Apreciación de la rupia frente al dólar, nuevo dolor de cabeza para Gobierno
November 5, 2009
Nueva Delhi, 20 sep 2007.- Pese a rubricar hoy su apreciación más rápida en tres décadas frente al dólar, el Gobierno mira con preocupación el rápido ascenso de la rupia, que representa un peligro para los exportadores y amenaza la balanza comercial.
La divisa india rompió hoy la barrera simbólica de las 40 rupias por dólar y cerró en 39,91, una cifra que sirve para culminar una subida superior al 10 por ciento desde septiembre de 2006.
Guiada por la fortaleza de la economía india, la apreciación de la divisa frente al dólar en los últimos dos días radica en parte en la decisión de la Reserva Federal estadounidense de recortar medio punto los tipos de interés.
Esa medida, según varios expertos en el mercado, podría llevar a nuevas entradas de capitales en el parqué indio, porque los inversores prefieren invertir en monedas de alto rendimiento, como es el caso de la rupia.
“La rupia demuestra que hemos crecido. Es el mercado quien la empuja y confío más en el mercado que en los juicios del banco central indio o del ministro de Finanzas”, comentó hace unos días el consultor Jamal Mecklai en declaraciones al diario “The Times of India”.
La fortaleza de la divisa india y la debilidad del dólar han causado una apreciación de la rupia de más de un 10 por ciento en los últimos seis meses, en la mayor subida en tres décadas.
Pero la rupia no sólo crece respecto al dólar: entre enero y mayo de este año, el valor de la moneda india aumentó un 8 por ciento respecto a la libra, un 6,9 respecto al euro y un 11,2 por ciento respecto al yen, cantidades apreciables que, sin embargo, causan dolores de cabeza a los exportadores indios.
A pesar del orgullo de algunos inversores, un sondeo realizado por la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria de la India (ASSOCHAM) mostró que un 80 por ciento de los exportadores se queja por la apreciación de la moneda, que les ha dejado en una situación “poco competitiva”.
El Gobierno anunció en julio un paquete de ayudas de 14.000 millones de rupias para ayudar a paliar sus efectos, pero ello no ha servido para hacer disminuir su “preocupación” por el estado de las exportaciones y por el aumento del déficit comercial.
“Las exportaciones son un motor del crecimiento y debemos asegurar que el crecimiento no se ve afectado”, dijo al respecto el ministro de Comercio e Industria, Kamal Nath, que se negó hoy a revisar a la baja la previsión de exportaciones para este año, fijada en 160.000 millones de dólares.
Pero una fuente oficial que pidió el anonimato ya adelantó en julio pasado que el objetivo no sólo no se cumplirá, sino que además la apreciación de la rupia amenaza 275.000 empleos.
“Con una tasa de cambio de 40 rupias por dólar, intentaremos mantener la cifra de exportaciones del año pasado. Nuestra mejor apuesta sería rondar los 140.000 millones de dólares”, dijo.
En su carrera loca contra el dólar, la rupia cuenta además con el apoyo del índice Sensex de la Bolsa de Bombay, que superó este miércoles por primera vez los 16.000 puntos con la máxima subida en un sólo día (653 puntos).
La mayoría de las monedas asiáticas han subido estos días respecto al dólar, aunque la rupia es la que mayor apreciación ha registrado en los últimos años, sólo por detrás del real brasileño.
“En el pasado, los costes de las transacciones y la falta de buenas infraestructuras, unidos al escaso apoyo del Gobierno a los exportadores, han amenazado sus beneficios”, dijo el presidente de ASSOCHAM, Venugopal N. Dhoot, a la agencia india IANS.
Ahora, con los sectores de joyería, pieles y el textil (cuyas exportaciones cayeron un 25-40 por ciento en abril y mayo) sufriendo los efectos de una rupia poderosa, parece que los exportadores tienen un nuevo problema.
Mientras los negocios de exportación sufren, hay sin embargo quien saca partido a la nueva situación: los operadores de viajes y los consumidores.
“Cada vez más indios viajan al exterior. Los precios de los paquetes turísticos en el extranjero han caído un 10 por ciento”, declaró a “The Times of India” uno de los responsables del ramo.
Y, a la espera de que la fuerte rupia reduzca los precios de los productos importados, los consumidores de la nueva clase media se preparan para llenar sus casas de televisores japoneses, móviles europeos y ordenadores norteamericanos.
Orgullosa India festeja los 8 Oscar de un filme con causa judicial pendiente
March 6, 2009
Nueva Delhi, 23 feb 2009.- Una India orgullosa festeja hoy los ocho Óscars obtenidos por la película “Slumdog Millionaire”, alabada por la clase política y bien recibida por el público indio pero pendiente de una causa judicial por su título “denigrante” para los chabolistas.
“Es una bendición de Alá y suyo es el crédito”, dijo en Chennai (sur) A.R. Rehana nada más saber que su hermano, el indio A.R. Rahman, había ganado dos de las codiciadas estatuillas, según las agencias indias.
La familia de Rahman salió de su vivienda en el barrio de Kodambakkam de esa ciudad y repartió pedazos de una gran tarta a los transeúntes mientras los seguidores del autor lanzaban 10.000 petardos y en otras localidades del país se multiplicaba la fiesta por la gran victoria de “Slumdog”.
Bautizado como el “Mozart de Chennai”, Rahman ganó los Oscar a la mejor banda sonora y a la mejor canción, esta última compartida con el letrista Gulzar, mientras que el técnico de sonido Resul Pookutty completó la terna india con su Óscar a la mejor mezcla sonora.
Tres de los ocho Óscars de “Slumdog” tienen por tanto claro sabor indio y son los más celebrados por los medios de comunicación del país.
Los canales de televisión no han dejado de pasar los tonillos de la canción ganadora, “Jai ho”, junto a testimonios enlatados, perfiles y anécdotas de los protagonistas indios de la cinta, que ha despertado en el país emociones encontradas.
Las críticas inciden en que es una muestra de “pornografía de la pobreza” y hasta hay quien ha llevado a los tribunales a sus responsables con el fin de que retiren del título la palabra “dog” (”perro”), considerada denigrante. La próxima vista del caso en un tribunal de Patna (norte) se celebra mañana.
“No es apropiado llamarlos perros, es una palabra que no es buena en nuestra cultura”, explicó a Efe el ingeniero delhí R.P.Bansal, que expresó su contento por el triunfo en los Óscar.
La estudiante Mehar Jabeen se expresó en sentido contrario y alabó que la película muestre al mundo “que hay gente en la India que vive como animales” mientras otra parte de la sociedad lo hace en el lujo.
Pese a la denuncia judicial y a la polémica que el estreno de “Slumdog” desató en la India, donde algunos representantes de Bollywood protestaron por la exposición obscena de la miseria en el país, los Óscar obtenidos han sido recibidos con orgullo por la clase política, empezando por Sonia Gandhi.
“Su logro es un tributo para la industria del cine indio, que es una reserva de talento multidisciplinar…Los ganadores han hecho que la India se enorgullezca”, destacó en un comunicado el primer ministro, Manmohan Singh.
La positiva reacción de las autoridades llegó hasta el punto de que la jefa del Gobierno de Nueva Delhi, Sheila Dikshit, aprobó una distribución libre de impuestos para la película porque ha “hecho historia en el campo del cine indio”.
Incluso el icono del cine de Bollywood, Amitabh Bachchan, de los primeros en alzar la voz contra el filme, hoy felicitó a sus colegas premiados por lograr “el reconocimiento internacional para el talento del cine indio”. “Este es el día más feliz para los indios y la industria”, proclamó, según IANS.
“Slumdog Millionaire” (”Millonario perro chabolista”) cuenta la historia de un chico de los arrabales de Bombay que se hace con el máximo premio en el concurso “¿Quién quiere ser millonario?”.
Aunque dirigida, escrita y producida por británicos, la película fue rodada en la India con actores procedentes en su mayoría del propio país y una banda sonora de claras resonancias hindostánicas, obra de los más prestigiosos compositores de la industria.
“No me sorprende que hayan obtenido el honor (…). Rahman es un talento internacionalmente reconocido y el Óscar traerá la atención del mundo a su música y a la totalidad de las películas indias”, dijo a la agencia IANS el conocido letrista Javed Akhtar.
Rahman, Gulzar y Pookutty se unen en la lista de indios premiados con un Óscar a Bhanu Athaiya, responsable de vestuario en la película “Gandhi” (1982), y al mejor director de la historia de la India, Satyajit Ray, quien obtuvo un Óscar honorífico en 1992.
Hoy, los motivos de celebración fueron dobles para la comunidad cinéfila india: el Óscar al mejor documental fue para “Smile Pinky”, una historia rodada en Benarés (norte) que cuenta la lucha contra la discriminación de una niña india aquejada de labio leporino y también recibió las felicitaciones oficiales.
Slumdog Millionaire, América en Bombay
March 1, 2009
“Slumdog Millionaire” es el sueño americano en las calles de Bombay. “Quiero lo mejor de los dos mundos”. La frase es de uno de los galardonados indios en los Óscars, A. R. Rahman, que además se llevó dos premios: la mejor banda sonora y la mejor canción. Los dos mundos son la India y Occidente, y su relación ha quedado abrochada con “Slumdog Millionaire”: su director, el guionista y el productor son británicos. La mayoría de los actores y el escenario son puramente indios. Los ocho Óscars que ha ganado la película han dado paso a críticas de todo signo y –en la India- a la fiebre de la clase media, que considera héroes a los protagonistas porque entiende el éxito como suyo aunque el dinero fuera inglés. Reflejo del ansia indio por el reconocimiento exterior.
“El orgullo nacional ha tomado una pose diferente: ‘Por fin la India ha hecho algo en la escena mundial’. Uno se pregunta por qué la escena mundial nos importa tanto. Cada retrato de la India es mirado con ojos paranoides de sospecha. Cualquier cosa con sabor indio que obtiene un galardón es inmediatamente tomada como un asunto de orgullo nacional”, escribe hoy mismo uno entre los muchos comentaristas de prensa.
En la India “Slumdog Millionaire”, por fantástico que parezca su argumento, ha pasado con facilidad al discurso real y a la vida cotidiana. Es un país lleno de niños como Latika o Jamal, chavales que trabajan duro para sobrevivir y que no siempre lo logran. La realidad de las chabolas ha sido ampliamente documentada y salta a la vista en cualquier viaje turístico, pero paradójicamente el cine indio, mucho más interesado en retratar el creciente lujo como vía de escapismo, ha excluido de las pantallas a sus sucios protagonistas. De hecho, las principales críticas que ha recibido la película en el país acusaban a la película de “hacer pornografía de la pobreza”.
Esa crítica sigue una línea de reacción nacionalista contra la injerencia exterior. Ha sido una constante en la historia, empezando por el propio Mahatma Gandhi, cuando calificó como “informe de inspector de cloacas” un libro de 1927 publicado por la estadounidense Katherine Mayo y considerado ofensivo contra la cultura india. La mayoría de los escribas nacionales aplaudió y todavía lo hace la reacción de Gandhi: quieren justificar así que la India es mucho más que miseria y que Occidente tiene a mirar al país con malos o parciales ojos.
Por un lado, las élites indias harían mejor en tomarse en serio las críticas: han pasado 80 años, y ahí están como testigos los slumdogs. Pero también hay algo de razón en los indios que acusan a los occidentales de fijarse sólo en la pobreza y dejar de lado los muchos signos de cambio que la India está experimentando en los últimos años. Tradicionalmente, las visiones de Occidente sobre este subcontinente han estado marcadas por cuatro prejuicios, según Harold Isaac: primero, una India de marajás y magos exóticos; dos, una mística religiosa de los sadhus contemplativos; en tercer lugar, la devoción y adoración de dioses de muchas cabezas; y, por último, la India patética: niños con vientres hinchados, que se mueren abandonados en las calles.
Todas ellas siguen vivas en el subconsciente occidental. La India añadiría además una quinta que ha sido incorporada con éxito en “Slumdog Millionaire”: la del país globalizado, con sus centros de atención a clientes occidentales, su clase guapa de Bombay, sus lujosos concursos que concitan los sueños y la riqueza que derrochan sus barriadas posh. Es la quinta India y a su enfrentamiento con la tradicional lo llaman “India (la clase media urbana que se expresa con facilidad en inglés) contra Bharat (el nombre del país en hindi: las clases bajas o rurales de costumbres ancestrales y vida miserable).
De los barrios bajos, la inestabilidad religiosa, las letrinas y los basureros, la tortura policial, el tráfico infantil y la miseria de Bharat, la película llega a los coches caros, las mansiones de los ricos (no siempre en manos de la mafia), la ropa de marca y los elegantes trajes de la televisión, dispuesta a copiar modelos occidentales. El ascenso picaresco de Jamal y Latika es un viaje desde Bharat a la India; dos bloques reales –quizá de distinta fuerza- con una transiciones y relaciones más fluidas en las grandes metrópolis que en el campo.
Pero la verdadera cuestión es que “Slumdog Millionaire” es cine. A nadie se le ocurriría enarbolar un análisis serio de América sólo con la visión que transmite Hollywood en sus películas. ¿Por qué hacerlo entonces con la India, este país que es casi un continente?
Para hacer posible la historia de Jamal y Latika, el guionista recurre a tópicos clásicos en occidente, una historia marcada por el sueño americano: con trabajo duro y un poco de suerte el límite es el cielo. “Aquí tienes un poco de la verdadera América, pequeño. Dinero”. Un sueño que en la India tiene pocos exponentes, porque la sociedad es todavía mucho menos permeable y está marcada por brechas prácticamente insalvables de casta, religión, idioma, clase social o región. Muy rocambolesca tiene que ser la historia de un verdadero Jamal, un pobre musulmán de Bombay, para que empiece a trabajar como guía turístico en Agra, sirva té en un centro de llamadas o se exprese con fluidez en inglés durante un concurso televisivo. No hay problema: para eso está Hollywood.
“Quiero lo mejor de los dos mundos”. Y “Slumdog Millionaire” se sitúa sobre esa brecha entre la India y Bharat, una encrucijada clave para traer una historia comprensible a los espectadores occidentales. Cualquier película tiene algo de artefacto: a diferencia de Bollywood, el canon occidental intenta concentrar en más menos dos horas una historia bajo una pátina de verosimilitud. La cuestión no es tanto que sus protagonistas sean reales, sino demostrar que podrían serlo: un Jamal que logra conectar la India de las chabolas con la de los concursos.
Antes de la lluvia de Óscars, “Slumdog Millionaire” había logrado una buena recaudación en la India, aunque sin llegar a los niveles de la película estadounidense más taquillera, “Spiderman 3”. Tras la ceremonia, la mayoría de los políticos se han apresurado a enviar sus parabienes a la parte india del equipo y en algunas regiones hasta han permitido la distribución libre de impuestos de la película “por crear historia en el cine indio”. Las acusaciones de “pornografía de la pobreza” se han diluido como un azucarillo y los héroes de Slumdog han pasado al discurso oficial con una facilidad imposible para cualquier “informe de inspector de cloacas”.
O sea, que la película ha sido aceptada porque aunque muestra la miseria de los arrabales su mensaje es benigno y el héroe logra levantarse por encima de todo a pesar de las dificultades. El sueño americano apuntala un puente entre la India y Bharat que todavía está en germen en gran parte del país.
“Un indio de 45 años sabe que él no será rico. Pero si sabe que su hijo puede llegar a serlo, eso actúa ya como una motivación. Creo que debemos juzgarnos a nosotros mismos por cuánta movilidad social somos capaces de proveer. Realmente es un viejo sueño indio, pero quizá nos estamos dando cuenta ahora”, cuenta en entrevista el responsable de la poderosa Comisión Planificadora de la India, Montek Singh Ahluwalia.
En la India real proliferan los concursos de televisión como vía de acceso a una vida mejor, pero los obstáculos de casta o lengua o comunidad impiden que el sueño indio sea como el americano. Además, aquí siempre se ha repetido que los indios son poco permeables a las normas y lo son mucho al ejemplo, como muestra la propia figura de Gandhi. El estado, pese a su gigantesca burocracia (quizá por ello), es incapaz de dar salida a los problemas cotidianos y los graves de la ciudadanía, no digamos ya de dar bienestar a su población. Así que en muchos lugares, los ciudadanos asumen el papel del estado y construyen parques, carreteras e incluso ciudades.
Prueba de ello es la historia de Dasrath Manjhi, el “símbolo de la resistencia”. El pueblo de Manjhi estaba aislado en las montañas de la depauperada región de Bihar (norte), por lo que había que recorrer grandes distancias para obtener comida o agua. Un día, la esposa de Manjhi resbaló mientras atravesaba una montaña. Y entonces Manjhi decidió que era suficiente. Tomó un martillo y un cincel y solo, con sus propias manos, comenzó a excavar una carretera en la montaña.
Construyó una choza junto a la obra para perder menos tiempo y no se detuvo pese a que la gente le consideraba un loco. Durante 22 años, Manjhi excavó en solitario y sin ayuda hasta que la gente de su pueblo pudo usar la carretera a través de las montañas, de 100 metros de largo y 10 de ancho.
Manjhi murió de cáncer en el año 2007 sin reconocimiento del estado, pero con un amplio aprecio de la gente del pueblo y de gran parte de la sociedad: los niños de su pueblo pueden por fin estudiar y carreras que antes eran de 50 kilómetros ahora son de diez. Acaso el mayor logro de Manjhi ha sido la fuerza de su ejemplo. Esta semana se conoció que un grupo de aldeanos del distrito de Kaimur, en la misma región, está construyendo otra carretera de seis kilómetros entre las montañas para que sus jóvenes encuentren “novia”.
Esta es sólo una muestra de cómo funcionan las cosas en la vida de la mayoría de los indios. Pero por una vez, los dos niños-actores chabolistas de la película (los caracteres infantiles de Latika y Selim) han tenido suerte: el sueño americano propugnado por “Slumdog Millionaire” sí que va a cumplirse para ellos, porque el Gobierno de Mahararashtra ha prometido regalar a sus familias dos apartamentos que les permitirán salir de las chabolas donde residen.
“Aquí hace tanto calor y hay tantos mosquitos. Tardo horas en dormirme”. Lo ha dicho Azhar, el niño que desempeña el papel de Selim, a su vuelta desde Hollywood a su chabola. Su padre, enfermo de tuberculosis e incapaz de trabajar, le pegó una bofetada por no querer conceder una entrevista. Y a Rubina Alí (la pequeña Latika), ahora la reclama su madre, que había abandonado el hogar hace un lustro. Rubina y Azhar tendrán nueva casa, pero sus vidas pertenecen ya al cine y van siendo de sueño. Los demás slumdogs no tienen tanta suerte.
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India exige extradiciones y Pakistán propone una investigación conjunta
February 4, 2009
Nueva Delhi, 2 dic 2008.- Tras descartar que se esté planteando la opción militar, la India exigió hoy a Pakistán la entrega de una veintena de presuntos terroristas y este país le propuso una investigación conjunta de los atentados de Bombay.
Los dos países continuaron hoy midiendo sus desacuerdos, en una escalada de tensión en la que mañana intervendrá la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, que se desplaza a Nueva Delhi y, según versiones sin confirmar, también a Islamabad.
“La comunidad internacional nos apoya, incluido el nuevo presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama”, proclamó el ministro de Exteriores indio, Pranab Mukherjee, tras observar que su país está a la espera de la respuesta paquistaní a sus demandas.
“Nadie está hablando de una acción militar”, tranquilizó el ministro, en declaraciones a periodistas durante la inauguración del Foro India-Países Árabes, según las agencias indias.
Su Gobierno había convocado anoche al embajador paquistaní en la India, Shahid Malik, para entregarle una protesta formal por la implicación de “elementos de Pakistán” en los atentados de Bombay.
A través de Malik, las autoridades indias exigieron a Pakistán “acciones contundentes” contra esos elementos y pidieron la entrega de una veintena de “fugitivos según las leyes indias que se han asentado en Pakistán”, dijo hoy Mukherjee.
Entre los “fugitivos” demandados por la India está el gángster presuntamente responsable de los atentados de Bombay de 1993, Dawud Ibrahim, y los líderes de los grupos cachemires Lashkar-e-Toiba (LeT), Mohamed Said, y de Jaish-e-Mohamad (JeM), Masud Azhar.
“Hicimos la petición el lunes. Estamos esperando una respuesta de Pakistán”, dijo Mukherjee, que añadió: “lo que se vaya a hacer, el tiempo lo dirá”.
Sin reaccionar todavía a esa petición concreta, su homólogo paquistaní, Shah Mehmud Qureshi, ofreció hoy a la India la creación de una comisión conjunta para investigar los atentados de Bombay, pero insistió en que su vecino no acuse sin fundamento a Pakistán.
La nacionalidad paquistaní de los terroristas y su supuesta pertenencia a Lashkar-e-Toiba (un grupo que lucha por la anexión de Cachemira a Pakistán y tiene base en este país) han llevado a los medios indios a señalar como responsable a la Administración paquistaní, lo que este país “refuta firmemente”, según Qureshi.
Según la investigación, un comando terrorista zarpó de la ciudad portuaria paquistaní de Karachi y desde allí navegó frente a las costas indias hasta alcanzar la urbe de Bombay y lanzar sus tremendos ataques, que dejaron 188 muertos la semana pasada.
En un comunicado, Qureshi dijo haber trasladado su propuesta de investigación conjunta a un grupo de diplomáticos en Islamabad, ante quienes reiteró la intención de su Gobierno de cooperar para “llevar ante la justicia a quienes perpetraron ese atroz acto terrorista”.
La comisión conjunta propuesta por Pakistán, según Qureshi, estaría presidida por los consejeros de seguridad nacional de ambos países y se reuniría “lo antes posible para intercambiar información” sobre el atentado.
Para esa cooperación, Qureshi mencionó la necesidad de que ambos países eviten caer en el “juego de acusaciones y propaganda hostil”, que beneficiará a los terroristas.
Lo que deben hacer India y Pakistán, dijo el ministro paquistaní, es continuar con el proceso de diálogo que iniciaron en 2004, que a su juicio está sirviendo para realizar “progresos significativos” en el refuerzo de la confianza mutua.
De hecho, Qureshi se había reunido en la India con Mukherjee poco antes del inicio de los ataques de Bombay, que lo obligaron a acortar su visita oficial.
Y aunque Mukherjee descartó el recurso a la acción militar, Qureshi garantizó casi al mismo tiempo en un discurso televisado a la nación que el Ejército paquistaní es “completamente capaz” de defender sus fronteras.
Fuerzas indias asedian dos hoteles y un centro religioso para liberar rehenes
February 4, 2009
Nueva Delhi, 27 nov 2008.- Las fuerzas de seguridad cercan hoy dos hoteles y un centro religioso en la ciudad india de Bombay para liberar a los rehenes que continúan en poder de varios terroristas, tras los ataques que anoche causaron 101 muertos.
Tanto el hotel Taj como el Oberoi, dos establecimientos de lujo, fueron escenario de varios tiroteos, mientras las cadenas de televisión indias especulan con el hipotético inicio de una operación de rescate. El tercer lugar con presencia de terroristas y rehenes es la casa Nariman, un popular centro judío de la ciudad.
El jefe del Gobierno regional, Vilasrao Deshmukh, ha reconocido que la situación es “grave” y todavía no está bajo control, por lo que su Ejecutivo ha declarado un toque de queda en el centro de la ciudad y ha decretado una libranza para los funcionarios públicos.
Además, ni la Universidad, ni las escuelas ni la Bolsa han abierto sus puertas en la ciudad, considerada la capital financiera de la India.
“Este es un ataque audaz. Es una situación muy seria y hay tiroteos en al menos tres lugares”, dijo Deshmukh.
Más de 12 horas después de que un número todavía desconocido de terroristas iniciara una serie de atentados contra distintos puntos emblemáticos de la ciudad india, la Policía sólo ha especificado que los agresores llegaron en barcas a la monumental Puerta de la India.
Varios vídeos de seguridad captaron imágenes de algunos agresores -jóvenes vestidos con camisetas negras- y los primeros tiroteos, registrados anoche en los hoteles, en bares y restaurantes y en la estación de ferrocarril Victoria Terminus.
La acción fue reivindicada por un grupo islamista desconocido, Deccan Muyaidín, aunque de nombre similar a otras organizaciones que ya habían perpetrado ataques en los últimos meses en otros lugares de la India.
Según el canal televisivo NDTV, la Policía ha detenido a nueve personas tras los atentados, mientras que cinco terroristas han muerto en las operaciones de las fuerzas de seguridad, que por el momento han sufrido 14 bajas.
Uno de los fallecidos es el jefe de la brigada anti-terrorista de la ciudad, Hemant Kalkare, quien en las últimas semanas se había hecho popular por su investigación sobre un ataque con bombas obra de extremistas hindúes.
Mientras, el área que rodea a los hoteles Taj y Oberoi se encuentra virtualmente tomada por cientos de soldados, agentes de Policía y comandos, que han pedido a las televisiones el cese de las transmisiones para no dificultar la operación de rescate.
El hotel Taj sufrió durante la noche un incendio que ya está controlado, aunque ya por la mañana tuvo lugar una explosión en la planta más alta, donde se cree que los terroristas retienen a varios rehenes, algunos de ellos extranjeros.
Por el momento, no se sabe cuántos extranjeros han muerto en los ataques, aunque al menos una mujer falleció durante el asalto al hotel Taj, según la agencia india IANS.
“Los terroristas han disparado indiscriminadamente”, dijo el director general de la Policía de Maharashtra, A. N. Roy.
El cónsul español en Bombay, César Alba Fúster, contó por teléfono a Efe cómo él mismo escapó de las balas en el hotel Oberoi, donde acompañaba a la delegación de la presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre.
“Escuchamos explosiones, pero nos dijeron que eran tracas de boda, comunes en esta época. Pero entonces la gente comenzó a correr, el ruido se intensificó y una bala impactó cerca de nosotros”, comentó.
Las autoridades han decretado una alerta nacional y el Gobierno indio, encabezado por Manmohan Singh, ha convocado para hoy una reunión urgente del Gabinete con el fin de estudiar la situación.
El atentado ha sido ya condenado por los principales dirigentes mundiales y también por la tradicional potencia rival, Pakistán, cuyo ministro de Exteriores, Shah Mehmud Qureshi, se encontraba de visita oficial en la India.
La primera Biblia adaptada a la India se está vendiendo “divinamente”
February 3, 2009
Nueva Delhi, 11 jul 2008.- Una virgen María en sari con la marca del “bindi” en la frente, un San José con turbante y un niño Jesús envuelto en ropajes indios son algunas de las sugerentes imágenes de la primera Biblia adaptada al público de la India, en un intento por acercarse “a la cultura de la gente”.
La versión adaptada del libro, editada por la Sociedad Paulina de la India, ha causado furor en el país, donde “se está vendiendo divinamente”, asegura a Efe el padre Esteban, que regenta la librería paulina de Delhi.
De hecho, la primera edición de esta “Biblia india” está casi agotada, tras venderse 13.000 ejemplares en las apenas dos semanas transcurridas desde su lanzamiento.
“Nuestro propósito era presentar una Biblia referente, pero adaptada a la realidad india. La Biblia es siempre a la Biblia, pero hacía falta adaptarla a nuestro contexto”, dijo a Efe por teléfono el portavoz de la Archidiócesis de Bombay, Anthony Charanghat.
“Cualquier comunicación funciona mejor si se usa el lenguaje de la gente”, apostilló.
La edición, en inglés, consta de 2.288 páginas de fino papel en hilo de oro con un lenguaje sencillo, trufado de notas a pie de página y vocablos de la tradición hindú, aunque sus responsables niegan cualquier intento de proselitismo.
“Los autores han intentado mantener en el libro un lenguaje sencillo y despojado de tecnicismos. Querían adaptarlo y por eso han incluido términos del sánskrito, como “atma” (espíritu), “bhakti” (devoción), “janam” (nacimiento) o “bhagwan” (Dios)”, explicó el padre Esteban.
La obra, que el padre Estaban vendía hoy a una maestra teresiana, cuesta 250 rupias (5,8 dólares), el precio habitual de las novelas en inglés en las librerías delhíes.
Lo más llamativo de la Biblia india son sus ilustraciones, una quincena de imágenes con clásicos tipos de la India: mujeres adornadas de ricas alhajas tradicionales, campesinos enturbantados o cubiertos por el calzón llamado “dhoti” y viejos orantes que buscan acercar al lector a su propia realidad.
“Cristo nace en un portal, pero aquí se entiende mejor si lo ponemos en una choza rodeada de rascacielos, porque así nace mucha gente en la India actual. Son dibujos simbólicos”, comentó el portavoz de la Archidiócesis.
Las autoridades religiosas tomaron su idea de varios libros sagrados ya existentes en África y Filipinas, pero se centraron en dar a su versión un toque propio que ha supuesto un trabajo de diecisiete años, según el padre y librero Esteban.
En su composición se han implicado teólogos, escritores, estudiosos y artistas dispuestos a acercar el lenguaje tradicional al público de la India, un país donde el 38 por ciento de la población no puede ni leer ni escribir.
Aunque su propósito es llegar también a los lectores no cristianos, la Biblia de la sociedad paulina tiene como objetivo principal a los católicos, más de 17 millones de personas (en una población de casi 1.200 millones) concentradas sobre todo en el sur y en el noreste del país.
“Esta Biblia está hecha en la India para la India. Estoy seguro de que nos acercará a millones de nuestras gentes, no sólo cristianos”, aseguró en un comunicado el Arzobispo de Bombay, Oswald Cardinal Gracias.
Según la tradición cristiana de la India, la actividad misionera comenzó con el apóstol Tomás en el año 52, y siglos más tarde experimentó un repunte con la llegada de los navegantes portugueses, que se establecieron en las costas del suroeste.
En muchos casos, los conversos -voluntarios o forzosos- mantuvieron sus tradiciones previas: pintaban a Cristo como un santo indio, daban la bienvenida a los párrocos con ceremonias hindúes o celebraban festividades de sus creencias anteriores, como el Diwali o año nuevo hindú.
La nueva Biblia “desi” (”nativa”), que será editada nuevamente en octubre, retoma ahora en su lenguaje y sus ilustraciones esa importante tradición sincrética del subcontinente indio.
Los últimos zoroastrianos se conjuran para evitar su desaparición
February 3, 2009
Nueva Delhi, 05 jun 2008.- Desesperados por la constante caída de su población, los zoroastrianos o parsis de la India han iniciado un plan de choque que va desde promover la fertilidad y predicar el matrimonio hasta, incluso, cambiar la definición de su linaje.
De los en torno a 100.000 zoroastrianos -que siguen el culto monoteísta impulsado por su profeta Zoroastro (o Zaratustra)- que quedan en el mundo, 69.691 viven en la India -a la que llegaron desde Persia hace un milenio-, según el último censo (2001).
El dato reflejó una tendencia imparable hacia la desaparición de esta comunidad -que en 1951, cuando se efectuó el primer censo de la India independiente, llegó a tener casi 112.000 miembros- y ha llevado a sus dirigentes a pedir ayuda a la Comisión Nacional de Minorías (NCM).
“Queremos ayudarles a controlar los números decrecientes”, dijo a la agencia india IANS el presidente de la NCM, Mohammad Shafi Qureshi.
La NCM intenta promover matrimonios tempranos y un espíritu familiar compartido entre los parsis, afectados de una propensión a la soltería, la emigración, una fertilidad decadente y la separación geográfica de las comunidades.
Desde enero hasta agosto de 2007, en todo el país hubo sólo 99 nacimientos en la comunidad, que tiene un índice del 4,7 por ciento de menores de seis años y una tasa de mortalidad que casi triplica la de natalidad.
De continuar el declive demográfico, los zoroastrianos podrían llegar incluso a perder el estatus de comunidad en la India y pasar a ser considerados “tribu”, lo que ha llevado a muchos plantearse si deben cambiarse los estrictos fundamentos de pertenencia a su religión.
Para los parsis, el linaje se transmite mediante línea paterna, y las mujeres que se casan con hombres ajenos a la comunidad pierden automáticamente su estatus en el seno de los zoroastrianos.
Los sectores más liberales piden redefinir la condición de “parsi”, para flexibilizar así las conversiones y considerar miembros de la comunidad a los niños nacidos de matrimonios mixtos.
Esa solución, sin embargo, choca con los clérigos puristas, que llegaron a emitir una resolución en 2003 invalidando esos matrimonios, pese a que el 35 por ciento de los parsis se casan con miembros externos a la comunidad.
Pero además, el problema parsi es de éxito: son la comunidad más alfabetizada de la India (97,9 por ciento), se mantienen ajenos a problemas como el feticidio femenino y además tienen altas remuneraciones en entornos urbanos.
Ese escenario social ayuda a explicar el declive de la fertilidad, los altos índices de matrimonios tardíos, la soltería o los divorcios que afectan a la comunidad, según una reciente encuesta encargada por la Comisión Nacional de Minorías.
“Nuestro número está cayendo muy rápido, y la tendencia debe ser revertida”, dijo a IANS la ex vicerrectora de la Universidad de Bombay Mehroo Dhunjisha Bengalee, a quien se ha encomendado dirigir una panel que ofrezca soluciones a los parsis.
“El panel quiere reunir a los líderes de la comunidad para salvar a los zoroastrianos de su extinción”, explicó.
“Hay una tendencia a esperar un buen partido para casarse y una urgencia por encontrar trabajos rápidos, en lugar de fortalecer los lazos familiares para vivir juntos y seguir el modo de vida zoroastriano, tejido en los buenos pensamientos”, añadió.
Los zoroastrianos llegaron a la India desde Persia hace unos 1.000 años, huyendo de persecuciones religiosas, y se establecieron en las regiones costeras de Gujarat y Maharashtra, cuya capital es Bombay.
En esta ciudad, la minoría parsi estableció el eje de su inmensa huella: fundaron el primer partido político del país, la bolsa, una planta siderúrgica, la universidad, los estudios de cine, medios de comunicación o grupos empresariales como Tata, Wadia o Godrej.
La capital financiera india es todavía el feudo de los zoroastrianos, y allí el Consejo Parsi ha propuesto un paquete de medidas, como ayudas para la cría del tercer hijo, una propuesta anómala en un país con un grave problema de superpoblación.
Y también en Bombay ha abierto sus puertas la primera clínica parsi de fertilidad, que, tan exclusiva como los zoroastrianos, sólo admite fieles entre sus clientes y busca apuntalar los restos de “la religión profética más antigua del mundo”.
Clos anuncia “una ofensiva en todos los frentes” para entrar en mercado indio
January 31, 2009
Nueva Delhi, 13 dic 2007.- El ministro español de Industria y Comercio, Joan Clos, aseguró hoy a Efe que España ha puesto en marcha “una ofensiva en todos los frentes” para incrementar su presencia en la India, donde se encuentra en visita oficial.
Clos llegó este miércoles a Bombay (oeste) para supervisar la apertura en el corazón financiero del país de un consulado, una oficina comercial española y otra dedicada al turismo para apuntalar la todavía escasa presencia de España en la India.
Aunque durante su visita no está previsto cerrar inversiones concretas, el ministro tiene la mirada puesta en el sector de las infraestructuras, uno de los que tiene mayor potencial.
“Sólo en el área metropolitana de Bombay viven 28 millones de personas que necesitan un espectacular desarrollo de infraestructuras. En cinco años, las autoridades quieren invertir 30.000 millones de dólares”, dijo Clos en entrevista telefónica.
El titular de Comercio considera que las empresas españolas cuentan con experiencia y buenas posibilidades para hacerse con contratos en el sector, fundamentado en la construcción de carreteras, metro y ferrocarril.
La India tiene unas necesidades en infraestructuras estimadas por el Gobierno en 450.000 millones de dólares para los próximos cinco años, y existen algunas empresas españolas, como Abengoa o Dragados, que han comenzado a situarse en el país.
Según Clos, las prioridades fijadas por el Gobierno español en la India son la energía (sobre todo renovable), la gestión de servicios urbanos, los transportes e infraestructuras y, en cuarto lugar, la gestión de la cadena alimentaria.
El ministro incidió en que la India es uno de los diez países que España incluye en sus planes de desarrollo integrado de las exportaciones, y destacó la existencia de un equipo español especializado en el país.
“El problema español es que hay que incrementar nuestra presencia en el país, porque es relativamente baja. Estamos apoyando esa presencia, que en sectores específicos hay que extender”, aseguró Clos.
Respecto al país asiático, España tiene un flujo comercial más bien magro: importa bienes y servicios por un valor de 1.800 millones de euros y exporta sólo unos 550 millones, aunque en 2006 esta última cantidad aumentó un 40 por ciento.
Además, España debe trabajar para atraer turistas indios -actualmente unos 50.000 al año-, que son renuentes al turismo de sol y playa pero sí están interesados en la cultura hispana y las pujantes áreas urbanas como Madrid y Barcelona.
“Tenemos que ponernos a la altura de nuestro peso económico en el mundo en lo referido al mercado indio. Esto requiere un esfuerzo importante y todo debe apuntar en la misma dirección: desde conseguir vuelos directos hasta impulsar las relaciones culturales, comerciales y de inversión”, dijo el ministro.
Clos se entrevistó este miércoles con representantes de la aerolínea india Jet para explorar la posibilidad de que haya vuelos directos entre España y la India, aunque la compañía asiática ha elegido finalmente Bruselas como centro de operaciones en Europa.
El ministro se reunirá con representantes de Tata Motors (”las relaciones están muy bien”) antes de visitar el puerto de Bombay, donde la española Dragados se ha hecho con un proyecto de expansión con un valor inversor de unos 250 millones de dólares, según datos de la Oficina Comercial española.
Según el titular de Comercio, en estos momentos hay ya unas 80 empresas españolas que están desarrollando grandes proyectos en la India, pero su Ministerio se esfuerza ahora por motivar a las compañías españolas a invertir más en el gigante asiático.
La India, donde las empresas españolas invirtieron sólo 55 millones de euros en 2006, está a una gran distancia de China como destino inversor, pero está “más cercana de España culturalmente”.
“La inversión es menor que en China porque hay menos tradición. Además, el sistema administrativo democrático tiene procesos de consulta más extensos. La India exige un conocimiento específico de su realidad, pero la estabilidad y la seguridad de las inversiones son muy altas”, agregó el ministro.
Clos abandonará el país de madrugada, tras participar en un encuentro empresarial indo-hispánico organizado en Bombay por el Instituto Español de Comercio Exterior en cooperación con la Federación de Cámaras Indias de Industria y Comercio.
El “Red Light Despatch”, un periódico por y para las prostitutas indias
January 18, 2009
Nueva Delhi, 2 ago 2007.- Desafiando la marginación del barrio rojo de Bombay, un grupo de antiguas prostitutas se reúne cada semana en un burdel para discutir las historias que poblarán las páginas del periódico que les sirve de voz, el “Red Light Despatch”.
El rotativo nació hace seis meses en el barrio de Kamathiputra, uno de los centros de la vida nocturna de la capital financiera de la India, con el objeto de “proporcionar una plataforma de expresión a las prostitutas”, dijo a Efe su editor, el antiguo periodista Anurag Chaturvedi.
“El Red Light es la voz de los sin voz y las mujeres sin identidad, porque nadie discute sobre los sueños, las agonías o las nostalgias de las prostitutas; así que buscamos articular su memoria y nostalgia, frustradas por la violencia y la pobreza”, dijo Chaturvedi.
Apenas un modesto folletín de ocho páginas sin fotos y en blanco y negro, el “Red Light” es editado sin embargo en inglés, hindi y bengalí, y ya ha trascendido las fronteras del abigarrado barrio de Kamathiputra.
“Llegamos a Calcuta, Delhi, Bombay y la región de Bihar. Como nadie recoge su forma de vida, estaba claro que las prostitutas necesitaban algún tipo de plataforma. Así que pensamos, ¿por qué no hacer un periódico por y para ellas?”, reveló Chaturvedi.
En el “Red Light” hay espacio para testimonios e historias personales, poemas, asuntos de salud y derechos humanos, pero también para elaborados textos como el escrito por la premio Nobel de la Paz Shirin Ebadi, aparecido en un reciente número.
Pese a sus firmas de calidad, la mayor aportación del modesto periódico radica en realidad en su capacidad para mostrar las mil historias del mundo de las prostitutas, a quienes el Gobierno indio, según Chaturvedi, ni siquiera reconoce la ciudadanía.
Fieles a esa idea, las “periodistas” del periódico se reúnen cada semana en un burdel con moquetas rojas de Kamathiputra, una amalgama de viejos edificios en las que las prostitutas -y sus proxenetas-, vestidas con “saris” o con ajustadas ropas occidentales, callejean para ganarse cada día el sustento.
“Recogemos las historias de las mujeres, y venimos y las contamos aquí”, dijo una antigua prostituta, “Rita”, en declaraciones a una cadena de televisión.
Con la ayuda de la ONG Apne Aap, que lucha por los derechos de la mujer, las prostitutas, reunidas en su pequeña redacción de Kamathiputra, luchan con las teclas -ellas no saben leer, cuentan con ayuda- con un ánimo común: evitar que otras mujeres caigan en la misma trampa en la que ellas cayeron.
“Hay que crear conciencia entre las mujeres, entre quienes caen sin querer en las redes de quienes las sacan de sus pueblos con promesas de trabajo, y luego las arrojan a este comercio”, dijo a Efe la coordinadora del grupo, Rupa Metgudd, también procedente de ese mundo.
En la India, con más de dos millones de trabajadoras del sexo, la prostitución está en un limbo legal y, aunque es una actividad tabú, existe incluso una tribu, los Bedia, en la que la práctica del sexo por dinero es aceptada como la labor natural de la mujer.
En la mayoría de los casos, sin embargo, la calle no es más que un último recurso o un “secuestro” de facto que sufren las jóvenes pobres que llegan a las grandes ciudades y caen engañadas en las garras del hampa o sucumben a la tentación de obtener dinero fácil.
“Me di cuenta demasiado tarde de que había sido vendida a un burdel, sin retorno posible. (…)Pero era el único modo de alimentar a mi familia”, escribe en una de las ediciones una prostituta llamada “Sita”, ayudada por una redactora de la revista.
En Kamathiputra, las prostitutas han hecho del “Red Light Despacht” y sus mil ejemplares de tirada por número un faro de concienciación y otro espejo ante el que quitarse el maquillaje.
“Me duele cuando mi hija pequeña rehúsa hablar conmigo por vergüenza (…) ¿Por qué siempre me avergonzaré de lo que hago, cuando la sociedad no se avergonzará jamás de lo que hizo conmigo?”, concluye “Sita”.
ONG denuncian desinterés Gobierno indio por defender su caso contra Novartis
January 18, 2009
Nueva Delhi, 15 ene 2007.- El juicio que enfrenta a la farmacéutica suiza Novartis con el Gobierno indio por impedirle patentar un medicamento contra la leucemia se reanudó hoy en Chennai (sur) en medio de críticas de las ONG, que denunciaron a EFE el desinterés del Gobierno indio por la defensa del caso.
Las sesiones se reanudaron hoy en el Tribunal Supremo de Chennai, en el estado meridional indio de Tamil Nadu, y estuvo precedido ayer de nuevas manifestaciones de varias ONG, entre ellas Médicos Sin Fronteras, para exigir a Novartis que retirara su demanda contra el Gobierno indio.
En la sala, “mientras Novartis ponía en duda la Constitución india, no había ningún experto gubernamental para refutar sus argumentos, aparte de un abogado local que no está llevando a cabo una defensa seria”, dijo a EFE Gopa Kumar, de la ONG Centro para el Comercio y el Desarrollo de India (CDTI, siglas en inglés).
Por su parte, la empresa farmacéutica emitió un comunicado en el que saludó el comienzo de la nueva vista como una oportunidad para “ganar claridad en el estatus de la propiedad intelectual y la garantía de las patentes” en la India.
“La nueva vista ha comenzado hoy, pero el Tribunal sólo ha escuchado los argumentos de las partes. Aunque es imposible predecir qué ocurrirá, mañana será un día importante para el desarrollo del caso”, dijo a EFE desde Bombay una portavoz de la compañía.
Novartis ha denunciado una sección de la ley india que prohíbe patentar medicamentos que no sean estrictamente innovaciones, una cláusula que el Gobierno de Nueva Delhi introdujo hace años a raíz de las presiones de grupos activistas.
El medicamento por el que la empresa suiza decidió acudir a los tribunales es el “Glivec“, un fármaco que se utiliza para tratar un tipo de leucemia y que en la India se fabrica como genérico.
Según la compañía, las patentes son claves para crear incentivos para la investigación y el desarrollo de nuevas y mejores medicinas.
Sin embargo, la petición de Novartis ha suscitado la fuerte oposición de organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF), que han advertido de que, si el tribunal falla en favor del gigante farmacéutico suizo, será más fácil para otras compañías obtener patentes de medicamentos que ahora se fabrican de forma genérica y con los que son tratados muchos habitantes del Tercer Mundo.
Desde Chennai, el portavoz del CDTI se mostró pesimista por el desarrollo de la vista y comentó que resulta “extraña” la ausencia de representantes gubernamentales cualificados para defender la ley.
“Si el Gobierno continúa sin defender este caso adecuadamente, serán los pacientes quienes van a perder”, lamentó el portavoz.
La opinión de Kumar es similar a la del director ejecutivo de Oxfam Internacional, Jeremy Hobbs, quien afirmó ayer en un comunicado que, en caso de una victoria de la compañía, muchos medicamentos serán patentados “a precios inalcanzables para la gente pobre”.
La cadena de televisión NDTV recogió hoy el caso de un hombre con leucemia en la región norteña de Bihar, que paga 8.000 rupias (unos 135 euros) mensuales por su tratamiento a base de genéricos, una cantidad que contrasta con las 120.000 rupias (unos 2.100 euros) mensuales que costaría el medicamento de Novartis.
La India, donde un cuarto de la población vive bajo el umbral de la pobreza, es uno de los pocos países en desarrollo capaces de producir medicinas esenciales de calidad, y estos fármacos se encuentran entre los más baratos del mundo.
Una sentencia favorable a Novartis repercutiría en el aumento de los precios de unos 9.000 medicamentos, según NDTV.
En un comunicado, la compañía había intentado defenderse de las acusaciones, asegurando que el “Glivec” es ofrecido gratuitamente al 99 por ciento de los pacientes indios que lo necesitan, mientras las versiones genéricas alcanzan en la India “un precio aproximadamente 4,5 veces superior al salario medio anual”.



















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