Diputada afgana pide la integración de la mujer en la sociedad de Afganistán

September 14, 2009

Kabul, 13 ago 2009.- La diputada afgana Shinkai Karokhail, ante las elecciones del 20 de agosto, sostiene que la integración de la mujer en la vida social y política del país, es fundamental para la regeneración de Afganistán.
“El futuro Gobierno de Afganistán debería tener en cuenta a la mujer, incluirla en el poder político y dar peso a sus decisiones. Darles educación, atención económica y sanitaria. Hay que empezar a cumplir compromisos”, dijo hoy la diputada afgana Shinkai Karokhail, una de las voces femeninas más importantes del país.
En entrevista con Efe, Karokhail reconoció que la situación de las afganas ha cambiado para bien desde la caída del régimen talibán, aunque denunció que la mujer sigue sufriendo la pobreza, la falta de educación y la dependencia del hombre.
El nombre de Karokhail saltó en marzo a los titulares de prensa por su oposición a una ley promovida por el presidente, Hamid Karzai, por la que las mujeres chíies -una secta del Islam minoritaria en el país- quedaban por debajo de los hombres ante la justicia.
Pese a lograr, junto a otras diputadas la reforma de ese proyecto, Karokhail mantuvo que las mujeres afganas carecen todavía de protección legal y siguen apartadas de la política, pese a los cantos de sirena de las promesas electorales.
En los últimos días, una gran parte de la atención de la campaña se ha centrado en las promesas de los candidatos para mejorar la situación de las mujeres en el país, como hizo hoy el propio presidente, Hamid Karzai.
Pero las activistas como Karokhail, que preside el Centro para la Educación de la Mujer Afgana, se limitan a mostrar “optimismo” de cara al futuro mientras tratan de ganar, peldaño a peldaño, esferas de libertad en la conservadora sociedad de Afganistán.
Y una de las claves para ello, según la diputada, estriba en una justicia y unas fuerzas de seguridad pensadas para mujeres, que sirvan para eliminar el “acoso sexual” al que la policía somete de forma cotidiana a miles de afganas.
“Si la ley no nos protege, ¿quién lo hará? Necesitamos una policía y una justicia para mujeres. Hay muchos casos de mujeres que sufren el acoso sexual de la policía”, apostilló Karokhail, de origen pashtún.
Guiadas por la presión familiar o, en muchos casos, por decisión propia, muchas mujeres de Kabul optan todavía por lucir el burka cuando salen a las calles, aunque también es habitual la imagen de otras mujeres que prefieren el hiyab.
Y la joven portavoz de Karokhail, encargada de guiar a Efe por las polvorientas calles de Kabul hasta alcanzar la espaciosa vivienda con césped de la diputada, se quita el pañuelo nada más entrar en el coche.
Aunque la amenaza talibán no es evidente en la capital afgana, los integristas mantuvieron -y mantienen, en las zonas del sur bajo su control- un estrecho cerco contra la libertad femenina y sometieron a las afganas a un estricto control que les negaba hasta la educación.
La mayoría de ellas (en torno al 80 por ciento) siguen sin poder leer ni escribir y se mantienen en un segundo plano en un país donde es todavía obvio el tradicional predominio de los varones en todas las esferas de la vida cotidiana.
Las elecciones afganas de 2009 señalan la aparición de pequeños brotes liberales capitalinos que buscan una mayor participación tanto para las mujeres como para otro sector secularmente postergado, los jóvenes.
“Déjeme decirle mis prioridades: más oportunidades y un cambio educativo. , comentó a Efe decidida la portavoz Zubaida Akbar, del Foro para la Sociedad Civil de Afganistán (ACSF).
Con la ACSF, Akbar se dispone a hacer llegar a los principales candidatos una hoja de ruta con sus propuestas, encaminadas sobre todo a dar oportunidades a los jóvenes de Afganistán, donde el 68 por ciento de la población tiene menos de 25 años.
“No está bien definido quiénes son los talibanes… ¿Estudiantes del Corán, señores viejos de los pueblos, guerrilleros…? Yo no tengo enemigos, pero si queremos nuestro espacio hay que acabar con ese pensamiento”, matizó.

Sonia Gandhi

February 21, 2009

Nacida en Lusiana, Italia, el 9 de noviembre de 1946, Edvige Antonia Albina Maino –más conocida como Sonia Gandhi- es la presidenta del Partido indio del Congreso y la viuda del ex primer ministro indio Rajiv Gandhi. Es además la presidenta de la coalición Alianza Progresista Unida, que gobierna el país.

De su influencia en la política india da idea el hecho de que fue nombrada la tercera mujer más poderosa del mundo por la revista Forbes en el año 2004, y la sexta en el año 2007. La revista Time la situó entre las 100 personas más influyentes del mundo en los años 2007 y 2008.

Por una cuestión de incompatibilidades tuvo que abandonar su membresía en el parlamento, pero en el año 2007 logró retornar tras vencer en unas elecciones parciales en su distrito Rae Bareilly, por un margen de 400.000 votos.

Orígenes. En 1964, Sonia acudió a estudiar inglés en la escuela de idiomas Bell Educational Trust en la ciudad de Cambridge. Durante su estancia en este curso conoció a Rajiv Gandhi, quien estudiaba en el Trinity College de la famosa universidad de la ciudad. Sonia y Rajiv se casaron en 1968, tras lo cual Sonia se mudó a la casa de su suegra y por entonces primera ministra india, Indira Gandhi.

La pareja tuvo dos hijos, Raúl Gandhi (1970) y Priyanka Gandhi (1972). A pesar de influir en la familia Nehru, Sonia y Rajiv evitaron toda implicación en la política. Rajiv trabajó como piloto de aerolíneas mientras Sonia cuidaba de la familia. Cuando Indira perdió el poder en 1977 tras el estado de excepción, la familia Rajiv salió al extranjero por un corto período. Cuando Rajiv entró en política, en 1982, tras la muerte de su hermano Sanjay en un accidente de aviación, Sonia continuó centrada en su familia y evitó todo contacto con el público. Obtuvo la ciudadanía india en 1983, tras 14 años de matrimonio.

Carrera política. La implicación de Sonia Gandhi en la vida pública comenzó con el asesinato de su suegra y la elección de su marido como primer ministro. Como cónyuge del mandatario, participó como anfitriona en actos oficiales y le acompañó en varias visitas oficiales al extranjero. En 1984, hizo campaña activa contra su cuñada, Maneka Gandhi, quien se presentó en el mismo distrito que Rajiv, Amethi. Al final de los cinco años de Rajiv Gandhi en el poder, se destapó el escándalo Bofors. Octavio Quattrocchi, un empresario italiano supuestamente implicado, tenía acceso a la residencia oficial en virtud de su amistad con Sonia Gandhi.

Presidenta del Congreso. Tras la muerte de su marido y su rechazo a ser presidenta del partido, el Congreso optó por P. V. Narasimha Rao, quien se convirtió en el líder de la formación y primer ministro. En los años siguientes, el partido se deterioró hasta el punto de que perdió las elecciones de 1996. Varios líderes veteranos, como Madhavrao Scindia, Rajes Pilot, Mamata Banerjee, G.K. Moopanar, P. Chidambaram o Jayanthi Natarajan se rebelaron contra el presidente del partido en el momento, Sitaram Kesri, y abandonaron la formación. 

En un esfuerzo por revivir el partido, Sonia Gandhi se unió a la formación en la sesión plenaria de Calcuta en 1997, y se convirtió en líder en 1998. El proceso sólo duró 62 días. Acudió a las elecciones por dos distritos a la vez (una práctica común), Bellary y Amethi, y ganó los dos. En el año 2004, fue elegida por su distrito actual, Rae Bareilly, en el norte del país.

Líder de la oposición. Sonia Gandhi se convirtió en la líder de la oposición en el año 1999. A pesar de que su partido no tenía una mayoría, reivindicó ante el presidente que tenía apoyo suficiente para formar el Gobierno. Pero se quedó corta de la cifra mágica de 272, así que el partido radical hindú Bharatiya Janata Party se aupó al poder liderado por Atal Behari Vajpayee y Sonia quedó como jefa de la oposición. En 2003, presentó una moción de censura. Sonia tiene el récord de haber servido diez años consecutivos como presidenta del Congreso.

2004 y después. En las elecciones generales de 2004, Gandhi lanzó una campaña nacional centrada en el eslógan aam aadmi (hombre común), que contrastaba con la “India brillante” propugnada por la alianza del BJP en el poder. Contrarrestó el eslogan de sus rivales diciendo “¿Para quién brilla la India?”. En las elecciones, ganó por un amplio margen en Rae Bareilly. Su victoria hizo prever que se convertiría en primera ministra. El 16 de mayo fue elegida por unanimidad para liderar una coalición gubernamental de 15 partidos con apoyo de los comunistas, que fue denominada la Alianza Progresiva Unida.

Tras el resultado electoral, el derrotado BJP protestó de nuevo por su “origen extranjero” y la líder Sushma Swaraj amenazó con afeitarse y “dormir en el suelo”, entre otras cosas, si Gandhi se convertía en primera ministra. La oposición también aseguró que había razones legales que le impedían ser primera ministra e incluso formar parte del Parlamento. Apuntaban, en particular, al apartado 5 de la Ley de Ciudadanía de 1955, que según ellos implicaba reciprocidad. Los casos fueron desestimados por el Tribunal Supremo.

Pocos días después de las elecciones, Sonia Gandhi renunció al liderazgo del grupo parlamentario de la Cámara Baja y rechazó así la posibilidad de ser primera ministra. Sus seguidores y algunos medios indios compararon esto con la vieja tradición india de la renuncia, mientras que sus oponentes lo calificaron como una treta. Si hubiera aceptado el puesto, habría sido la primera vez que un católico romano ocupaba el cargo.

También hubo informaciones sugiriendo que si Sonia Gandhi ocupaba el puesto de primera ministra, en caso de guerra o excepción el general del Ejército podía usar su derecho de rechazar sus órdenes, por no ser una persona de origen indio. Sin embargo, según la sección 7 de la Ley Parlamentaria india de 1953, más tarde quedó claro que esas informaciones eran falsas. El origen indio no habría causado diferencias en el desempeño de sus poderes bajo la Constitución india.

Durante su presidencia, el Partido del Congreso tuvo un balance mixto de derrotas y victorias en las distintas elecciones regionales.

Presidenta de la Alianza Progresiva Unida. El 18 de mayo, Gandhi recomendó a Manmohan Singh como candidato para el puesto de primer ministro. El 23 de marzo de 2006, Gandhi anunció su dimisión como diputada y como presidenta del consejo nacional por incompatibilidad de cargos. Pero fue reelegida en su distrito de Rae Bareilly en mayo de 2006 por un margen de más de 400.000 votos.

Gandhi es una de las impulsoras de un plan de empleo rural y de la ley de derecho a la Información. En octubre de 2007 intervino ante Naciones Unidas en el aniversario del nacimiento del Mahatma Gandhi, que es seguido como el Día de la No violencia.

Críticas. El hecho de no ser india ha levantado varias polvaredas. Aunque Sonia Gandhi es de hecho la quinta persona nacida en el extranjero que lidera el Partido del Congreso, es la primera que lo hace tras la independencia del país, obtenida en el año 1947.

A comienzos de su etapa en el poder, también hubo críticas procedentes del Partido del Congreso. En mayo de 1999, tres líderes del partido (Sharad Pawar, Purno A. Sangra y Tariq Anwar) se opusieron a su derecho a intentar se primera ministra por su origen extranjero. En respuesta, ofreció renunciar al liderazgo del partido, lo que causó una ola de apoyo y la expulsión de los rebeldes, que formaron el Partido del Congreso Nacionalista.

Organizaciones fundamentalistas hindúes han alegado recientemente que Gandhi tiene relación con la organización integrista católica Opus Dei y los servicios secretos rusos. La reivindicación carece de evidencia y no se considera suficientemente creíble como para ser publicada por los medios. Las acusaciones parecen ser una reacción de las organizaciones hindúes ante la posibilidad de que ellas mismas planearan los atentados con bomba de Malegaon.

Vida personal. Su hijo Rahul fue elegido al Parlamento por el distrito de Amethi en el año 2004. Priyanka no se ha presentado, pero ha trabajado como gestora de campaña del partido. Ha habido especulaciones considerables sobre su futuro en el partido. Sonia y sus hijos tienen malas relaciones con Maneka Gandhi, la viuda del hermano de Rajiv, y de su hijo Varun, ambos miembros del opositor BJP.

Parlamento tibetano en el exilio traslada su protesta a Nueva Delhi

February 3, 2009

Nueva Delhi, 19 mar 2008.- Los diputados del Parlamento tibetano en el exilio indio trasladaron hoy su protesta a Nueva Delhi, donde clamaron contra la “represión” de la revuelta en el Tíbet por parte de China y pidieron una supervisión internacional sobre el terreno.
“Pedimos a la comunidad internacional que intervenga contra la presente represión china en el Tíbet. La ONU debe estar alerta. Es el momento de apoyar el movimiento no violento y la paz. Todas las agencias de la ONU deben hacer algo”, declaró a Efe el monje y parlamentario tibetano Acharya Yeshi Phuntsok.
Tras viajar a Nueva Delhi desde la ciudad norteña india que les sirve de sede en el exilio, Dharamsala, los 43 parlamentarios se sentaron a la sombra de una carpa en la céntrica Avenida del Parlamento, donde comenzaron un ayuno de ocho horas para llamar la atención sobre la situación en el Tíbet.
“La situación es muy urgente, así que hemos decidido iniciar una huelga de hambre para mostrar nuestro apoyo a nuestros compatriotas”, dijo a Efe el presidente del Parlamento, Karma Choephel, quien en rueda de prensa denunció que los tibetanos son en China “ciudadanos de segunda clase”.
El Tíbet sufre una revuelta que estalló el pasado 10 de marzo, cuando cientos de monjes budistas salieron a la calle para recordar el aniversario de la rebelión tibetana contra Pekín en 1959.
En los días siguientes se produjeron disturbios y manifestaciones que fueron sofocados por las fuerzas de seguridad y concluyeron con la muerte de trece personas, según China, aunque el Gobierno tibetano en el exilio sostiene que los muertos son en realidad un centenar.
Acompañado hoy por decenas de monjes budistas, Choephel clamó por una intervención internacional contra la “propaganda” y la “campaña de desinformación” de China, cuyas autoridades han llegado a acusar al Dalai Lama de “hipócrita” y de fomentar actos violentos.
“Las acusaciones contra el Dalai Lama son insinuaciones muy equivocadas y forman parte de la propaganda china para protegerse a sí mismos y desviar la atención de la realidad”, dijo a Efe Choephel.
En una rueda de prensa, el Dalai Lama había amenazado este martes con su renuncia si los tibetanos recurren a la violencia, pero esto no ha impedido que las protestas de la región se hayan extendido a las provincias chinas de Sichuan, Gansú y Qinghai, donde hay importantes comunidades tibetanas.
Preocupados por el destino de sus compatriotas, los diputados denunciaron la ausencia de testigos independientes en los disturbios y las restricciones que sufre la prensa para informar de la situación sobre el terreno.
“Ya no se trata de las demandas de autonomía o de independencia. Aquí la cuestión es si se están respetando los derechos humanos. Y nosotros estamos celebrando este acto aquí porque en China no podríamos”, dijo la vicepresidenta de la Cámara, Gyari Dolma.
Poco antes, Dolma se abrazó entre lágrimas al ex ministro indio George Fernandes y le agradeció su presencia en el acto, que contó con miembros de la oposición parlamentaria india, muy críticos con la “débil” respuesta del Gobierno de Nueva Delhi ante la política china en el Tíbet.
“Es una vergüenza que el Parlamento ni siquiera haya intentado aprobar una resolución condenando la guerra que se ha iniciado contra los tibetanos. Los marxistas y el Partido del Congreso (en el Gobierno) se han rendido a China sin hacer ningún esfuerzo”, denunció Fernandes.
Aunque la India reconoció al Tíbet como parte de China a comienzos de la década de 1950, más tarde se hizo cargo del Dalai Lama y su Gobierno, después de que el líder budista tuviera que huir de Lhasa tras la fracasada rebelión de 1959 contra el mandato chino.
Esa presencia del Dalai Lama en Dharamsala ha servido en ocasiones como arma arrojadiza en las relaciones bilaterales sino-indias, marcadas durante décadas por la desconfianza, los litigios fronterizos y la guerra mantenida en el año 1962.
En medio de las dos potencias asiáticas, los 43 diputados tibetanos de Dharamsala pidieron hoy “no ser olvidados” antes de desvelar su plan de choque para la nueva crisis tibetana: supervisión internacional, atención para los heridos, fin de las muertes y libertad de prensa.