Un atentado talibán frente al cuartel de la ISAF enturbia la campaña afgana
September 14, 2009
Kabul, 15 ago 2009.- Los talibanes enturbiaron hoy la campaña electoral afgana con un atentado suicida que causó siete muertos frente al cuartel general de la ISAF en Kabul, perpetrado sólo horas después de un ataque con siete proyectiles contra la base militar española de Herat, en el oeste del país.
A las 08.30 de la mañana (04.00 GMT), un estruendo ensordecedor dejó paso a una densa columna de humo blanco procedente del fortificado barrio de Wazir Akbar Khan y visible desde varios puntos de Kabul.
Allí tienen su sede, entre otros edificios, la embajada estadounidense y el cuartel general de la ISAF -la misión de la OTAN en el país-, hasta donde llegó el suicida a bordo de un vehículo que hizo estallar pese a las fuertes medidas de seguridad.
El Ministerio afgano de Defensa confirmó que el atentado causó la muerte de siete personas y heridas a otras 91, la mayoría trabajadores afganos que esperaban a las puertas del cuartel general de la organización para entrar en el recinto.
En un comunicado, la ISAF reconoció que la explosión acabó con las vidas de varios civiles y que también resultaron heridos varios militares extranjeros, pero sin llegar a precisar el número de víctimas.
El atentado fue reivindicado por los talibanes, cuyo portavoz, Zabiullah Mujahid, aseguró a Efe por teléfono desde un lugar no especificado que el objetivo del suicida era atacar la embajada de Estados Unidos y el cuartel general de la ISAF.
“(El ataque) fue ejecutado con un todoterreno cargado con 500 kilogramos de explosivos”, precisó Mujahid, quien dijo haber causado la muerte de 25 personas.
Los canales locales emitieron imágenes de los equipos de bomberos y los servicios de rescate esforzándose por apagar el incendio causado por la explosión, entre los bloques de cemento y barreras de seguridad que protegen la céntrica zona capitalina.
La ciudad de Kabul está sometida a una fuerte vigilancia de patrullas de la ISAF, tropas afganas y la Policía local, que rodean los edificios gubernamentales y controlan el acceso a las vías donde tienen sus sedes las embajadas extranjeras.
Pese a ello, el aeropuerto de Kabul recibió ayer el impacto de dos proyectiles -según el Ejército estadounidense-, después de que otros ocho cohetes cayeran en la ciudad el pasado 4 de agosto, lanzados desde áreas rurales cercanas a la capital.
En el resto de país, pese al despliegue adicional de tropas con motivo de los comicios, los talibanes han incrementado durante las últimas semanas sus ataques y ayer varios cohetes fueron lanzados sobre la Base de Apoyo Avanzado española por segunda vez en una semana.
El Estado Mayor de la Defensa español (EMAD) detalló en Madrid que fueron lanzados entre las 22.35 y las 22.55 horas locales (18.05 y 18.25 GMT) sobre la base, aunque no se produjeron muertos ni heridos.
Afganistán celebrará el próximo día 20 de agosto las elecciones presidenciales y a los consejos provinciales, pero los insurgentes talibanes han pedido a la ciudadanía que boicotee los comicios y han emprendido ataques contra el proceso por todo Afganistán.
Además de amenazar a quienes voten con cortarles los dedos, los insurgentes han protagonizado saqueos de oficinas de candidatos, han asesinado a activistas y han intentado acabar con las vidas de varios importantes políticos afganos.
El pasado jueves, el ex presidente afgano Burhanudín Rabani, partidario del candidato opositor Abdulá Abdulá, salió ileso de una emboscada talibán contra su convoy cuando viajaba por el distrito norteño de Kunduz.
El candidato a vicepresidente Mohamd Qasim Fahim, un antiguo “señor de la guerra” que concurre en la lista del actual jefe de Estado, Hamid Karzai, sufrió otro ataque similar a finales de julio, aunque también resultó ileso.
“Los enemigos de Afganistán, con estos ataques en vísperas de las elecciones, quieren crear temor en el pueblo. Pero deben saber que los afganos conocen la importancia de ir a votar”, dijo hoy Karzai tras el atentado suicida en Kabul en un comunicado oficial.
Su jefe de prensa, Sediq Sediqqi, confirmó a Efe que Karzai mantendrá sus actos de campaña y mantuvo que los talibanes “no lograrán cambiar la voluntad de los ciudadanos” pese a sus esfuerzos por sacudir el proceso electoral.
Hyderabad, en calma tensa tras atentado en mezquita y brutalidad policial
January 18, 2009
Nueva Delhi, 19 may 2007.- La ciudad sureña india de Hyderabad amaneció hoy con un clima de tensa calma tras el atentado registrado este viernes en una mezquita y después de saber que algunos de los 16 muertos fallecieron por disparos de la Policía.
“Once personas murieron en la explosión dentro de la mezquita durante las oraciones, y cinco fallecieron bajo fuego policial en la ciudad vieja tras el atentado”, dijo hoy el gobernador de la región de Andhra Pradesh, Y.S. Reddy, en declaraciones citadas por la agencia india PTI.
En Hyderabad, las tiendas permanecieron cerradas y los exámenes públicos fueron pospuestos, tras una huelga convocada en protesta no por la explosión de la bomba, sino por la brutalidad policial.
El atentado se produjo en el interior de la Mezquita Macca, una de las más grandes y antiguas de la India, cuando miles de devotos se disponían a efectuar las preceptivas oraciones del viernes, en torno a la una y media de la tarde.
En la mezquita había cuatro bombas ocultas en fiambreras, aunque finalmente sólo una de ellas estalló, mientras que las otras fueron desactivadas posteriormente por la Policía.
La explosión desató el pánico entre los devotos, quienes huyeron en estampida y, ya fuera del centro religioso, se manifestaron violentamente en la ciudad vieja contra las fuerzas de seguridad, que reprimieron a tiros y con material antidisturbios las protestas.
Mientras esto sucedía, los muertos y heridos -estos últimos 61 en total- fueron trasladados a un hospital cercano, en el que un examen posterior reveló que algunos de ellos presentaban heridas de bala, informó el canal de televisión NDTV.
El gobernador regional, que había reconocido en un comunicado previo la muerte de “dos o tres personas” debido a la actuación policial, se disculpó más tarde por la acción de la Policía, asegurando que pedirá una investigación “si los hechos lo requieren”.
Reddy, que se hallaba en Nueva Delhi cuando ocurrió el atentado, adelantó su regreso a Hyderabad tras tener noticia de lo sucedido y hoy visitó el lugar del atentado, donde aprovechó para anunciar compensaciones para las familias de las víctimas y pedir calma.
El anuncio de Reddy se produce tras las primeras averiguaciones de la Policía, que anunció hoy el hallazgo de la tarjeta de un teléfono móvil junto a uno de los artefactos sin estallar.
Con esa tarjeta, que pertenece supuestamente a un miembro del grupo terrorista islámico “Harkat-ul-Jihad” (HUJI), los investigadores aseguran ahora que existe una conexión directa entre el atentado de este viernes y las explosiones que tuvieron lugar en la ciudad de Malegaon (oeste) el 8 de septiembre de 2006.
En esa ocasión, dos bombas colocadas cerca de una mezquita, también en día de oración, causaron la muerte de 31 personas en una localidad que ya había sufrido graves conflictos religiosos en el pasado.
“Es un atentado terrorista que busca provocar enfrentamientos entre las distintas comunidades religiosas de la India”, afirmó hoy en Hyderabad el ministro de Interior, Shivraj Patil, quien visitó hoy junto a Reddy la mezquita.
La Mezquita Mecca, aparte de uno de los centros islámicos más grandes y antiguos de toda la India, es considerada sagrada por los devotos de esta religión en Hyderabad, capital de la región de Andhra Pradesh, donde los musulmanes suponen el 10 por ciento de la población.
Las autoridades han anunciado ya una ayuda de unos 9.000 euros, una casa y un trabajo gubernamental para cada una de las familias de los fallecidos, incluidas las de los muertos en los disparos de la Policía.
En Hyderabad, mientras, la búsqueda del pequeño de 10 años Salman, que desapareció tras la explosión en la mezquita, concluyó hoy con un final feliz tras un día de incertidumbre: el niño estaba solo -y herido leve- en otro hospital.
Principales ciudades en alerta tras explosión en mezquita con siete muertos
January 18, 2009
Nueva Delhi, 18 may 2007.- Las autoridades de la India declararon hoy el estado de alerta en las principales ciudades del país, después del atentado que ha acabado con la vida de siete personas en una concurrida mezquita de Hyderabad (sur) en la que estalló una bomba mientras rezaban miles de fieles.
El explosivo, “poco sofisticado” y que estaba guardado en una fiambrera, según la Policía, fue detonado con un teléfono móvil a las 13.25 hora local (07.55 GMT) en la Mezquita Mecca de Hyderabad.
Como consecuencia de la explosión fallecieron siete personas y otras 35 resultaron heridas.
Tras desplazarse a la zona, las fuerzas de seguridad hallaron otros dos artefactos sin estallar, que fueron desactivados.
“Parece tratarse de un acto terrorista”, dijo el ministro indio de Interior, Shivraj Patil.
En el interior de la mezquita se encontraban unos 10.000 fieles, en pleno día de oración, que huyeron presa del pánico al oír la detonación, mientras los heridos eran trasladados al hospital Osmania para recibir cuidados.
La Policía acordonó posteriormente el área, donde fue desplegado un Batallón de Acción Rápida para intentar controlar con material antidisturbios las protestas de varios cientos de devotos musulmanes que arrojaron piedras a las fuerzas de seguridad.
La Mezquita Mecca, aparte de uno de los centros islámicos más grandes y antiguos de toda la India, es considerada sagrada por los devotos de esta religión en Hyderabad, capital del Estado de Andhra Pradesh, donde los musulmanes suponen el 10 por ciento de la población.
Pese a que la Policía no ha revelado aún ningún detalle sobre la autoría, el atentado ha despertado los fantasmas de los conflictos religiosos que sufre el país de cuando en cuando, de ahí que las autoridades se hayan apresurado a declarar el estado de alerta en las principales ciudades poco después de la explosión.
En Bombay (oeste de la India), grupos de manifestantes apedrearon varios autobuses, aunque la Policía local aseguró que la situación estaba bajo control, mientras que en la capital del país, Nueva Delhi, las autoridades reforzaron la seguridad en las instituciones religiosas, las estaciones de tren y de metro, las terminales de autobuses y los centros comerciales.
“Se ha declarado un nivel de alerta alto a raíz de lo sucedido en la Mezquita Mecca. La Policía se mantiene en vigilancia constante”, declaró una fuente policial de Calcuta (este), citada por la agencia india PTI.
Las fuerzas de seguridad tampoco han hecho pública ninguna teoría sobre el móvil del atentado, aunque la India ya ha sufrido acciones muy similares en el pasado, como el que se produjo en la localidad occidental de Malegaon el 8 de septiembre de 2006.
En esa ocasión, dos bombas colocadas cerca de una mezquita, también en día de oración, causaron la muerte de 31 personas en una localidad que ya había sufrido graves conflictos religiosos en el pasado.
Pero, además, la explosión de hoy se ha producido el mismo día que el Tribunal especial encargado de juzgar los sangrientos atentados de Bombay de hace 14 años tenía que comenzar a dictar las primeras condenas.
La masacre de Bombay, en la que murieron 257 personas, se produjo el 12 de marzo de 1993, cuando trece bombas estallaron en cadena en unos trenes de cercanías como supuesta venganza de un grupo musulmán por los miles de muertos a manos de extremistas hindúes en los disturbios que siguieron a la demolición de una antigua mezquita.
A falta de una versión definitiva, el gobernador de Andhra Pradesh, Y. S. Rajshekhar Reddy, que se encontraba de visita en Nueva Delhi, viaja ya de vuelta a Hyderabad.
“En los últimos dos meses y medio, habíamos recibido alguna información de que algunos elementos ‘antisociales’ estaban intentando romper la paz. Tomamos todas las medidas, pero aun así estas cosas pasan”, dijo Reddy a la prensa.



















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