Kiran Bedi

August 27, 2010

Popular en toda la India desde que hizo que la grúa retirara el auto de Indira Gandhi, la primera mujer policía india, Kiran Bedi, luchó durante 35 años por crear una cultura de honradez en un cuerpo tremendamente impopular y aún vela desde fuera por la diligencia policial. Bedi trabajaba en el departamento de Tráfico cuando, en 1982, la grúa se llevó el vehículo mal aparcado de la entonces primera ministra, una “osadía” que le granjeó la enemistad de gente poderosa y un mote que aún se recuerda en la India, “Grúas Bedi“. Aunque ya conocía la fama como tenista, aquel suceso y sus logros en distintos destinos le dieron el cariño de los ciudadanos, que la citaron como la “mujer más admirada” en una encuesta de 2002, algo que ella asocia con su “honradez”, “justicia” y “juego limpio”. Paradójicamente, con sus propuestas de reforma y su fama de rectitud, Bedi (1949) ha alcanzado la popularidad en una de las instituciones más impopulares de la India, salpicada por acusaciones de corrupción, ineficacia y desatención hacia los más pobres. Bedi dirige desde el año 2007 la Fundación Visión India (IVF, según sus siglas en inglés), que tiene su sede en Nueva Delhi.

-  Se han hecho encuestas y los indios han dicho que usted es la mujer más admirada de la India. ¿A qué atribuye usted este hecho?

No puedo responder por la gente, puedo responder por mí misma. Si me gusta alguien, y confío en él, tengo mis razones. Que esa persona sea digna de confianza, que no solo mire por sí misma sino haciendo mucho por los otros, siempre pensando en el bien, haciendo casar el mundo con la ley. ¿Qué encuentran en mí? Ellos lo saben, yo no. El asunto es que si lo hacen tienen sus razones. Si yo admiro a alguien lo hago por el quiénes son, cuáles son sus principios, qué hacen por la sociedad, qué tipo de estilo de vida viven., y hasta qué punto son dignos de confianza.

- Saber esto es una especie de paradoja. Porque usted es muy popular y admirada, pero al mismo tiempo lo ha hecho sirviendo en un cuerpo que sigue siendo muy impopular y criticado en la India, la Policía. ¿Cómo lo explicaría?

Porque para mí, la Policía es la parte más importante de una sociedad. Sea lo que sea lo que he conseguido, lo he conseguido siendo una buena policía. Esto básicamente significa que incluso si la gente no confía en el departamento de Policía, si confían en mí, confían en mi forma de ejercer la Policía. Y esto significa que la Policía puede ser también la profesión más admirada. Es la forma de hacerlo. Como el profesor. Profesores, policías, gobernantes… Es como el médico, que no solo se receta medicinas a sí mismo, sino que sirve a otros. En el momento en que empiezas este sentido generoso, este sentido de amor, respeto, compasión, profesionalismo, la cosa comienza a ser la más admirada y respetada. La Policía puede ser la profesión más respetada del país, con la condición de que sea realizada con integridad, honradez, sinceridad, y cuidado.

-  ¿Cómo pondría usted esto que dice en práctica para la Policía india? ¿Qué reformas necesita el cuerpo para ser confiable?

Debe rendir con justicia, de forma honesta y transparente. Si ese es el parámetro, debe ser honrada, justa, y sin temor. La gente amaría esto. Ser justos con todos, honrados con todos…

-  Pero esto no está sucediendo…

Es una cuestión de gente. La gente tiene que ser justa y honrada para darte justicia y honradez. No puedo no ser honrada si quiero darte honradez. Los policías, hombres y mujeres, y la jefatura, deben creer en la justicia no sólo para sí mismos, sino para otros. Se necesita la gente correcta.

- Entonces, ¿cómo pondría usted esto en práctica? Es difícil cambiar a la gente.

Yo debo creer en la honradez. Tengo que creer en la justicia y en el juego limpio, y tengo que creer en brindar un servicio rápido. Debo ser sensible. Esto quiere decir que cuanto más justa, sensible y honrada sea la gente que ostenta el liderazgo, mejores serán sus departamentos. Tú darás lo que eres. No puedes dar lo que no eres. Es una cuestión de selección, el país debe seleccionar a los mejores.

- Así que este es el cambio…

Esto debe ser inculcado. Aplicado. Medido. ¿Cómo lo mides? Con la perspectiva de la gente. Si el Gobierno de la India de verdad quiere una buena Policía, no te va a medir por el número de arrestos que has hecho, sino por lo que la gente piensa de ti. Hay que basarse en la perspectiva del pueblo para poder juzgar la labor policial.

- ¿Diría usted que esta obsesión por lo cuantitativo es una de las razones por las que se producen los “asesinatos extrajudiciales”?

Sí. Es la forma en la que la gente te percibe. En mi país, no hay investigaciones sociológicas sobre las perspectivas del pueblo. La gente se queja continuamente de la Policía en los medios. Pero eso no tiene ninguna consecuencia seria. La admiración por un oficial de Policía no tiene consecuencias, y de modo similar, el disgusto contra un oficial en los medios o la percepción de la gente no tiene consecuencias serias. Debemos respetar ambos casos. Pero el pueblo como totalidad, no votando, sino sus perspectivas. Quieres vender un producto y construir confianza, pues obtén la opinión de la gente. Así es como se vota. ¿Por qué se me votó como la mujer más admirada? He sido votada como la mujer más digna de confianza de la India en el Readers Diggest. ¿Por qué? Pues simplemente sirviendo. Cuando quieres algo así, realiza un sondeo, y si no lo quieres, no lo haces. Hagamos análisis regulares y anuales, y sabrás quién está haciendo qué. En ese mismo sondeo del Readers Diggest, las profesiones de profesor y enfermera fueron votadas como las más dignas de confianza. La Policía, el Gobierno, y los políticos están al fondo. Es la percepción de la gente, y esto debería preocuparnos, porque si no hay confianza en la Policía, el Gobierno y los políticos, ¿en qué vamos a confiar?

- Si usted estuviera ahora dentro de la Policía, ¿cómo pondría fin a este asunto de los asesinatos extrajudiciales?

¿Has leído mi libro? (No.) Hay un capítulo en el que he desarrollado un modelo gandhiano de Policía. Esa es mi respuesta para la Policía (muestra dos modelos en su libro: un gráfico con la organización jerárquica, actual, y otro con su propuesta, centrada en un mando fuerte en torno al que giran los demás puestos). Si yo fuera comisaria de Policía, este (el segundo) sería el modelo. El líder estaría en el centro, y se trabajaría como un equipo magnífico. Un modelo es jerárquico, el otro es transformador. Lo llamo, el “Modo transformador de Policía”, donde sólo la verdad prevalece.

- ¿Cómo lo implementaría? Imagino que si el líder es malo…

Entonces no hay policía gandhiana, sino el primer modelo. Es un modo de hacer policía pacífico y digno de confianza. Y no habrá asesinatos extrajudiciales ni escapará el crimen. No habrá arrestos falsos, pero tampoco escapará nadie criminal o deshonesto. Haría falta reclutar a buenos policías. Quienes entren siendo buenos, seguirán siéndolo. Recluta a los mejores en el país, no a los deshonestos. Lo único que hay que hacer es analizar su labor por entero, no por el número de arrestos que realizan, y por cuánta gente confía en ellos.

- Está muy extendida la creencia de que la Policía actúa con más dureza contra los pobres, ¿es cierto?

Sí, lo es. En cualquier sitio, no hay siempre un oficial justo. Y cuando alguien es injusto, se comportará de modo más injusto con los pobres y se alineará con los fuertes y no siendo neutral. Pero sólo mostrando que eres igual para todos, la gente confiará en ti. Ahora, si lo que dices es que quieres tener más amigos entre los ricos y los fuertes, los pobres no confiarán en ti. Los pobres confiaban en mí, porque yo trabajaba para todos, también para ellos. Incluso ahora, toda mi actividad de ONG es para los pobres. Era sensible a sus demandas, y sentía que los pobres te necesitan más que los ricos y poderosos.

- Buen ejemplo el suyo con la multa al coche de Indira Gandhi.

Sí. No tenía miedo de los ricos y los poderosos.

- ¿Cree que el país aprendió algo de aquella anécdota?

Volvería a hacerlo si estuviera allí. Como te he dicho, mi pilar es la justicia, así que no hago diferencias entre los ricos y los pobres, entre quienes tienen poder y quienes no lo tienen.

- Imagino que sufrió alguna represalia por ello.

Bien… perdí amigos, entre el sector de los poderosos, pero hice muchos otros amigos entre la gente. La gente confió más en mí, pero a los poderosos no les gustó mucho, porque aquello significaba una amenaza para ellos, de que no disfrutarían los favores. Indira Gandhi no interfirió, pero sus secretarios y su personal se sintieron tan ofendidos que se aseguraron de sacarme de la policía de tráfico tan pronto como se acabaron los Juegos de Asia, cuando en realidad debería haber continuado para alcanzar algunos procedimientos e innovaciones. Pero eso no les importó. Me echaron cuando la Policía de Delhi estaba en su segundo año, fase de consolidación, con las medidas adecuadas que había introducido. ¿A quién le importaba el futuro? Sencillamente, me echaron.

-  ¿En qué ve ud. que los pobres sufren más los efectos de la mala Policía? ¿Qué ocurre en las zonas rurales?

La Policía rural es muy inadecuada. El estado de la Policía es muy débil. Cuando necesitas un número determinado de agentes, no hay suficientes. La movilidad, la conectividad, la infraestructura de la Policía india rural es débil, muy débil. Por eso hay mucho más desorden y caos. El ratio de policía rural comparado con la urbana es muy bajo. Está muy por debajo de los estándares internacionales. Porque… esa es la policía del hombre pobre. Y creen que es normal. La Policía rural está muy desatendida. India debería pedir más. Ahí es donde hay que prestar más atención, y donde la pelota está en el tejado de los Gobiernos regionales. En las regiones, mejoraría la Policía si cambiara la forma de medir el rendimiento general. Pero ese rendimiento general está ligado al nivel de integridad.

- ¿Fue su forma de pensar la que finalmente le impulsó a abandonar el cuerpo?

Eso no importa. El sistema tiene que valorar los valores, y no las estadísticas, o la casta y el credo, las relaciones… Tiene que valorar un rendimiento basado en valores. No arrestes a nadie, e impide más el crimen. En mis cargos anteriores eso es lo que hice yo. Cuando paré la venta de alcohol ilegal, por ejemplo. Otros tenían muchos más arrestos, pero seguían con ese problema. Arrestas a cien, pero hay cien más que siguen vendiendo. Yo no arresté a nadie, porque ya no hacía falta: nadie vendía alcohol ilegal. Claro, se premiaba a quienes arrestaban a más gente. Mi jefe terminó por reconocer que no había arrestos porque estábamos logrando prevenir el crimen. ¿Qué es mejor?

- Supongo que los “malos” siguen prevaleciendo.

Hay ambos tipos de gente en el cuerpo. Debemos cambiar la línea organizativa, y valorar cosas diferentes. No habría que valorar el número de arrestos, sino la prevención, más que solo la detección. Esta no es la política que se sigue en la India, o mejor dicho, es una política que siguen algunos individuos, pero no una política seguida a nivel nacional.

- ¿Y cree usted que se están poniendo las bases para que ese cambio pudiera suceder? ¿Hay deseo político?

Bueno, esto es parte del entrenamiento teórico de la Academia Nacional de Policía. Pero como dije, tú puedes leer o aprender, pero además hay que implementar. Debes ser evaluado por los líderes de tu región. Cada región tiene sus propios líderes. El señor (Palaniappan) Chidambaram es sólo un ministro de Interior, pero también hay treinta ministros regionales de Interior, y debemos valorar esto.

- Ud. Cree que Mr. Chidambaram lo está haciendo bien.

Mr. Chidambaram está modernizando la fuerza de Policía. Está proporcionando sistemas a la fuerza de Policía, pero lo hace desde arriba. Yo estoy hablando de una reforma del sistema desde abajo. Y para eso se necesita (la acción de) los Gobiernos regionales y los jefes de Policía a niveles regionales, los ministros de Interior a niveles regionales.

-  ¿Con la situación actual, cuánto tiempo cree ud. que necesita la policía india para estar en una situación aceptable?

Mucho tiempo. Las regiones están en niveles distintos. Algunos están mejor, otros peor.

- Esto viene a demostrar que hay cosas que no funcionan…

Por supuesto. Hay gente luchando por ello, y quizá por ello el primer ministro está siempre hablando de gobernanza. Nuestro primer ministro es conocido por su integridad y la gente confía en él. Es el noveno indio en quien la gente más confía, según el Readers Diggest.

- Detecto que también le gusta (el primer ministro) Mr. Manmohan Singh… ¿Lo conoce personalmente?

Sí, me he reunido con él. Me conoce, lo conozco. Él proviene de la misma ciudad donde yo nací, Amritsar. Bien, tengo un gran respeto por su integridad. Y por eso mismo es el más votado y la gente confía en él. El asunto es que debería haber mucha más gente como él.

- ¿Cómo funciona su sistema Safer India (“India más segura”)?

Créame, la India lo necesita. Es un modelo para la India, para cada Policía regional. Hay una página web… Si la denuncia no recibe la atención debida por parte de la Policía, deja que llegue a nuestro centro, y deja que nosotros lo difundamos a nuestra asociación regional.

- ¿Y entonces, lo dan a conocer?

No, lo ponemos en conocimiento de la Policía local. Tenemos voluntarios en los diferentes estados. Les conectamos con la Policía. Telefoneamos al voluntario y le decimos que una persona necesita ayuda. Así que o le ponemos en contacto con la Policía, y hablamos con el oficial al mando, o le ponemos en contacto con el voluntario o con la comisión regional de agravios o las comisiones de derechos humanos regionales, o con el gobierno regional. Hacemos mucho ruido.

- ¿Y la Policía actúa?

Si no fuera así, no recibiríamos tanta atención. Recibimos veinte llamadas o correos diarios, al menos.

- Supongo que su ímpetu es también el de una mayor transparencia… como el RTI (Ley de Derecho a la Información).

Sí. Y responsabilidad.

- ¿Puede el RTI aliviar el estatus de los más pobres? Es algo paralelo a su iniciativa del Safer India.

Antes no tenían nada, hoy tienen sólo el RTI. Pero es bueno. Si los pobres pueden usarlo adecuadamente, y se organizan para usarlo, puede actuar como un elemento de temor para las autoridades.

Déjeme cambiar de tercio. Usted fue la primera mujer que entró en la Policía. ¿Encontró ud. resistencias en aquel tiempo?

No había nada adaptado para mí. Todo estaba pensado para los chicos, no había nada para una mujer: ni sitio para vivir, ni lugares de formación y entrenamiento, ni traje femenino, ni calendario adaptado para mujeres, no había nada llamado “mujer”. Así que cuando me incorporé, me preguntaron sobre el traje que llevaría, qué uniforme vestiría. Dónde viviría. Qué ejercicios haría y cuáles no… Y mi respuesta fue muy simple: puedo estar en cualquier lugar, y puedo compartir cualquier instalación. Entonces me dieron una habitación separada, pero dije que no tenía necesidades especiales. ¿Sobre el uniforme? Puedo vestir la misma camisa y calzonas que los hombres. Ese uniforme sigue siendo el mismo hoy en día para hombres y mujeres. Hacía el mismo trabajo, los mismos ejercicios, el mismo entrenamiento. Superaba los desafíos de igual a igual. No tenía que rediseñar, simplemente me convertí en parte del grupo entero. Eso es.

- ¿Y no había discriminaciones, no ya legales, sino en el día a día?

No sufrí, porque era mejor que muchos de ellos. Esa es la razón. Si esto no hubiera sido así, entonces seguro que habría sufrido burlas, por qué has venido, no estás en forma, deberías hacer otra cosa. Entré en el servicio en 1972, julio. Yo era una tenista campeona de Asia. ¿Qué campeona de tenis elige entrar en la Policía? Y bueno, al ser campeona, eso significa que seguía entrenamientos diarios, carreras de cuatro o cinco kilómetros al día para estar en forma. Muchos chicos no hacían lo mismo. Así que yo era mejor que muchos, muchos colegas masculinos, bien es cierto que muchos otros eran muy buenos. Pero entonces no había muchos campeones… Realmente era respetada y mis colegas masculinos me tenían en alta estima.

- ¿Cuál sería su mejor momento durante sus 35 años de servicio, algún recuerdo especial?

Cada día. Cada día. No puedo tomar uno, porque cada vez que he tenido alguna tarea, he estado sirviendo a la gente, ya sea a cargo del tráfico, gestón de prisiones, formación de agentes, control de crimen. Mi día a día estaba lleno de logros… La mayoría de mis experiencias en prevención se convirtieron luego en parte de mis actividades en la ONG, que continúa muchos de estos programas. Mis reformas de prisiones se convirtieron en ley y reglas y módulos de formación. Mi refuerzo del tráfico se ha convertido en una práctica en toda la India. Las grúas vienen donde sea para retirar los coches mal aparcados. Unos 30 libros de entrenamiento policial son parte del plan de estudio. Y los programas de ordenador que introduje están ya para toda India. Cualquier práctica buena… Se trataba de crear capacidades: allí donde fui, intenté acrecentar las capacidades. Y cuando subes el nivel de las capacidades, estas permanecen luego para que otros construyan sobre ellas.

- Pero por ejemplo, en prisiones, hay mucho que hacer…

Pero a la vez está mejor que antes… Se ha construido 50 veces lo que era antes. Si yo estaba en nivel 0 y lo dejo en nivel 3,  quien venga lo aumentará desde ese punto… Si la fundación es fuerte, podrán llegar muchos más niveles.

- Y en el polo opuesto, ¿tiene ud. algún momento especialmente amargo?

Esa no es mi actitud. No miro las cosas así. Me centro en “qué hago con esto”. Mi energía no es la de “qué  mal que esto pasó”, sino la de “esto ha pasado, ¿cómo lo arreglo?”.

- Pero ud. dejó la Policía. Supongo que de algún modo se desencantó.

Si no me hubiese ido, me habría desencantado. Pero seguí adelante, y comencé a hacer tantas otras cosas que me estaban esperando. Y lo amo, porque me hizo trabajar todavía más. Yo quiero estar en algún lugar donde haya una sensación de altos logros y cumplimientos de objetivos. Eso no hubiera sucedido si me hubiera quedado donde estaba. Pero al obtener esa libertad, había tantas cosas para empezar a trabajar… radio, televisión, ONG, generar recursos, viajar a otros sitios, hacer un documental (Yes, Madam sir). Tanto… En los últimos dos años he viajado por el mundo un montón de veces y llegando a millones en todo el mundo… Ha sido increíble. Si me hubiera quedado, me habría venido abajo. Al tomar la libertad, me di cuenta de que podía ser una ciudadana global.

- Pero seamos claros… ¿no se sintió usted desplazada al no obtener la posición desde la que poder cambiar las cosas?

No era para cambiar las cosas, sino para hacer más. He hecho más en mi ONG, llegando a la gente, escribiendo. Escribí más, enseñé más, intervine más en televisión y radio… Estoy sintiéndome realizada en muchos campos. Literalmente, hoy trabajo 17 horas al día. Literalmente.

-  Y siendo ud. un ejemplo de realización femenina, ¿qué pasos cree que hay que dar para fortalecer a la mujer en este país?

Una educación de calidad. Una educación de calidad que les haga libres. Después de todo, yo soy producto de una educación que me fortaleció y me dio libertad. Tomar decisiones, adquirir conocimiento, habilidades. Si no tienes educación, es difícil que tengas esas capacidades. No hablo de alfabetismo, sino de educación con destrezas. Destrezas espirituales, físicas, coraje mental, toma de decisiones, conocimientos… Para poder crear cosas en mi cabeza con mis propias manos.

- ¿Cuánto tardarán las mujeres en llegar a un punto aceptable?

Dos décadas, unos veinte años. Las cosas serán diferentes. Estarán en primera línea.  Hoy la Policía no es muy sensible con asuntos como la violencia doméstica. En Safer India, son la mayoría de los casos. La violencia doméstica es grave. La ley es muy buena, pero la gente no la conoce muy bien, así que les damos asesoría.

- Mujer y pobre, mala combinación…

Sí, la ignorancia y la pobreza van a menudo de la mano.

“Misión Ganges Limpio”, el nuevo plan de la India para salvar su río sagrado

August 23, 2010

Nueva Delhi, 20 dic.- Preocupado por la masiva polución que sufre el Ganges, el Gobierno indio ha tenido que destinar partidas millonarias a un nuevo plan para purificar el principal río sagrado de los hindúes, que da sustento a cientos de millones de personas.
“La situación es grave: hay áreas con tanta polución que nada puede vivir en ellas. La contaminación y la explotación excesivas son los principales problemas del río”, dijo a Efe el experto Parikshit Gautam, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
El Gobierno creó este año la Autoridad Nacional de la Cuenca del Ganges (NGRBA), que decidió en su primera reunión, en octubre, eliminar por completo los vertidos sin tratar de aguas residuales o industriales en el río de aquí al año 2020.
Pero la tarea se presenta titánica: según el titular indio de Medioambiente, Jairam Ramesh, el Ganges recibe cada día 3.000 millones de litros en vertidos, y dos tercios de esta cantidad pasan al caudal sin ningún tipo de purificación previa.
Para paliar la alarmante situación, el Gobierno estima necesaria una inversión de unos 3.200 millones de dólares en los próximos diez años en instalación de infraestructuras dentro de la “Misión Ganges Limpio“, para lo que cuenta ya con apoyo del Banco Mundial.
“(El río) está presionado por la producción en expansión, las industrias y el desarrollo urbano”, dijo este mes en Nueva Delhi el presidente de esa organización, Robert Zoellick, tras acordar una ayuda inicial al proyecto de 1.000 millones de dólares.
“El Banco comenzará su compromiso fomentando el intercambio de experiencias relevantes. Esperamos que esto ayudará a mejorar la gestión de esta gran cuenca fluvial que sustenta a 400 millones de personas sólo en la India”, añadió.
Tras un plan datado en 1985 que, según los activistas, terminó en fracaso, el Gobierno ha decidido ahora repartir el gasto entre la administración central y las regionales, que deberán elaborar informes cíclicos sobre el estado de las zonas más contaminadas.
La cuenca del Ganges nutre de vida a un tercio de las tierras que forman parte de la India y su paso por el subcontinente no sólo atestigua la existencia de civilizaciones milenarias, sino que presta sustento a una de cada doce personas del mundo.
Pero es además mucho más que un río: los hindúes lo consideran sagrado y a él acuden cada año en peregrinación millones de personas, alentadas por el hecho de que sus aguas no sólo lavan los pecados, sino que liberan del ciclo de las reencarnaciones.
Al paso por la ciudad de Benarés, el Ganges contiene 60.000 bacterias fecales coliformes por cada 100 mililitros, 120 veces más que el límite considerado seguro para el baño, lo que no disuade a los peregrinos de entrar en sus aguas para purificarse.
“Los festivales religiosos llevan ocurriendo muchos años, hay muchas ferias. Pero esto puede mejorarse, por ejemplo tomando medidas de higiene para que el río no quede afectado por las malas condiciones de salubridad”, afirmó Gautam.
Aparte de los residuos biológicos, numerosas industrias peleteras situadas en la ribera vierten desechos de cromo y otros metales al caudal del río, que está sometido a una intensa presión por la construcción masiva de presas en sus afluentes.
Según la WWF, el 95 por ciento del agua del Ganges es desviada de su cauce antes de su desembocadura, lo cual incrementa la presencia de sedimentos y causa la muerte o la migración de las especies autóctonas, como el delfín del Ganges.
“Está confinado en algunas franjas aisladas entre sí. Estimamos que quedan sólo unos 2.000 delfines en el sistema gangético y su población está en franco declive”, mantuvo el experto, en alerta por la amenaza extra que puede suponer el cambio climático.
La solución, aseguró, pasa por acabar con la contaminación industrial y garantizar un nivel mínimo en el caudal, algo que sólo puede lograrse con el plan estatal “si los objetivos y el desarrollo son los adecuados”, a diferencia de lo ocurrido hasta ahora.

Desde Gandhi hasta hoy, el ayuno como arma política

August 23, 2010

Nueva Delhi, 14 dic 2009.- Desde conseguir la emisión de una liga de criquet a la partición de un estado federal, el recurso del ayuno sigue dando réditos en la India, inspirado en la lucha del “mahatma” Gandhi y con fuerte base en la religión hindú.
Los resultados de la huelga de hambre como arma de presión política han vuelto a quedar de manifiesto estos últimos días con el anuncio gubernamental de partición del estado sudoriental de Andhra para crear el de Telangana, tras los 11 días de ayuno del líder regional K.Chandrasekhara Rao.
Se da la circunstancia de que el propio Andhra nació en la década de 1950 de otra huelga de hambre: la que costó la vida a Potti Sriramulu, cuya muerte luchando por una patria para los indios de lengua telugu generó una fuerte tensión política que el Gobierno actual ha intentado evitar.
Pero el anuncio de creación de Telangana ha desatado una tormenta de protestas y dimisiones de diputados regionales, uno de los cuales, L. Rajagopal, fue detenido hoy durante unas horas cuando regresaba a Hyderabad con intención de emprender su propio ayuno de protesta porque, alegaron los agentes, “no tenía permiso para ello”, según la agencia IANS.
La popularidad de los ayunos bebe de la influencia del “mahatma” (gran alma) Gandhi, quien recurrió con frecuencia a ellos para luchar contra la violencia sectaria y también para lograr su propósito político, la independencia de la India, obtenida en 1947.
La táctica del padre de la independencia india, inspirada en los ayunos aún vigentes en el hinduismo o el jainismo, ha servido de ejemplo en las últimas décadas a políticos y ciudadanos.
Monjes budistas que claman por la independencia del Tíbet o sacerdotes hindúes que quieren más ayudas para sus templos, aldeanos con demandas de mejores carreteras, o profesores y enfermeros que quieren más salarios, todos ellos se han hecho escuchar en los últimos meses haciendo huelgas de hambre.
En abril, los presos de la cárcel de Calcuta dejaron de comer hasta conseguir que la dirección del centro accediera a darles por televisión la liga de criquet, un deporte tan popular que los jugadores de la selección de hockey también ayunaron para exigir la misma atención en las secciones deportivas de los medios indios.
En la presente edición del programa “Gran Hermano”, uno de los concursantes decidió dejar de comer y beber para lograr que una de sus compañeras de aventura televisiva se rindiera ante su amor.
“Si no me dice ‘te quiero’, no como”, repetía demacrado pero, tras 36 horas de indiferencia de su amada, abandonó la estrategia gandhiana y se aplicó a otros menesteres.
“A los problemas incontables que plagan la India hay que añadir una práctica frecuente. Cada día, algún grupo de idiotas lanza una huelga de hambre”, se quejaba un internauta en el foro “Searchindia.com”, a propósito de la protesta telangana.
Ejemplo sonado fue el de la líder bengalí Mamata Banerjee, que ayunó durante 25 días encima de un escenario montado en 2006 en las calles de Calcuta (noreste) para lograr la paralización de una planta de coches de Tata Motors, que finalmente consiguió.
O el caso del octogenario jefe de Gobierno de Tamil Nadu (sur), M. Karunanidhi, quien apareció una mañana del pasado abril tumbado en una cama frente a la playa de Chennai y ayunó durante seis horas para pedir el fin de la guerra en Sri Lanka.
Sabedor de la simpatía social que obtienen los ayunos en la India, el Gobierno suele acceder a negociaciones para aplacar a los huelguistas, como sucedió con Banerjee o con Rao.
Para el comentarista político Amulya Ganguli, con el precedente del fallecimiento de Sriramulu en 1952, “si alguien puede reunir el valor suficiente para cortejar a la muerte, es virtualmente imposible que un Gobierno rechace su demanda”, al menos en un estado tan importante como Andhra.
Porque a veces el esfuerzo resulta infructuoso, como le ha ocurrido a la activista del remoto estado de Manipur Irom Sharmila, que está siendo alimentada forzosamente por la nariz tras ocho años recurriendo a los ayunos para exigir la retirada de los poderes especiales del Ejército en el conflictivo noreste indio.

Nuevo ingrediente para la gran ensalada india: la región de Telangana

August 23, 2010

Nueva Delhi, 10 dic 2009.- La gran ensalada de las identidades indias contará pronto con un nuevo ingrediente político, tras la decisión del Gobierno de crear al suroeste la región de Telangana a raíz de una huelga de hambre “hasta la muerte” emprendida por un líder local.
“Va a iniciarse el proceso de formar el estado de Telangana. Una resolución apropiada será presentada en la Asamblea regional (de Andhra)”, dijo el ministro indio de Interior, P. Chidambaram, según un comunicado emitido la pasada medianoche.
Los habitantes de Telangana llevaban décadas quejándose de la desatención del Gobierno y el atraso económico que sufren en el Estado del que serán desgajados, Andhra, con el que comparten la lengua telugu aunque con giros y un acento propios.
Los dirigentes de Telangana comenzaron a pedir la separación de las dos regiones en la década de 1970, y la protesta tomó un carácter violento en 1979, cuando 369 personas murieron víctimas de enfrentamientos y disparos de la Policía.
Y la presión popular llevó a los principales partidos indios -el hoy gubernamental Partido del Congreso y el opositor Bharatiya Janata Party- a apoyar la pretensión de los telanganos en diferentes elecciones, pero ninguno dio el paso definitivo al llegar al poder.
Hasta que los regionalistas decidieron ponerse bravos: hace doce días, el líder de la formación Telangana Rashtra Samiti (TRS), K. Chandrasekhara Rao, inició un “ayuno hasta la muerte” que generó una ola de protestas estudiantiles y parece haber ablandado al actual Gobierno, del Partido del Congreso.
El anuncio del ministro fue recibido con alegría en la ciudad de Hyderabad -un importante centro de servicios- y los diez distritos que compondrán supuestamente Telangana, situados en las depauperadas zonas del interior en el norte de Andhra.
Según IANS, varios líderes y militantes del TRS acudieron anoche a celebrar la decisión fuera del Instituto Nizam de Ciencia Médica (NIMS), donde Chandrasekhara Rao anunció poco después que ponía fin a su ayuno y se bebió un zumo de limón.
“Es un paso en la dirección correcta y le damos la bienvenida. Esperamos ver una hoja de ruta clara para la formación del Estado de Telangana”, afirmó el hijo del huelguista -y también diputado-, K. Tarakarama Rao sobre el anuncio de Chidambaram.
La resolución debe obtener el visto bueno de la Asamblea de Andhra -donde el Partido del Congreso tiene mayoría absoluta- y desde allí viajará al Parlamento central, que deberá aprobar por ley el estatus de Estado para la patria de los telanganos.
De culminar la división de Andhra y Telangana, quedarán en la primera 13 distritos -nueve costeros, los más ricos, y cuatro del interior-, con unos 40 millones de habitantes, mientras que la segunda tendrá una población de unos 35 millones de personas.
Y además, el Gobierno deberá decidir el papel de la ciudad de Hyderabad, situada en el corazón de Telangana pero considerada clave por los líderes de Andhra, que han pedido darle un estatus de “territorio de la Unión” para servir de capital a ambos estados.
Desde la independencia, en 1947, la creación de los estados indios ha seguido un proceso ad hoc: algunas regiones lograron su objetivo por razones culturales o históricas, mientras que otras fueron un mero intento de acomodar intereses en el complejo puzzle político indio.
Bajo el proceso late el juego de los sentimientos de pertenencia en la India, sometido a brechas de religión, etnia y casta, que a menudo actúan superpuestas y convierten en un desafío el formar regiones basadas en un solo bloque identitario.
Tras un período de estabilidad sólo aparente, el Gobierno de la India se avino en el año 2000 a la creación de tres nuevas regiones, llevado por el impulso de los líderes locales: Jharkhand (noreste), Chattisgarh (centro-este) y Uttarkhand (norte).
Tras Telangana, todo hace pensar que el proceso de fragmentación no se detendrá: con insistencia demandan el estatus de región los líderes políticos de Gorkhaland, en Bengala (noreste), o de Bundelkhand, en Uttar (norte).
De conseguir su objetivo, acompañarán a las 28 regiones y siete territorios dibujados actualmente en todos los mapas del país, que de todos modos habrá que reemplazar para incluir a Telangana si el Gobierno concluye el proceso legislativo prometido.

Víctimas aún sufren secuelas del escape industrial de Bhopal 25 años después

August 23, 2010

Nueva Delhi, 2 dic 2009.- La demanda de justicia y las secuelas que continúan sufriendo las víctimas marcan el 25 aniversario del escape tóxico en la ciudad india de Bhopal, considerado por muchos como la peor catástrofe industrial de la Historia.
“La situación es muy mala. En muchos sentidos, es peor de lo que era antes. El Gobierno protege los intereses de las grandes corporaciones”, dijo a Efe el jefe del Grupo de Información y Acción de Bhopal, Satinath Sarangi.
Su organización, según cuenta él mismo por teléfono, atiende diariamente a unas 150 víctimas de un suceso que causó la muerte inmediata de 3.000 personas, aunque la cifra total de fallecidos podría rondar los 25.0000.
A las 00.05 del 3 de diciembre de 1984, 40 toneladas de “humo blanco” -una mezcla tóxica de metisocianato- provenientes de la planta de la empresa de pesticidas Unión Carbide llenaron el aire en los barrios cercanos con efectos devastadores.
Miles de ciudadanos de Bhopal se echaron aterrados a las calles para huir del gas y alcanzar los hospitales, aunque los centros quedaron pronto sobrepasados y muchas personas agonizaron durante horas mientras el aire tóxico penetraba en sus pulmones.
Una investigación posterior halló varios fallos de seguridad en la planta, donde las alarmas sonoras estaban apagadas cuando ocurrió el accidente, aunque Unión Carbide mantiene que el escape fue causado por un “sabotaje deliberado”.
“Alguien echó agua deliberadamente en el tanque de almacenamiento del gas y esto causó una masiva reacción en cadena”, afirma sobre los hechos Unión Carbide, que se deshizo en 1994 de la fábrica, que hoy está en manos de la estadounidense Dow Chemical.
El escape tóxico causó la muerte inmediata de 3.000 personas, según el Tribunal Supremo de la India, aunque varias asociaciones médicas han elevado hasta 25.000 los fallecidos desde entonces debido a las dos tragedias: el escape y la polución subsiguiente.
“Aquel 3 de diciembre, quienes murieron, murieron. Pero esperábamos al menos que los demás se recuperarían en el futuro. Nunca sucedió”, cuenta a Efe Rashida Bee, una superviviente que dirige hoy en día la fundación Chingari, de ayuda a las víctimas.
Pese a los esfuerzos de limpieza, se calculan en unas 5.000 las toneladas de residuos tóxicos en la zona afectada, y unas 30.000 personas continúan todavía hoy consumiendo agua envenenada de los alrededores por falta de acceso a agua potable.
“Muchos de los elementos químicos encontrados en el suministro de agua son agentes cancerígenos conocidos o sospechados”, afirmó esta semana la organización británica Bhopal Medical Appeal en un estudio sobre la calidad de los acuíferos que rodean la planta.
Veinticinco años después de los hechos y tras incontables retrasos y trabas, son ya 572.000 personas las que han recibido compensaciones, aunque según Sarangi esta cifra no incluye a los niños que han ido naciendo con malformaciones.
La actual dueña de la planta, Dow Chemical, insiste en que no tiene responsabilidad sobre el accidente, ya que Unión Carbide aceptó en 1989 un acuerdo extrajudicial para pagar 470 millones de dólares, que fueron usados para compensar a las víctimas.
Pero los activistas exigen a la actual propietaria que limpie la zona de vertidos contaminantes, proporcione cuidados médicos a las víctimas y colabore en la extradición del responsable de Unión Carbide Warren Anderson, hoy prófugo de la justicia india.
“El Gobierno no ha hecho nada. La gente todavía utiliza el agua. Queríamos que el Gobierno presionara a Dow Chemical porque es la compañía que debe asumir la responsabilidad, pero lo triste es que les están protegiendo”, dijo a Efe Rashida Bee.
Las autoridades de Madhya -la región de Bhopal- anunciaron en noviembre que aprovecharían el aniversario para abrir la planta al público y demostrar que era segura, pero luego dieron marcha atrás excusándose en un código de conducta que rige en período electoral.
“La fábrica abrirá, pero quizá en enero, una vez que termine el proceso electoral (municipal)”, dijo la semana pasada el ministro de Ayuda y Rehabilitación regional, Babulal Gaur.
Autoridades y activistas defienden la construcción de un memorial para recordar la tragedia, aunque estos últimos critican que el Gobierno regional presupueste para el monumento un coste cuatro veces mayor que lo gastado estas décadas en ayudar a las víctimas.

Se cumplen, entre la devoción y el rencor, 25 años del asesinato de Indira Gandhi

November 5, 2009

Nueva Delhi, 31 oct 2009.- La devoción y el rencor se mezclan en el recuerdo de Indira Gandhi a los 25 años de su asesinato, conmemorado hoy con respeto por cientos de millones de indios pero no por la minoría sij, que le recrimina aún el ataque a su templo sagrado.
En los últimos días se han multiplicado las referencias, los especiales de televisión y las muestras de cariño que le dedican sus herederos -su nuera Sonia Gandhi y sus nietos, Rahul y Priyanka-, quienes mantienen el control del gubernamental Partido del Congreso.
“En esta ocasión sombría, debemos recordar y reflejarnos en su simple y austera forma de vivir y conducirse. Sigamos guiados por ella”, pidió la italiana Sonia, hoy líder del partido, en el último número de la revista interna de la formación.
El 31 de octubre de 1984, Indira Gandhi, por entonces primera ministra, fue tiroteada por dos de sus guardaespaldas sijs cuando salía de casa camino de una entrevista con el actor británico Peter Ustinov.
Indira pagó así haber ordenado el asalto a sangre y fuego en junio anterior del Templo Dorado de Amritsar, donde se habían atrincherado radicales armados, en una operación que causó cientos de muertos.
El magnicidio desencadenó gravísimos disturbios y una matanza callejera de sijs en Delhi que se cobró la vida de 3.000 personas, unos hechos que las organizaciones sijs más radicales recordarán el 3 de noviembre con una huelga.
“Al atacar el Templo Dorado, Indira escribió la historia negra de los sijs. Su asesinato no fue sino una reacción emocional, pero ahora los sijs hemos pasado página”, aseguró a Efe Darmegh Singh, secretario de la organización que controla los templos de esta fe, el SGPC.
A diferencia de los sijs, millones de indios valoran todavía el legado político de Indira Gandhi y citan como su mayores logros el haber partido Pakistán en dos con la creación de Bangladesh en 1971 -el Ejército indio ayudó a los bangladeshíes en esa guerra- y las primeras pruebas atómicas indias, desarrolladas tres años después.
Pero sus detractores critican su autoritarismo y, sobre todo, el haber estado detrás del episodio más negro desde la independencia india: la declaración de un estado de excepción, en 1975, que llevó a miles de opositores a la cárcel e impuso la censura en los medios.
Indira justificó la medida por la tensión política y social que sufría el país, pero la mayoría de los historiadores coinciden en que sólo pretendía desbaratar un proceso judicial por irregularidades electorales que la habría apartado del poder.
La primera ministra revocó el estado de excepción un año y medio después, y aunque los ciudadanos la castigaron con una derrota en las urnas, volvió al poder en los comicios de 1980, meses antes de la muerte en accidente de su hijo menor y delfín político, Sanjay.
“Ella era mi ídolo en aquellos momentos -dijo hace unos meses su nieta Priyanka, hija del también asesinado Rajiv Gandhi-. Supongo que la gente la recuerda como una persona dura, pero para sus nietos era la mejor abuela y la más dulce”.
Indira buceó en las políticas de su padre, Jawaharlal Nehru: se alineó con la Unión Soviética -el presidente de EEUU Richard Nixon se refirió a ella como una “bruja“- y trató de desarrollar la industria y acabar con la pobreza endémica de la India.
Pero lejos del estilo de su padre, Indira inauguró la era del populismo político: nacionalizó la banca, se rodeó de fieles -no necesariamente capaces- y gobernó a golpe de eslóganes como “Acabemos con la pobreza” o el famoso “India es Indira” que coreaban sus partidarios.
Todavía hoy da sus frutos aquella manera de entender la política, si se toma como referente de popularidad el memorial capitalino establecido en su casa, donde los visitantes pueden ver fotografías familiares o el sari marrón que llevaba cuando murió.
Cada mañana, la vivienda de Indira, adyacente a su oficina, se llena de miles de modestos gujaratíes, bengalíes de cara acolchada e indios sureños de piel oscura que vienen a Delhi tras días de autobús y se detienen en primer lugar ante la placa en el punto donde fue tiroteada.
El texto de la placa es suyo: “Si muero violentamente, como algunos temen y unos pocos planean, sé que la violencia estará en el pensamiento y la acción del asesino, no en mi muerte, porque no hay odio tan oscuro que eclipse el amor por mi gente y mi país”.

Día internacional de la pobreza: cifras y causas de la endémica pobreza india

November 5, 2009

Nueva Delhi, 16 oct 2009.- En vísperas del Día Internacional por la Erradicación de la Pobreza, la India sigue siendo hogar para un tercio de los más pobres del mundo, víctimas de la alta presión demográfica, la dependencia agrícola, el analfabetismo y el rígido sistema de castas que aún constriñen el futuro del país.
Según el Banco Mundial, el 41,6 por ciento de los indios vivía en 2005 con menos de 1,25 dólares diarios (0,84 euros), la línea internacional de la pobreza, que el Gobierno indio reduce a 12 rupias (un cuarto de dólar ó 0,17 euros).
La India inició la liberalización de su economía a principios de la década de 1990 con un 36 por ciento de pobres “oficiales” y redujo ese porcentaje al 28,6 en 2000 y al 27,5 en 2005, un ritmo que convierte en quimera el cumplimiento del “objetivo del milenio” de la ONU de 2000 que pretendía reducir la pobreza a la mitad para 2015.
“La verdadera razón de la pobreza está en que las políticas públicas no están orientadas a una buena gobernación ni están formuladas apropiadamente. No se genera trabajo, no hay atención sanitaria, ni educación”, explicó a Efe el sociólogo Dipankar Gupta.
En el siglo XIX, la India llegó a poseer el 16 por ciento de la riqueza mundial, pero el país no logró conectarse a la revolución industrial.
Tampoco ayudó a la reducción de la pobreza la política de los años posteriores a la independencia (1947), que sujetó a la industria privada con un complejo sistema de licencias y abocó al país a un crecimiento menor que el de los “tigres asiáticos“.
Pese al fuerte crecimiento del PIB y las últimas dos décadas de liberalización, la mayoría de los indios siguen atados al campo, un sector de magro crecimiento y peso económico decreciente.
La agricultura ocupa a dos tercios de la población, pero sólo genera el 17,8 por ciento del PIB. Según el Banco Mundial, precisa reformas y no es “ni económica ni ambientalmente sostenible“.
“La agricultura nunca podrá crecer al mismo ritmo que los demás sectores. La solución para nuestro crecimiento pasa por mover a los trabajadores desde los sectores agrícolas hacia los demás”, aseguró a Efe el ex presidente del Consejo Económico de la India Suresh Tendulkar.
En las zonas rurales, donde viven el 75 por ciento de los pobres, sigue además vigente el sistema de castas, una estructura que aboca a los peor situados en él a ocuparse en las tareas que nadie más quiere y bajo condiciones ímprobas.
Sin embargo, los analistas indios confían en que el desarrollo manufacturero y de los servicios llevarán aparejada una progresiva migración a las ciudades y, de rebote, la pérdida de significado de este jerárquico sistema, para algunos causa última de la pobreza del país.
“El sistema de castas se ha colapsado. Los terratenientes ya no ocupan la posición que tenían y ya no pueden movilizar como antes a la población. La casta no desaparecerá, pero continuará sólo como un fenómeno de identidad y amor propio”, predijo Gupta.
Por prometedor que sea su futuro, la India sigue sufriendo graves carencias en el plano del desarrollo humano: el 15,5 por ciento de los indios no vive más de 40 años, una de cada tres personas no saben leer y el 47 por ciento de los niños están malnutridos.
Un informe de ActionAid difundido hoy con ocasión del Día Mundial de la Alimentación revela que el país ha añadido 30 millones de personas a sus filas de hambrientos desde mediados de la década de 1990.
“El lado oscuro del crecimiento económico indio ha sido que los grupos sociales excluidos han sido más marginalizados”, constató el director de ActionAid India, Babu Matthew, según la agencia IANS.
Y todo ello pese a la aprobación de leyes y programas para combatir la pobreza cuya “implementación sigue siendo un reto masivo en ausencia de reconocimiento de los derechos de los pobres”, según el responsable de Derecho a la Alimentación de esta ONG, Amar Joyti Nayak.
En opinión de Gupta, los esfuerzos del Estado desde la independencia -subsidios alimentarios, control de precios, mejoras de técnicas agrícolas, medidas educativas- sí repercutieron en el fin de las grandes hambrunas, pero es hora de dar el siguiente paso.
“El Estado -concluyó- debe ejercer su liderazgo para fomentar un cambio de modelo, invertir en salud, en educación. No habrá cambios si las elites indias se preocupan sólo de sí mismas. Los pobres no lucharán si ven que puedan perder la subvención de combustible“.

La corrupción corroe las perspectivas de desarrollo de la India

November 5, 2009

Nueva Delhi, 2 mar 2009.- Con su poderosa burocracia, su clase política intocable y los ubicuos intermediarios, la India se enfrenta mal armada a una corrupción masiva, que resta al PIB, según estimaciones de economistas, 1,5 puntos de crecimiento anual.
Aunque no existe un cuadro completo de la corrupción en la India, hay datos que apuntan a un fraude generalizado en algunos de los planes de financiación pública: al menos el 70 por ciento de los fondos rurales no llega a su destino, según los expertos citados en “La hora de las reformas económicas” de Gilbert Étienne.
“Hemos establecido tres tipos de corrupción: la del sector corporativo, la corrupción política y la que afecta al hombre común, en el día a día”, dijo en entrevista con Efe el vicepresidente de Transparencia Internacional en la India (TII), S.K. Agarwal.
Su organización presentó en 2008 un informe sobre la percepción que tienen las familias más pobres sobre la corrupción, con resultados demoledores para instituciones como la Policía, los partidos políticos o los organismos encargados de la distribución de comida.
Más de un 40 de los encuestados, procedente de familias que viven bajo el umbral de la pobreza, aseguró haber pagado sobornos o usado contactos en su relaciones con la Policía y los servicios de vivienda y propiedad.
El total de las cantidades ilegales aportadas por los más pobres para obtener servicios básicos, según TII, ascendió el año pasado a 180 millones de dólares, una cantidad importante si se tiene en cuenta que viven con apenas 12 rupias (0,23 dólares, al cambio actual) por persona y día.
“No hay interés político en acabar con la corrupción, se lamentó Agarwal. Burócratas y políticos son responsables y se benefician del fraude, por ejemplo, financiando campañas electorales. Así que no serán ellos quienes cambien las cosas”.
En los últimos años han sido notorios en la India varios casos de asesinato o degradación laboral de “whistle-blowers” (delatores), como se conoce a quienes denuncian los casos de fraude y corrupción dentro de su institución.
Uno de ellos es el funcionario M.N. Vijayakumar, quien lucha contra la corrupción de las instituciones públicas de la región de Karnataka (suroeste) y está siendo sometido a un acoso incesante, aseguró a Efe por teléfono su esposa, Jayashree.
“Está luchando solo. Ha sido cambiado de puesto ocho veces y ha sufrido tres intentos de asesinato. Nadie investiga. La corrupción es masiva, ocurre abiertamente”, denunció este ama de casa de Bangalore, que creó una página web para denunciar el fraude y ha llegado a pedir la suspensión de su marido “para protegerle”.
Según Jayashree, los policías de la región deben pagar cantidades de hasta 30.500 dólares para obtener ascensos, lo que los lleva a endeudarse y a aceptar luego sobornos y practicar la extorsión para pagar esa deuda.
En Karnataka, una de las regiones más corruptas de la India, ha llegado a circular un impreso con las “tarifas” para la cremación de los muertos: dos dólares por sacarlo de la furgoneta, tres por lavar el cadáver, 20 dólares por enterrarlo.
Según el economista Sanjay Sanyal, de cada 100 dólares destinados para construir carreteras en la capital regional, Bangalore, sólo 40 se emplean en ello: 20 dólares son el margen de beneficio del constructor y los otros 40 van al bolsillo de los políticos.
“Los tentáculos de la corrupción afectan al mundo corporativo, a la pequeña y la gran empresa. Salvo quizá la familia Tata, los grandes nombres de las compañías indias, ¿llegaron a lo más alto sin tacha?“, se cuestionó Agarwal.
De acuerdo con Transparency International, las empresas indias están entre las que pagan más sobornos del mundo cuando hacen negocios, por detrás de Rusia, China o México y por delante de Brasil.
La India sufre impagos de las facturas de teléfonos, robos de carbón en las minas y de conexión eléctrica, una multimillonaria evasión fiscal, malos créditos bancarios y malversaciones de fondos públicos a menudo sin castigo por la lenta marcha de la justicia.
Según Agarwal, una solución a largo plazo vendrá del gobierno electrónico: si los ciudadanos pueden resolver sus problemas en la red, dijo, se reducirá su dependencia de los intermediarios.
Y a la busca de arreglo, en la India proliferan originales pero insuficientes iniciativas privadas contra la corrupción, como la de una asociación que creó billetes de cero rupias para pagar con ellos a los guardas de tráfico corruptos.

La promesa del mercado indio sigue esperando a la desconocida España

November 5, 2009

Nueva Delhi, 5 dic 2008.- El desconocimiento mutuo, la falta de imagen de marca y la ausencia de conexión directa aérea son algunos de los desafíos que España debe superar para entrar con fuerza en el mercado indio, donde ocupa un modesto puesto 42 entre los exportadores.
“Necesitamos tener unas relaciones mucho mayores, algo que está en proceso. Vemos ya signos de que crecerán y hay que darles un gran empujón”, dijo a Efe el presidente de las Federación de Cámaras de Comercio e Industria Indias (FICCI), Amit Mitra.
Con ese objetivo tendrá lugar en la capital india la próxima semana el “foro India-España de inversiones y cooperación comercial”, organizado por el FICCI y la Oficina Comercial española, que contará con la presencia del ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Al evento, el cuarto de este tipo organizado en la India, acudirán 46 empresas españolas que tendrán ocasión de explorar “nuevas oportunidades de inversión y colaboración empresarial”, según el comunicado oficial.
El reto es reforzar la imagen y la presencia de las empresas españolas en un mercado donde sus exportaciones suponen sólo el 0,39 por ciento del total en la India, con un valor de 742 millones de euros en 2007.
“Necesitamos potenciar nuestra imagen de marca España, todavía una gran desconocida en la India. Además, debemos intensificar los contactos empresariales, que las empresas se animen a tener una presencia constante en la India”, expuso a Efe la consejera comercial de España en Nueva Delhi, Teresa Solbes.
España se propone alcanzar un comercio bilateral con la India por un valor de 7.000 millones de euros en 2012, desde los 2.929 millones en 2007, según datos del informe anual de la Oficina Comercial española en Nueva Delhi.
Las relaciones comerciales entre ambos países han crecido un 337 por ciento en la última década -un 22,74 en el último año-, pero la Oficina continúa considerando el monto total como “reducido”.
“El valor es todavía bajo, pero debemos mirar la tendencia, que es muy positiva. España ha estado tradicionalmente centrada en Latinoamérica y ahora ha comenzado a mirar también a Asia. Nuestras empresas deben competir en un mundo globalizado”, añadió Solbes.
España arrastra una balanza comercial desfavorable con la India, con importaciones el año pasado de 2.187 millones de euros, sobre todo en el sector textil, el cuero, el calzado, los químicos, el pescado y la siderurgia.
Y en el capítulo exportador, España ha basado su comercio con la India en los bienes industriales y la maquinaria, que concentran el 88,4 por ciento del total, debido en parte a las dificultades técnicas y los altos aranceles que sufren otros sectores.
“Nuestro déficit comercial es un problema estructural. Yo creo que una solución pasa por desarrollar los servicios. Nuestra tecnología es sofisticada y casa bien con las necesidades indias, así que lo que podemos vender se ajusta al país”, mantuvo Solbes.
La evolución de las relaciones comerciales vendrá marcada por la designación del país asiático como “prioritario”, la apertura de una Oficina Comercial en Bombay y la firma de un Acuerdo de Comercio entre la India y la Unión Europea.
Pero para alcanzar los objetivos, las empresas españolas deben mostrar más interés en la India: “Deben animarse a venir en un número mucho mayor”, reclamó Mitra, quien mencionó la falta de conexión aérea directa como un “constreñimiento”.
La Oficina Comercial en Nueva Delhi tiene constancia de 114 empresas españolas operando en la India, frente a las 34 de 2004, un aumento superior al 300 por ciento en menos de cinco años, pero que parte de niveles muy bajos.
“Este es un mercado complejo que tiene características propias, así que requiere constancia -explicó Solbes-. No es un mercado tan intuitivo, por ejemplo, como el alemán. El mercado indio tiene unas condiciones que hacen necesaria una adaptación”.
Al menos, en los ocho primeros meses de 2008 la tendencia ha sido positiva: las exportaciones a la India crecieron un 11,88 por ciento respecto al mismo período de 2007, con un valor de 535,7 millones de euros.
Queda por ver qué impacto tendrá sobre las expectativas la crisis económica, que ya deja sentir sus efectos también sobre la India.

A punto de acceder a mercado nuclear, India proyecta inversiones millonarias

November 5, 2009

Nueva Delhi, 21 ago 2008.- A punto de ver abiertas las puertas del mercado nuclear internacional, la India proyecta inversiones de 300.000 millones de dólares para un programa atómico civil con el que busca paliar la carestía energética que lastra su crecimiento.
El país asiático tiene operativos en la actualidad 17 reactores con una producción teórica de 4.120 megavatios, que se convertirán en 15.180 con los nuevos proyectos que se ha fijado la Comisión Atómica de la India hasta el año 2020.
“La energía nuclear supone en el país un 3 por ciento de la producción total de energía. Confiamos en alcanzar el 10 por ciento en el año 2020″, explicó a Efe Sudhinder Thakur, director ejecutivo del consorcio público nuclear de la India (NPCIL).
Los proyectos de expansión y de nuevos reactores tienen un valor de 300.000 millones de dólares y se estima que se crearán 100.000 puestos de trabajo, pero no solucionan la principal carencia estructural india en materia nuclear: la falta de uranio.
La capacidad de 4.120 megavatios es apenas un valor teórico; en realidad, la India produce sólo 1.790, debido a problemas técnicos “temporales”, al mantenimiento de reactores o a la falta de permisos políticos para acceder a nuevas minas de uranio, según los expertos.
Aquí es donde entra en escena el “nuclear deal”, como es conocido en el país el acuerdo alcanzado en 2007 con Estados Unidos, que permitirá a la India acceder al mercado nuclear internacional a cambio de separar sus instalaciones nucleares militares de las civiles.
El acuerdo ha requerido la firma de salvaguardas con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y aún precisa el visto bueno del Grupo de Suministradores Nucleares, ante los que la India expone hoy su caso en Viena.
“Lo que hará el acuerdo nuclear será traer recursos extras. No tenemos tanto uranio en la India como para cubrir el 100 por ciento de nuestras necesidades. Así que yo veo esto como un comercio”, comentó a Efe el portavoz de la Comisión Atómica india, Anil Malhotra.
“El acuerdo será importante por el comercio internacional nuclear. Vendrán reactores foráneos. Las compañías de la India podrán fabricar componentes. Aquí los costes son más baratos, así que muchas empresas internacionales podrían inclinarse por instalarse aquí, como ya pasó con los automóviles”, agregó.
Según el secretario de la Federación de las Cámaras Indias de Comercio e Industria (FICCI), Amit Mitra, citado por la agencia IANS, el acuerdo nuclear traerá consigo mejoras tecnológicas, creará oportunidades para 400 empresas del país y contribuirá a aliviar el déficit eléctrico.
La India es el quinto país del mundo con más generación de electricidad, pero la nimia producción per cápita obliga a decenas de millones de personas a encender velas o lámparas de aceite cuando cae la noche, y los frecuentes cortes de suministro causan pérdidas cuantiosas a la industria.
Con una producción anual de 653.172 millones de kilovatios-hora, el país arrastra un déficit energético de 73.050 millones, que el pacto atómico no eliminará salvo que lleve a la India a quintuplicar su producción nuclear actual (en torno a 17.000 millones).
El acuerdo no ha estado exento de polémica: a la reserva que suscita en Occidente el hecho de que la India no haya suscrito el Tratado de No Proliferación Nuclear, el Gobierno indio debió unir una férrea oposición interna que le puso contra las cuerdas.
Tras meses de debate incesante, el Gobierno debió superar en julio una moción de confianza sometido a dos argumentos de la oposición: los comunistas no aceptaban el pacto con el “amigo americano”, y los radicales hindúes del BJP le acusaban de poner en peligro la independencia del programa militar estratégico.
“Todo era fruto de la desinformación. Es un acuerdo comercial que no nos atará las manos. Nuestra soberanía no quedará comprometida, porque sólo pondremos bajo control los reactores civiles. En los militares, podremos seguir usando el plutonio”, mantuvo Malhotra.
La India sólo podrá usar el uranio extranjero en los 14 reactores que quedarán bajo vigilancia del OIEA, pero los científicos aplauden el fin del “apartheid nuclear” vigente desde que el país inició la carrera atómica, en 1974.

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