“Misión Ganges Limpio”, el nuevo plan de la India para salvar su río sagrado
August 23, 2010
Nueva Delhi, 20 dic.- Preocupado por la masiva polución que sufre el Ganges, el Gobierno indio ha tenido que destinar partidas millonarias a un nuevo plan para purificar el principal río sagrado de los hindúes, que da sustento a cientos de millones de personas.
“La situación es grave: hay áreas con tanta polución que nada puede vivir en ellas. La contaminación y la explotación excesivas son los principales problemas del río”, dijo a Efe el experto Parikshit Gautam, del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
El Gobierno creó este año la Autoridad Nacional de la Cuenca del Ganges (NGRBA), que decidió en su primera reunión, en octubre, eliminar por completo los vertidos sin tratar de aguas residuales o industriales en el río de aquí al año 2020.
Pero la tarea se presenta titánica: según el titular indio de Medioambiente, Jairam Ramesh, el Ganges recibe cada día 3.000 millones de litros en vertidos, y dos tercios de esta cantidad pasan al caudal sin ningún tipo de purificación previa.
Para paliar la alarmante situación, el Gobierno estima necesaria una inversión de unos 3.200 millones de dólares en los próximos diez años en instalación de infraestructuras dentro de la “Misión Ganges Limpio“, para lo que cuenta ya con apoyo del Banco Mundial.
“(El río) está presionado por la producción en expansión, las industrias y el desarrollo urbano”, dijo este mes en Nueva Delhi el presidente de esa organización, Robert Zoellick, tras acordar una ayuda inicial al proyecto de 1.000 millones de dólares.
“El Banco comenzará su compromiso fomentando el intercambio de experiencias relevantes. Esperamos que esto ayudará a mejorar la gestión de esta gran cuenca fluvial que sustenta a 400 millones de personas sólo en la India”, añadió.
Tras un plan datado en 1985 que, según los activistas, terminó en fracaso, el Gobierno ha decidido ahora repartir el gasto entre la administración central y las regionales, que deberán elaborar informes cíclicos sobre el estado de las zonas más contaminadas.
La cuenca del Ganges nutre de vida a un tercio de las tierras que forman parte de la India y su paso por el subcontinente no sólo atestigua la existencia de civilizaciones milenarias, sino que presta sustento a una de cada doce personas del mundo.
Pero es además mucho más que un río: los hindúes lo consideran sagrado y a él acuden cada año en peregrinación millones de personas, alentadas por el hecho de que sus aguas no sólo lavan los pecados, sino que liberan del ciclo de las reencarnaciones.
Al paso por la ciudad de Benarés, el Ganges contiene 60.000 bacterias fecales coliformes por cada 100 mililitros, 120 veces más que el límite considerado seguro para el baño, lo que no disuade a los peregrinos de entrar en sus aguas para purificarse.
“Los festivales religiosos llevan ocurriendo muchos años, hay muchas ferias. Pero esto puede mejorarse, por ejemplo tomando medidas de higiene para que el río no quede afectado por las malas condiciones de salubridad”, afirmó Gautam.
Aparte de los residuos biológicos, numerosas industrias peleteras situadas en la ribera vierten desechos de cromo y otros metales al caudal del río, que está sometido a una intensa presión por la construcción masiva de presas en sus afluentes.
Según la WWF, el 95 por ciento del agua del Ganges es desviada de su cauce antes de su desembocadura, lo cual incrementa la presencia de sedimentos y causa la muerte o la migración de las especies autóctonas, como el delfín del Ganges.
“Está confinado en algunas franjas aisladas entre sí. Estimamos que quedan sólo unos 2.000 delfines en el sistema gangético y su población está en franco declive”, mantuvo el experto, en alerta por la amenaza extra que puede suponer el cambio climático.
La solución, aseguró, pasa por acabar con la contaminación industrial y garantizar un nivel mínimo en el caudal, algo que sólo puede lograrse con el plan estatal “si los objetivos y el desarrollo son los adecuados”, a diferencia de lo ocurrido hasta ahora.
El río Ganges
September 30, 2009
De todos los ríos del subcontinente indio, el Ganges, por cultura y tradición, es el más significativo. Fluye por las llanuras gangáticas del norte de la India hacia Bangladesh, desde su nacimiento en los Himalayas occidentales, en la región política india de Uttarakhand. Culmina un largo viaje de 2.510 kilómetros hasta llegar al delta de Sundarbans, en la bahía de Bengala. Durante mucho tiempo ha sido considerado un río sagrado por los hindúes, y ha sido objeto de culto, entendido como una encarnación de la diosa Ganga. También ha sido importante históricamente: muchas antiguas capitales provinciales o imperiales (como Pataliputra, Kannauj, Kara, Allahabad, Murshidabad o Calcuta) fueron edificadas en sus bancos. El Ganges y sus ríos afluentes riegan una cuenca de un millón de kilómetros cuadrados que sirve como base alimenticia a millones de personas, con una de las mayores densidades de población del mundo.
Los significados simbólicos del río para el subcontinente indio fueron referenciados en el año 1946 por el padre de la independencia india, Jawaharlal Nehru, en su Discovery of India.
“El Ganges es sobre todo el río de la India, el que ha mantenido cautivo el corazón de la India y atraído a incontables millones a sus bancos desde el amanecer de la historia. La historia del Ganges, desde su fuente al mar, desde los viejos tiempos a los nuevos, es la historia de la civilización y la cultura de la India, del auge y caída de imperios, de magníficas y orgullosas ciudades, de aventuras del hombre…”
Actualmente, la contaminación extrema que sufre el río afecta a unos 400 millones de personas que viven en las proximidades.
Curso. La fuente del Ganges está en los Himalayas, en la zona geográfica del pequeño estado de Uttarakhand, en el norte de la India. Está formado a su inicio por muchas corrientes y confluencias de fuentes, aunque los riachuelos más importantes son el Alaknanda, el Nandakini, el Pindar, el Mandakini y el Bhagirathi. Este último es la verdadera fuente: nace a los pies del glaciar Gangotri, a una altura de 3.892 metros.
Tras fluir 200 kilómetros por estrechos valles del Himalaya, el Ganges desemboca en la llanura gangática a la altura de la ciudad de peregrinación de Haridwar. Allí, un pantano desvía parte de sus aguas al canal del Ganges, que irriga la región del Doab, en el estado indio de Uttar Pradesh. El Ganges, que hasta ese momento viaja hacia el suroeste, da un giro y se dirige rumbo sureste, por las llanuras del norte de la India.
Traza una curva de 800 kilómetros y visita la ciudad de Kanpur antes de unirse con el río Yamuna, a la altura de la ciudad de Allahabad. Este punto es conocido como el Sangam de Allahabad. El Sangam es un lugar sagrado en el Hinduismo. De acuerdo con textos hindúes antiguos, un tercer río, el Sarasvati, se unía en este punto con los otros dos.
A partir de Allahabad, varios importantes ríos corren al encuentro del Ganges -el Kosi, el Son, el Gandaki o el Ghaghra- con lo que se forma una corriente formidable entre aquella ciudad y Malda, ya en Bengala. Entre ambas se encuentra la ciudad de Benarés. Ya cerca de Bengala Oriental (Bangladesh), la India levantó en 1974 el pantano de Farakka, que controla el flujo del río.
La entrada del río en Bangladesh marca una maraña de relaciones con algunos grandes ríos, como el Jamuna o el Meghna, los dos mayores afluentes del Brahmaputra. El Ganges se desparrama en un gran delta de 350 kilómetros de ancho, y muere finalmente en la Bahía de Bengala. Sólo dos ríos, el Amazonas y el Congo, transportan un flujo acuático mayor que el sistema de los ríos Ganges, Brahmaputra y Surma-Meghna.

Significado religioso. Situada en los bancos del río Ganges, la ciudad de Varanasi está considerada por algunos como la más sagrada del hinduismo y hay quien esparce en sus aguas las cenizas de los seres queridos muertos. El Ganges es mencionado por el Rig Veda, la más temprana de las escrituras hindúes. Aparece en el Nadistuti sukta (Rig Veda 10.75), que lista los ríos desde el este al oeste. Hay otra referencia a la palabra “Ganga” (RV 6.45.31) en el texto, pero no está claro si se refiere al río.
De acuerdo con la religión hindú, el famoso rey Bhagiratha llevó a cabo constantes períodos de sacrificio durante muchos años para lograr que el río Ganges -entonces en el cielo- bajara a la tierra, y con ello diera salvación a sus antepasados, afectados por una maldición. Ganga bajó a la tierra utilizando el moño de Shiva, para hacer que la tierra se volviera fértil y pía, y sin pecados humanos. Para los hindúes de la India, el Ganges es más que un río: es una madre, una diosa, una tradición, una cultura.
Algunos hindúes creen además que la vida está incompleta si no se bañan en el Ganges al menos una vez en la vida. Muchas familias hindúes mantienen una urna de agua del Ganges en su vivienda. Esto se hace porque da prestigio mantener en casa agua del sagrado Ganges, de forma que si alguien muere, pueda beber un poco de esa agua. Para muchos hindúes, beber del Ganges puede limpiar el alma de la persona de todos los pecados pasados, y también puede curar la enfermedad. Las viejas escrituras afirman que el agua del Ganges lleva la bendición de los pies de Vishnú; por eso la madre Ganges es conocida como Vishnupadi, que significa “emanante de los pies de loto del dios supermo Sri Vishnu“.
El Ganges acoge algunos de los festivales hindúes y congregaciones religiosas más importantes. Destaca especialmente la Kumbh Mela, que se celebra cada doce años en Allahabad. Benarés -conocida en la India como Varanasi- tiene cientos de templos a lo largo de los bancos del Ganges; a menudo se inundan en la estación de lluvia. La ciudad es también un punto de oración y de cremación para los fallecidos.

Pantanos. Hay dos grandes pantanos en el Ganges. Uno, cerca del nacimiento, en la ciudad de Haridwar, desvía gran parte de la nieve derretida de los Himalayas al Canal del Alto Ganges, construido por los británicos en el año 1854 para irrigar las tierras cercanas. Esto causó un grave deterioro del flujo de agua, y es una de las causas principales de la inadaptación del río para usos fluviales.
El otro gran pantano está en Farakka, cerca de del punto en el que el flujo principal del río entra en Bangladesh. La barrera alimenta la rama del río conocida como Hooghly a través de un canal de 26 millas, que ha sido motivo de constantes disputas con Bangladesh. Aunque el conflicto parece en vías de solución, el fracaso de las negociaciones ha perjudicado a ambos países durante dos décadas. Bangladesh protesta porque la falta de corriente en verano ha causado un aumento de la sedimentación y ha expuesto al país a las inundaciones. De la misma forma, es objeto de polémica el plan para mejorar el flujo de agua en el Ganges. El problema de gestión de agua puede de hecho afectar a otros países de la cuenca, como Nepal, donde se ha producido una masiva desforestación y un aumento del cieno.
Es probable que el Ganges transportara más agua en tiempos del Imperio Romano, cuando la actual Patna era la gran ciudad portuaria de Pataliputra. Todavía en el siglo XVIII, los barcos de la Compañía de las Indias orientales llegaban hasta Allahabad. Hoy, el cieno impide este tipo de comunicaciones para embarcaciones profundas.
Historia. Durante el período Védico temprano, el Indo y el río Sarasvati -y no el Ganges- eran los principales. Pero los tres Vedas tardíos parecen dar mucha más importancia al Ganges, si se observan las referencias.
El primer occidental que mencionó la existencia del Ganges fue posiblemente Megástenes. Lo hizo varias veces en su trabajo “Indika”.
“La India, de nuevo, posee muchos ríos largos y navegables, que tienen sus fuentes en las montañas de la frontera septentrional y atraviesan el país plano; y no pocos de ellos, tras unirse unos con otros, desembocan en el río llamado Ganges. Este río, que en su fuente tiene 30 estadios de ancho, discurre de norte a sur, y vacía sus aguas en el océano, con lo que forma la frontera oriental del Gangaridai, una nación que posee una vasta fuerza de grandes elefantes”.
En la emblemática Plaza Navona de Roma, una famosa escultura, la Fontana dei Quattro Fiumi (fuente de los cuatro ríos), diseñada por Gian Lorenzo Bernini, consagra la importancia del Ganges. Construida en el año 1651, simboliza cuatro de los grandes ríos del mundo (aparte del Ganges, el Nilo, el Danubio y el Río de la Plata).

Economía. La cuenca del Ganges, con su fértil suelo, es clave para la producción agrícola de la India y Bangladesh. El Ganges y sus afluentes proporcionan una perenne fuente de irrigación a una gran zona. Los principales cultivos de la zona incluyen el arroz, la caña de azúcar, las lentejas, las semillas de aceite, las patatas y el trigo. En los bancos del río, la presencia de pantanos y lagos favorecen una zona de cultivos como legumbres, pimienta, mostaza, sésamo, caña de azúcar y yute. El río ofrece zonas de pesca, aunque está muy contaminado.
El turismo es otra actividad relacionada. Tres ciudades sagradas -Haridwar, Allahabad y Benarés atraen a miles de peregrinos cada año a sus aguas. Miles de hindúes llegan para darse un baño en el Ganges, porque piensan que el río les limpiará los pecados y los ayudará a alcanzar la salvación. Los rápidos del Ganges son populares para hacer rafting y atraer a cientos de aventureros en los meses de verano. Los musulmanes de la India y Bangladesh recurren al wudu, una limpieza religiosa del cuerpo para el rezo en el río Ganges.
Gente. Los sedimentos del Ganges forman islotes temporales en la zona de Bengala. Cada uno proporciona terreno para unas 20.000 personas. Su terreno es muy fértil y proporcionan una buena alimentación al ganado, pero pueden desaparecer en cuestión de horas, según subidas de nivel del río, como ocurre durante el monzón. Los habitantes de estas islas sedimentarias (“chars”) suelen ser refugiados bangladeshíes, de forma que el Gobierno indio no reconoce su existencia de hecho ni emite tarjetas de identidad. La higiene en estos sedimentos es nula y no existen servicios sanitarios ni escuelas, de forma que el analfabetismo es rampante. Estos habitantes deben pagar impuestos.
Contaminación y ecología. El río Ganges ha sido considerado uno de los más sucios del mundo. Las aguas del río comienzan a sufrir contaminación desde la fuente. La explotación comercial del río fue en proporción al aumento de la población, como sucede en las ciudades de Gangotri y Uttarkashi: Gangotri tenía sólo unas pocas chozas de sadhus hasta los años 70, y la población de Uttarkashi se ha multiplicado en los últimos años. En su discurrir por áreas densamente pobladas, el Ganges sufre la contaminación humana -bacteriológica, fecal-, por lo que el consumo de sus aguas presenta un alto riesgo de infecciones. Se han hecho propuestas para remediar la situación, sin éxito. En Benarés, es evidente la contaminación del río, sometido a vertidos industriales. A su paso por la ciudad, el río contiene 60.000 bacterias fecales por cada 100 mililitros, 120 veces más del límite considerado seguro para el baño.
Cambio climático. El aumento global de las temperaturas está dejando sentir sus efectos sobre los glaciares tibetanos, y con ello sobre el Ganges. Se cree que la desaparición progresiva de los glaciares pondrá en peligro el suministro acuático de los ríos Indo y Ganges. Según un informe del clima de la ONU publicado en el año 2007, los glaciares del Himalaya que alimentan el Ganges podrían desaparecer en el año 2030. A partir de ese momento, la corriente del río sería estacional y fruto puramente del monzón.
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El Ganges, amenazado y sagrado
January 18, 2009
Nueva Delhi, 21 mar 2007.- Desde los glaciares del Himalaya hasta las lejanas costas de Bengala, el Ganges, río sagrado hindú y base vital para decenas de millones de personas, se enfrenta a dos graves amenazas: la polución y la explotación excesiva.
“El río se enfrenta a unos niveles de polución alarmantes y a la sobreexplotación de sus recursos, que es la causa de que en algunos puntos uno pueda caminar donde antes había agua”, dijo a Efe Parikshit Gautam, delegado del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, siglas en inglés).
La cuenca del Ganges nutre de vida a un tercio de las tierras que forman parte de la India, y su paso por el subcontinente no sólo atestigua la existencia de civilizaciones milenarias, sino que sustenta a millones de familias, hasta el punto de que una de cada doce personas de la Tierra vive bajo su influencia.
Sin embargo, es la propia actividad humana, que adquiere su sentido y su modo de vida en torno al río, la que pone al Ganges en peligro con los usos agrícolas e industriales del terreno, mientras el caudal del río aparece cada día más delgado por la limitada contribución de sus afluentes, contenidos, cada vez, por más pantanos.
La construcción masiva de presas resta fuerza al caudal natural del río e impide que los sedimentos lleguen a la desembocadura, lo que favorece la salinización de esa área y con ello la muerte o migración de especies autóctonas, advirtió la WWF en un informe hecho público estos días.
Al llegar al final de su ciclo, en el delta de Sunderbans, la organización calcula que el 95 por ciento del agua del Ganges ha sido desviada del caudal, lo cual repercute en una subida del nivel del mar y un incremento de la salinidad que pone en peligro los ecosistemas, informó la agencia india ANI.
“Muchos campesinos desvían el agua del río para sus cultivos, a veces de forma ilegal, lo que unido a la proliferación de pantanos y a la contaminación obliga a tomar medidas para no afrontar una situación irreversible”, dijo a Efe Gautam.
Junto a la ribera del Ganges, numerosas industrias peleteras vierten en sus aguas desechos de cromo y otros metales, que irán más tarde a parar a los peregrinos que acuden a purificar sus cuerpos en el caudal sagrado.
Porque el Ganges es además el río que fundamenta parte de la teología hindú, y a él acuden en peregrinación millones de personas cada año, alentados por el hecho de que sus aguas no sólo lavan los pecados, sino que liberan del ciclo de las reencarnaciones.
Haciendo caso omiso de los salvajes niveles de polución, muchos hindúes guardan consigo un recipiente con el agua del río sagrado a la espera de ingerirla justo antes de morir y hacer que en consecuencia, según la tradición oral, su alma ascienda al cielo.
A este abanico de problemas se une también el cambio climático, cuyos efectos amenazan un ecosistema formado por más de 140 especies de peces, 90 anfibios y el amenazado delfín del Ganges.
“Los glaciares suponen entre el 30 y el 40 por ciento del agua del Ganges, y entre un 70 y 80 por ciento en el caso del río Indo. Hacen falta estudios para determinar el impacto de los glaciares que se derriten sobre el caudal de los ríos”, dijo en declaraciones al diario “The Times of India” Sejal Worah, otro portavoz de WWF.
Sin embargo, la preocupación por el abandono del río no es nueva, y ya en el año 1985 el Gobierno lanzó un plan de acción del Ganges (Ganges Action Plan), que 22 años después es considerado un “fracaso” por Gautam.
“El plan no ha dado resultados substanciales, pese a que sus objetivos eran amplios: quería parar la polución y reintroducir especies, pero no fue bien ejecutado porque exigía un esfuerzo de coordinación a demasiados niveles”, aseguró el activista.
Aquel plan fue ideado poco antes por la entonces primera ministra, Indira Gandhi, quizá influida por su padre, el también jefe de Gobierno Jawaharlal Nehru.
“Desde su nacimiento hasta el mar, el Ganges es la historia de la civilización india”, dijo el histórico ex primer ministro indio.
Ajeno al hombre pero bajo su constante influencia, el Ganges prosigue sus 2.510 kilómetros de eterna estrofa de agua, mudo cronista de los logros y miserias de sus hijos, “desde los viejos tiempos -dijo Nehru- a los nuevos”.



















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