Flores de Sita Mata

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El invierno indio termina de sopetón, sin primavera. Hace un frío colérico unos meses, luego los poros de la tierra se calman y van dejándose ir en una solución de continuidad que apenas dura un parpadeo de muelas. Las llanuras gangéticas van del invierno al verano como un tiro. Ayer, los abrigos. Hoy la planta exuberante que mañana sufrirá ya el incordio del sol, la canícula que toca los cincuenta grados y destruye cualquier intento de vida como dios manda.

En lo que duran estos pocos días agradables de marzo, les presento Sita Mata, un pequeño parquecito de mi barrio que unos cuantos vecinos llevan unos años cuidando con mimo (el Gobierno bastante tiene con lo que tiene). Sita Mata es un rectángulo enclaustrado por los coches, refugio de paseantes frente al ruido, con un pavimento por una vez normal y sobre todo, flores. Yo no soy experto en flores, quizá ud. sí. De modo que así se viste la (corta) primavera de la India:

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La promesa del mercado indio sigue esperando a la desconocida España

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Nueva Delhi, 5 dic 2008.- El desconocimiento mutuo, la falta de imagen de marca y la ausencia de conexión directa aérea son algunos de los desafíos que España debe superar para entrar con fuerza en el mercado indio, donde ocupa un modesto puesto 42 entre los exportadores.
“Necesitamos tener unas relaciones mucho mayores, algo que está en proceso. Vemos ya signos de que crecerán y hay que darles un gran empujón”, dijo a Efe el presidente de las Federación de Cámaras de Comercio e Industria Indias (FICCI), Amit Mitra.
Con ese objetivo tendrá lugar en la capital india la próxima semana el “foro India-España de inversiones y cooperación comercial”, organizado por el FICCI y la Oficina Comercial española, que contará con la presencia del ministro de Industria, Miguel Sebastián.
Al evento, el cuarto de este tipo organizado en la India, acudirán 46 empresas españolas que tendrán ocasión de explorar “nuevas oportunidades de inversión y colaboración empresarial”, según el comunicado oficial.
El reto es reforzar la imagen y la presencia de las empresas españolas en un mercado donde sus exportaciones suponen sólo el 0,39 por ciento del total en la India, con un valor de 742 millones de euros en 2007.
“Necesitamos potenciar nuestra imagen de marca España, todavía una gran desconocida en la India. Además, debemos intensificar los contactos empresariales, que las empresas se animen a tener una presencia constante en la India”, expuso a Efe la consejera comercial de España en Nueva Delhi, Teresa Solbes.
España se propone alcanzar un comercio bilateral con la India por un valor de 7.000 millones de euros en 2012, desde los 2.929 millones en 2007, según datos del informe anual de la Oficina Comercial española en Nueva Delhi.
Las relaciones comerciales entre ambos países han crecido un 337 por ciento en la última década -un 22,74 en el último año-, pero la Oficina continúa considerando el monto total como “reducido”.
“El valor es todavía bajo, pero debemos mirar la tendencia, que es muy positiva. España ha estado tradicionalmente centrada en Latinoamérica y ahora ha comenzado a mirar también a Asia. Nuestras empresas deben competir en un mundo globalizado”, añadió Solbes.
España arrastra una balanza comercial desfavorable con la India, con importaciones el año pasado de 2.187 millones de euros, sobre todo en el sector textil, el cuero, el calzado, los químicos, el pescado y la siderurgia.
Y en el capítulo exportador, España ha basado su comercio con la India en los bienes industriales y la maquinaria, que concentran el 88,4 por ciento del total, debido en parte a las dificultades técnicas y los altos aranceles que sufren otros sectores.
“Nuestro déficit comercial es un problema estructural. Yo creo que una solución pasa por desarrollar los servicios. Nuestra tecnología es sofisticada y casa bien con las necesidades indias, así que lo que podemos vender se ajusta al país”, mantuvo Solbes.
La evolución de las relaciones comerciales vendrá marcada por la designación del país asiático como “prioritario”, la apertura de una Oficina Comercial en Bombay y la firma de un Acuerdo de Comercio entre la India y la Unión Europea.
Pero para alcanzar los objetivos, las empresas españolas deben mostrar más interés en la India: “Deben animarse a venir en un número mucho mayor”, reclamó Mitra, quien mencionó la falta de conexión aérea directa como un “constreñimiento”.
La Oficina Comercial en Nueva Delhi tiene constancia de 114 empresas españolas operando en la India, frente a las 34 de 2004, un aumento superior al 300 por ciento en menos de cinco años, pero que parte de niveles muy bajos.
“Este es un mercado complejo que tiene características propias, así que requiere constancia -explicó Solbes-. No es un mercado tan intuitivo, por ejemplo, como el alemán. El mercado indio tiene unas condiciones que hacen necesaria una adaptación”.
Al menos, en los ocho primeros meses de 2008 la tendencia ha sido positiva: las exportaciones a la India crecieron un 11,88 por ciento respecto al mismo período de 2007, con un valor de 535,7 millones de euros.
Queda por ver qué impacto tendrá sobre las expectativas la crisis económica, que ya deja sentir sus efectos también sobre la India.

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Detenido jefe red de tráfico riñones que engañaba a los pobres para operarles

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Nueva Delhi, 8 feb (EFE).- Atraídos con falsas promesas de trabajo o a punta de pistola, cientos de pobres indios cayeron en una red internacional de tráfico de riñones cuyo jefe, conocido en la India como el “doctor Horror”, ha sido detenido en Nepal.
El arresto del médico, Amit Kumar, tuvo lugar el jueves por la noche en un establecimiento hotelero de la frontera nepalí con la India, desde donde fue trasladado a Katmandú y mostrado hoy a los medios de comunicación.
“Soy inocente. No he cometido ningún crimen”, dijo un nervioso Kumar entre los policías nepalíes y ante decenas de fotógrafos y periodistas llegados desde la India.
Sin embargo, según la Policía Kumar había admitido poco antes su participación en el trasplante de 300 riñones en la India durante los últimos 13 ó 14 años, en una clínica de su propiedad.
En las últimas semanas, la sociedad india ha asistido escandalizada a las progresivas revelaciones que ha hecho la Policía sobre la red de tráfico de órganos, que practicó unos 600 trasplantes a clientes procedentes de Europa, América y Asia.
La red fue desarticulada con la detención de cinco personas el pasado 24 de enero en la ciudad de Gurgaon, en las afueras de Nueva Delhi, aunque Kumar, de 43 años, se encontraba en paradero desconocido desde entonces y la Interpol tuvo que entrar en liza.
De acuerdo con la versión de las víctimas, el doctor y sus compinches extirpaban los riñones a aldeanos sanos y pobres a los que captaban con falsas promesas de trabajo o dinero, o incluso amenazándolos a punta de pistola.
“Me trajeron tras recibir una oferta de trabajo”, relató una de las víctimas el día de la primera operación policial en Gurgaon. “Entonces me llevaron al hospital para pasar un examen médico. Pero de noche alguien vino y me dijo que iban a quitarme el riñón a cambio de 1.200 dólares, y que me matarían si me negaba”.
La red solía pagar entre 1.200 y 2.500 dólares a sus víctimas, pero luego cobraban entre 25.000 y 50.000 dólares a clientes indios, libaneses, de Dubai, Estados Unidos, del Reino Unido, Canadá, Arabia Saudí y Grecia, según la Policía india.
“Su red estaba bien expandida por algunos países extranjeros. Hasta ahora, han salido nombres de Turquía, Grecia e Irlanda. Estamos intentando identificarlos”, aclaró a la agencia india IANS otra fuente policial.
Kumar tenía ocho propiedades, una de ellas en Canadá, ocho vehículos de lujo y unas veinticinco cuentas bancarias, en las que tenía depositados unos 1.000 millones de rupias (alrededor de 25 millones de dólares), según las autoridades.
En el momento de su detención, Kumar, que durante semanas ha sido la persona más buscada, llevaba consigo más 145.000 euros y 18.900 dólares sin declarar, lo que en Nepal se considera un delito que le podría costar hasta cuatro años de cárcel.
Aunque la Policía de Gurgaon acusó a sus homólogos de Nueva Delhi de haber dejado escapar a Kumar previo pago de un soborno, ahora las autoridades indias se preparan para lograr lo antes posible la vuelta al país del doctor, que ha generado una enorme ola de indignación.
“Espero que sea extraditado pronto”, dijo hoy el viceministro de Interior, Sriprakash Jaiswal, citado por IANS.
El jefe de la investigación en Nepal, Upendra Kanta Aryal, dijo a Efe sin embargo que el acusado se dice inocente porque la ley de Haryana (la región administrativa india donde gestionaba la clínica) es “oscura” respecto al trasplante de riñones.
En la oscuridad de un apartamento gestionado por la red, la Policía localizó hoy a otras cuatro víctimas que se encontraban en estado crítico tras una operación sufrida el 22 de enero.
“Las víctimas nos contaron que fueron atraídas por un nepalí con el pretexto de darles un trabajo, pero les extirparon los riñones en la clínica de Amit”, dijo el subcomisario de Policía de Gurgaon, Satish Balyan.
La compraventa de órganos está prohibida en la India, pero en varias zonas del país, como Tamil Nadu (sur), no es inusual que los pobres accedan a vender uno de sus riñones a clientes extranjeros para salir adelante.

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Los monos indios se apuntan a la vida en la gran ciudad

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Nueva Delhi, 30 jun 2007.- La “guapa” clase media india asiste entre preocupada e impotente al nacimiento de una nueva tribu urbana que se cuela sibilina en oficinas y mercados y no duda en robar cuanto se pone ante ellos: los monos se han organizado en la ciudad.
La amenaza simiesca ha llegado incluso hasta la Cámara Alta india, donde un senador denunció la existencia de “batallones de monos” y llegó a asegurar que un grupo de estos invadió su cocina, entre las risas de los representantes.
Pero el problema no invita en la risa: según los expertos, atraídos por las mejores condiciones de vida y alimento, al menos 50.000 monos podrían haber emigrado a las ciudades de un país en pleno desarrollo, lo que supone entre un 60 y 70 por ciento de la población simia india.
“Muchos monos prefieren las áreas urbanas porque obtienen comida fácil y nutritiva”, dijo Prabal Sarkar, experto en macacos. “Se organizan en grandes grupos por razones de seguridad, y si media una provocación atacan brutalmente a la gente. Las mujeres y los niños son más susceptibles porque muestran miedo”, añadió.
La peluda tribu urbana se conjura para dañar árboles, arrancar plantas, destruir cables eléctricos y robar la comida a los niños, además de representar para los transeúntes una saltarina amenaza cuya mordedura implica 14 vacunas de curación.
A veces, los intrépidos micos se cuelan en los enclaves residenciales, las oficinas y los mercados, donde atacan a la gente para conseguir su alimento, pero en ocasiones han llegado incluso a tomarse la justicia por su mano invadiendo los tribunales y destruyendo archivos.
“Un día, al llegar a casa, encontré un grupo de monos organizando un festín. Habían sacado los tarros de comida de la cocina y estaban sentados a la mesa disfrutando el menú. Menuda fiesta”, contó a Efe una ama de casa que tuvo que expulsarlos a escobazos.
Bien alimentados y al abrigo de los edificios, los monos han logrado adaptarse al medio y se reproducen con mucha rapidez, lo cual ha generado un problema de superpoblación rampante que ha llevado a los expertos a pedir medidas de control.
Pero no es fácil, porque antes hay que cazarlos: “a diferencia de otros animales que se tranquilizan fácilmente, los monos se sientan en los tejados o los árboles, y cualquier intento de drogarles es peligroso”, dice Sarkar.
El problema de los monos desatados llevó hace dos años a la Consejería de Medio Ambiente de la Nueva Delhi a ordenar el traslado de los macacos a los bosques de regiones vecinas.
Siguiendo esa directiva, el Departamento de Vida Animal de Delhi capturó el año pasado unos 250 individuos en la capital, y los liberó en el bosque Palpur Kuno de la región de Madhya (centro). Pero tras su “liberación” los monos, urbanos y desarraigados, comenzaron a cometer actos vandálicos en los pueblos cercanos.
Los oficiales locales reaccionaron ante esa nueva amenaza urbana negándose a acoger nuevas hornadas de macacos, así que estos campan todavía a sus anchas en Nueva Delhi.
Los monos capitalinos se refugian en las áreas verdes de la ciudad, a la espera del seguro alimento -plátanos, cocos y mangos- que les proporcionan muchos devotos hindúes, para quienes los monos son herederos vivos del dios Hanuman.
De hecho, el “batallón” de monos delhíes tiene ahora su mejor paraguas en una estatua de Hanuman de 30 metros recién inaugurada en el oeste de la ciudad, una delicia para los niños que viajan en el metro sin soterrar que pasa justo por delante de las fauces del dios.
Esa condición “divina” ha generado una pequeña industria junto a los lugares frecuentados por los simios, donde varios comerciantes han instalado puestos de plátanos, mientras que otros negociantes, más avispados, amaestran a los simios para bailar y obtener propinas o pedir limosna, antes de llevárselos a casa en bicicleta.
Pese a la explotación evidente, los monitos danzarines no le hacen ascos al trabajo: ajenos a la preocupación que suscitan y felices con sus fechorías y sus gestos casi humanos, los micos indios se han adaptado a la vida cotidiana de las urbes hasta en lo que concierne a la superpoblación y el ruido.
Al fin y al cabo, vivir en la ciudad tiene sus inconvenientes

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Cómo luchar contra el calor cuando el termómetro roza los 50

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Nueva Delhi, 14 jun 2007.- Ponerse media sandía en la cabeza, sacar los paraguas a la calle o echarse agua fría en el turbante para aclimatar la melena son algunas de las medidas de urgencia a las que han recurrido los indios para luchar estos días contra las inclemencias de la canícula.
Con temperaturas que durante la semana han superado incluso los 50 grados centígrados en los puntos más calientes del país, los indios han tenido que realizar un ejercicio de estoicismo para soportar la ira del sol y los frecuentes cortes de energía que paralizan los ventiladores.
“Hemos tenido las mejores ventas de la historia, pero no sólo por la ola de calor, sino porque cada vez la gente tiene más dinero”, dijo a Efe Karamjeet Singh, un vendedor de aparatos de aire acondicionado en la capital.
La crisis energética que sufre la India no es un obstáculo para que las familias más pudientes recurran al uso masivo de aparatos para combatir el calor, hasta que llega un corte del suministro eléctrico y entonces todos, ricos y pobres, quedan igual de expuestos al verano.
En Nueva Delhi, donde los apartamentos más caros son las plantas bajas -más oscuras y protegidas-, la mayoría de los ciudadanos tienen que recurrir a las clásicos consejos de beber mucha agua, consumir alimentos fríos, quedarse en casa y evitar el sol y los grandes esfuerzos.
Pero entre aquellos que de todos modos tienen que trabajar o vivir a la intemperie, la canícula ha traído imágenes impagables, como un par de vendedores ambulantes usando media sandía como sombrero, un paisano dándose un chapuzón con su elefante o mujeres que sacan los paraguas a la calle contra la lluvia de luz.
El paraguas es un buen aliado de las amas de casa: protege la cabeza del sol, pero sirve también para ayudar a que la piel no se oscurezca, en un país donde los tonos pálidos son tan valorados que muchos mencionan su color claro en los anuncios matrimoniales como aliciente para una futura pareja.
“No tengo calor. Echo agua bien fría dentro del turbante antes de salir a la calle y así me refrigero”, comenta a Efe un melenudo estudiante de religión sij, cuyos devotos no pueden cortarse el pelo en toda su vida.
De hecho, la actividad de las calles de Nueva Delhi muestra bien a las claras que el ciudadano indio convive con tanta naturalidad con el calor que muchos ni siquiera renuncian a vestir bluyines apretados o pantalones de pana, eso sí, con una buena dosis de desodorante contra el sudor.
“A veces parece que la gente no suda, pero es porque muchos están a la intemperie todo el día; están acostumbrados”, dice a Efe un oficinista de la capital.
Pese a la impresión de que todo sigue su marcha, el más reciente latigazo de la canícula, con máximas de 45 grados centígrados en Nueva Delhi y de más de 50 en Rajastán, ha dejado cientos de personas ingresadas por desvanecimientos y virus y más de doscientos muertos, entre ellos siete presos de un penal capitalino que fallecieron por deshidratación.
Con un clima semiárido, en el aire de Nueva Delhi, conocido como “loo”, flotan cantidades ingentes de partículas de polvo que impiden bajadas significativas de la temperatura por la noche: por eso los perros, buscando evitar el asfalto ardiente, se acuestan sobre la carrocería de los automóviles.
Mientras cientos de niños desafían con sus chapuzones la contaminación del río Yamuna y los pobres comen casi exclusivamente un barato pan con cebolla para mantenerse frescos, los delhíes se encomiendan ya a la llegada del monzón, previsto en la capital para el próximo día 29.
Durante la estación lluviosa, que entra primero por el sur del país y avanza luego poco a poco hacia el norte, la India se llena de humedad -e inundaciones- y los paraguas continuarán en las calles, con el mismo calor, pero mojados.

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El fútbol reina en Calcuta a bocados de bogavante y sábalo

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Nueva Delhi, 26 feb 2007.- La ciudad de Calcuta acoge una de las rivalidades más viejas y ásperas de toda Asia, que enfrenta a los seguidores del club de fútbol Mohun Bagan, conocidos como “bogavantes“, con los del East Bengal (“sábalos”), con una pasión de menos presupuesto pero tanta intensidad como en Europa y América.
Aunque en la India el críquet es el deporte más popular y el hockey es considerado el deporte nacional, el fútbol mantiene su cetro en las áreas costeras de Kerala y Goa (suroeste) y en la región de Bengala (este), en cuya capital, Calcuta, se vuelven a medir mañana los dos clubes.
“El críquet es el deporte rey en la India. Pero el fútbol sigue entusiasmando a los jóvenes, sobre todo aquellos que proceden de las clases bajas, que tras cada partido se echan a las calles para festejar los triunfos de su equipo”, dijo a Efe la profesora de sociología Gayatri Bhattacharyya, de la Universidad de Calcuta.
En Nueva Delhi, la organización Asociación de Fútbol Joven de la India (IYSA, siglas en inglés), lleva a cabo proyectos de promoción de este deporte entre los más pequeños de la capital del país, con atención también para aquellos que tienen menos recursos, mediante una liga callejera.
“En nuestras ligas infantiles juegan unos 550 niños durante un período de siete meses. Y, entre ellos, hay unos 60 a los que proporcionamos transporte y equipamiento. Jugamos todos los domingos”, dijo a Efe el secretario de la IYSA, Arup Das.
No obstante, hay un mundo entre los loables intentos de ONG como la IYSA por promover el deporte y la pasión de masas que el fútbol desata en Calcuta en torno a los colores rojigualda del East Bengal, y el verde y morado del Mohun Bagan, que se enfrentarán de nuevo este martes.
Con profundas huellas de la colonización británica, Calcuta es la ciudad india que siente más el balompié, y muchos todavía mencionan como un hito de la construcción nacional la victoria del Mohun Bagan contra el Regimiento del Yorkshire, un 2-1 del año 1911 que se considera el fin de la primacía inglesa en el país (futbolística, se entiende).
En la ciudad, los fervorosos seguidores del Mohun, fundado en el año 1889, se enorgullecen de que en Bengala ya había una Liga de Fútbol antes de que existieran el Barcelona o el Real Madrid, pero tienen poco que celebrar si se analizan los enfrentamientos con el equipo rival, el East Bengal Club.
Esta última escuadra, sabedora de que las estadísticas le son favorables, recoge en su web una comparativa con las victorias y derrotas en los enfrentamientos con sus rivales del Mohun Bagan, que obviamente guardan silencio al respecto.
Sin embargo, el Mohun Bagan, considerado el club más antiguo de Asia, se precia de tener un palmarés más extenso que el East Bengal, así como de contar en sus filas con el “Ronaldinho” indio, Baichung Bhutia, que lidera la clasificación de los goleadores contra el eterno rival.
Cada vez que se produce un derbi como el de mañana, unos 120.000 espectadores abarrotan el estadio calcutí de Saltlake en espera de que su equipo marque más goles que el rival, para llenar después las calles de masivos festejos y celebrar un buen banquete de pescado y mariscos en sus casas.
“Los dos equipos tienen una idiosincrasia y una gastronomía propias. El Mohun Bagan es identificado con el bogavante, y el East Bengal con el sábalo hilsa, un pez tropical. Cuando el Mohun gana, los aficionados van a las pescaderías para comprar bogavante. Y si gana East Bengal, se agota el sábalo”, explica Bhattacharyyia.
En la ciudad, los más precavidos ya habrán comprado su ración días antes del partido, porque en Calcuta todo el mundo lo sabe: cuando el Mohun Bagan se enfrenta al East Bengal, suben los precios del pescado.

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Un complejo de presas dejará sin casa a 200.000 personas en la India

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Nueva Delhi, 2 ene 2007.- Unas 200.000 personas verán sus tierras y casas anegadas por las aguas tras la inauguración de una de las mayores presas indias, en el río occidental de Narmada, según denunciaron hoy cientos de activistas reunidos frente al Ministerio de Justicia Social, en Nueva Delhi.
Inaugurada este pasado fin de semana, la presa “Sardar Sarovar“, con 121,92 metros de alto y una longitud de 1.250 metros, proporcionará agua a 36 millones de personas y tendrá una capacidad generadora de 1.450 megavatios de electricidad, tras unas obras de construcción maratonianas que comenzaron en 1987.
Y, sin embargo, el proyecto, uno de los más costosos del país, ha alimentado una poderosa controversia porque supondrá el desplazamiento de 200.000 personas procedentes de 244 pueblos, y anegará una superficie de 380 kilómetros cuadrados (mayor que la isla de Malta), con gran impacto patrimonial y medioambiental.
Desde su inicio, las protestas han sido canalizadas por el grupo Narmada Bachao Andolan (Movimiento para Salvar Narmada), que se manifestó hoy frente al Ministerio de Justicia Social para que las 40.000 familias afectadas reciban ayudas.
“Este es un proyecto criminal que conculca todas las leyes. En la zona hay 200.000 personas que perderán la tierra cultivable y carecen de ayudas para irse de allí. El Gobierno debe saber que no dejaremos Narmada mientras la gente no reciba sus compensaciones”, dijo a EFE la líder del movimiento, Medha Patkar.
Sardar Sarovar es la mayor presa del proyecto, un macro-complejo de 30 pantanos en el río Narmada que afectará a cuatro regiones del oeste de la India, después de un largo proceso judicial en el que los tribunales modificaron en cinco ocasiones la altura permitida de la construcción.
Aunque el gobernador de la occidental región de Gujarat, Narendra Modi, inauguró la presa este fin de semana, Patkar subrayó que algunos de los canales del proyecto aún están incompletos, y que las autoridades no han previsto todavía ayudas ni medidas para nuevos asentamientos de la población.
“Con la llegada del monzón, las aguas anegarán el sustento y la vivienda de más de 40.000 familias”, denunció Patkar, entre cánticos de los manifestantes.
La primera piedra fue depositada simbólicamente por el entonces primer ministro, Jawaharlal Nehru, en el año 1961, pero los trabajos de la presa comenzaron mucho más tarde, en 1987, con la oposición de varios grupos de activistas y personalidades como la escritora Arundhati Roy.
El Banco Mundial también se desmarcó del proyecto en la década de 1990 por estimar que las críticas estaban bien fundamentadas, tras haber dado un apoyo inicial a la presa de 440 millones de dólares (340 millones de euros).
No obstante, el Gobierno de la región de Gujarat no comparte los reproches al complejo, y, según dijo a EFE su portavoz, Bagesh Jha, la presa tendrá un “gran impacto positivo sobre las irrigaciones, la electricidad y el abastecimiento de agua”, además de simbolizar “el ‘boom’ económico que vive la India“.
“No es justo que haya quejas. El pantano ha creado mucho empleo, y estamos teniendo cuidado con los afectados y hemos otorgado ayudas suficientes”, aseveró.
Sardar Sarovar, que ha dado trabajo a cientos de miles de personas anualmente, prevendrá inundaciones y contendrá el avance de las arenas del desierto, con irrigaciones que alcanzarán 18.000 kilómetros cuadrados y abastecerán de agua a 8.215 pueblos, según los datos oficiales.
Entre familias afectadas, fondos escasos y problemas con la Justicia, la construcción ha seguido un tortuoso proceso desde que Nehru puso hace 46 años la primera piedra, hasta que el último día del año una máquina activada por el gobernador de Gujarat depositó el último cubo de cemento en la estructura.
La India ha dado un gran salto adelante. El pantano cambiará el futuro del país”, dijo Modi al pulsar el botón.

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Polémica por labor policial en el caso de los 17 niños violados y asesinados

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Nueva Delhi, 31 dic 2006.- Los dos acusados por la violación y asesinato de un mínimo de 17 niños de la ciudad de Noida, próxima a Nueva Delhi, continúan bajo custodia de las autoridades, mientras crece la polémica sobre la posible negligencia policial en la investigación del caso.
A pesar de que en un primer momento el peso de la acusación recayó sobre un empleado del hogar de 30 años, Satinder, que confesó los asesinatos, a última hora de ayer la Policía informó de que el principal cerebro de los crímenes era presuntamente el empleador de Satinder, el empresario Mohinder Singh Pandher.
La Policía ha descartado también la relación del caso con el tráfico de órganos, una hipótesis manejada en un primer momento, y se centra ahora en el móvil sexual, que llevó presuntamente a los acusados a violar y asesinar a los pequeños.
“Mohinder estaba separado, y solía llamar a chicas de compañía. Cuando no conseguía ninguna, pedía a Satinder que atrajera algún niño y lo invitara a la casa, donde el dueño abusaba de ellos”, declaró citado por la agencia PTI el superintendente de Policía R.K. Rathore.
El empleado, calificado por la Policía como “mentalmente enfermo“, violaba a los niños después de su jefe, tras haberlos atraído, según confesó, “con chocolatinas”, y más tarde los estrangulaba, descuartizaba y arrojaba los restos en bolsas al desagüe de las traseras de la casa.
Entre golpes y gritos de una turba que amenazaba con lincharlos, ambos pasaron ayer a disposición judicial acusados formalmente de asesinato, ocultación de pruebas y conspiración, lo que en la India puede acarrear la pena de muerte.
Mientras, decenas de padres y madres continúan hoy por tercer día frente a la casa donde aparecieron los restos, situada en un área repleta de humildes trabajadores, a la espera de que las labores de exhumación de la Policía aporten más pistas sobre la suerte de sus hijos desaparecidos, unos 38 pequeños en los últimos dos años.
Tras descubrir ayer una nueva bolsa con restos en un desagüe, no se descarta que aumente la cantidad de víctimas, que el periódico “The Times of India” cuantificó hoy en 22, asegurando que podría elevarse incluso a 30.
A medida que avanzaban ayer las tareas de excavación, crecía la ira entre los varios cientos de personas reunidas en torno a la vivienda, en el popular barrio de Nithari, hasta el punto de que la Policía tuvo que cargar contra la multitud, que trató de destruir la casa donde vivían los acusados.
Sin embargo, la tensión en torno a la casa dio paso a la desolación cuando Satinder, durante el interrogatorio policial celebrado ante los padres de los niños, identificó mediante fotografías a diez de los pequeños.
Algunos de los afectados no se habían atrevido a denunciar las desapariciones porque la mayoría de los habitantes de Nithari son inmigrantes que tenían miedo de la Policía, pero la población se muestra en todo casos muy crítica con la actuación de las fuerzas de seguridad.
“Trabajo en una fábrica y no gano dinero suficiente para sobornar a la Policía. Sólo quiere nuestro dinero”, dijo a PTI Pappu Lal, padre de un niño de ocho años desaparecido en abril.
Pappu había denunciado a los acusados en varias ocasiones, pero la Policía se negó a actuar hasta que el obrero encontró en compañía de otros padres, restos de ropa infantil tras la casa de Mohinder.
Pese a que los lugareños habían denunciado con anterioridad que las desapariciones ocurrían en un radio de 100 metros, la condición humilde de los afectados es para muchos la razón de la lentitud policial en investigar los casos, Aunque las fuerzas de seguridad se apresuraron a negar las críticas, más tarde fueron suspendidos de empleo seis policías del área de Nithani, mientras el Partido del Congreso reclamó hoy ayudas de 17.000 euros y empleos públicos para las familias afectadas, informó la cadena de televisión NDTV.
El caso del “Carnicero de Noida” tiene estos días una amplia cobertura en los medios del país, que hoy recogieron el caso de varios niños que deben estar vivos a no haber aceptado la chocolatina que les ofrecía un desconocido.

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Conmoción en la India por el hallazgo de quincena niños violados y asesinados

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Nueva Delhi, 30 dic 2006.- La India amaneció hoy conmocionada tras nuevos hallazgos de restos óseos en la casa de Noida, ciudad cercana a Nueva Delhi, donde ayer aparecieron los cadáveres de 15 niños que fueron violados y asesinados, sin que la detención de dos personas haya servido para aplacar la ira popular.
Decenas de padres y madres se desplazaron a la casa, situada en un área popular repleta de humildes trabajadores, esgrimiendo fotografías de sus hijos desaparecidos y observando la labor de la Policía, que descubrió hoy una nueva bolsa con huesos en un desagüe, informó la cadena de televisión NTDV.
En las cercanías de la vivienda hay todavía arremolinadas cientos de personas, algunas de las cuales han lanzado piedras a la casa y han tratado de entrar en ella, mientras la Policía continúa con las tareas de exhumación de los cuerpos y no descarta que aumente el número de asesinados.
Las fuerzas de seguridad detuvieron ayer a un empleado del hogar de 30 años, Satinder, que ha confesado el asesinato y la violación de doce niños.
Además, también fue detenido el empresario Mohinder Singh, que asumió hoy que los crímenes fueron cometidos por el empleado con “su conocimiento y consentimiento”, según la policía.
Ambos han pasado a disposición judicial, acusados formalmente de asesinato, ocultación de pruebas y conspiración, lo que en la India puede acarrear la pena de muerte.
Las detenciones no han servido para aplacar la ira de los habitantes de Noida, que habían registrado 38 desapariciones de niños en los dos últimos años, si bien la mitad de los casos no fueron denunciados porque muchos afectados eran inmigrantes que residían ilegalmente en el municipio y tenían miedo de la Policía.
Sin embargo, algunos familiares de los niños habían llegado sin éxito a formular denuncias contra Satinder, padre de una niña de tres años y descrito por la Policía como “mentalmente enfermo”, que confesó ayer haber violado y asesinado seis menores de 12 años “tras atraerlos con chocolatinas”.
“Las fuerzas de seguridad no nos hicieron caso”, dijo el tío paterno de un niño desaparecido en febrero al rotativo “Hindustan Times“, mientras otro lugareño aseguró haber avisado a la policía de que “los niños desaparecían siempre en un radio de 100 metros”.
En el barrio que registró los crímenes, Nithari, es frecuente la presencia de niños en las calles, porque la mayoría de la población es inmigrante y se dedica a tareas humildes, lo que ha llevado a muchos habitantes de la población a sugerir que la Policía no se ocupaba del caso por la baja condición social de los afectados.
La Policía se ha apresurado a negar las acusaciones de inacción, alegando que en los últimos meses había varios equipos de investigación en ciudades como Calcuta, Bombay y Madrás, siguiendo la pista de los niños desaparecidos. informó la cadena de televisión IBN-CNN.
Junto a los dos detenidos, la Policía ha interrogado además al vecino de la casa contigua, implicado hace unos meses en un caso de tráfico de órganos, ya que se sospecha que tiene relación con el suceso, hasta el punto de que los agentes iniciaron también excavaciones su casa.
Los restos de los niños fueron encontrados en sacos enterrados en una zona de desagüe del patio de la casa del empresario detenido, durante la investigación por la desaparición de una niña llamada Payal.
La Policía detuvo a Satinder porque utilizó el teléfono móvil de la pequeña después de asesinarla, lo que permitió a los agentes dar con él rastreando las llamadas.
Sin embargo, los habitantes del pueblo ya lo sospechaban desde hace tiempo.
“Creíamos que Satinder podía estar implicado porque los niños siempre desaparecían cuando venía al pueblo”, declaró Jhabulal al periódico “Hindustan Times“, antes de asegurar que los niños muertos “ascienden por lo menos a 50”, aunque la policía ha encontrado sólo 15 calaveras.
Mientras la India continúa sumida en el estupor, los principales diarios llevaron el crimen a sus portadas, donde ya han otorgado al presunto asesino el abominable título de “Carnicero de Noida“.

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La nueva India afronta su particular burbuja inmobiliaria

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Nueva Delhi, 22 oct 2006.- El enorme crecimiento del PIB indio ha venido acompañado de incrementos del 100 por ciento anual en el precio de la vivienda de algunas áreas de la capital, Nueva Delhi, donde se levantan campos de golf junto a las chabolas.
Basta hojear apenas los suplementos de vivienda de los principales diarios para darse cuenta de que la India vive una particular fiebre inmobiliaria que, en el caso de la capital, ha hecho de los apartamentos un bien inalcanzable para la mayoría en un país cuyo PIB, más que crecer, galopa a un 10 por ciento anual.
Un ejemplo de la escalada de los precios es la céntrica arteria urbana de Panchseel Road, en la que los alquileres eran en el primer semestre de este año un 110 por ciento más caros que en 2005.
Estos días, el rotativo local “The Times of India” afirmaba con ironía que para poseer una casa en las calles del centro, valoradas en algunos casos en 23 millones de euros, hace falta ser ministro, cuestión que no quiso comentar a Efe la responsable de Desarrollo de Delhi, D.D. Neemodhar.
Y, en efecto, uno de los barrios más selectos para vivir, Aurangzeb Road, está repleto de grandes dignatarios que pagan una renta de alquiler de unos 8.000 euros al mes en un país donde tomar un té cuesta diez céntimos.
Según declaró a Efe el promotor Yograj Agrawal, la presión urbanística de la capital proviene de su “escasez de suelo”, que ha provocado que muchos inversores hayan dirigido sus intereses hacia los “mercados emergentes de las ciudades adyacentes a Nueva Delhi”.
Lo mismo ratifica el consultor M. Arvind, quien dijo a Efe que la alta densidad demográfica en Delhi ha hecho que muchas zonas residenciales se transformen en comerciales, con lo que no hay suelo para vivir.
“Cada tres meses los precios aumentan sensiblemente y la demanda continuará creciendo, sobre todo porque la mitad de los clientes de la alta propiedad sólo quieren las viviendas como inversión de futuro”, aseguró Arvind.
De acuerdo con el consultor, que rechazó llamarlo especulación, se trata de una inversión muy acertada mientras la economía siga creciendo tan aprisa, sobre todo porque, dijo, “invertir en vivienda es ahora un 60 por ciento más rentable que cualquier otra cosa”.
Así que, como ya sucede en las grandes ciudades europeas, muchos naturales de Delhi se han visto empujados a vivir en poblaciones cercanas y acudir cada día a trabajar a la capital.
Pero esas nuevas ciudades, lejos de ser meros dormitorios, son la mejor muestra de la pujanza india: en Gurgaon, por ejemplo, sólo durante el último año han sido alquilados 450.000 metros cuadrados de suelo para usos empresariales, a precios un 44 por ciento más caros que el año anterior.
Allí es fácil ver hileras de empresas y centros comerciales como un síntoma de lo que en la India se conoce como “la segunda revolución“, una apertura al capitalismo que, desde 1993, ha generado unos “ghettos inversos” de barrios residenciales aislados de la pobreza.
En la ciudad, próxima a Nueva Delhi, se levantarán 20 hoteles de lujo con 10.000 habitaciones antes del año 2010, coincidiendo con la celebración en la India de los Juegos de la Commonwealth.
Muchas parejas jóvenes miran hacia ese momento como el año fetiche que, según Agarwal y Arvind, marcará el fin del “boom” de la vivienda.
Pero hasta que llegue esa fecha, muchos temen que los precios de las nuevas casas de Gurgaon, con este fervor urbanístico que se refleja en sus lujosos centros comerciales, sus campos de golf y una incipiente clase media, continúen creciendo al ritmo del 180 por ciento de este año.
Y luego, como destacó Arvind, “cuando Gurgaon tenga precios inalcanzables, seguirá habiendo mucho terreno en el resto de la India para hacer casas”.

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