Más de 2 millones de niños menores de cinco años mueren cada año en la India

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Nueva Delhi, 9 ago 2008.- Más de dos millones de niños indios – menores de cinco años -el 22 por ciento del total mundial- mueren anualmente, según datos de UNICEF, que señala la política infantil de India como “clave” para lograr el cuarto objetivo del milenio de la ONU.
Tomando como base el año 1990, la ONU se propone reducir en dos tercios la tasa mundial de mortalidad infantil en los niños menores de cinco años en 2015, pero para alcanzar ese objetivo, según UNICEF, hará falta un mayor esfuerzo en regiones como el sur de Asia.
“Los Gobiernos del sur de Asia no gastan mucho en salud pública, apenas un 1,1 por ciento. Ese gasto debe aumentar, porque no podemos actuar sin financiación pública”, dijo en una rueda de prensa en Nueva Delhi el director de UNICEF en la región, Daniel Toole.
La organización presentó esta semana su informe anual sobre el estado de la infancia en la región Asia-Pacífico, que califica como “insuficientes” los progresos hechos hasta ahora por los países del sur del continente, donde muere un tercio de los niños del mundo.
La región presenta graves carencias estructurales, pues existen países en guerra, como Afganistán, con áreas de corrupción, pobreza y disparidades enormes en materia de acceso a los alimentos y a la sanidad, como ocurre en las zonas rurales indias.
“La India es clave para registrar avances significativos en los objetivos del milenio. Si la India falla, habremos fallado todos”, dijo en la misma rueda de prensa el director de Salud de UNICEF para este país, Marzio Babille.
En el sur de Asia hay 300 millones de personas desnutridas, y de ellas una gran parte tiene la nacionalidad india, un país donde cada año nacen 8,3 millones de niños con bajo peso.
La causa principal es la desnutrición de sus madres, que sufren como mujeres una discriminación constante en la mayor parte de las sociedades del sur de Asia.
La región es la única del mundo donde al nacer las niñas pesan menos que los niños. La esperanza de vida femenina es menor que la masculina y un tercio de las mujeres sufre bajo peso.
“En la India hay 50 millones de mujeres que, sencillamente, han desaparecido por efecto de feticidios, abortos… Nadie sabe qué pasó con ellas. En muchas zonas, las madres prestan más atención al hijo varón y le dan ventaja sobre las chicas”, contó a Efe Toole.
La preferencia por el varón viene de que el hijo es depositario del linaje y la herencia y se encarga del cuidado de los padres cuando estos envejecen, mientras que la hija sale del hogar con una costosa dote bajo el brazo en el momento de casarse.
Sin acceso a educación o planificación familiar, las mujeres del subcontinente se casan a edad temprana y ello repercute en que una de cada cinco madres dé a luz entre los 15 y los 19 años, con escasa energía para amamantar a niños que llegan seguidos.
“A veces, las costumbres de las madres están arraigadas en tradiciones incorrectas. Muchas consideran que la muerte del niño es algo normal. Lo tienen interiorizado”, dice Babille.
Madres sin fuerza crían bebés desnutridos y pasto de la anemia, la neumonía o la disentería, que causan estragos en las áreas rurales de la India, donde el acceso a la sanidad primaria se reduce al 22 por ciento de la población.
Así, menos de la mitad de los niños de entre uno y dos años -indica UNICEF- reciben las vacunas preceptivas, sobre todo en las áreas rurales, con una tasa de mortalidad infantil un 50 por ciento superior a la de las pujantes ciudades.
A la brecha entre la sociedad urbana y la rural, la India añade las consecuencias de la desigualdad socioeconómica y de su estructura de castas, que ha postergado históricamente a 167 millones de “intocables”.
Los niños “dalit” (intocables) reciben peores comidas en la escuela y sus padres tienen acceso -cuando lo tienen- a los peores trabajos y servicios de sanidad. Tres de cada cuatro mujeres “dalit” dan a luz sin asistencia; curiosamente tres de cada cuatro niños “dalit” tienen anemia.
Para dar salida al complejo laberinto infantil, la UNICEF se propone una mayor inversión en materia de sanidad y una atención más definida para los grupos de población en riesgo, teniendo en cuenta ingresos, género, casta, etnia o geografía.
“En la India existe un deseo político (de cambiar las cosas). El problema es cómo llegar a los más pobres, que viven fuera de las rutas principales de comunicación”, señala Babille.

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Más de 2,5 millones de niñas indias desaparecen cada año

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Nueva Delhi, 18 dic 2006.- El feticidio y los asesinatos causan cada año la “desaparición”, denunciada por UNICEF, de 2,5 millones de niñas en la India, sobre todo en las zonas más desarrolladas y mejor educadas del país, según desveló un estudio de la Universidad sueca de Lund.
El acceso a la tecnología por parte de las clases alfabetizadas ha significado, de acuerdo con el estudio, que las familias puedan conocer con antelación el sexo del bebé.
Y, si es niña, muchos deciden acabar con el feto antes de que nazca.
Según declaró hoy a Efe la directora de la ONG “Centre for Social Research” (CSR), Ranjana Kumari, “la educación ha hecho poco por cambiar las mentalidades tradicionales”, para las que en muchos casos una niña, más que una alegría, es un problema.
El asesinato y el feticidio de niñas forman parte en la India de un drama silencioso pero escalofriante, cuya dimensión asciende, de acuerdo con datos de UNICEF, a 50 millones de desaparecidas durante el siglo pasado, “una estimación -dice Kumari- un poco conservadora”.
La propia ministra de la Mujer, Renuka Chowdhury, reconoció en un seminario la semana pasada la muerte de “diez millones de niñas en los últimos 20 años”, a manos de “sus padres”. “Estamos -añadió- ante una crisis nacional”.
Lejos de mejorar, el drama se ha agudizado, según desveló el diario “The Times of India“, hasta el punto de que en el 80 por ciento de los distritos del país se ha producido un declive de la población femenina con respecto a la masculina desde el año 1991.
El séptimo estudio oficial All India Education puso de manifiesto en 2002 cifras alarmantes: una de cada seis niñas indias no llega a celebrar su decimoquinto cumpleaños, y, de los 12 millones de niñas que nacen en el país al año, un millón muere antes de cumplir doce meses.
Los datos, recogidos por el diario “Hindustan Times” y recién publicados por el departamento de Economía Histórica de la Universidad de Lund tras una labor de cuatro años en cinco estados indios señalan un amplio abanico de factores para explicar el problema.
“Desde que las parejas apuestan por tener un solo hijo, predomina la preferencia por el varón. Los padres piensan que es más beneficioso invertir en la educación de un hijo, dado que, como marca la tradición, la niña se irá a vivir tras la boda con la familia de su marido”, declaró Mattias Larsen, promotor del estudio.
En la India, el hijo varón perpetúa el linaje, hereda la propiedad y tiene el deber de cuidar de sus padres cuando envejezcan, mientras la hija “significa” el pago, durante su matrimonio, de una dote tan costosa que muchas familias apenas sí pueden sufragarla.
Las niñas acceden con más dificultades a la educación, tienen menos posibilidades en el mercado laboral porque “de todos modos, cuando se casen, se irán”, y sufren durante la infancia un trato secundario con respecto al varón en el seno de la familia.
El estudio sueco señala el caso de dos pequeños pueblos del distrito de Uttara Kannada, en el estado meridional de Karnataka, donde ciertas familias de la aldea más rica y con más nivel educativo mataron a sangre fría a sus recién nacidas, mientras los “dalits” (intocables) del pueblo vecino tenían un mayor equilibrio entre los dos géneros.
El feticidio y, directamente, el asesinato, han hecho que en la India haya en estos momentos 927 mujeres por cada 1.000 hombres, un índice que en Punjab se despeña hasta un 728 por mil.
Fruto de la política “informativa” del Gobierno, en las calles de muchas ciudades hay gigantescos carteles que muestran dibujos con una niña eligiendo marido entre cuatro hombres, y un mensaje: “Si matáis niñas, no tendréis el amor de las mujeres”.
Sin embargo, eso no es suficiente para la directora del CSR, Kumari: “yo creo que habría que declarar el ‘Estado de Emergencia’ y mejorar la aplicación de las leyes: no puede ser que hasta ahora hayan sido castigados sólo dos doctores, cuando existen 7.000 feticidios al día” (2,5 millones al año).

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