Los Ambani mantienen nuevo duelo en la cumbre de la economía india

Estándar

Nueva Delhi, 17 jun 2008.- Un pacto con una empresa surafricana, MTN, ha hecho aflorar de nuevo la enconada rivalidad que mantienen los hermanos millonarios indios Anil y Mukesh Ambani, que poseen una fortuna conjunta de casi 100.000 millones de dólares.
MTN está en conversaciones con Reliance Communications (RComm) -propiedad de Anil- para intercambiarse acciones, pero esta semana entró en liza la compañía emblemática de Mukesh, Reliance Industries, que envió una carta a MTN asegurando que su grupo mantiene un derecho de veto sobre cualquier oferta.
El embrollo se explica porque Anil y Mukesh dividieron en 2006 el imperio paterno a la muerte de éste, aunque el acuerdo al que llegaron ha sido hasta ahora respetado a duras penas por los hermanos, embarcados en una constante rivalidad profesional.
Tan determinante es su competencia, que hasta el ministro indio de Finanzas, P. Chidambaram, ha hecho referencia a las diferencias entre ambos: “¿A quién le importa si se pelean? Los mercados crecen por la rivalidad entre ambos”, reconoció.
El patriarca de los Ambani, Dhirubhai, era originariamente un empleado de gasolinera que había fundado la compañía Reliance Industries y construido un enorme imperio textil y siderúrgico con un entramado de más de 300 filiales.
“La gente pensó que con la separación el negocio sufriría, pero ha sucedido al contrario. Los hermanos están multiplicando su riqueza. Ambas empresas son complementarias y el grupo tiene un papel muy importante en la economía india”, dijo a Efe una fuente de la compañía.
A la muerte en 2002 del patriarca, Reliance era ya la mayor empresa de la India y lideraba la lista mundial por número de accionistas, con operaciones en el campo petroquímico, telecomunicaciones, mercado textil y las finanzas.
Pero la brecha se abrió a su muerte: apenas dos años después estallaron las diferencias entre los dos herederos, cuando Mukesh reconoció “problemas de propiedad” con su hermano por la empresa, cuya actividad suponía el 4 por ciento de la economía india.
“El acuerdo llegó a mediados de 2006. La madre, Kokilaben, se quedó el 30 por ciento de las acciones; dio un 30 por ciento a cada hijo varón y un 5 por ciento a sus dos hijas. Anil y Mukesh no tienen problema en saludarse, al menos en público”, asumió la fuente de Reliance.
En virtud del pacto, Mukesh, de profesión ingeniero, mantuvo el control de Reliance Industries en los sectores petroquímico y del gas, mientras que su hermano Anil se hizo cargo de la rama de Energía, las telecomunicaciones (RComm) y el brazo financiero del grupo.
Ambos firmaron una cláusula que les impedía entrar en competencia durante diez años, aunque apenas un año después pugnaban ya por la construcción de un puente y el desarrollo del aeropuerto de Bombay, y Anil ha mostrado últimamente interés en prospecciones de petróleo.
El pequeño intenta desarrollar su propia marca (ADAG, Anil Dhirubhai Ambani Group), pero ambos grupos, que no pierden de vista la actividad del otro, han conservado la denominación Reliance como emblema y usan el nombre en todas sus actividades.
Y, sobre todo, los dos hermanos han ejecutado ambiciosos planes de expansión que tocan ya cada rincón del mercado indio y han dado fuelle a los desbocados ascensos bursátiles anteriores al estallido en enero de la crisis financiera estadounidense.
Anil ha diversificado sus intereses en energía, entretenimiento, hoteles, propiedad y comunicaciones, mientras que Mukesh ha aumentado su presencia en el mercado de hidrocarburos, ha invertido en refinerías y ha saltado al sector de la distribución comercial.
Su competencia ha disparado sus fortunas: Mukesh posee, se estima, unos 49.000 millones de dólares, pero su hermano le pisa los talones en lo alto de las listas de multimillonarios del mundo, con 45.000 millones de dólares.
Esa competición oficiosa tiene todavía visos de aumentar con la aparición de MTN y la amenaza de acciones legales para dirimir la siempre difícil relación de los dos hermanos por Reliance, el mayor titán de la economía india.
“La gente lee ‘Reliance’ y compra sin preguntar nada. Con el nombre basta: la compañía es tan popular para la India como la estatua de la libertad lo es para Estados Unidos“, dice a Efe el analista de mercados Basant Maheswari.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *