por cien”, sostiene el empresario Mohamad Nader en el barrio capitalino de Makroyan.
Ante la amenaza talibán y el clima de inseguridad generalizado, las embajadas extranjeras se apresuran en Kabul a aconsejar a sus ciudadanos que extremen las precauciones, sobre todo durante el período electoral.
“Conviene salir sólo lo imprescindible, vestirse de forma que no llame la atención, lo menos elegantemente posible. El nivel de alerta es permanente y no hay que bajar la guardia”, dijo a Efe una fuente diplomática.
En Afganistán hay unos 100.000 policías, pero la mayoría están mal formados y equipados, tienen salarios bajos y apenas cuentan con infraestructuras adecuadas, expuso a Efe el portavoz de la misión policial de la UE en Afganistán (Eupol), Andrea Angeli.
Sólo en la capital, hay unos 8.500 agentes encargados de velar por el orden, pero según Angeli son precisos muchos más en una ciudad asolada por los robos y los secuestros, con los empresarios y los extranjeros como objetivos principales.

Next Page »