El Taj Mahal, un tesoro amenazado por el polvo

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Nueva Delhi, 20 may 2007.- El blanco mármol del Taj Mahal, uno de los monumentos más bellos del mundo y símbolo de la India, se encuentra en peligro debido a la contaminación y a una pequeña amenaza: las partículas flotantes de polvo que erosionan su superficie, según un comité parlamentario.
Aparte de su armonía, el mausoleo, ubicado en la ciudad de Agra (centro de la India), es conocido por sus cambios de color dependiendo de la luz que se refleja en sus paneles ricamente ornados.
“Durante la estación cálida, el mármol del monumento parece que tuviera ictericia, pero tras las lluvias recupera su blanco centelleante”, dijo el historiador R. Nath en declaraciones a la agencia india IANS.
De hecho, cualquier turista con tiempo para contemplar el monumento durante un día podrá apreciar los tonos rosados del amanecer, los amarillísimos cuando el sol alcanza las doce en el reloj, y el pálido azul que precede a la caída de la noche.
Pero ahora, las partículas de polvo han puesto el Taj Mahal “demasiado” amarillo, según un comité parlamentario encabezado por el comunista Sitaram Yechury, que ha expresado su “profunda preocupación” por el monumento y ha pedido “medidas urgentes” para remediar la situación.
La autoridad patrimonial india, el ASI, y otras agencias encargadas de vigilar la polución en el área del Taj están de acuerdo en que el nivel de partículas flotantes de polvo es demasiado alto, lo cual podría afectar a la superficie del blanco monumento.
El lecho del cercano río Yamuna, que pierde gran parte de su caudal durante la estación cálida, deja escapar una cantidad de polvo suficiente como para llenar el mármol de pequeñas cicatrices.
Y además, este problema es agravado por las cada vez mayores cantidades de polvo que llegan del cercano desierto del Rajastán.
La arena rajastaní, arrastrada por el poderoso viento del desierto, solía detenerse ante la barrera natural de los montes Aravali, pero ahora, según denuncian algunos ecologistas locales, la masiva actividad minera ha creado enormes huecos por los que penetra el polvo hacia Agra y los distritos cercanos.
En 1993, el Tribunal Supremo había emitido una orden al departamento forestal de la región, Utar Pradesh, para plantar un corredor de árboles en el límite oeste de la ciudad y crear así un filtro verde, pero no hay nada en marcha debido a la falta de recursos.
En todo caso, por el momento el ASI cree que el Taj Mahal, enfermo o no, se encuentra bien cuidado y no amarillea, una opinión que comparten los guías y agencias de viaje locales.
“Si el Taj Mahal aparece amarillento después del mediodía, se debe a las condiciones climáticas y a la edad de la estructura. El mármol es una piedra delicada”, dijo, en declaraciones a IANS, un guía junto al monumento.
Los científicos del ASI, que supervisan cíclicamente la salud del monumento, creen que la tonalidad amarilla no refleja su verdadera situación, ya que por el momento, no se han detectado “señales de alarma”, según un investigador.
Pese a la opinión de expertos e historiadores, la comisión parlamentaria, entre otras medidas, ha recomendado aplicar arcilla sobre la fachada del mausoleo, con el fin de disimular la suciedad.
“Un salón de belleza, con lavado de cara y mascarilla de barro, no es la solución definitiva para el Taj Mahal. El verdadero problema es el seco río Yamuna. Si queréis salvar el Taj Mahal para la posteridad, entonces verted agua en el río”, concluye Nath.
El Taj Mahal fue construido entre 1632 y 1648 por el emperador mogol Sha Jahan, en honor de su esposa favorita, Mumtaz Mahan, quien falleció al dar a luz.
Apresado en una fortaleza cercana, Jahan pasó el resto de sus días contemplando la belleza inmaculada del mausoleo, en el que trabajaron 20.000 obreros, hasta que, ya a su muerte, sus restos fueron depositados junto a Mumtaz en el interior.
Ya siglos después, elevado su blanco bajo la inmensidad del cielo azul, el monumento lucha por no ceder al polvo, quizá porque, como dijo el escritor Rabindranath Tagore, el Taj es apenas “una lágrima en la mejilla del tiempo”.

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