Ataques y clima de inseguridad en vísperas de elecciones en Afganistán

September 14, 2009

Kabul, 18 ago 2009.- A sólo dos días de los comicios presidenciales, los talibanes afganos volvieron a actuar hoy con dos atentados suicidas que dejaron al menos una docena de muertos y un ataque con proyectiles sobre el Palacio Presidencial de Kabul, una ciudad en alerta y tomada por completo por las fuerzas de seguridad.
El atentado más grave tuvo lugar en la peligrosa carretera que conduce a Jalalabad (este) desde Kabul, objetivo frecuente de los insurgentes porque a la salida de la capital se encuentran varios cuarteles de las tropas estadounidenses y de la ISAF.
El suicida lanzó su vehículo contra un convoy militar de la ISAF y causó la muerte de siete personas y heridas a otras cuarenta, según distintas fuentes oficiales afganas.
Pero en un comunicado, la OTAN aseguró que la última información de la que dispone “indica que entre los muertos hay un soldado de la ISAF, siete civiles afganos y dos empleados afganos de la misión de la ONU en Afganistán”, este último dato confirmado por las Naciones Unidas.
La ISAF también elevó el número de heridos a 55, entre ellos dos militares de la OTAN.
El atentado fue condenado por el presidente afgano, Hamid Karzai, horas después de que dos misiles cayeran en las inmediaciones de su Palacio sin causar víctimas.
Y además, según una fuente policial consultada por Efe, otro ataque suicida acabó con las vidas de dos civiles y tres soldados afganos e hirió a otras cinco personas en la región centro-meridional de Uruzgán, donde los talibanes tienen una amplia presencia.
Este mes se han registrado ya varios ataques con cohetes lanzados desde las afueras contra Kabul, una ciudad relativamente aislada del conflicto armado y cuyos habitantes aún recuerdan el martirio al que fueron sometidos durante la guerra civil en la década de 1990 y conviven casi diariamente con los atentados.
Ataques como el de hoy contra el convoy de la ISAF y otros contra instalaciones militares o sedes oficiales se cobran siempre una mayoría de víctimas entre los civiles que se encuentran en las proximidades.
En vísperas de las elecciones, Kabul se encuentra tomada por miles de soldados del Ejército, policías y guardas privados de seguridad armados con “kalashnikov” o con ametralladoras para proteger los edificios importantes.
La zona de las embajadas cuenta con sucesivos controles de paso y los edificios estratégicos están amurallados con alambradas y densos bloques de cemento para protegerse de los atentados de los talibanes, quienes han demostrado su capacidad de golpear la ciudad.
“La seguridad -dijo a Efe el jefe de los servicios secretos afganos, Amrullah Saleh- es como el pan. Un bien que necesitas sin cesar. Será para siempre nuestra preocupación y es un bien que necesitaremos siempre. Nuestras medidas y esfuerzos no se detendrán tras las elecciones”.
La masiva presencia de las fuerzas del orden no ha hecho mella en la percepción de los afganos: según un reciente estudio del instituto norteamericano IRI, la seguridad es uno de los dos principales problemas de Afganistán para el 56 por ciento de los ciudadanos consultados, 21 puntos por encima de la situación económica.
“Yo la tengo (la pistola) por seguridad. Aquí en Kabul hay robos y secuestros constantes”, relata a Efe un tayiko de 22 años preocupado por el alza del crimen, mientras empuña una Beretta italiana de calibre 9 mm Parabellum en el interior de un coche.
De acuerdo con distintos informes, las carreteras afganas están infestadas de bandidos que tienden emboscadas a camioneros y viajeros, sin que esté clara en muchas ocasiones la frontera que separa al delincuente común del insurgente talibán.
“No me siento seguro, claro que no. La Policía no está activa y no tiene equipamiento para resolver los problemas. Los secuestros y robos de Kabul son perpetrados por gente con uniforme. La corrupción es del cien por cien”, sostiene el empresario Mohamad Nader en el barrio capitalino de Makroyan.
Ante la amenaza talibán y el clima de inseguridad generalizado, las embajadas extranjeras se apresuran en Kabul a aconsejar a sus ciudadanos que extremen las precauciones, sobre todo durante el período electoral.
“Conviene salir sólo lo imprescindible, vestirse de forma que no llame la atención, lo menos elegantemente posible. El nivel de alerta es permanente y no hay que bajar la guardia”, dijo a Efe una fuente diplomática.
En Afganistán hay unos 100.000 policías, pero la mayoría están mal formados y equipados, tienen salarios bajos y apenas cuentan con infraestructuras adecuadas, expuso a Efe el portavoz de la misión policial de la UE en Afganistán (Eupol), Andrea Angeli.
Sólo en la capital, hay unos 8.500 agentes encargados de velar por el orden, pero según Angeli son precisos muchos más en una ciudad asolada por los robos y los secuestros, con los empresarios y los extranjeros como objetivos principales.

India exige extradiciones y Pakistán propone una investigación conjunta

February 4, 2009

Nueva Delhi, 2 dic 2008.- Tras descartar que se esté planteando la opción militar, la India exigió hoy a Pakistán la entrega de una veintena de presuntos terroristas y este país le propuso una investigación conjunta de los atentados de Bombay.
Los dos países continuaron hoy midiendo sus desacuerdos, en una escalada de tensión en la que mañana intervendrá la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, que se desplaza a Nueva Delhi y, según versiones sin confirmar, también a Islamabad.
“La comunidad internacional nos apoya, incluido el nuevo presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama”, proclamó el ministro de Exteriores indio, Pranab Mukherjee, tras observar que su país está a la espera de la respuesta paquistaní a sus demandas.
“Nadie está hablando de una acción militar”, tranquilizó el ministro, en declaraciones a periodistas durante la inauguración del Foro India-Países Árabes, según las agencias indias.
Su Gobierno había convocado anoche al embajador paquistaní en la India, Shahid Malik, para entregarle una protesta formal por la implicación de “elementos de Pakistán” en los atentados de Bombay.
A través de Malik, las autoridades indias exigieron a Pakistán “acciones contundentes” contra esos elementos y pidieron la entrega de una veintena de “fugitivos según las leyes indias que se han asentado en Pakistán”, dijo hoy Mukherjee.
Entre los “fugitivos” demandados por la India está el gángster presuntamente responsable de los atentados de Bombay de 1993, Dawud Ibrahim, y los líderes de los grupos cachemires Lashkar-e-Toiba (LeT), Mohamed Said, y de Jaish-e-Mohamad (JeM), Masud Azhar.
“Hicimos la petición el lunes. Estamos esperando una respuesta de Pakistán”, dijo Mukherjee, que añadió: “lo que se vaya a hacer, el tiempo lo dirá”.
Sin reaccionar todavía a esa petición concreta, su homólogo paquistaní, Shah Mehmud Qureshi, ofreció hoy a la India la creación de una comisión conjunta para investigar los atentados de Bombay, pero insistió en que su vecino no acuse sin fundamento a Pakistán.
La nacionalidad paquistaní de los terroristas y su supuesta pertenencia a Lashkar-e-Toiba (un grupo que lucha por la anexión de Cachemira a Pakistán y tiene base en este país) han llevado a los medios indios a señalar como responsable a la Administración paquistaní, lo que este país “refuta firmemente”, según Qureshi.
Según la investigación, un comando terrorista zarpó de la ciudad portuaria paquistaní de Karachi y desde allí navegó frente a las costas indias hasta alcanzar la urbe de Bombay y lanzar sus tremendos ataques, que dejaron 188 muertos la semana pasada.
En un comunicado, Qureshi dijo haber trasladado su propuesta de investigación conjunta a un grupo de diplomáticos en Islamabad, ante quienes reiteró la intención de su Gobierno de cooperar para “llevar ante la justicia a quienes perpetraron ese atroz acto terrorista”.
La comisión conjunta propuesta por Pakistán, según Qureshi, estaría presidida por los consejeros de seguridad nacional de ambos países y se reuniría “lo antes posible para intercambiar información” sobre el atentado.
Para esa cooperación, Qureshi mencionó la necesidad de que ambos países eviten caer en el “juego de acusaciones y propaganda hostil”, que beneficiará a los terroristas.
Lo que deben hacer India y Pakistán, dijo el ministro paquistaní, es continuar con el proceso de diálogo que iniciaron en 2004, que a su juicio está sirviendo para realizar “progresos significativos” en el refuerzo de la confianza mutua.
De hecho, Qureshi se había reunido en la India con Mukherjee poco antes del inicio de los ataques de Bombay, que lo obligaron a acortar su visita oficial.
Y aunque Mukherjee descartó el recurso a la acción militar, Qureshi garantizó casi al mismo tiempo en un discurso televisado a la nación que el Ejército paquistaní es “completamente capaz” de defender sus fronteras.

Autoridades atribuyen a “terroristas extranjeros” los atentados de Hyderabad

January 18, 2009

Nueva Delhi, 26 ago 2007.- La ciudad india de Hyderabad (sur de la India) amaneció hoy paralizada por los atentados que este sábado causaron la muerte a 42 ciudadanos y heridas a varias docenas, obra, según las autoridades, de “grupos terroristas internacionales de Pakistán y Bangladesh”.
En los hospitales de la ciudad continúan ingresadas 70 personas, entre gestos de dolor de las familias afectadas, para las cuales el gobierno regional ha anunciado ya compensaciones.
En una comparecencia de prensa tras una reunión urgente, el gobernador regional de Andhra, Y. S. Rajasekhara Reddy, aseguró que los atentados fueron obra de “grupos terroristas internacionales”.
“La mayor parte de las veces, las organizaciones terroristas internacionales son responsables de estos actos espantosos(…) No podemos tener redes de inteligencia en Bangladesh y Pakistán”, añadió Reddy, quien negó un fracaso de los servicios secretos indios.
Las dos explosiones, casi simultáneas, ocurrieron este sábado en un auditorio al aire libre de Hyderabad -con 10 muertos- y en un concurrido restaurante de comida rápida situado a cinco kilómetros del primer punto, donde murieron 32 personas.
Según Reddy, por el momento no hay arrestos en relación con las bombas en Hyderabad, una ciudad que ya fue golpeada por otro atentado el pasado 18 de mayo, cuando una bomba mató a nueve personas en el interior de la céntrica mezquita Mecca, y dio pie a disturbios con la Policía que dejaron cinco muertos por disparos.
Aunque ningún grupo ha reivindicado el atentado del sábado, distintos medios indios apuntaban hoy al grupo islámico Harkat-ul-Jehadi Islami (HUJI), al que los investigadores responsabilizan también de la explosión de la mezquita.
Los fuerzas de seguridad han determinado ya que los autores de las explosiones usaron temporizadores -a diferencia de la mezquita, donde se usaron teléfonos móviles- y ocultaron en bolsas negras de plástico las bombas, compuestas por nitrato de amonio y bolas de metal.
Además, horas después de las explosiones, las fuerzas de seguridad recuperaron dos artefactos sin explotar junto a unas salas de cine, lo cual refuerza la teoría de que se trató de una conspiración a gran escala, según una fuente policial citada por IANS.
Respecto al posible papel del HUJI, la cadena de televisión NDTV informó de que los equipos de investigación están determinando el papel de Mohammed Abdul Sahed (alias “Bilal”), que participó presuntamente en el atentado de la mezquita, aunque las bombas en ambos atentados tienen una composición distinta.
En su comparecencia, Reddy anunció que las familias de los muertos obtendrán una donación de 500.000 rupias (unos 12.140 dólares, 8.900 euros) y un trabajo público, mientras que los heridos obtendrán ayudas de 20.000 rupias (unos 485 dólares, 350 euros) Los lugares de las explosiones se hallaban muy concurridos: en el auditorio, situado en el Parque Lumbini, unas 500 personas presenciaban un espectáculo de láser, mientras que el restaurante se encuentra en un área comercial muy popular los fines de semana.
Las autoridades declararon inmediatamente una alerta roja en Andhra que se extendió a la región adyacente de Tamil Nadu.
Durante la noche, varias personas sucumbieron a las heridas en los hospitales, que vivieron una actividad frenética para atender a las víctimas de las detonaciones.
El ministro indio del Interior, Shivraj Patil, tiene previsto llegar hoy a la ciudad, donde las autoridades de Andhra van a celebrar una reunión de todos los partidos.
La oposición del partido conservador hindú Bharatiya Janata Party ha pedido por su parte al Gobierno que haga público un comunicado con los principales atentados acaecidos en los últimos años, tras acusarle de mostrarse “blando” con el terrorismo.
Tanto el primer ministro indio, Manmohan Singh, como la presidenta, Pratibha Patil, y la líder del gubernamental Partido del Congreso, habían expresado ayer su condena por los atentados y su más “profunda preocupación”.
En Hyderabad, una ciudad que ha experimentado un fuerte desarrollo en los últimos años gracias a la industria de servicios informáticos, está prevista hoy la celebración de 10.000 matrimonios, porque los astrólogos han considerado “propicia” la jornada.
Con una apreciable minoría musulmana, Hyderabad experimentó violentos disturbios en los años 70 y 80.

Al menos 30 muertos y 60 heridos en dos explosiones en el sur de la India

January 18, 2009

Nueva Delhi, 25 ago 2007.- Al menos 30 personas murieron y 60 resultaron heridas hoy al explotar dos bombas en la ciudad de Hyderabad, en el sur de la India, informaron distintas fuentes oficiales.
Las detonaciones tuvieron lugar a las 19.45 hora local (14.15 GMT) en el parque de atracciones Lumbini, junto a la sede del Gobierno regional de Andhra, y en la cafetería Goku Chat, en el área comercial de Koti, a unos cinco kilómetros.
Esta última fue la acción más sangrienta, con 24 muertos, indicó el ministro regional de Interior, K. Jana Reddy, en declaraciones a la agencia india PTI.
Reddy añadió que, según las investigaciones preliminares, se trató de un “acto terrorista”, que el titular de Interior, Shivraj Patil, calificó de “horrible”.
Fuentes de inteligencia citadas por el canal de televisión NDTV aseguraron que la acción estuvo “meticulosamente planeada y ejecutada” y que los autores emplearon temporizadores y explosivos “de alta intensidad”.
En declaraciones a la agencia india IANS, el ministro de Información y Energía de Andhra, Mohammed Ali Shabbir, confirmó la muerte de seis personas en la explosión del parque Lumbini, que tuvo lugar cuando unos 500 espectadores, entre ellos muchos niños, contemplaban un espectáculo de láser.
La detonación se produjo en el auditorio -al aire libre y junto a un lago- cuando la función acababa de empezar y, según testigos, fue tan potente que algunas personas saltaron por los aires.
“El espectáculo comenzó y un rato después escuchamos una explosión. La gente empezó a correr de un lado a otro, en un completo alboroto”, relató a una cadena de televisión un guarda de seguridad del parque.
Según la agencia IANS, media hora después de la explosión había tres cadáveres de niños entre las sillas del auditorio del parque Lumbini.
Otras tres personas murieron ya en el hospital, donde los doctores afirman que varios heridos se encuentran en estado crítico.
El comisario de Policía de Hyderabad, Balwinder Singh, aseguró que el número de víctimas en esta explosión podría ser mayor porque el lugar está abarrotado de familias que acuden a pasar el día los fines de semana.
Hyderabad fue tomada poco después de las detonaciones por decenas de ambulancias, que llegaron a las zonas afectadas para transportar a los heridos hasta los hospitales Gandhi y Osmania, este último tristemente famoso por haber acogido a los heridos de la explosión de mayo en la Mezquita Mecca de la ciudad, con nueve muertos.
Tras acordonar el área, la Policía reconoció rápidamente que se trató de un atentado, mientras que el primer ministro de la región, Rajasekhara Reddy, visitó la zona afectada y pidió calma a la población.
La oposición, sin embargo, acusó al Gobierno de haber descuidado la seguridad en una ciudad golpeada recientemente por la violencia terrorista y denunció la inexistencia de controles de seguridad en el parque Lumbini, donde cualquiera puede entrar previo pago de 10 céntimos de euro.
La ciudad, donde mañana está prevista la celebración masiva de 10.000 bodas, se encuentra en alerta roja y las autoridades han iniciado controles de seguridad en las estaciones de trenes y autobuses, informó PTI.
El 18 de mayo, Hyderabad sufrió un atentado en la céntrica Mezquita Mecca, donde se habían congregado miles de musulmanes para celebrar las oraciones del viernes.
Ahora, los servicios de inteligencia estudian si las bombas tienen relación con aquella explosión, que dio pie a una ola de violentos enfrentamientos con la Policía en los que varias personas murieron por disparos.
Entre las llamadas a la tranquilidad de las autoridades, tanto el primer ministro indio, Manmohan Singh, como la líder del gubernamental Partido del Congreso, Sonia Gandhi, expresaron su preocupación por lo ocurrido y condenaron los atentados.