Memoria de Cáceres

November 21, 2009

Sé que te impacienta llegar a tu destino

Tú que te imaginas encumbrada a música

Convertidas tus lágrimas en soplos de luz

Para las noches en vela y la bruma del campo.

Tú que vendrás señalada por la retama y la jara

Casi sabrás ya que ese lejano resplandor

Del que algunos días decido hablarte

Árbol de cables en pleno verano seco

Fue la casa de tu padre, hoy ciudad entera de amor

Que te espera en su dominio plantado en la nada.

Correrás a su encuentro de camino a la tarde

Por pasos enjutos y romos encinares

Tierras sin principio ni fin ni quien las narre

Salvo tú que por entonces abrirás los ojos

Efímera y silenciosa lucidez de la medianoche

Como si todas las cosas estuvieran quietas.

Estos son los lugares que te aguardan siempre,

los escudos y las torres, las cigüeñas y las piedras.

La marca roja de una mano anónima,

Una punta de flecha, un arco egregio todavía

Cuya herradura cruzarás ya bañada de sol.

Vamos. Esa es tu historia.

Está dispuesta a aceptarte y tomarte como suya:

Te dará coordenadas desde su memoria más íntima

Eterna y elegante como la estación del año

Instante originario sobre el que gravitará tu libertad.

(Luego de florecer, se deshará como la arena todo

Y podrás decir entonces yo por fin he nacido).

Se cumplen, entre la devoción y el rencor, 25 años del asesinato de Indira Gandhi

November 5, 2009

Nueva Delhi, 31 oct 2009.- La devoción y el rencor se mezclan en el recuerdo de Indira Gandhi a los 25 años de su asesinato, conmemorado hoy con respeto por cientos de millones de indios pero no por la minoría sij, que le recrimina aún el ataque a su templo sagrado.
En los últimos días se han multiplicado las referencias, los especiales de televisión y las muestras de cariño que le dedican sus herederos -su nuera Sonia Gandhi y sus nietos, Rahul y Priyanka-, quienes mantienen el control del gubernamental Partido del Congreso.
“En esta ocasión sombría, debemos recordar y reflejarnos en su simple y austera forma de vivir y conducirse. Sigamos guiados por ella”, pidió la italiana Sonia, hoy líder del partido, en el último número de la revista interna de la formación.
El 31 de octubre de 1984, Indira Gandhi, por entonces primera ministra, fue tiroteada por dos de sus guardaespaldas sijs cuando salía de casa camino de una entrevista con el actor británico Peter Ustinov.
Indira pagó así haber ordenado el asalto a sangre y fuego en junio anterior del Templo Dorado de Amritsar, donde se habían atrincherado radicales armados, en una operación que causó cientos de muertos.
El magnicidio desencadenó gravísimos disturbios y una matanza callejera de sijs en Delhi que se cobró la vida de 3.000 personas, unos hechos que las organizaciones sijs más radicales recordarán el 3 de noviembre con una huelga.
“Al atacar el Templo Dorado, Indira escribió la historia negra de los sijs. Su asesinato no fue sino una reacción emocional, pero ahora los sijs hemos pasado página”, aseguró a Efe Darmegh Singh, secretario de la organización que controla los templos de esta fe, el SGPC.
A diferencia de los sijs, millones de indios valoran todavía el legado político de Indira Gandhi y citan como su mayores logros el haber partido Pakistán en dos con la creación de Bangladesh en 1971 -el Ejército indio ayudó a los bangladeshíes en esa guerra- y las primeras pruebas atómicas indias, desarrolladas tres años después.
Pero sus detractores critican su autoritarismo y, sobre todo, el haber estado detrás del episodio más negro desde la independencia india: la declaración de un estado de excepción, en 1975, que llevó a miles de opositores a la cárcel e impuso la censura en los medios.
Indira justificó la medida por la tensión política y social que sufría el país, pero la mayoría de los historiadores coinciden en que sólo pretendía desbaratar un proceso judicial por irregularidades electorales que la habría apartado del poder.
La primera ministra revocó el estado de excepción un año y medio después, y aunque los ciudadanos la castigaron con una derrota en las urnas, volvió al poder en los comicios de 1980, meses antes de la muerte en accidente de su hijo menor y delfín político, Sanjay.
“Ella era mi ídolo en aquellos momentos -dijo hace unos meses su nieta Priyanka, hija del también asesinado Rajiv Gandhi-. Supongo que la gente la recuerda como una persona dura, pero para sus nietos era la mejor abuela y la más dulce”.
Indira buceó en las políticas de su padre, Jawaharlal Nehru: se alineó con la Unión Soviética -el presidente de EEUU Richard Nixon se refirió a ella como una “bruja“- y trató de desarrollar la industria y acabar con la pobreza endémica de la India.
Pero lejos del estilo de su padre, Indira inauguró la era del populismo político: nacionalizó la banca, se rodeó de fieles -no necesariamente capaces- y gobernó a golpe de eslóganes como “Acabemos con la pobreza” o el famoso “India es Indira” que coreaban sus partidarios.
Todavía hoy da sus frutos aquella manera de entender la política, si se toma como referente de popularidad el memorial capitalino establecido en su casa, donde los visitantes pueden ver fotografías familiares o el sari marrón que llevaba cuando murió.
Cada mañana, la vivienda de Indira, adyacente a su oficina, se llena de miles de modestos gujaratíes, bengalíes de cara acolchada e indios sureños de piel oscura que vienen a Delhi tras días de autobús y se detienen en primer lugar ante la placa en el punto donde fue tiroteada.
El texto de la placa es suyo: “Si muero violentamente, como algunos temen y unos pocos planean, sé que la violencia estará en el pensamiento y la acción del asesino, no en mi muerte, porque no hay odio tan oscuro que eclipse el amor por mi gente y mi país”.

Día internacional de la pobreza: cifras y causas de la endémica pobreza india

November 5, 2009

Nueva Delhi, 16 oct 2009.- En vísperas del Día Internacional por la Erradicación de la Pobreza, la India sigue siendo hogar para un tercio de los más pobres del mundo, víctimas de la alta presión demográfica, la dependencia agrícola, el analfabetismo y el rígido sistema de castas que aún constriñen el futuro del país.
Según el Banco Mundial, el 41,6 por ciento de los indios vivía en 2005 con menos de 1,25 dólares diarios (0,84 euros), la línea internacional de la pobreza, que el Gobierno indio reduce a 12 rupias (un cuarto de dólar ó 0,17 euros).
La India inició la liberalización de su economía a principios de la década de 1990 con un 36 por ciento de pobres “oficiales” y redujo ese porcentaje al 28,6 en 2000 y al 27,5 en 2005, un ritmo que convierte en quimera el cumplimiento del “objetivo del milenio” de la ONU de 2000 que pretendía reducir la pobreza a la mitad para 2015.
“La verdadera razón de la pobreza está en que las políticas públicas no están orientadas a una buena gobernación ni están formuladas apropiadamente. No se genera trabajo, no hay atención sanitaria, ni educación”, explicó a Efe el sociólogo Dipankar Gupta.
En el siglo XIX, la India llegó a poseer el 16 por ciento de la riqueza mundial, pero el país no logró conectarse a la revolución industrial.
Tampoco ayudó a la reducción de la pobreza la política de los años posteriores a la independencia (1947), que sujetó a la industria privada con un complejo sistema de licencias y abocó al país a un crecimiento menor que el de los “tigres asiáticos“.
Pese al fuerte crecimiento del PIB y las últimas dos décadas de liberalización, la mayoría de los indios siguen atados al campo, un sector de magro crecimiento y peso económico decreciente.
La agricultura ocupa a dos tercios de la población, pero sólo genera el 17,8 por ciento del PIB. Según el Banco Mundial, precisa reformas y no es “ni económica ni ambientalmente sostenible“.
“La agricultura nunca podrá crecer al mismo ritmo que los demás sectores. La solución para nuestro crecimiento pasa por mover a los trabajadores desde los sectores agrícolas hacia los demás”, aseguró a Efe el ex presidente del Consejo Económico de la India Suresh Tendulkar.
En las zonas rurales, donde viven el 75 por ciento de los pobres, sigue además vigente el sistema de castas, una estructura que aboca a los peor situados en él a ocuparse en las tareas que nadie más quiere y bajo condiciones ímprobas.
Sin embargo, los analistas indios confían en que el desarrollo manufacturero y de los servicios llevarán aparejada una progresiva migración a las ciudades y, de rebote, la pérdida de significado de este jerárquico sistema, para algunos causa última de la pobreza del país.
“El sistema de castas se ha colapsado. Los terratenientes ya no ocupan la posición que tenían y ya no pueden movilizar como antes a la población. La casta no desaparecerá, pero continuará sólo como un fenómeno de identidad y amor propio”, predijo Gupta.
Por prometedor que sea su futuro, la India sigue sufriendo graves carencias en el plano del desarrollo humano: el 15,5 por ciento de los indios no vive más de 40 años, una de cada tres personas no saben leer y el 47 por ciento de los niños están malnutridos.
Un informe de ActionAid difundido hoy con ocasión del Día Mundial de la Alimentación revela que el país ha añadido 30 millones de personas a sus filas de hambrientos desde mediados de la década de 1990.
“El lado oscuro del crecimiento económico indio ha sido que los grupos sociales excluidos han sido más marginalizados”, constató el director de ActionAid India, Babu Matthew, según la agencia IANS.
Y todo ello pese a la aprobación de leyes y programas para combatir la pobreza cuya “implementación sigue siendo un reto masivo en ausencia de reconocimiento de los derechos de los pobres”, según el responsable de Derecho a la Alimentación de esta ONG, Amar Joyti Nayak.
En opinión de Gupta, los esfuerzos del Estado desde la independencia -subsidios alimentarios, control de precios, mejoras de técnicas agrícolas, medidas educativas- sí repercutieron en el fin de las grandes hambrunas, pero es hora de dar el siguiente paso.
“El Estado -concluyó- debe ejercer su liderazgo para fomentar un cambio de modelo, invertir en salud, en educación. No habrá cambios si las elites indias se preocupan sólo de sí mismas. Los pobres no lucharán si ven que puedan perder la subvención de combustible“.

La corrupción corroe las perspectivas de desarrollo de la India

November 5, 2009

Nueva Delhi, 2 mar 2009.- Con su poderosa burocracia, su clase política intocable y los ubicuos intermediarios, la India se enfrenta mal armada a una corrupción masiva, que resta al PIB, según estimaciones de economistas, 1,5 puntos de crecimiento anual.
Aunque no existe un cuadro completo de la corrupción en la India, hay datos que apuntan a un fraude generalizado en algunos de los planes de financiación pública: al menos el 70 por ciento de los fondos rurales no llega a su destino, según los expertos citados en “La hora de las reformas económicas” de Gilbert Étienne.
“Hemos establecido tres tipos de corrupción: la del sector corporativo, la corrupción política y la que afecta al hombre común, en el día a día”, dijo en entrevista con Efe el vicepresidente de Transparencia Internacional en la India (TII), S.K. Agarwal.
Su organización presentó en 2008 un informe sobre la percepción que tienen las familias más pobres sobre la corrupción, con resultados demoledores para instituciones como la Policía, los partidos políticos o los organismos encargados de la distribución de comida.
Más de un 40 de los encuestados, procedente de familias que viven bajo el umbral de la pobreza, aseguró haber pagado sobornos o usado contactos en su relaciones con la Policía y los servicios de vivienda y propiedad.
El total de las cantidades ilegales aportadas por los más pobres para obtener servicios básicos, según TII, ascendió el año pasado a 180 millones de dólares, una cantidad importante si se tiene en cuenta que viven con apenas 12 rupias (0,23 dólares, al cambio actual) por persona y día.
“No hay interés político en acabar con la corrupción, se lamentó Agarwal. Burócratas y políticos son responsables y se benefician del fraude, por ejemplo, financiando campañas electorales. Así que no serán ellos quienes cambien las cosas”.
En los últimos años han sido notorios en la India varios casos de asesinato o degradación laboral de “whistle-blowers” (delatores), como se conoce a quienes denuncian los casos de fraude y corrupción dentro de su institución.
Uno de ellos es el funcionario M.N. Vijayakumar, quien lucha contra la corrupción de las instituciones públicas de la región de Karnataka (suroeste) y está siendo sometido a un acoso incesante, aseguró a Efe por teléfono su esposa, Jayashree.
“Está luchando solo. Ha sido cambiado de puesto ocho veces y ha sufrido tres intentos de asesinato. Nadie investiga. La corrupción es masiva, ocurre abiertamente”, denunció este ama de casa de Bangalore, que creó una página web para denunciar el fraude y ha llegado a pedir la suspensión de su marido “para protegerle”.
Según Jayashree, los policías de la región deben pagar cantidades de hasta 30.500 dólares para obtener ascensos, lo que los lleva a endeudarse y a aceptar luego sobornos y practicar la extorsión para pagar esa deuda.
En Karnataka, una de las regiones más corruptas de la India, ha llegado a circular un impreso con las “tarifas” para la cremación de los muertos: dos dólares por sacarlo de la furgoneta, tres por lavar el cadáver, 20 dólares por enterrarlo.
Según el economista Sanjay Sanyal, de cada 100 dólares destinados para construir carreteras en la capital regional, Bangalore, sólo 40 se emplean en ello: 20 dólares son el margen de beneficio del constructor y los otros 40 van al bolsillo de los políticos.
“Los tentáculos de la corrupción afectan al mundo corporativo, a la pequeña y la gran empresa. Salvo quizá la familia Tata, los grandes nombres de las compañías indias, ¿llegaron a lo más alto sin tacha?“, se cuestionó Agarwal.
De acuerdo con Transparency International, las empresas indias están entre las que pagan más sobornos del mundo cuando hacen negocios, por detrás de Rusia, China o México y por delante de Brasil.
La India sufre impagos de las facturas de teléfonos, robos de carbón en las minas y de conexión eléctrica, una multimillonaria evasión fiscal, malos créditos bancarios y malversaciones de fondos públicos a menudo sin castigo por la lenta marcha de la justicia.
Según Agarwal, una solución a largo plazo vendrá del gobierno electrónico: si los ciudadanos pueden resolver sus problemas en la red, dijo, se reducirá su dependencia de los intermediarios.
Y a la busca de arreglo, en la India proliferan originales pero insuficientes iniciativas privadas contra la corrupción, como la de una asociación que creó billetes de cero rupias para pagar con ellos a los guardas de tráfico corruptos.

La promesa del mercado indio sigue esperando a la desconocida España

November 5, 2009

Nueva Delhi, 5 dic 2008.- El desconocimiento mutuo, la falta de imagen de marca y la ausencia de conexión directa aérea son algunos de los desafíos que España debe superar para entrar con fuerza en el mercado indio, donde ocupa un modesto puesto 42 entre los exportadores.
“Necesitamos tener unas relaciones mucho mayores, algo que está en proceso. Vemos ya signos de que crecerán y hay que darles un gran empujón”, dijo a Efe el presidente de las Federación de Cámaras de Comercio e Industria Indias (FICCI), Amit Mitra.
Con ese objetivo tendrá lugar en la capital india la próxima semana el “foro India-España de inversiones y cooperación comercial”, organizado por el FICCI y la Oficina Comercial española, que contará con la presencia del ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Al evento, el cuarto de este tipo organizado en la India, acudirán 46 empresas españolas que tendrán ocasión de explorar “nuevas oportunidades de inversión y colaboración empresarial”, según el comunicado oficial.
El reto es reforzar la imagen y la presencia de las empresas españolas en un mercado donde sus exportaciones suponen sólo el 0,39 por ciento del total en la India, con un valor de 742 millones de euros en 2007.
“Necesitamos potenciar nuestra imagen de marca España, todavía una gran desconocida en la India. Además, debemos intensificar los contactos empresariales, que las empresas se animen a tener una presencia constante en la India”, expuso a Efe la consejera comercial de España en Nueva Delhi, Teresa Solbes.
España se propone alcanzar un comercio bilateral con la India por un valor de 7.000 millones de euros en 2012, desde los 2.929 millones en 2007, según datos del informe anual de la Oficina Comercial española en Nueva Delhi.
Las relaciones comerciales entre ambos países han crecido un 337 por ciento en la última década -un 22,74 en el último año-, pero la Oficina continúa considerando el monto total como “reducido”.
“El valor es todavía bajo, pero debemos mirar la tendencia, que es muy positiva. España ha estado tradicionalmente centrada en Latinoamérica y ahora ha comenzado a mirar también a Asia. Nuestras empresas deben competir en un mundo globalizado”, añadió Solbes.
España arrastra una balanza comercial desfavorable con la India, con importaciones el año pasado de 2.187 millones de euros, sobre todo en el sector textil, el cuero, el calzado, los químicos, el pescado y la siderurgia.
Y en el capítulo exportador, España ha basado su comercio con la India en los bienes industriales y la maquinaria, que concentran el 88,4 por ciento del total, debido en parte a las dificultades técnicas y los altos aranceles que sufren otros sectores.
“Nuestro déficit comercial es un problema estructural. Yo creo que una solución pasa por desarrollar los servicios. Nuestra tecnología es sofisticada y casa bien con las necesidades indias, así que lo que podemos vender se ajusta al país”, mantuvo Solbes.
La evolución de las relaciones comerciales vendrá marcada por la designación del país asiático como “prioritario”, la apertura de una Oficina Comercial en Bombay y la firma de un Acuerdo de Comercio entre la India y la Unión Europea.
Pero para alcanzar los objetivos, las empresas españolas deben mostrar más interés en la India: “Deben animarse a venir en un número mucho mayor”, reclamó Mitra, quien mencionó la falta de conexión aérea directa como un “constreñimiento”.
La Oficina Comercial en Nueva Delhi tiene constancia de 114 empresas españolas operando en la India, frente a las 34 de 2004, un aumento superior al 300 por ciento en menos de cinco años, pero que parte de niveles muy bajos.
“Este es un mercado complejo que tiene características propias, así que requiere constancia -explicó Solbes-. No es un mercado tan intuitivo, por ejemplo, como el alemán. El mercado indio tiene unas condiciones que hacen necesaria una adaptación”.
Al menos, en los ocho primeros meses de 2008 la tendencia ha sido positiva: las exportaciones a la India crecieron un 11,88 por ciento respecto al mismo período de 2007, con un valor de 535,7 millones de euros.
Queda por ver qué impacto tendrá sobre las expectativas la crisis económica, que ya deja sentir sus efectos también sobre la India.

A punto de acceder a mercado nuclear, India proyecta inversiones millonarias

November 5, 2009

Nueva Delhi, 21 ago 2008.- A punto de ver abiertas las puertas del mercado nuclear internacional, la India proyecta inversiones de 300.000 millones de dólares para un programa atómico civil con el que busca paliar la carestía energética que lastra su crecimiento.
El país asiático tiene operativos en la actualidad 17 reactores con una producción teórica de 4.120 megavatios, que se convertirán en 15.180 con los nuevos proyectos que se ha fijado la Comisión Atómica de la India hasta el año 2020.
“La energía nuclear supone en el país un 3 por ciento de la producción total de energía. Confiamos en alcanzar el 10 por ciento en el año 2020″, explicó a Efe Sudhinder Thakur, director ejecutivo del consorcio público nuclear de la India (NPCIL).
Los proyectos de expansión y de nuevos reactores tienen un valor de 300.000 millones de dólares y se estima que se crearán 100.000 puestos de trabajo, pero no solucionan la principal carencia estructural india en materia nuclear: la falta de uranio.
La capacidad de 4.120 megavatios es apenas un valor teórico; en realidad, la India produce sólo 1.790, debido a problemas técnicos “temporales”, al mantenimiento de reactores o a la falta de permisos políticos para acceder a nuevas minas de uranio, según los expertos.
Aquí es donde entra en escena el “nuclear deal”, como es conocido en el país el acuerdo alcanzado en 2007 con Estados Unidos, que permitirá a la India acceder al mercado nuclear internacional a cambio de separar sus instalaciones nucleares militares de las civiles.
El acuerdo ha requerido la firma de salvaguardas con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y aún precisa el visto bueno del Grupo de Suministradores Nucleares, ante los que la India expone hoy su caso en Viena.
“Lo que hará el acuerdo nuclear será traer recursos extras. No tenemos tanto uranio en la India como para cubrir el 100 por ciento de nuestras necesidades. Así que yo veo esto como un comercio”, comentó a Efe el portavoz de la Comisión Atómica india, Anil Malhotra.
“El acuerdo será importante por el comercio internacional nuclear. Vendrán reactores foráneos. Las compañías de la India podrán fabricar componentes. Aquí los costes son más baratos, así que muchas empresas internacionales podrían inclinarse por instalarse aquí, como ya pasó con los automóviles”, agregó.
Según el secretario de la Federación de las Cámaras Indias de Comercio e Industria (FICCI), Amit Mitra, citado por la agencia IANS, el acuerdo nuclear traerá consigo mejoras tecnológicas, creará oportunidades para 400 empresas del país y contribuirá a aliviar el déficit eléctrico.
La India es el quinto país del mundo con más generación de electricidad, pero la nimia producción per cápita obliga a decenas de millones de personas a encender velas o lámparas de aceite cuando cae la noche, y los frecuentes cortes de suministro causan pérdidas cuantiosas a la industria.
Con una producción anual de 653.172 millones de kilovatios-hora, el país arrastra un déficit energético de 73.050 millones, que el pacto atómico no eliminará salvo que lleve a la India a quintuplicar su producción nuclear actual (en torno a 17.000 millones).
El acuerdo no ha estado exento de polémica: a la reserva que suscita en Occidente el hecho de que la India no haya suscrito el Tratado de No Proliferación Nuclear, el Gobierno indio debió unir una férrea oposición interna que le puso contra las cuerdas.
Tras meses de debate incesante, el Gobierno debió superar en julio una moción de confianza sometido a dos argumentos de la oposición: los comunistas no aceptaban el pacto con el “amigo americano”, y los radicales hindúes del BJP le acusaban de poner en peligro la independencia del programa militar estratégico.
“Todo era fruto de la desinformación. Es un acuerdo comercial que no nos atará las manos. Nuestra soberanía no quedará comprometida, porque sólo pondremos bajo control los reactores civiles. En los militares, podremos seguir usando el plutonio”, mantuvo Malhotra.
La India sólo podrá usar el uranio extranjero en los 14 reactores que quedarán bajo vigilancia del OIEA, pero los científicos aplauden el fin del “apartheid nuclear” vigente desde que el país inició la carrera atómica, en 1974.

Los Ambani mantienen nuevo duelo en la cumbre de la economía india

November 5, 2009

Nueva Delhi, 17 jun 2008.- Un pacto con una empresa surafricana, MTN, ha hecho aflorar de nuevo la enconada rivalidad que mantienen los hermanos millonarios indios Anil y Mukesh Ambani, que poseen una fortuna conjunta de casi 100.000 millones de dólares.
MTN está en conversaciones con Reliance Communications (RComm) -propiedad de Anil- para intercambiarse acciones, pero esta semana entró en liza la compañía emblemática de Mukesh, Reliance Industries, que envió una carta a MTN asegurando que su grupo mantiene un derecho de veto sobre cualquier oferta.
El embrollo se explica porque Anil y Mukesh dividieron en 2006 el imperio paterno a la muerte de éste, aunque el acuerdo al que llegaron ha sido hasta ahora respetado a duras penas por los hermanos, embarcados en una constante rivalidad profesional.
Tan determinante es su competencia, que hasta el ministro indio de Finanzas, P. Chidambaram, ha hecho referencia a las diferencias entre ambos: “¿A quién le importa si se pelean? Los mercados crecen por la rivalidad entre ambos”, reconoció.
El patriarca de los Ambani, Dhirubhai, era originariamente un empleado de gasolinera que había fundado la compañía Reliance Industries y construido un enorme imperio textil y siderúrgico con un entramado de más de 300 filiales.
“La gente pensó que con la separación el negocio sufriría, pero ha sucedido al contrario. Los hermanos están multiplicando su riqueza. Ambas empresas son complementarias y el grupo tiene un papel muy importante en la economía india”, dijo a Efe una fuente de la compañía.
A la muerte en 2002 del patriarca, Reliance era ya la mayor empresa de la India y lideraba la lista mundial por número de accionistas, con operaciones en el campo petroquímico, telecomunicaciones, mercado textil y las finanzas.
Pero la brecha se abrió a su muerte: apenas dos años después estallaron las diferencias entre los dos herederos, cuando Mukesh reconoció “problemas de propiedad” con su hermano por la empresa, cuya actividad suponía el 4 por ciento de la economía india.
“El acuerdo llegó a mediados de 2006. La madre, Kokilaben, se quedó el 30 por ciento de las acciones; dio un 30 por ciento a cada hijo varón y un 5 por ciento a sus dos hijas. Anil y Mukesh no tienen problema en saludarse, al menos en público”, asumió la fuente de Reliance.
En virtud del pacto, Mukesh, de profesión ingeniero, mantuvo el control de Reliance Industries en los sectores petroquímico y del gas, mientras que su hermano Anil se hizo cargo de la rama de Energía, las telecomunicaciones (RComm) y el brazo financiero del grupo.
Ambos firmaron una cláusula que les impedía entrar en competencia durante diez años, aunque apenas un año después pugnaban ya por la construcción de un puente y el desarrollo del aeropuerto de Bombay, y Anil ha mostrado últimamente interés en prospecciones de petróleo.
El pequeño intenta desarrollar su propia marca (ADAG, Anil Dhirubhai Ambani Group), pero ambos grupos, que no pierden de vista la actividad del otro, han conservado la denominación Reliance como emblema y usan el nombre en todas sus actividades.
Y, sobre todo, los dos hermanos han ejecutado ambiciosos planes de expansión que tocan ya cada rincón del mercado indio y han dado fuelle a los desbocados ascensos bursátiles anteriores al estallido en enero de la crisis financiera estadounidense.
Anil ha diversificado sus intereses en energía, entretenimiento, hoteles, propiedad y comunicaciones, mientras que Mukesh ha aumentado su presencia en el mercado de hidrocarburos, ha invertido en refinerías y ha saltado al sector de la distribución comercial.
Su competencia ha disparado sus fortunas: Mukesh posee, se estima, unos 49.000 millones de dólares, pero su hermano le pisa los talones en lo alto de las listas de multimillonarios del mundo, con 45.000 millones de dólares.
Esa competición oficiosa tiene todavía visos de aumentar con la aparición de MTN y la amenaza de acciones legales para dirimir la siempre difícil relación de los dos hermanos por Reliance, el mayor titán de la economía india.
“La gente lee ‘Reliance’ y compra sin preguntar nada. Con el nombre basta: la compañía es tan popular para la India como la estatua de la libertad lo es para Estados Unidos“, dice a Efe el analista de mercados Basant Maheswari.

La India abre la puerta al aceite de oliva

November 5, 2009

Nueva Delhi, 4 abr 2008.- Las virtudes saludables del aceite de oliva han convencido a las autoridades indias para reducir los aranceles hasta el 7,5 por ciento, aunque el reto sigue siendo dar a conocer el producto entre los consumidores del país asiático.
“En la India existe la tendencia a poner aranceles altos a productos considerados lujosos, como el aceite de oliva. Pero al mismo tiempo este aceite es muy saludable, así que lo discutimos específicamente”, declaró a Efe el vicepresidente de la Comisión Planificadora (PC), Montek Singh Ahluwalia.
Hasta ahora, el aceite de oliva virgen estaba gravado con un arancel del 45 por ciento, mientras que el impuesto sobre el aceite de oliva refinado y para loción era del 40 por ciento, muy por encima de otros tipos de aceite.
“Anteriormente, el consumo del aceite de oliva era ignorado y, debido a los impuestos, estaba restringido a las elites, porque el consumidor medio lo encontraba demasiado caro”, declaró tras conocer la decisión el presidente de la Asociación India de la Aceituna (OIA, siglas en inglés), V.N. Dalmia.
Con los aranceles vigentes hasta ahora, un litro de aceite de oliva virgen podía llegar a costar en la capital india unas 720 rupias (11,48 euros), aunque la OIA espera ahora que esos precios disminuyan en torno a un 15 por ciento.
Esta asociación, que agrupa a los importadores y distribuidores del sector, había pedido varias veces al Gobierno la supresión de los aranceles con el doble argumento de que es un alimento “saludable” y de que no existen productores indios.
“Es el producto más sano del mundo para cocinar, con una protección incomparable contra las enfermedades cardiovasculares“, había dicho Dalmia, en un país donde cincuenta millones de personas tiene problemas del corazón.
Pero, aparte de la bajada de precios y sus virtudes sobre el papel, el nuevo reto que deben afrontar los importadores es dar a conocer el aceite de oliva entre las clases medias, ya que hasta ahora el producto era coto cerrado de los más pudientes.
“El principal problema no son los impuestos, sino que la población aún no ve los beneficios de consumirlo”, explicó a Efe Sudhir Nayar, el representante en la India de la compañía aceitera italiana Bertolli.
Los consumidores indios limitan el uso del aceite de oliva al aliño de ensaladas y también como cosmético para el cuidado de la piel, pero aún no han sacado de la sartén otras variedades más típicas, como el aceite hidrogenado de palma (“vanaspati“), nefasto para el colesterol.
“No tenía lógica reducir aranceles de aceites menos saludables y no el impuesto sobre el aceite de oliva. Porque la gente normal podría consumir sólo los aceites de peor calidad, mientras el aceite de oliva quedaba en manos de la gente rica”, asumió el vicepresidente de la Comisión Planificadora.
Con la decisión de bajar los aranceles, la India se ha puesto por delante de otros países asiáticos, como China, que aplica un arancel del 10 por ciento, y de Taiwán o Corea del Sur, que gravan las importaciones con un 8 por ciento.
Pero además, ese ansiado 7,5 por ciento dará aún más alas a un mercado que crece rápidamente: en el año 2007, la India importó 23.000 toneladas de aceite de oliva, y en 2012 se prevé un aumento de un 80 por ciento, hasta alcanzar las 42.000 toneladas.
Esa perspectiva es la que ha llevado a la empresa española Sojivit a entrar en el mercado indio con todas las consecuencias: cultivando aceite ecológico en la región india de Himachal Pradesh (norte) y empezar a comercializarlo a partir de 2012.
Pese a que las condiciones climáticas de la India dificultan la producción de un aceite de oliva de calidad, desde Sojivit aseguran contar con pruebas satisfactorias y recuerdan que los ingleses ya plantaron olivos cuando este país era colonia británica.
Y la idea es bien vista por las autoridades.
“Con la globalización, la gente está empezando a amar cosas parecidas. Así que aquí también deberíamos ser capaces de producir aceite de oliva, siempre que encontremos el lugar donde puedan crecer las aceitunas”, concluyó Montek Singh Ahliwalia.

Apreciación de la rupia frente al dólar, nuevo dolor de cabeza para Gobierno

November 5, 2009

Nueva Delhi, 20 sep 2007.- Pese a rubricar hoy su apreciación más rápida en tres décadas frente al dólar, el Gobierno mira con preocupación el rápido ascenso de la rupia, que representa un peligro para los exportadores y amenaza la balanza comercial.
La divisa india rompió hoy la barrera simbólica de las 40 rupias por dólar y cerró en 39,91, una cifra que sirve para culminar una subida superior al 10 por ciento desde septiembre de 2006.
Guiada por la fortaleza de la economía india, la apreciación de la divisa frente al dólar en los últimos dos días radica en parte en la decisión de la Reserva Federal estadounidense de recortar medio punto los tipos de interés.
Esa medida, según varios expertos en el mercado, podría llevar a nuevas entradas de capitales en el parqué indio, porque los inversores prefieren invertir en monedas de alto rendimiento, como es el caso de la rupia.
“La rupia demuestra que hemos crecido. Es el mercado quien la empuja y confío más en el mercado que en los juicios del banco central indio o del ministro de Finanzas”, comentó hace unos días el consultor Jamal Mecklai en declaraciones al diario “The Times of India”.
La fortaleza de la divisa india y la debilidad del dólar han causado una apreciación de la rupia de más de un 10 por ciento en los últimos seis meses, en la mayor subida en tres décadas.
Pero la rupia no sólo crece respecto al dólar: entre enero y mayo de este año, el valor de la moneda india aumentó un 8 por ciento respecto a la libra, un 6,9 respecto al euro y un 11,2 por ciento respecto al yen, cantidades apreciables que, sin embargo, causan dolores de cabeza a los exportadores indios.
A pesar del orgullo de algunos inversores, un sondeo realizado por la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria de la India (ASSOCHAM) mostró que un 80 por ciento de los exportadores se queja por la apreciación de la moneda, que les ha dejado en una situación “poco competitiva”.
El Gobierno anunció en julio un paquete de ayudas de 14.000 millones de rupias para ayudar a paliar sus efectos, pero ello no ha servido para hacer disminuir su “preocupación” por el estado de las exportaciones y por el aumento del déficit comercial.
“Las exportaciones son un motor del crecimiento y debemos asegurar que el crecimiento no se ve afectado”, dijo al respecto el ministro de Comercio e Industria, Kamal Nath, que se negó hoy a revisar a la baja la previsión de exportaciones para este año, fijada en 160.000 millones de dólares.
Pero una fuente oficial que pidió el anonimato ya adelantó en julio pasado que el objetivo no sólo no se cumplirá, sino que además la apreciación de la rupia amenaza 275.000 empleos.
“Con una tasa de cambio de 40 rupias por dólar, intentaremos mantener la cifra de exportaciones del año pasado. Nuestra mejor apuesta sería rondar los 140.000 millones de dólares”, dijo.
En su carrera loca contra el dólar, la rupia cuenta además con el apoyo del índice Sensex de la Bolsa de Bombay, que superó este miércoles por primera vez los 16.000 puntos con la máxima subida en un sólo día (653 puntos).
La mayoría de las monedas asiáticas han subido estos días respecto al dólar, aunque la rupia es la que mayor apreciación ha registrado en los últimos años, sólo por detrás del real brasileño.
“En el pasado, los costes de las transacciones y la falta de buenas infraestructuras, unidos al escaso apoyo del Gobierno a los exportadores, han amenazado sus beneficios”, dijo el presidente de ASSOCHAM, Venugopal N. Dhoot, a la agencia india IANS.
Ahora, con los sectores de joyería, pieles y el textil (cuyas exportaciones cayeron un 25-40 por ciento en abril y mayo) sufriendo los efectos de una rupia poderosa, parece que los exportadores tienen un nuevo problema.
Mientras los negocios de exportación sufren, hay sin embargo quien saca partido a la nueva situación: los operadores de viajes y los consumidores.
“Cada vez más indios viajan al exterior. Los precios de los paquetes turísticos en el extranjero han caído un 10 por ciento”, declaró a “The Times of India” uno de los responsables del ramo.
Y, a la espera de que la fuerte rupia reduzca los precios de los productos importados, los consumidores de la nueva clase media se preparan para llenar sus casas de televisores japoneses, móviles europeos y ordenadores norteamericanos.