Líder intocable recibe millones de rupias en regalos por su cumpleaños

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Nueva Delhi, 15 ene 2008.- Los partidarios de la líder “dalit” (intocable) Mayawati, que gobierna la región más populosa de la India, Uttar Pradesh, celebraron hoy su cumpleaños con un aluvión de regalos que van desde diez toneladas de flores hasta un avión oficial, en una nueva vuelta de tuerca al culto al liderazgo.
A pesar de que la dirigente había pedido este año contención, varias estimaciones hablan de obsequios y gastos -oficiales y no- por un valor de casi 20 millones de dólares en la norteña Uttar Pradesh, donde las calles amanecieron cubiertas de carteles con la sonrisa de la líder.
Los regalos de Mayawati, que cumplió hoy 52 años, incluyen, además de las flores y el avión, un helicóptero oficial, un millón de pastelitos, diamantes por gentileza de sus funcionarios y la iluminación de edificios gubernamentales durante 48 horas.
“La gente me muestra respeto, afecto y amor. Todo el mundo debería estar contento”, dijo ante las cámaras de televisión Mayawati, quien añadió: “He decidido celebrar mi cumpleaños con simpleza”.
La líder “dalit”, bien enjoyada, cortó públicamente una tarta de 52 kilos, presentó su autobiografía y dio el pistoletazo de salida al proyecto de autopista del Ganges, mientras medita dar su salto definitivo a la política nacional.
Hasta ahora, Mayawati se ha conformado con Uttar Pradesh, una región con unos 166 millones de habitantes -tanto como la unión de España, Francia, Italia y Portugal- que se encuentra entre las más pobres de la India y que sucumbió por cuarta vez a sus encantos en las recientes elecciones de 2007.
“Es muy autoritaria y dirige su partido (el Bahujan Samaj Party, BSP) con la mano férrea de un dictador”, comentó sobre ella la analista política Sudha Pai.
Mayawati, que centra sus discursos en la “justicia social”, ha logrado últimamente trascender a la división por castas presente todavía en la política india y ha atraído a los brahmanes de la región para su causa, con buenos resultados electorales.
Pero el eje de su ideología sigue siendo los “dalit”, que suponen un 16 por ciento de la población y es la comunidad más discriminada en la rígida escala social hindú, pese a que el sistema de castas fue abolido por la Constitución en el año 1951.
Todavía objeto de discriminaciones, los “dalit” tenían tradicionalmente prohibido el acceso a lugares sagrados y debían dedicarse a tareas consideradas “impuras” por las otras castas, que evitaban incluso el contacto con su sombra “manchada”.
En el caso de Uttar Pradesh, los intocables han hecho suyo el mensaje del BSP y lo adornan con una proverbial adoración hacia Mayawati, en quien ven la guardiana del sistema de cuotas que favorece la inserción social de las castas bajas.
“Nuestros cultivos quedaron destruidos por el pasado monzón y el Gobierno regional nos compensó. Así que creemos que Mayawati estará contenta de recibir nuestro regalo”, declaró el agricultor Santosh Kumar con un cheque de 40 rupias (1 dólar) para su líder.
Pero Mayawati compagina el culto al líder y la adoración de los intocables como Santosh con otros dos fenómenos no menos importantes y generalizados en la política india: el “sicofantismo” y la corrupción.
Con “sicofantismo”, los analistas indios definen a la cohorte de aduladores que rodea a los principales líderes políticos a la espera de réditos en forma de puesto público, un contrato de obras o simplemente un favor.
Eso es lo que explica, por ejemplo, la iniciativa de doce funcionarios que han decidido reunir unas cuantas rupias para comprar diamantes a Mayawati (por un valor de 50.000 dólares), o el apresuramiento de sus ministros en pintar de azul -el color de los intocables- las calles de la capital regional, Lucknow.
Además, Mayawati, imputada por la desaparición de 44 millones de dólares en un proyecto de infraestructuras, ilustra la corrupción y el delito que impregnan a la clase política de las regiones más pobres del país, como la propia Uttar Pradesh.
En las elecciones de 2002, nada menos que 206 de los 403 diputados electos de la región tenían antecedentes penales, la mayoría absoluta de la Cámara Regional.
En 2007, ese porcentaje quedó reducido al 25 por ciento de la Cámara, aunque los comicios arrojaron anécdotas como la de seis candidatos que hicieron campaña desde la cárcel y dieron discursos en directo a través de teléfonos móviles de estraperlo.
Aunque Mayawati ha negado siempre los cargos de corrupción, los datos desvelados por la prensa india muestran el negocio que supone el ser político en la India: en cinco años, la líder intocable ha multiplicado un 4.600 por ciento su fortuna declarada.
La enjoyada reina de los intocables tiene, Santosh a Santosh, trece millones de dólares.

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