Cientos de millones de hindúes celebran su fiesta de la fraternidad
September 14, 2009
Nueva Delhi, 5 ago 2009.- Un sencillo cordel sirvió hoy a millones de mujeres indias para celebrar la fiesta del “Rakhi”, una tradicional y masiva ceremonia hindú que simboliza la protección de los hermanos y se apoya en las nuevas tecnologías para pervivir.
En virtud del “Raksha Bandhan” -popularmente conocido como “Rakhi”-, las niñas y mujeres deben anudar un cordel en las muñecas de sus hermanos como símbolo de los lazos fraternales y, sobre todo, del atávico deber de protección masculina todavía vigente.
“Para ellas, el ‘Rakhi’ es la marca del amor y respeto por sus hermanos. Y ellos, a su vez, tienen el deber de proteger a sus hermanas toda la vida”, explicó a Efe una viandante delhí.
Con la luna llena del mes hindú de “shravana”, las indias ayunan hasta que atan el cordel a sus hermanos, para quienes preparan un “thali” o plato compuesto por una lámpara de cerámica, el hilo, azafrán, un ungüento bermellón, granos de arroz, dulces y frutas.
Tras bendecir a sus hermanos, las mujeres les colocan la “pulsera”, les marcan una uñada bermellón en la frente y les ofrecen dulces, mientras que ellos les dan regalos y prometen protegerlas mientras vivan. Luego se sientan a la mesa para romper juntos el ayuno.
“El ‘Raksha Bandhan’ refuerza la santidad de nuestros lazos familiares tradicionales. Es una oportunidad para superar diferencias y fortalecer los nexos de fraternidad”, declaró en su mensaje de felicitación a los indios el primer ministro, Manmohan Singh.
En la tradición social del subcontinente, la mujer tiene al casarse la obligación de dejar su casa y marcharse a vivir al hogar de la familia del marido, por lo que el “Rakhi” le ofrece la posibilidad de refrendar su unión con quienes dejó atrás.
Pero, en su vertiente práctica, las visitas de hermana a hermano suponen un desafío para las ya de sí congestionadas carreteras de las grandes metrópolis, que cada “Rakhi” registran monumentales atascos de vehículos con mujeres ataviadas con sus mejores galas.
Con el fin de evitar o al menos aliviar la congestión automovilística en Delhi, este año las autoridades han declarado la gratuidad del servicio de autobuses públicos hasta las cinco de la tarde para todas las mujeres.
“Todavía recuerdo la horrible experiencia que tuve el año pasado. Estuve atrapado en un atasco durante una hora. Era fiesta y esperaba que hubiera menos coches. Pero ocurrió justo lo contrario”, aseguró a la agencia india IANS un programador informático, Shobit Sujoy.
Aunque la tradición del “Rakhi” sigue siendo pujante en las ciudades, las crecientes migraciones urbanas y al extranjero han acrecentado la movilidad familiar y, con ella, la distancia entre hermanos adultos, lo que obliga a otras soluciones creativas.
“Con motivo del ‘Rakhi’, mucha gente usa nuestros servicios. Sobre todo los indios de la diáspora, que están muy lejos. Su mejor opción es hacer regalos on-line a sus seres queridos”, dijo a Efe por teléfono Mukesh Bansal, presidente de la compañía de comercio electrónico “myntra.com”.
Según Bansal, en los últimos tres años las compras de regalos en su portal han registrado “saltos significativos”, gracias a las ventajas que ofrece el reparto en el destino frente al envío por correo, más lento y costoso, cuando no ineficaz.
Aunque “myntra” no ofrece productos adaptados a la fiesta, existen otros portales, como “Picsquare”, que permiten al usuario -en este caso, usuaria- personalizar una “foto-rakhi” de sus hermanos y enviársela por sólo 200 rupias (unos 4 dólares).
Pero los comerciantes tradicionales siguen sin embargo aferrados estos días a sus concurridos tenderetes, con cordeles a la venta por 10 rupias o versiones infantiles con imágenes de Supermán, que hacen las delicias de los más pequeños.
También hay empresarios dispuestos a poner un toque de lujo en esta sencilla ceremonia, como los de Surat (oeste), cuna de los diamantes en la India, que ofrecen “rakhi” con esas y otras piedras preciosas.
Y autoridades comprensivas como las del estado de Punjab (norte), que han autorizado visitas fraternales a todas las cárceles para que los presos también reciban su “rakhi”, según la agencia PTI.
“Yo no tengo hermanas, pero vendrán mis primas. Al final, para lo que sirve el ‘Rakhi’ es para estar con gente de tu familia que de otra forma no verías, porque todo el mundo está muy ocupado”, dice a Efe el escolar Shreyansh Jain.
Miles de animales sacrificados para aplacar a los dioses hindúes
December 14, 2008
Nueva Delhi, 18 oct 2006.- Miles de cabras, patos, búfalos y palomas son sacrificados estos días en la India por devotos fieles en ceremonias organizadas para aplacar a los dioses hindúes, según denunciaron a Efe activistas del ecologismo.
Este año, sólo en la región de Orissa, en el este del país, fueron sacrificados durante las fiestas hindúes de la “Durga Puja” unos 10.000 animales, afirmó la ONG “People for Animals” (PFA).
“El problema es que la gente todavía cree que sacrificar animales les conducirá a una vida mejor en la que se cumplirán sus deseos”, declaró a Efe Jiban Das, delegado para Orissa de PFA.
En áreas tribales existe la costumbre de consagrar sobre todo cabras, patos y palomas, pero también algunos búfalos.
Jiban Das concentra ahora sus esfuerzos en que la venidera fiesta de “Diwali“, una especie de Navidad hindú, no se convierta en otra “masacre” como la que su organización denuncia en el estado nororiental de Assam, en el templo de Kamakhya, también durante la “Durga Puja“.
La versión de la PFA, que cuantifica los sacrificios de Kamakhya en unos 20 búfalos, 3.000 cabras y miles de palomas, contrasta con la posición de las autoridades del templo, para quienes dichas cantidades son una “exageración”.
“Sabemos que 20 búfalos y algunas cabras fueron sacrificadas este año, pero, ¿cómo puede alguien sacrificar en un templo 3.000 cabras en tres días?. Es imposible”, ha declarado el secretario del templo, Nabakanta Sarma.
Con fecha de 1960, la ley india de Prevención de la Crueldad Animal no prohibía el sacrificio de animales en lugares religiosos, lo que ha llevado recientemente a algunas regiones, entre las que se cuenta Orissa, a desarrollar normativas más restrictivas.
Aunque Das afirma que los políticos de Orissa están comprometidos con la prohibición de este ceremonial, ello no impidió que el consejero de Desarrollo Urbano, K. V. Singhdeo, celebrara hace tiempo un sacrificio dentro del palacio de su propiedad.
El presidente de la región, Naveen Patnaik, se apresuró a condenar el hecho, pero lo cierto, según la prensa local, es que ningún partido se atreve a censurarlo, pues teme perder votos en un país tradicionalmente muy devoto.
En enero pasado, por ejemplo, las autoridades restringieron las visitas a Khairguda, una localidad en la que tiene lugar cada año el sacrificio de 20.000 animales para aplacar la ira de los dioses.
La celebración se mantuvo, pero ni los habitantes de los pueblos vecinos ni los activistas que protestaban cerca del lugar pudieron ver a la “Dehuri“, la joven que representa la encarnación de los dioses y bebe la sangre de los animales sacrificados mientras baila al son de los tambores.
El problema, como reconoce a Efe la activista Sangeeta Goswami, que ha denunciado estas ceremonias del templo de Kamakhya, reside en que los sacrificios están tan extendidos que cuando Amitabh Bachchan, el actor más popular de Bollywood, enfermó en diciembre, se sacrificaron dos búfalos en el templo para lograr que sanara.
El caso Bachchan desencadenó la ira de las entidades ecologistas porque el actor es un destacado miembro de PETA, otra asociación protectora de animales, pero nada pudo impedir que sus fans pusieran en práctica una tradición con más de 3.000 años de antigüedad.
Con todo, la consagración de animales es una anécdota si se compara con otra práctica más cruenta, consistente en el sacrificio de niños, como ocurrió la semana pasada en Benarés, cuando un brujo secuestró y degolló a un pequeño que jugaba junto al Ganges para ofrecérselo a los dioses como “sacrificio”.



















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