Las mujeres indias, en ayunas por el bienestar de sus maridos

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Nueva Delhi, 10 oct 2006.- Las hindúes casadas celebran hoy en la India el festival “Karwa Chauth“, un día de ayuno preceptivo con el que pretenden asegurar, mediante su devoción, una larga vida y bienestar para sus maridos.
Durante todo el día, las mujeres no sólo no pueden comer o tomar líquidos, sino que también tienen prohibido tragar saliva, para evidenciar que están dispuestas a asumir sacrificios por su cónyuge.
“No hay ningún problema en resistir, lo conseguimos gracias al amor y al poder de Dios. Además, las mujeres que ayunan sustituyen el hambre acudiendo al salón de belleza y vistiendo sus mejores brazaletes y joyas”, dice a Efe Gagandeep Kaur.
Los hindúes fundamentan la festividad en la creencia de que actividades como el ayuno o la oración sirven para proteger a terceras personas, en este caso los esposos indios, así que posiblemente habrá quien ayune con placer.
Antes del amanecer, las mujeres se levantan y comen dulces y alimentos tradicionales, según una dieta estrictamente vegetariana, además de beber todo el líquido posible, como ocurre durante el Ramadán musulmán, que también se celebra estos días.
Aprovechando el “Karwa Chauth“, las esposas indias se dedican a ir de tiendas y dibujarse las manos con “henna” o “mehndi” (en español, alheña), una sustancia anaranjada que sirve para tatuar las partes más superficiales de la piel con carácter temporal.
Se trata de ocupar el tiempo como pueden para no pensar en comer, de ahí que, por ejemplo, los mercados de joyas estén a rebosar en días como hoy.
Cuenta Gagandeep Kaur que, justo antes del ocaso del sol, las mujeres que ayunan “se sientan en corro para escuchar la lectura de la historia a la que se refiere el festival, de labios de una sacerdotisa brahmanica”.
La leyenda del “Karwa Chauth” cuenta la historia de la reina Veeravati, a la que un hermano induce a comer en un día de ayuno mediante engaño, lo que causa la muerte de su marido, el rey.
Desconsolada, la reina encuentra a los dioses Shiva y Parvati y les ruega que revivan a su esposo, merced que éstos le conceden bajo promesa de guardar el ayuno del “Karwa Chauth” con condiciones estrictas.
Tras escuchar la historia, mujeres como Gagandeep Kaur van a casa y se visten con sus mejores joyas y el sari más vistoso para esperar la llegada de su marido y contemplar junto a él, tapadas por una redecilla que impida ver sus rostros, la salida de la luna.
Una vez que esto ocurra, las mujeres deben mirar alternativamente al cielo y a su esposo como símbolo de devoción y deseo de fortuna, buena salud y longevidad, a la par que los maridos dan de comer y beber a sus esposas con sus propias manos.
La ceremonia termina cuando ellas tocan los pies de sus cónyuges para mostrarles su amor.
El “Karwa Chauth“, popular sobre todo en el norte de la India, se celebra en el período en que tienen lugar la mayoría de las festividades en este país, cuando el clima comienza a ser más soportable.
Como sucede durante la Navidad cristiana, los hindúes aprovechan estas fiestas para visitar a sus familiares, intercambiar regalos y consumir dulces.
En realidad, el “Karwa Chauth” viene a ser la antesala de la fiesta más emblemática de la India, el “Diwali“, que conmemora el regreso del dios Rama tras su victoria sobre el diablo Rávana y que llena el país de luces.

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