Sarkozy acude a la India con la vista puesta en el mercado nuclear

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Nueva Delhi, 25 ene 2008.- El presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, llegó hoy a la India con una agenda repleta de encuentros oficiales, que tienen el propósito de reforzar la cooperación antiterrorista y de tratar sobre la cooperación nuclear civil.
Al frente de una delegación compuesta por varios ministros, 50 empresarios y 90 periodistas, Sarkozy es el invitado de honor de este año para el desfile del Día de la República en la India, que se celebra todos los 26 de enero.
“He expresado a la presidenta (Pratibha Patil) y al primer ministro (Manmohan Singh) mi cálido agradecimiento por la magnífica bienvenida que nos han dado”, aseguró el presidente galo tras ser recibido nada más llegar en el palacio presidencial.
Sin Carla Bruni -que decidió quedarse en Francia-, Sarkozy realizó una ofrenda floral ante la tumba de Gandhi antes de reunirse con Manmohan Singh, con quien habló sobre terrorismo, cooperación nuclear y el fortalecimiento de los lazos entre ambos países.
“El encuentro ha sido muy productivo. Hemos conversado sobre comercio, defensa, educación, investigación, educación, tecnología aerospacial y energía nuclear civil, entre otras cosas”, dijo Singh.
Singh y Sarkozy presidieron la firma de cinco acuerdos relacionados con la cooperación de Defensa, el intercambio de condenados, ayuda al desarrollo, la construcción de un laboratorio científico y la participación india en el reactor nuclear de Cadarache (Francia).
El interés actual de Francia en la India pasa por la cooperación nuclear civil, ya que el país asiático negocia estos días un acuerdo de salvaguardas con el Organismo Internacional de la Energía Atómica, lo cual podría abrir un nuevo mercado para Francia.
La India llegó a un acuerdo de cooperación nuclear civil con Estados Unidos el año pasado, y, aunque está pendiente de ratificación, Sarkozy y Singh dijeron haber “finalizado negociaciones para un acuerdo” similar.
“La India nunca ha contribuido a la proliferación nuclear -defendió hoy Sarkozy-, y ha separado la energía en materia civil de la defensiva. Respeta una moratoria de armas nucleares y está dispuesta a satisfacer las condiciones fijadas por la OIEA”.
Francia, según dijo el presidente francés en una rueda de prensa conjunta ante los medios, está dispuesta a ser “el abogado de India ante la comunidad internacional” para poner fin a las restricciones que en materia nuclear sufre el país asiático, un poseedor del arma atómica que no firmó el Tratado de No Proliferación.
“Sin la energía nuclear, la India deberá optar por energías contaminantes. No olvidemos que la tecnología nuclear francesa es la más segura del mundo. Francia está en situación de ayudar a la India para un desarrollo sostenible”, dijo el presidente francés.
Fruto de sus estrechas relaciones tradicionales, la India considera a Francia un “aliado estratégico” y obtiene frutos por ello: Sarkozy, con el rostro cansado por el viaje, defendió que el país asiático goce de asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y en el G-8.
“El mundo debe dotarse de una organización que se corresponda con este nuevo siglo -dijo el presidente francés-. No es posible aceptar que la India, con sus 1.000 millones de habitantes, no esté presente en las cumbres”.
Los dos dirigentes mencionaron el terrorismo islámico como uno de los mayores desafíos de las democracias y dijeron “compartir enemigos”, por lo que se mostraron dispuestos a fortalecer la cooperación antiterrorista y de los servicios de inteligencia.
Para ambos, el desafío es trasladar esa sintonía política al marco del comercio, con el propósito de alcanzar intercambios comerciales por un valor de 12.000 millones de euros en el año 2012, el doble que ahora.
Tras la rueda de prensa, Sarkozy abandonó la sala para reunirse con Sonia Gandhi, miembros de la oposición, el vicepresidente y la presidenta de India , antes de asistir a un banquete ofrecido por Singh y, ya mañana, presenciar el desfile del Día de la República.
El presidente francés podría además dedicar parte de su visita, de dos días, a ver el Taj Mahal, en la ciudad de Agra, aunque esta vez no paseará su amor con su novia, Carla Bruni, que desestimó acompañar a Sarkozy.
La India había debatido estos días la forma de recibir a la novia presidencial sin romper el protocolo, hasta el punto de que un funcionario calificó la situación como “un dolor de cabeza logístico”.
Aunque la decisión de Bruni sirvió para zanjar el debate, el interés por la republicana pareja, sin embargo, continúa.
“Están hablando Sarkozy y Singh, sí, pero, ¿dónde está Carla Bruni?”, preguntó a la salida de la rueda de prensa un fotógrafo despistado.

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