Las dos políticas indias más poderosas luchan por la hegemonía

February 4, 2009

Nueva Delhi, 16 oct 2008.- La construcción de una fábrica de trenes ha sido el detonante con el que las dos políticas más poderosas de la India, Sonia Gandhi y Mayawati, han desenterrado el hacha de guerra ya con vistas a las próximas elecciones generales.
Gandhi, que lidera el gubernamental Partido del Congreso, viajó a al distrito de Rae Bareli para apoyar la construcción de una fábrica de vagones, después de que el proyecto quedara aparcado por el Gobierno regional de Uttar, en manos de Mayawati.
“Estoy lista para ir incluso a la cárcel”, dijo indignada Sonia Gandhi al desembarcar de un avión privado en Rae Bareli, el distrito por el que ella misma fue elegida diputada.
El pasado sábado, la administración de Mayawati canceló la asignación de tierras para el proyecto propugnado por Gandhi alegando supuestas “demandas” de los campesinos locales, una prohibición que se encuentra recurrida ante los tribunales.
Y además, el Gobierno de Mayawati prohibió la celebración en Rae Bareli de un masivo mitin de Gandhi, quien acudió volando a su distrito y se mostró airada ante las cámaras.
“Rae Bareli es como mi casa. Yo me pregunto: ¿puede alguien impedirme venir a mi casa? Nadie puede”, dijo ante la prensa la dirigente, recibida con guirnaldas por sus partidarios.
Los distritos de Rae Bareli y Amethi son el feudo tradicional de la familia Nehru-Gandhi: en ellos fueron elegidos en 2004 Sonia y su hijo Rahul, y en anteriores comicios la suegra y el esposo de la dirigente, los fallecidos Indira y Rajiv Gandhi.
Pero en la actualidad, esos distritos se encuentran bajo el Gobierno regional de Mayawati, que pertenece a la desfavorecida comunidad “intocable” -fuera del sistema hindú de castas-, y está haciendo de la oposición al Partido del Congreso un pilar de su política de cara a las elecciones.
“Todo este asunto es un movimiento calculado del Congreso respecto a las próximas elecciones legislativas, en 2009. Sonia Gandhi y su partido están engañando a la gente diciendo que mi partido está contra el desarrollo”, dijo la líder “intocable”.
“(Sonia Gandhi) ha montado un drama y está llevando a cabo una conspiración política”, añadió, en declaraciones recogidas por la agencia india IANS.
La construcción de la fábrica esconde un duelo de guante blanco por la hegemonía en la política india: Mayawati predica su ambición por ser primera ministra, mientras que Sonia Gandhi decide cargos de Gobierno desde su puesto dominante en su partido.
Sonia, nacida en Italia pero ligada a la India por su matrimonio con Rajiv Gandhi, ganó las elecciones de 2004, pero sus adversarios políticos organizaron una campaña para evitar que una italiana llegara al poder en la India.
Y la dirigente, para sorpresa de muchos, renunció entonces a encabezar el Gobierno y nombró como primer ministro a Manmohan Singh, aunque conservó su puesto a la cabeza del partido y prevé ahora liderar la campaña electoral.
Mayawati, mientras, llega a las próximas elecciones apoyada por su victoria de 2007 en las elecciones de la región más poblada del país, aunque tendrá que vencer la falta de arraigo de su partido, el Bahujan Samadi Party, en el resto de la India.
Para ir calentando motores, ambos partidos medirán su fuerza en cinco elecciones regionales previstas para el mes que viene, entre ellas el feudo capitalino, Nueva Delhi, ahora en manos del Congreso.
Tanto el Congreso como el Bahujan -y también el mayor partido opositor, el radical hindú BJP-, aspiran a afianzar su peso regional para ocupar el poder en las legislativas de 2009, aunque por ahora sus escaramuzas se resumen en la virtual fábrica de Rae Bareli.
“El Congreso sólo se preocupa de Rae Bareli. Y a mí me preocupa toda la región de Uttar”, se defendió Mayawati.
La importancia de Uttar en las elecciones legislativas estriba en su población: en ella viven 166 millones de personas, tantas como en Francia, Italia y España juntos, por lo que el sentido de sus votos puede ser determinante para la victoria final en la India.
“Haced vuestros propios cálculos”, dijo a los periodistas -en hindi- la italiana Gandhi al bajar del avión en Rae Bareli.
En juego está determinar quién es la mujer más poderosa de la India.