La Cachemira india completa mañana proceso para renovar la Asamblea regional

February 4, 2009

Srinagar (India), 23 dic 2008.- Con el habitual boicot de los separatistas musulmanes, la Cachemira india acude mañana a las urnas para renovar su Asamblea regional, tras un largo proceso electoral que ha coincidido con una nueva crisis entre la India y Pakistán.
A la última de las siete fases en que fueron divididas las elecciones están llamados más de 1.600.000 votantes en 21 circunscripciones, entre ellas los once de la capital invernal, Jammu, y las ocho de la conflictiva capital veraniega, Srinagar.
Los líderes políticos se han mostrado satisfechos por el ambiente “pacífico” de la campaña, “la mejor en más de 20 años”, aunque en los últimos días se han registrado choques entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, y un candidato radical hindú ha sido asesinado en Jammu.
“Esta campaña ha sido una sorpresa para la mayoría de la gente por dos razones: la casi total ausencia de violencia insurgente y la alta participación de los votantes en las elecciones”, dijo a Efe el líder de la formación Conferencia Nacional, Omar Abdullah.
Aunque hasta ahora ha tenido poco éxito la llamada al boicot de la agrupación separatista Hurriyat, sus líderes han convocado para mañana una manifestación en el centro de Srinagar, que suele ser escenario de duros enfrentamientos y está en alerta máxima.
En previsión de problemas, las autoridades declararon ya hoy un toque de queda en la ciudad, por lo que las vías estaban casi desiertas de viandantes -sólo los ciudadanos con permisos pueden caminar- y el tráfico rodado quedó muy restringido.
En la carretera, la Policía practica controles de identidad a cada pocos metros, mientras miles de soldados y paramilitares vigilan armados con fusiles cada rincón y los comerciantes se han apresurado a echar, de nuevo, el cerrojo en sus establecimientos.
“No podemos continuar así. Entre julio y diciembre hemos tenido que cerrar 100 días por los toques de queda y las manifestaciones de los radicales”, se quejó a Efe el presidente de la Cámara de Comercio cachemir, Mubeen Shah.
Así, la céntrica y comercial plaza de Lal Chowk -el tradicional punto de encuentro de los separatistas- tenía hoy como únicos habitantes a los miembros de las fuerzas de seguridad, parapetados con sus armas junto a varios vehículos blindados.
“El toque de queda estará vigente hasta mañana en toda la ciudad. Se trata de prevenir que los insurgentes causen problemas”, confirmó a Efe un soldado en las inmediaciones.
En Srinagar, la tarea de las fuerzas de seguridad consistirá en asegurar el acceso al voto de la población y neutralizar la llamada al “Lal chalo” -”vamos a la Lal (Chowk)”- de los seguidores del Hurriyat, cuyos líderes están bajo arresto domiciliario.
Fuera de la ciudad, las autoridades han ordenado el despliegue extraordinario de 21.000 miembros de las fuerzas de seguridad en el distrito de Samba (dos circunscripciones) y en Jammu, donde tres supuestos terroristas han sido detenidos, según informó hoy la Policía.
Los detenidos son tres paquistaníes -uno de ellos soldado de su Ejército- que pertenecen supuestamente a la organización integrista Jaish-e-Mohammad (JeM) y planeaban un ataque suicida en Jammu durante la votación, aseguró el director general de la Policía, Kuldip Khoda.
Pese a las incidencias, el jefe de la Comisión Electoral regional, B. R. Sharma, dijo a Efe que el nivel de violencia está siendo “muy bajo” y desmintió que hayan existido presiones en el ejercicio del voto, tal y como aseguran agrupaciones locales de derechos humanos.
El porcentaje de participación popular en las seis primeras fases ha sido de un 63,7 por ciento, según Sharma, superior en más de 20 puntos al índice alcanzado en las elecciones de 2002, también boicoteadas por los separatistas.
El proceso electoral en Cachemira ha estado marcado por la tensión entre la India y Pakistán tras el atentado de fines de noviembre en Bombay, del que el Gobierno indio acusa al grupo Lashkar-e-Toiba, que lucha por la anexión a Pakistán de la Cachemira india.
La deriva de la nueva crisis bilateral afecta de un modo especial a la región, ya que los dos países se disputan y reparten su territorio desde la partición e independencia del subcontinente indio, en el año 1947. Por Cachemira, la India y Pakistán se han enfrentado ya en dos guerras.

Cachemira india comienza la votación para la Asamblea, con boicot separatista

February 4, 2009

Nueva Delhi, 17 nov 2008.- Tras unos meses de convulsión política y social y con la llamada al boicot de los grupos separatistas, la Cachemira india celebró hoy la primera jornada de votación de las elecciones a su Asamblea, que se desarrollarán en siete fases hasta el próximo 24 de diciembre.
Las colegios cerraron sus puertas a las 16.00 horas locales (10.30 GMT) en las diez circunscripciones previstas de las 87 totales, repartidas entre el valle de Cachemira (de mayoría musulmana), la zona meridional de Jammu (hindú) y la región oriental de Ladakh (budista).
Pese a la nieve y el frío -en algunos distritos se votó bajo cero-, pequeños grupos de electores acudieron a votar a los colegios, en medio de un amplio despliegue de las fuerzas indias de seguridad, que tuvieron que lidiar con algunos incidentes.
“Apenas ha habido incidentes menores, todos muy localizados. Así que podemos decir que esta primera fase ha transcurrido de forma feliz”, dijo a Efe por teléfono el jefe de la Comisión Electoral de Cachemira, B. R. Sharma.
Hoy estaban convocados a las urnas casi 600.000 votantes, de los 6,54 millones de todo el estado.
Si bien en los distritos de mayoría hindú o budista la población acudió a votar, en el valle de Cachemira se dejó sentir la llamada al boicot de los grupos separatistas musulmanes, con la Conferencia Hurriyat al frente.
Las imágenes difundidas por la cadena delhí NDTV mostraron desiertas tomas de la capital de invierno cachemir, Srinagar, donde las tiendas mantuvieron cerradas sus puertas y apenas unos soldados patrullaban las calles.
En la zona musulmana que votaba hoy, se produjo un encontronazo entre militantes de distintas formaciones en la circunscripción de Sonawari que obligó a cerrar las urnas, mientras que en la ciudad de Bandipora la Policía se enfrentó a varios manifestantes que protestaban contra los comicios, según las agencias indias.
A falta de datos definitivos, Sharma calculó que entre el 45 y el 50 por ciento de los electores emitieron hoy su voto.
“Nosotros pensamos que la participación ha sido menor. Pero no hay observadores internacionales. No hay manera de saber si lo que dice el Gobierno es cierto”, rebatió el portavoz de la Conferencia Hurriyat, Mirwaiz Omar Faruq, contactado por Efe telefónicamente.
“Nuestro líder (Pervez Imroz) fue detenido delante de los medios. No participaba en las protestas. Habíamos enviado a 50 voluntarios para observar el proceso electoral”, dijo a Efe por su parte un portavoz de la Asociación de Padres de Personas Desaparecidas tras su arresto por fuerzas de seguridad.
Los principales líderes independentistas de Cachemira están actualmente bajo arresto domiciliario.
“Llevamos una semana bajo arresto. Pero al menos la gente está demostrando que rechaza las elecciones. Cachemira necesita un acuerdo entre todos -la India, Pakistán y nosotros- antes de cualquier proceso electoral”, declaró Faruq.
Aunque las elecciones estaban previstas para el pasado octubre, la situación de seguridad llevó a la Comisión Electoral a posponerlas hasta ahora y parcelarlas en siete jornadas de votación.
El recuento de los votos comenzará el 28 de diciembre, con previsiones de anuncio de resultados el día 31.
Cachemira quedó bajo mando del gobernador (una especie de delegado del Gobierno de Delhi) en julio pasado, tras la ruptura del Ejecutivo que formaban el Partido del Congreso de Sonia Gandhi y el cachemir Partido Democrático Popular (PDP).
La formación de Gandhi, el PDP, la Conferencia Nacional y el radical hindú Bharatiya Janata Party son los principales contendientes en estos comicios a la Asamblea, de 87 miembros.
La ruptura del Ejecutivo cachemir tuvo como trasfondo las protestas de hindúes y musulmanes por la cesión de unos terrenos a la organización del templo hindú de Amarnath, para que acogiera a los cientos de miles de peregrinos que acuden en agosto.
El Gobierno revocó la cesión tras las protestas de la comunidad musulmana, pero sólo logró con ello soliviantar los ánimos hindúes.
Unas 40 personas perdieron la vida en los meses de protestas de ambas comunidades, que aislaron económicamente a Cachemira y dieron aliento a renovadas demandas de los separatistas.
Los disturbios de este año no han hecho sino constatar la virulenta historia del enclave cachemir, el único de mayoría musulmana de la India, que este país se disputa con Pakistán desde la independencia y partición del subcontinente, en 1947.

Maldivos eligen a un activista por la democracia como próximo presidente

February 4, 2009

Nueva Delhi, 29 oct (EFE).- Los maldivos han votado por el cambio y otorgado la victoria al opositor Mohamed Nashid en las primeras elecciones presidenciales multipartidistas, que expulsan a Maumun Abdul Gayum del poder después de 30 años, según datos publicados hoy por la Comisión Electoral.
Con todos los sufragios escrutados, Gayum logró el 45,79 por ciento de las votos, frente al 54,21 por ciento de su rival, el activista prodemocracia Nashid, según el cómputo provisional recogido en la página web de la Comisión Electoral.
El vencedor, de 41 años, se presentó a la cabeza del Partido Democrático de Maldivas (MDP) y cuenta con un amplio historial de lucha por la democracia en el archipiélago índico, hasta el punto de que ha sido encarcelado en varias ocasiones por su militancia.
“Hemos acabado con la autocracia y ahora toca trabajar por la democracia. Contamos con todos y no habrá conflictos por nuestra parte. Queremos un cambio pacífico y sin discriminaciones”, dijo a Efe por teléfono desde Male el portavoz del MDP, Mohamed Zahir.
Nashid será el primer presidente salido de unas elecciones multipartidistas en el archipiélago del Índico, compuesto por unas 1.200 islas y gobernado por Gayum, de 70 años, desde 1978.
Este había recurrido a enmiendas constitucionales y referendos personales para perpetuarse en el poder, pero en los últimos años se vio obligado a reformar el régimen y abrirlo a la democracia multipartidista.
“Queridos ciudadanos de Maldivas, acepto los resultados de las elecciones del 28 de octubre y felicito respetuosamente a Mohamed Nashid y su partido”, dijo Gayum en una entrevista concedida al canal de radio Voice of Maldives, recogida por el portal maldivo “Minivan News”.
“Le ofrezco (a Nashid) mi apoyo durante la transición, según lo estipulado en la Constitución (…) Estoy orgulloso por mi papel en la introducción de una nueva era de democracia”, añadió, tras dar las gracias a la población por darle la “oportunidad” de liderar el país en las últimas décadas.
El presidente saliente se había impuesto en la primera vuelta electoral, el pasado día 8, con un 40,63 por ciento de los votos, por debajo del 50 por ciento necesario para la victoria.
Nashid quedó en segunda posición con un 25,09 por ciento, aunque más tarde tres de los cuatro candidatos que quedaron descartados en la primera ronda le brindaron su apoyo para la segunda.
Según los datos de la Comisión Electoral, el 86,58 por ciento de los electores se acercaron a las urnas para depositar ayer su voto, sobre un total de 209.294 ciudadanos llamados a las urnas.
Los comicios de este martes transcurrieron con menos contratiempos que la primera vuelta, salpicada de denuncias de irregularidades e incluso una petición para suspender las votaciones.
“El proceso ha sido un triunfo de la democracia y es bueno que exista una renovación. Las elecciones han tenido un margen de limpieza y los incidentes han sido irrelevantes”, dijo a Efe por teléfono una fuente diplomática occidental.
Tras conocer los primeros resultados, los seguidores de Nashid (más conocido como “Anni”), se echaron a las calles de la capital para celebrar la victoria de su líder y reivindicar su eslogan, “otras Maldivas”.
Durante su activismo contra el régimen de Gayum, Nashid fue encarcelado en varias ocasiones y llegó a ser considerado por Amnistía Internacional como un “preso de conciencia”.
Su victoria electoral es la culminación de su lucha por la instauración de la democracia, tras su activismo como periodista en la década de 1990 y la creación de su formación política, en el año 2005, poco después de la legalización de los partidos.
Ingeniero de formación, casado y padre de dos hijas, Nashid ha prometido acabar con la corrupción, reducir el coste de la vida, desarrollar el sistema de sanidad y convertir el palacio presidencial de Gayum en la primera universidad de las Maldivas.
La toma de posesión del presidente está prevista para el próximo 11 de noviembre.

Los butaneses eligen el primer Parlamento de su historia democrática

February 3, 2009

Nueva Delhi, 24 mar 2008.- Los butaneses acudieron hoy a las urnas para refrendar el histórico paso a la democracia del pequeño y aislado reino del Himalaya y elegir, por primera vez, a sus representantes en la Cámara Baja tras un siglo de Monarquía absoluta.
“Los colegios ya están cerrados. Estoy orgulloso de decir que todo ha transcurrido pacíficamente. Y ahora es el momento de comenzar el recuento”, dijo a Efe el presidente de la Comisión Electoral, Dasho Kunzang Wangdi, al término de la votación a las 17.00 horas locales (11.00 GMT).
De los comicios deberán salir los 47 diputados que compondrán la Cámara Baja del Parlamento y nombrarán a su vez un primer ministro, quien contará con el honor institucional de inaugurar la era democrática en este país del Himalaya de apenas 670.000 habitantes, de ellos 318.000 con derecho a voto.
Las autoridades declararon el día festivo para que los butaneses disfrutaran de la cita electoral, y desde primera hora de la mañana monjes y ciudadanos ataviados con los trajes tradicionales del país mostraron sus preferencias en las urnas.
Los electores debían optar por uno de los dos partidos que concurren a las comicios, el Partido Popular Democrático (DPD) y el Partido Virtuoso de Bután (DPT), después de votar, el pasado 31 de diciembre, a sus representantes en la Cámara Alta.
“Aunque no tenemos encuestas, esperamos ganar y poder asegurar un Gobierno estable no de un día, sino para los próximos 100 años. La democracia permitirá a la gente participar en el proceso político y decidir lo que más le interesa”, dijo a Efe el portavoz del Partido Virtuoso, Palden Tsering.
La inexperiencia democrática de los butaneses hizo que en abril de 2007 el Gobierno organizara un masivo simulacro electoral en el que los candidatos eran estudiantes de instituto y representaban a partidos ficticios con nombres de dragón y programas imaginarios.
Estas elecciones, que contaron con 42 observadores internacionales, son la culminación de una transición “feliz” propugnada por el rey Jigme Singye Wangchuck, quien, tras dar su visto bueno a una propuesta de Constitución, abdicó en diciembre de 2006 en su hijo Jigme Khesar.
Este, un joven de 26 años educado en Oxford, se ha mantenido con mano firme en la senda de las reformas y ha apostado por transformar el país en un sistema monárquico parlamentario tras un siglo de absolutismo.
Tras la formación del nuevo Gobierno, el rey mantendrá su rol como jefe de Estado y, según la Constitución, sólo podrá ser destronado con el voto de al menos dos tercios de la cámara.
“La democratización del país parte de la decisión del rey. De hecho, muchos de los ciudadanos participan en el proceso porque tienen fe en el rey. La democracia es su deseo”, reconoció Tsering.
El ritmo de los cambios ha asustado a parte de los habitantes del país, conocido como el último Shangri-La, que vivió hasta hace poco en un ambiente medieval: no tuvo carreteras, teléfono ni moneda hasta la década de 1960.
Durante su reinado, el rey Wangchuk se embarcó en una rápida modernización que desembocó en la legalización de la televisión e internet (1999) y, más tarde, de la libertad de prensa, en parte para favorecer la cultura democrática.
Pero el renombre mundial de Bután proviene de la institucionalización de la Felicidad Nacional Bruta, un peculiar PIB consistente en el fomento de las tradiciones y la protección del medio ambiente y la verdad en lugar de preocuparse por los bienes materiales.
Su política ha dado frutos entre los butaneses, que, pese a su precariedad económica, son según un estudio de la británica Universidad de Leicester el octavo pueblo más feliz del mundo, por delante de Estados Unidos.
“Esperemos que con la democracia los butaneses seamos aún más felices. Debería de ser así porque la participación ha sido superior al 60 por ciento”, dijo Wangdi.
Su departamento se apresta ahora para otro desafío, el recuento de los votos, que se hará de forma pública (“todo el mundo podrá verlo”, afirmó Wangdi) y arrojará un resultado definitivo mañana por la mañana.
Llena de retos, esta democracia recién nacida comparte sin embargo rasgos de otras más veteranas, como las inevitables anécdotas de la jornada electoral: la más sonada la protagonizó Tshewang Dema, una mujer de 65 años que caminó 600 kilómetros durante catorce días para poder depositar su papeleta.
“Me mareo en los coches, y como no quería perder mi voto, caminé”, declaró Dema al rotativo “Bhutan Times”.

Bangladesh especula con el exilio de sus principales líderes políticas

January 18, 2009

Nueva Delhi, 22 abr 2007.- Bangladesh se encamina hacia una nueva fórmula de Gobierno ajena a las líderes de los principales partidos, tras la orden de arresto emitida hoy contra la ex primera ministra Sheikh Hasina y las especulaciones sobre la posible marcha hoy al exilio de su máxima rival, Khaleda Zia.
El país se halla en estado de excepción desde el pasado mes de enero, tras una ola de violencia política que llevó al presidente, Iajuddin Ahmed, a suspender las elecciones legislativas previstas para el día 22 de ese mes y a nombrar un Gobierno provisional, que parece decidido a eliminar a las dos dirigentes de la escena.
Hasina y Zia lideran las dos principales fuerzas del país, la Liga Awami y del Partido Nacionalista de Bangladesh (BNP), respectivamente, han ocupado el puesto de primera ministra y ahora, en plena campaña del Gobierno provisional contra la corrupción, podrían acabar lejos de su país.
Aprovechando que Hasina se hallaba visitando a sus hijos en los Estados Unidos, el Gobierno formuló una denuncia el pasado día 11 contra la dirigente, acusándola de complicidad en el asesinato de seis militantes de un partido rival el pasado mes de octubre.
Según la agencia bengalí UNB, un tribunal emitió hoy en virtud de esa denuncia una orden de arresto contra la dirigente, que se encuentra ya en Londres con el propósito, dijo ayer su portavoz, de volver a casa “desafiando” la prohibición del Gobierno.
El Ejecutivo ya había ordenado a las aerolíneas que no permitieran el embarco de Hasina con destino a Bangladesh, con la excusa de que sus declaraciones, “provocadoras e incendiarias”, podrían desestabilizar al país.
“Tomaremos medidas si desafía la prohibición de regresar”, dijo antes de ser emitida la orden de arresto un consejero del Gobierno provisional.
Ahora, con la orden de arresto en su contra -que la declara “prófuga”-, Hasina debe decidir si vuelve a Bangladesh y se arriesga a ser encarcelada, como marcan las duras leyes procesales aprobadas por el Ejecutivo amparándose en el estado de excepción, o bien asiste al nacimiento de su nieto en los Estados Unidos.
Y en ese destino extranjero podría unirse a Hasina su máxima rival y más reciente primera ministra electa del país, Khaleda Zia, quien, según informó hoy el diario bengalí “Daily Star”, “lo tiene todo preparado para abandonar el país con destino a Arabia Saudí”.
Zia ha sufrido la presión constante de las nuevas autoridades bengalíes, que ordenaron la detención de sus dos hijos y la mantenían prácticamente incomunicada en su residencia.
El aislamiento de Zia ha llegado incluso al Tribunal Supremo tras una petición registrada el pasado día 19, denunciando el confinamiento “de facto” de la dirigente sin proceso judicial abierto, así como la “presión ejercida contra ella”.
Ese Tribunal, de hecho, pidió hoy un informe por escrito al Gobierno para que aclare, antes de cinco días, la situación de la dirigente, aunque la acción de la justicia puede llegar demasiado tarde si, como recogen los medios locales, Zia se marcha definitivamente del país.
Según “Daily Star”, la dirigente, que ha gobernado el país durante 10 años en dos mandatos, acordó con el Gobierno emprender camino hacia el exilio tras la detención de su hijo menor, Arafat Rahman, poniendo como condición la liberación de éste.
Una fuente de inteligencia citada por el diario aseguró que Arabia Saudí ha enviado un avión especial para recoger a la ex primera ministra y su familia (salvo su hijo encarcelado) y partir de Bangladesh hoy a las 17.00 hora local (11.00 GMT).
Con su intensa campaña contra la corrupción (que ha llevado al procesamiento de más de 60 dirigentes), su endurecimiento de las leyes y la prohibición de las actividades políticas, el Gobierno provisional, que tiene el apoyo del Ejército, pretende convocar unas elecciones limpias antes de finales de 2008.
Sin Hasina ni Zia, lo que se conoce ya como “Gobierno menos dos” sigue el modelo auspiciado por el jefe del Ejército, el general Moeen U. Ahmed, en una conferencia pronunciada el pasado día 2: “Bangladesh debe construir su propia marca de democracia”.
“No queremos volver a la democracia electiva que engendra una corrupción que lo penetra todo”, dijo.

Bután “aprende” a ser democrático con un simulacro electoral

January 18, 2009

Nueva Delhi, 21 abr 2007.- En plena transición hacia la democracia, todo está preparado en Bután para la celebración de un masivo simulacro electoral donde los candidatos serán estudiantes de instituto, en representación de partidos ficticios con programas imaginarios.
Las “elecciones” comenzarán hoy en los 47 distritos (“dzongda”) del país, con 869 mesas de voto, un máximo de 1.000 votantes por mesa y unos 4.000 funcionarios encargados de la limpieza del proceso, antes de los verdaderos comicios, previstos para el año que viene.
“Todo está listo para el simulacro, con cuatro partidos inventados y estudiantes de instituto como candidatos”, dijo en Thimpu (la capital) el jefe de la Comisión electoral de Bután, Dasho Kunzang Wangdi, en declaraciones al rotativo “Kuensel”.
Además, los partidos -llamados Dragón del Trueno Azul, Rojo, Verde y Amarillo- tendrán programas de Gobierno y manifiestos ficticios, sobre asuntos de industria o medio ambiente.
“Los dos partidos con mayor número de votos pasarán a la segunda ronda”, el próximo 28 de mayo, dijo Wangdi.
Las elecciones de 2008 serán las primeras democráticas del pequeño y aislado país, que, aunque disfruta de un crecimiento económico espectacular (14 por ciento en 2006), sigue siendo uno de los más aislados del mundo, hasta el punto de que incluso el turismo está sujeto a monopolio gubernamental.
El año 2008 significará además el paso de la monarquía absoluta, vigente desde 1953, a la democracia parlamentaria, si bien hasta el momento hay sólo dos partidos -reales- en vías de registro.
Pero antes, los butaneses deben ratificar en un referéndum un proyecto de Constitución de 34 puntos que fue aprobado en 2004.
“Estamos emocionados, con la democracia llamando a nuestra puerta”, dijo un tendero en la ciudad fronteriza con India de Samdrup Jongkhar, en declaraciones a la agencia india IANS.
La transición de este reino de las estribaciones del Himalaya desde la monarquía absoluta comenzó en el año 2001, cuando el antiguo rey, Jigme Singye Wangchuk, cedió sus poderes de gestión diaria de los asuntos de gobierno a un consejo ministerial.
Y, en diciembre del año pasado, ese monarca, cansado del poder, abdicó del trono en favor de su hijo, Jigme Khesar, un joven de 26 años educado en Oxford (Reino Unido) que ha continuado con el proceso.
“El rey anima a la gente a participar en las elecciones y está siguiendo personalmente el primer proceso democrático”, dijo Wangdi.
Según el jefe de la comisión electoral, los funcionarios han establecido sus oficinas en los distritos y los oficiales electorales han acudido a sus respectivas unidades, mientras que el personal de seguridad y los equipos de encuesta están supervisados por sus coordinadores respectivos.
Dado que se trata de una experiencia novedosa en el país, acostumbrado a la monarquía absoluta, los funcionarios han tenido que delimitar las circunscripciones, poniendo buen cuidado en que las urnas sean accesibles hasta en los lugares peor comunicados.
El objetivo es que todos los butaneses llamados a votar (unos 400.000) puedan hacerlo por el dragón tronante de su color preferido sin que resulten “perturbadas” sus actividades diarias.
“Esperamos que vote un gran número de personas, porque para ellos será importante darse cuenta de cuál será su papel en las verdaderas elecciones”, agregó un confiado Wangdi.
Pero lo más parecido que existe en Bután a un sondeo preelectoral, una primaria encuesta virtual del rotativo “Kuensel”, muestra que sólo el 43 por ciento de quienes respondieron afirmaron que participarán en el simulacro.
“No sabemos si la política es buena para Bután. Todavía tenemos fe en la monarquía”, dijo a IANS un confundido funcionario jubilado de 65 años, P. Dendup.
Con éxito de participación o con la indiferencia de la población, al término del simulacro habrá en Bután una persona que podrá contar que una vez, cuando era estudiante de instituto, fue elegido por sus compatriotas para ser “primer ministro”.

“Yo no soy un pájaro”

December 14, 2008

Vídeo: Chal Ud Ja Re Panch.

Cuando el viejo general Pervez Musharraf, derrotado en las urnas, tuvo que dimitir del cargo de presidente, cuentan que un ayudante llegó a su despacho y le pilló escuchando su canción favorita: “Vuela, pájaro, vuela”. Su ayudante se preguntó si sondeaba marcharse al exilio. “No, yo no soy un pájaro -le respondió Musharraf-. Y me quedo en Pakistán”.

Actualización 07/10/09. Musharraf vive en Londres bajo una fuerte protección policial y vive de dar conferencias en universidades de los Estados Unidos. No se plantea volver a Pakistán. Al menos, por el momento.

Hitler, Roosevelt y Stalin, candidatos al mismo parlamento

December 14, 2008

Nueva Delhi, 13 oct 2006.- Adolf Lu Hitler no ha muerto, sino que ha desarrollado su carrera política en Meghalaya, en el este de India, junto a políticos como Frankenstein o Tony Curtis, herederos de una larga tradición tribal de dar a los bebés nombres raros.
Meghalaya acoge así, al menos en el plano nominal, un curioso experimento donde un tal John Fitzgerald Kennedy puede tomar el té a la sombra de un árbol junto a Billy el Niño sin salir corriendo.
Las últimas elecciones de ese estado auparon a la Cámara al citado Billy el Niño (“BillyKid”), Tony Curtis y a un émulo del criado de Robinson Crusoe, Viernes, pero dejaron en la cuneta a otros muchos políticos de curioso nombre, como el propio Frankenstein y el trío formado por Stalin, Roosevelt y Hitler.
“No sabemos cuál es el origen de la costumbre. La gente aquí es algo iletrada y escoge nombres que les parecen atractivos o que tienen un sonido divertido, como por ejemplo JFK o Adolf Hitler, que siguen vivos por aquí”, afirmó a Efe A.K. Baruah, profesor de ciencia política en la universidad local.
Adolf L. Hitler Marak llegó a ser ministro de Medio Ambiente en la región, si bien luego fue arrestado por mantener contactos con una organización ilegal, la ANVC, uno de los muchos grupúsculos terroristas del noroeste indio.
“Tal vez el nombre les gustó a mis padres, y por eso me llamaron Hitler. Estoy contento con mi nombre, aunque no tengo ninguna tendencia dictatorial”, declaró el político al periódico local “Hindustan Times“.
La mayoría de los modelos en los que se miran los habitantes de Meghalaya son anglosajones, de ahí que Roosevelt, Chamberlain o Churchill sean, además de personajes históricos, nombres de pila, aunque no faltan los meghalayos de adscripción comunista que dieron a sus bebés los nombres de Lenin o Stalin.
Los independientes pueden acogerse a la tradición histórica o clásica, como hicieron los papás de Ulises, político en odisea con cuatro hermanas llamadas Inglaterra, Finlandia, Suiza y Nueva Zelanda, o como los progenitores de Guerra Británica (“British War”).
Y, además, hay hasta un apartado de cargos y virtudes, que recogen otro buen número de parlamentarios con nombres curiosos, como los traducidos del inglés “Osadía Nongum”, “Piedra de Esperanza Lyngdoh”, “John Modales Marak” o “Almirante Sangma”.
Meghalaya es un pequeño estado de mayoría cristiana en el nordeste indio donde hay apenas dos millones de habitantes y que se vanagloria de contar en su territorio con Cherrapunjee, la ciudad que tiene el récord mundial de lluvias anuales, entre otros hitos.
Las próximas elecciones tendrán lugar en la región el próximo año y a ellas concurrirán a buen seguro tocayos de las grandes estrellas de la política en los años 80, que sirvieron de inspiración a muchas mamás meghalayas para poner nombre a sus retoños.
Quizá la causa de todo resida en que, como afirma el señor Gupta, director de la Casa de Meghalaya en Nueva Delhi, en su región “la gente es amable y es feliz”.

Los hijos de Jawaharlal Nehru

December 14, 2008

EVM maquina electoralLas urnas más cercanas (o debería decir “la máquina”) están situadas en la escuela pública del barrio. La policía ha puesto barreras para limitar el tráfico y facilitar los accesos a los votantes, que acuden acicalados y bien vestidos; deben elegir a su representante para la conurbación de Nueva Delhi, un cuerpo electoral del tamaño de Holanda o Chile. Esto no debería estar pasando: en realidad, las elecciones tuvieron lugar hace semanas y los resultados se conocieron hace unos días: amplia victoria –la tercera consecutiva- para el Partido del Congreso.

Pero en mi barrio –Rajinder Nagar- las elecciones quedaron suspendidas hasta hoy, porque el candidato del Bharatiya Janata Party (radicales hindúes) se suicidó en plena campaña. Saber ya cuál es el partido vencedor no disuade del voto a muchos electores, que guardan cola pacientemente hasta recibir el permiso de entrada de la policía.

Las elecciones de Delhi son sólo un preludio de las generales, previstas para la primavera, pero su funcionamiento es escrupulosamente el mismo de lo que vendrá: nada más llegar, el votante debe identificarse y firmar en un pliego en el que figura su nombre y fotografía. Se le entrega un impreso rosa y un funcionario le pringa una uña con tinta indeleble. Es el modo de evitar que alguien vote más de una vez.

Y resueltos los procedimientos previos, el votante marcha hacia una esquina, donde recoge su elección una “máquina” convenientemente camuflada con un modesto cartón cóncavo para garantizar el secreto del voto. Las EVM (Electronic Voting Machine) son uno de los fenómenos más llamativos de las elecciones en la India. El votante apenas debe pulsar un botón. Y un pitido confirma que la elección está hecha.

A pocos metros de la EVM, un oficial dispone de una terminal de control que garantiza la transparencia y la corrección del proceso. Ver la máquina está prohibido, pero el oficial de la escuela me enseña la plantilla marco de las EVM: figura el nombre del candidato junto al símbolo de su partido, muy útil para analfabetos. A la derecha, un botón azul y una marca de luz que se encenderá al pulsado.

Partido del Congreso“Echa un vistazo rápido”, se aviene al final. Tras el cartón, me da tiempo a ver una EVM del tamaño de un portátil. La máquina se adivina sencilla también para quienes no saben leer. Se trata sólo de pulsar el botón del partido preferido: la mano, del Partido del Congreso; el loto, del BJP; el elefante, de los castibajos del Bahujan Samadi Party. Así hasta una docena de símbolos.

Con las EVM, la Comisión Electoral india se ahorra tiempo –imaginen contar 670 millones de papeletas- y dinero: unos 40 millones de dólares, según cálculos oficiales, dejan de gastarse en imprentas, transportes, almacenamientos o seguridad.

La primera idea de contar con máquinas electrónicas proviene de finales de los años 70. Aunque su desarrollo llevó unas dos décadas, hoy la Comisión Electoral presume de una tecnología que funciona en áreas sin electricidad (admite pilas), no causa errores y es rápida, manejable y fácil de transportar. El voto permanece secreto y además, las máquinas son reutilizables.

Da facilidades, en fin, para aligerar los procedimientos en la “mayor democracia del mundo”. Esta idea –el gigantismo democrático- tiende a causar más orgullo que preocupación a los escribas indios, atentos a las grandes cifras: 670 millones de votantes, más de 600.000 pueblos, más de un millón de máquinas que reúnen a los indios con su mayor fiesta. Desafortunadamente, las EVM no sirven sin embargo para mejorar ni la representatividad de la población india, tan sometida a privaciones, ni la calidad democrática del día a día. Sólo son máquinas.

Durante décadas, los indios han estado fijados a los procedimientos de una burocracia virtualmente omnipotente, y por eso mismo la proverbial dejación de muchos de sus mandarines ha tenido efectos demoledores no sólo para resolver cuitas por lo civil o acceder a las cartas de racionamiento. También para certificar la insalvable distancia existente entre los centros de decisión y los ciudadanos.

Por ponerlo en palabras del profesor Amartya Sen, que recurre a la vieja escuela de la “nyaya”: la legitimidad de la democracia india no debería quedar sólo en el ritual de acudir a las urnas cada cierto tiempo. También hay que incidir en la capacidad de los legisladores para alcanzar prácticos avances sociales, más allá de las reglas y las organizaciones.

Sesenta años después de la independencia, el balance es todavía deficiente.

“Las debilitadas instituciones –escribe el historiador Ramachandra Guha- significan que la democracia india puede ser descrita como un éxito parcial. La India es mayormente democrática cuando se trata de celebrar elecciones y en permitir la libertad de movimientos y expresión. Pero mayormente no lo es si se atiende al funcionamiento de los políticos y las instituciones”.

“¿Podría usted inventar un software para que nuestra democracia funcione?”, le preguntó un anciano al co-presidente de Infosys, Nandan Nilekani, durante la presentación de su libro “Imaginando India”. El joncho dijo secamente “No”.

Hay, sí, caciques locales, gremialismo, un culto al liderazgo, una ausencia de control efectivo del poder. En muchos casos, los cargos políticos o funcionan a dedo o se heredan dentro de la propia familia, empezando por la propia dinastía Nehru-Gandhi. Pero tampoco hay que hacer sangre del sistema. Si uno mira las décadas pasadas y si uno mira a los turbulentos países de la zona, tendrá que convenir en que el gran triunfo de la democracia india ha sido su resistencia.

Y el debate, en realidad, no debería ser tanto el hincapié en sus insuficiencias, que a la vista están, como el determinar si el sistema político está obteniendo su cuota de beneficio de las reformas económicas de los años 90 o, por el contrario, si los indios deben todavía ventilar las viejas y torcidas prácticas administrativas y el circuito paralelo y sin control en el que se manejan sus políticos.

No lejos de Rajinder Nagar se conserva el palacete que sirvió de residencia a Jawaharlal Nehru en sus años delhíes, ya durante sus sucesivos mandatos como primer ministro. Hoy, el edificio alberga un museo y un planetario anexo al que acuden los colegiales en sus excursiones organizadas –algo que agradaría a Nehru, que profesaba una legendaria adoración por los niños.

Nehru y Gandhi charlandoAunque en Occidente –y más aún en el mundo hispano- es el “Mahatma” Gandhi quien monopoliza el brillo simbólico de la lucha pacífica por la libertad india, en el asunto de la democracia el país debe más bien su trazado a Jawaharlal Nehru y el puñado de demócratas a la británica que le acompañaban en el albor de la independencia.

A toro pasado, es fácil concluir que Nehru no se equivocaba en su apuesta por la democracia: que un país tan diverso, plural e inabarcable como la India no podía prosperar salvo haciendo de la democracia el salón para la puesta en común de sus intereses. La suya era una democracia secular, principialista, que incorporaba elementos del socialismo fabiano y del Parlamentarismo británico dentro de un teórico no-alineamiento en los asuntos internacionales.

Visto ahora, digo, su vía parecía sensata. Pero en aquel momento, la prédica no era tan sencilla: la idea de Nehru era cuestionada por Gandhi, que prefería una organización semi-mítica de consejos rurales. Por la izquierda, los comunistas defendían su dictadura del proletariado (olvidaban que en India no había proletarios), y por la derecha, vociferaban los radicales religiosos que buscaban hacer del hinduismo la piedra de toque del estado.

El museo Nehru guarda varias reliquias preciosas para quien quiera acercarse: el despacho que hacía de ministerio de Asuntos Exteriores, su austero lecho de muerte, los altos techos de la habitación de Indira, cientos de míticas fotografías de la lucha por la independencia. Hay salones enmoquetados con chimenea, constantes centros de reunión, referencias de Gandhi en paredes y estantes.

Y, sobre todo, el despacho en el que se quedaba “trabajando hasta altas horas”, según la placa. Una gran mesa con un icono de Buda –Nehru se decía ateo- y varios tinteros, tres viejos teléfonos. Sillones, sofás. Retratos de su hija Indira Gandhi, del “Mahatma”, de Abraham Lincoln. Sobre una repisa descansa un globo terráqueo. Hay centenares de libros en estantes y otros fuera: los muy europeos Sartre, Gunnar Myrdal.  Sólo uno está sobre la mesa, todo un manual del buen “gentleman”: el Diccionario Oxford de inglés, versión concisa.

El británico Nehru terminó por salirse con la suya. Aunque sus sucesores reescribieron su guión con mayor o menor fortuna, la nave india continúa en sus tareas. De los cuatro legados nehrudianos, democracia, secularismo, socialismo y neutralidad, el primero es el que mantiene mayor pujanza simbólica –y real-, por evidentes que resulten sus deficiencias. Como la población continúa creciendo, cada vez que la India celebra elecciones generales, el proceso se convierte en el mayor ejercicio democrático jamás realizado sobre la tierra.

Y ahora, para participar en él, basta con pulsar un botón. O esperar el accidente: mientras la gente todavía vota en Rajinder Nagar, alguien llama a la puerta. “¿Ha votado ya toda la gente de esta casa?”, dice una mujer de mediana edad. “Si no han votado, acompáñeme, yo iré con usted, si lo desea. Y podemos hablar por el camino”, añade.

Aclaro que todos hemos (han) votado. “Habrán votado al elefante, espero”, se despide. Y para esta “invitación al voto”, no hay máquina EVM que nos salve. Curiosa democracia.

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