De inmigrantes anónimos en los parques a héroes deportivos en la India

November 10, 2010

Nueva Delhi, 6 abr.- Un grupo de emigrantes indios que se reúne los sábados en un parque de Barcelona compone la primera “selección” española de “kabaddi”, un curioso deporte que concita estos días a decenas de miles de espectadores en el noroeste de la India.
El capitán, Malkit Singh, y sus muchachos han viajado hasta la región india de Punjab, donde su “selección” se está enfrentando con solvencia pero sin suerte a potentes equipos de la disciplina, como Canadá o Pakistán, en la Copa del Mundo Kabaddi-Punjab 2010.
“Jugamos en un parque cerca de la Plaza de España de Barcelona. Nuestra nacionalidad es india. Lo que pasa es que el Gobierno de España no nos ayuda. En España sólo interesa el fútbol, y a mí me gusta, pero mi deporte es el kabaddi”, dijo a Efe el capitán, contactado telefónicamente.
Todos los integrantes del equipo “español” se apellidan Singh, como es tradicional entre los fieles de la religión sij, concentrada en el Punjab, y reparten su residencia entre Barcelona, Alicante o Palma de Mallorca.
Su afición, el “kabaddi”, es un deporte de contacto en el que, por turnos, un equipo de cinco a siete miembros dispuesto en una mitad del campo intenta atrapar a un atacante solitario del equipo contrario, cuya tarea es “eliminar” con un “toque” a cada uno de sus oponentes.
Durante sus maniobras en terreno del contrincante, el atacante debe contener la respiración, por lo que es tradicional que el jugador repita sin cesar la palabra “kabaddi” como forma de demostrar que no respira, antes de volver a su campo.
Esta versión sofisticada del “pilla-pilla” hispano está atrayendo a los estadios, según la organización de la Copa de Punjab, una media de 22.000-25.000 espectadores, aficionados a un juego que concitará, si acaso, la atención de algunos curiosos en los parques de Barcelona.
Y quizá porque su único requisito es disponer de un campo abierto, el “kabaddi” es popular sobre todo en las áreas rurales de Punjab, donde el Gobierno regional ha decidido organizar el primer mundial para “apartar a los jóvenes de las drogas”, según la organización.
“Hay pueblos donde el 50 por ciento de los jóvenes consumen drogas, así que pensamos en el deporte como alternativa. Además, así podemos unir a nuestra gente de la diáspora”, dijo a Efe por teléfono el director de Deportes de Punjab, Pargat Singh.
Según el director, la organización se vio obligada a contactar con equipos no profesionales en áreas del mundo con presencia significativa de la comunidad punjabí, ya que el “kabaddi“, de amplia tradición en varias zonas de Asia, sigue siendo desconocido en Occidente.
Por eso, dice la organización, los equipos se ajustan como un guante a las zonas del mundo con más emigrantes punjabíes, y aparte de la India y Pakistán, provienen de los países receptores tradicionales de esta etnia, como Canadá o EEUU.
Aunque digna, la andadura de estos “españoles de adopción” está siendo insuficiente: el equipo cayó ante Canadá por 68-28 en el partido inaugural del campeonato y más tarde fue derrotado por el Reino Unido, aunque con un más ajustado 37-28.
“Sí, hemos perdido los dos primeros partidos, pero es que tuvimos problemas con el equipo. Muchos no han podido venir porque habrían perdido sus trabajos”, se lamentó el capitán, que ha pasado tres años en España pero tiene aún dificultades con el idioma.
El campeonato comenzó el pasado día 3 y acabará el 12 con un suculento premio de diez millones de rupias (unos 167.000 euros) para el ganador, aunque el equipo de Malkit Singh se embolsará 500.000 rupias por el mero hecho de participar.
Y luego, llegará la vuelta a sus vidas: “Me gusta jugar al kabaddi, pero lo que de verdad necesito es ayuda para conseguir un empleo”, dijo a Efe el jugador “español” Shamsher Singh, pocas horas antes de enfrentarse hoy a los “kabaddistas” de Pakistán

El críquet sirve de excusa para enzarzar a la India y Pakistán

November 10, 2010

Nueva Delhi, 30 ene.- Manifestaciones, protestas contra actores y suspensiones de visitas bilaterales son las caras de la última polémica entre la India y Pakistán, a raíz de un boicot de la Liga india de críquet (IPL) contra los jugadores paquistaníes.
El críquet, indiscutible “deporte rey” en el sur de Asia, ha servido en el pasado para limar asperezas y reducir tensiones bilaterales a ambos países, que disponen del arma atómica y se han enfrentado en varias guerras desde su independencia del Imperio Británico, en 1947.
Pero la “diplomacia del críquet” quedó torpedeada la semana pasada durante la subasta de jugadores para la popular IPL, cuando ninguno de los criqueteros paquistaníes -de calidad contrastada- fue seleccionado por los clubes indios.
“En cualquier sociedad civil debería haber un diálogo, y jugar al críquet como parte del diálogo con Pakistán es importante”, valoró a la agencia india IANS el ex secretario de Exteriores paquistaní Shyam Saran durante una visita a la India.
El jefe de la IPL, Lalit Modi, se apresuró a desmentir cualquier “conspiración” y más tarde la organización dejó entrever que los clubes no pujaron porque temían no disponer de los jugadores, a causa de las malas relaciones entre la India y Pakistán.
Pero sus explicaciones no parecieron convencer a decenas de paquistaníes que se manifestaron en las calles de Lahore (este) y quemaron muñecos con la figura del ahora non grato comisario, al que consideran el auténtico responsable de lo sucedido.
Y, lejos de contribuir como hasta ahora en la distensión de las relaciones bilaterales, el boicot ha traspasado las fronteras deportivas y ha llevado a un nuevo rifirrafe a los Gobiernos de Pakistán -cabreado por la “falta de respeto”- y de la India.
“India o cualquier otro país que no respete a Pakistán será tratado por nosotros de la misma manera”, dijo en caliente el titular de Interior, Rehman Malik, a varios canales paquistaníes tras conocer el resultado de la subasta liguera.
“Si existe un deseo para mejorar la amistad indo-paquistaní, hay que dar respeto a los deportistas paquistaníes”, añadió.
Desde la India compareció el ministro de Exteriores, S.M. Krishna, quien afirmó que el país concedió visados a 17 jugadores paquistaníes y dijo que su Gobierno no tuvo “nada que ver con la IPL ni la selección de los jugadores”.
“No sé por qué los equipos de la IPL han actuado así. Los amantes del críquet están enfadados. Podría haberse evitado”, terció al canal Timesnow el ministro indio de Interior, P. Chidambaram.
La nueva controversia del críquet ha dificultado las perspectivas de un diálogo bilateral, ya muy debilitado tras el ataque terrorista de Bombay en noviembre de 2008, atribuido por la India a grupos insurgentes que operan desde Pakistán.
Tras la subasta del críquet, Pakistán ha cancelado la prevista visita a la India de una delegación parlamentaria porque, según dijo la presidenta del Parlamento paquistaní, Fahmida Mirza, los jugadores fueron víctimas de una “conspiración planeada”.
Y la posible última -y curiosa- víctima colateral de la polémica ha sido la feria del libro de Nueva Delhi, que comienza hoy en la capital india pero sin la presencia de la Fundación Nacional del Libro de Pakistán, que se descolgó a última hora.
Sobre el boicot del críquet se han pronunciado escritores y activistas destacadas, como la paquistaní Asma Jahangir, y, por supuesto, los actores de Bollywood, el otro gran imán para las masas del subcontinente.
Se han mostrado tibiamente a favor del boicot Shilpa Shetty y Preity Zinta, actrices co-propietarias de dos equipos de la liga, pero lo ha criticado otro actor, Shah Rukh Khan, que se ha ganado de paso un boicot de los integristas hindúes de la formación Shiv Sena.
En una ocasión y en pleno auge de la diplomacia del críquet, el primer ministro indio, Manmohan Singh, afirmó ante el Parlamento de su país que nada acercaba tanto a la gente del subcontinente como su “amor por el críquet y Bollywood“.
Pero Nueva Delhi e Islamabad se han visto obligados estos días a hilar fino para no romper su curioso canal de diálogo en las pistas y dejar que las cosas, como ha dicho el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, “vuelvan a estar bien con el tiempo”.

México destapa sus encantos en la Feria del Libro de Calcuta

November 10, 2010

Nueva Delhi, 25 ene.- México y su cultura son los grandes protagonistas de la tradicional Feria del Libro de Calcuta, inaugurada hoy en esta ciudad del noreste de la India a la que se ha desplazado una nutrida delegación de creadores y representantes mexicanos.
“Nos espera un misterio, pero venimos con lo mejor y nos han dicho que por esta feria pasarán casi dos millones de personas”, resumió la directora de publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (CONACULTA), Laura Emilia Pacheco, contactada por Efe telefónicamente.
Han viajado a la India escritores, artistas y cocineros de elite, con el objetivo de dar a conocer por primera vez las artes, las letras y la cocina mexicanas en este masivo escaparate asiático, que abre al público el miércoles tras el paréntesis festivo de mañana, Día de la República.
“Hemos construido un pabellón espectacular, hecho de seda y completamente redondo, obra del arquitecto Bernardo Gómez-Pimienta. Circular porque remite al sol, muy importante en nuestra cultura”, añadió Pacheco, que espera albergar a “unos 500 visitantes por minuto”.
Con el objetivo de afianzar un “puente” con la India, el país azteca, invitado especial de la feria -en la que se presenta con el lema “México significa cultura“- ha organizado en Calcuta conferencias con autores “de primera”, como Jorge Volpi, Alberto Ruy Sánchez, Margo Glantz, David Toscana o Cristina Rivera.
“He venido para hablar de la diversidad mexicana. En la India existe la sensación de que la literatura latina está inmersa en el realismo mágico, y lo cierto es que ya no lo está”, dijo a Efe Jorge Volpi, encargado de pronunciar la conferencia inaugural.
“La India y México son dos sociedades de tradición cultural milenaria, diversidad cultural, modernización acelerada y desigualdades. Esto permite un reflejo”, agregó el escritor, quien presenta el miércoles la versión en inglés de “No será la tierra“.
A lo largo de la Feria, los asistentes podrán conocer la gastronomía mexicana -de la mano de la chef Sylvia Kurczyn-, ver películas o aplaudir danzas del grupo de baile Mexcaltitan mientras se pasean por una instalación plástica obra de Betsabée Romero.
La delegación ha traído consigo 3.300 ejemplares de libros para exposición que prevén entregar después a la Biblioteca Indo-Hispánica de Calcuta, y ha colocado pantallas que proyectarán estampas de la cultura o el patrimonio mexicanos, como el Día de los Muertos.
Esta es la primera vez que México es el foco de la Feria del Libro de Calcuta, que ya dedicó monográficos a otros países del ámbito hispano, como Chile, España, Brasil o Cuba, y en la que este año habrá presencia, entre otros, 15 países latinoamericanos.
Con su desembarco calcutí, México espera también retomar el legado del escritor y poeta Octavio Paz, que pasó varios años en Nueva Delhi como diplomático y plasmó sus experiencias en obras inolvidables como “Ladera este” o “El mono gramático“.
“Querríamos retomar ese vínculo que se fue diluyendo”, reconoció Pacheco, quien mencionó el “propósito” de editar una antología de escritores indios traducida al español para el público mexicano, con vistas a fomentar los intercambios culturales.
Ya en su trigésimo cuarta edición, la Feria de Calcuta es una de las citas literarias más importantes del continente asiático, y cuenta cada año con cientos de puestos en sus casi 60.000 metros cuadrados de espacio.
Para México, el lejano viaje hasta la India marca el inicio de un año en el que el país, inmerso en sus festejos de los 200 años de independencia y los cien desde la Revolución, será protagonista en distintas ferias literarias del mundo.
Según comentó Pacheco, la literatura mexicana también tendrá un papel central en el Salón del Libro de Québec (Canadá) en abril, y más tarde en sendos certámenes librescos en la República Dominicana y en la ciudad de Miami (EEUU), este último ya en noviembre.
Como la Feria misma, el gran pabellón redondo que el arquitecto Gómez-Pimienta ha levantado en Calcuta echará el cerrojo el próximo 7 de febrero, fin de la oportunidad para los calcutíes de seguir los ritmos, conocer las letras y probar los platos mexicanos.

Del “call center” a las nuevas BPO: la India fortalece sus servicios

November 10, 2010

Nueva Delhi, 12 may.- Los brotes verdes en la economía mundial han traído mejores perspectivas para los centros de llamadas y las compañías indias de externalización de negocios (BPO), que buscan crecer por encima del 15 por ciento de aquí al año 2020.
Las compañías del sector lograron arraigar en el país a finales de la década pasada, beneficiadas por la ausencia de regulaciones, y sólo este año sus exportaciones cayeron por debajo de los dos dígitos (+6 por ciento), debido a la crisis internacional.
La coyuntura es a priori complicada: su mercado depende en gran medida de Occidente, sobre todo Estados Unidos, y el sector afronta aumentos en los costes, falta de profesionales cualificados y la competencia de otros países emergentes, como Filipinas.
Pero, dijo en su último informe la asociación del ramo, Nasscom, 2010 ha supuesto la “reactivación” del sector, y el crecimiento de las empresas estará comprendido entre el 15 y el 18 por ciento, como media anual, hasta 2020.
Y si se da respuesta a los presentes desafíos, afirmó Nasscom, el sector alcanzará los 225.000 millones de dólares en exportaciones en 2020, frente a los 50.000 millones actuales.
“Creo que el crecimiento de la industria continuará a este ritmo mucho tiempo”, dijo en entrevista con Efe Pramod Bhasin, presidente de la mayor compañía BPO de la India, Genpact.
“Las compañías continúan mirando hacia nosotros para buscar la efectividad y la productividad. Proteger trabajos en EEUU no resolverá nada”, añadió en su despacho de la ciudad de Gurgaon, uno de los núcleos de servicios de la India.
En Occidente ha cuajado la idea de los “centros de llamadas” como espacios donde trabajadores indios con sueldos ínfimos imitan el acento inglés de EEUU para prestar servicios de bajo coste a sus clientes, afincados a miles de kilómetros de distancia.
Y aunque la mayoría de las compañías mantienen este perfil, el crecimiento sostenido ha permitido el nacimiento de auténticas multinacionales que han diversificado su negocio y tienen ya presencia en varios continentes.
Incluida Latinoamérica: a fin de servir a los clientes hispanos de EEUU, la propia Genpact tiene sedes en México y Guatemala y va a instalarse en Colombia, mientras que su principal competidor, la bombaití WNS, tiene uno de sus centros de negocios en Costa Rica.
Según Bhasin, el sector indio del software y los servicios se beneficia del cambio demográfico en Occidente -”a mayor edad, más población necesita cuidados”-, así como del talento disponible en la India y, para empresas como la suya, en otras partes del mundo.
Gurgaon, sede central de su empresa, era casi una aldea junto a la capital de la India hasta que en 1997 Bhasin convenció a los estadounidenses de General Electric, para que deslocalizaran negocios en EEUU y se establecieran en la localidad india.
Hoy, decenas multinacionales se apilan a ambos lados de las carreteras de acceso a Gurgaon, aunque las empresas se quejan de las deficientes o nulas dotaciones públicas, como la ausencia de transporte público o de suministro seguro de electricidad.
Las compañías de Gurgaon mantienen su propio servicio de transporte -todoterrenos o furgonetas que unen cada día a miles de jóvenes con sus puestos de trabajo en viaje de ida y vuelta- así como costosos generadores eléctricos para los frecuentes apagones.
Los problemas se extienden a otros núcleos importantes, como Bangalore o Hyderabad, en el sur, pero esto no ha impedido al sector convertirse en la punta de lanza que ha guiado el crecimiento de los servicios en la India en las últimas décadas.
Las BPO y, sobre todo, las IT, dan trabajo en el país a casi 2,3 millones de personas -8,2 millones, si se cuentan los empleos indirectos- y sus exportaciones han pasado a ser el 26 por ciento del total nacional, frente al 4 por ciento de 1998.
“No había nada. La gente se trajo cortinas de casa para usarlas como barreras de sonido. Y entonces, cuando les escuchabas hablar con clientes de EEUU, pensabas ‘¡oh Dios, podemos llegar a cualquier sitio!’”, rememoró Bhasin su desembarco en Gurgaon.

Padre de la Revolución Verde: “El campo indio se la juega al monzón”

November 10, 2010

Nueva Delhi, 17 mar.- Han pasado 40 años desde que sus medidas acabaron con las grandes hambrunas en la India, pero el padre de la “Green Revolution” (Revolución Verde), Monkombu S. Swaminathan, lamenta que el campo indio todavía “se la juegue al monzón“.
Swaminathan ha acuñado un nuevo término, la “greed revolution” o revolución de la avaricia, para denunciar el abuso de pesticidas y fertilizantes sin temor a las consecuencias -tanto para la tierra como para la salud de los consumidores- como las que, según los expertos, ya se aprecian en el llamado “granero de la India“, el estado de Punjab.
En entrevista con Efe, el científico, de 84 años, constató que la agricultura india tiene aún un “largo camino por recorrer“, aquejada por la baja productividad y unas infraestructuras deficientes.
“La agricultura es nuestro principal activo. No sólo sirve de base para las manufacturas, es la columna vertebral de nuestro sistema de seguridad alimentaria”, afirmó el científico, que preside la Comisión Nacional de Campesinos de la India.
En la década de 1960, junto al premio Nobel de la Paz Norman Borlaug, Swaminathan introdujo en la India variedades de semillas híbridas que revolucionaron la producción y fomentó el uso de fertilizantes y pesticidas para mejorar los cultivos.
La Revolución Verde acabó con el historial de grandes hambrunas cíclicas de la India -tres millones de personas murieron en Bengala en 1943- y le valió el reconocimiento internacional, hasta el punto de aparecer en la lista de los 20 asiáticos “más influyentes” del siglo XX según la revista “Time”.
Pero la aplicación masiva de fertilizantes y pesticidas ha sometido a la tierra a un fuerte estrés ecológico, sin llegar a eliminar la desastrosa situación económica que todavía pende sobre millones de campesinos.
“Avisé a los agricultores de que no usaran en exceso los fertilizantes y pesticidas, ni sobreexplotaran el agua, ni cultivaran la misma variedad en áreas demasiado grandes”, aseveró en la entrevista.
Además, los sucesivos Gobiernos indios fomentaron una intensa política de subsidios de fertilizantes, electricidad y grano para los pobres, pero descuidaron la inversión agrícola, la atención a los créditos campesinos y los planes de irrigaciones.
A día de hoy, Swaminathan denuncia la mala estructura de la tierra y el descuido que su país ha mostrado respecto a la reforma agraria, y critica la falta de atención que reciben las áreas rurales desde el punto de vista de la educación y la sanidad.
Esto “hace que la gente del campo siga dentro de una agricultura de subsistencia como única fuente de vida”, dijo el impulsor de la Revolución Verde, que se encuentra en Nueva Delhi para participar en la sesión del Senado indio.
La agricultura emplea en torno a dos tercios de la población india, aunque genera apenas el 18,5 por ciento de la actividad económica y su crecimiento en los últimos años ha sido raquítico, muy por debajo de los demás sectores (este año fiscal registrará previsiblemente un descenso del 0,2 por ciento, frente al aumento del 8,6 y 8,7 en industria y servicios).
En los últimos tiempos, muchos agricultores han empezado a asumir cultivos de alto riesgo, como el algodón BT, por lo que un monzón escaso en lluvias puede resultar letal para sus economías si se piensa que el 60 por ciento de la agricultura es de secano.
“Si las lluvias fallan, como ocurrió el año pasado, no existe un seguro apropiado, de forma que los campesinos se quedan secos. Y su sufrimiento extremo les lleva a quitarse la vida”, expuso el científico, aludiendo a los suicidios de agricultores, un problema relativamente nuevo y en aumento en la India.
Hace cuatro años, el 45 por ciento de los campesinos contestaron en un sondeo oficial que querían abandonar el campo, una percepción que Swaminathan propuso combatir con una política integral que potencie el empleo rural no agrario.
Porque la India, defendió, debe hacer de nuevo sus deberes agrícolas para cumplir con la “seria responsabilidad” de dar comida y agua a 1.100 millones de personas y 1.000 millones de animales de granja, claves para la cadena de alimentación.
“Al menos, el Gobierno (actual) se da cuenta del significado fundamental de la agricultura para la estabilidad social, la prosperidad agraria y el progreso rural”, se consoló.
Para el otro gran desafío, el constante deterioro de la ecología, Swaminathan ha acuñado otro nuevo concepto: la Revolución Perenne, o la manera de incrementar la producción en armonía con la naturaleza y sin causar daños ecológicos.

Mala gestión y falta de infraestructuras lastran el sector indio del agua

November 10, 2010

Nueva Delhi, 28 jul.- El aumento de la demanda, sistemas de almacenamiento y distribución deficientes y la mala gestión de las lluvias harán del agua un recurso insostenible en la India para el año 2025 si el país no acomete reformas.
Hasta ahora, la India se ha mantenido fiel a una política de altos subsidios al consumo, pero la desatención a sus deficientes redes de distribución y almacenamiento llega al punto de que el 54 por ciento del suministro se pierde por escapes.
“El país considera el agua como una materia prima gratuita, más que como un activo económico (…). Lo más significativo es que el precio está infravalorado y para compensarlo, se reciben subsidios”, asegura la Oficina Comercial Española en Delhi en su último informe dedicado al agua.
El mercado del agua en el país asiático carece de indicadores fiables y presenta datos de medición defectuosos o inexistentes, aunque según la consultora EA Water, la disponibilidad del agua y el crecimiento de la población siguen tendencias opuestas.
La insuficiencia de fondos disponibles crea además problemas de mantenimiento para las vetustas instalaciones y de construcción de sistemas de almacenaje en el país, que cuenta apenas con infraestructuras para conservar 30 días de lluvia.
“El problema no son tanto los subsidios como la mala gestión. No se valoran los recursos y existe mucha corrupción. El agua no llega a los usuarios pese a los subsidios”, expuso a Efe el analista Dipen Sheth, vicepresidente de la consultora india Brics.
Los crecimientos demográfico e industrial y los todavía desconocidos efectos del cambio climático añaden presión a la política india del agua, un recurso cuya disponibilidad se reducirá un 86 por ciento para el año 2050, según cálculos de EA Water.
Y junto a esos problemas, los expertos citan como dificultad añadida la alta estacionalidad de las lluvias, concentradas en un 75 por ciento entre los meses de junio y septiembre, con la llegada del monzón del suroeste.
Por eso, cuando el fenómeno falla -como este año-, la situación adquiere tintes de tragedia para los cientos de millones de campesinos del país, donde dos tercios de las tierras cultivables están sin acceso a irrigaciones y dependen todavía de la lluvia.
La agricultura india, pendiente de modernización, creció a un ritmo medio del 3,7 por ciento entre 2003 y 2008, muy por debajo del resto de los sectores económicos, en parte por su dependencia de los factores estacionales.
Y este año la perspectiva es poco halagüeña: el monzón de 2009 está siendo débil en el norte de la India, con lluvias que en junio estuvieron un 43 por ciento por debajo de la media y una situación preocupante en 15 de las 36 divisiones meteorológicas del país.
“Estoy cruzando los dedos para ver qué pasa al final. Aún no hemos iniciado un plan de contingencia”, aseguró hace unos días el ministro indio de Agricultura, Sharad Pawar, en declaraciones a los medios del país sobre la amenaza de sequía.
El agua destinada a usos agrícolas representa el 70 por ciento del total, aunque las industrias textil, alimentaria, papelera o energética requieren un consumo cada vez mayor, lo que repercute en la calidad y la contaminación del elemento.
Actualmente, un 15 por ciento de los acuíferos están contaminados, aunque según la Oficina Comercial Española la tasa se elevará hasta el 66 por ciento en 2030; y hay quien achaca el monzón deficiente al hollín de los contaminantes fuegos de cocina.
“El 70 por ciento de la población india usa biomasa para cocinar, lo que genera una gran nube marrón de contaminación que impide la llegada de los vientos del monzón”, explicó a IANS el científico Syed Iqbal Hasnain, del Instituto de Energía y Recursos.
Con este escenario, distintos informes económicos predicen ya para la India una crisis de sostenibilidad, que ni las autoridades ni la industria privada del agua -fragmentada y desorganizada- afrontan por ahora con garantías.