Sri Lanka asegura que dejará de bombardear el reducto de la guerrilla tamil

September 4, 2009

Nueva Delhi, 27 abr 2009.- El Gobierno de Sri Lanka aseguró hoy que sus tropas dejarán de bombardear o usar armas pesadas contra el último reducto guerrillero tamil, tras una semana de presiones internacionales por la muerte de unos 2.000 civiles en su ofensiva contra la guerrilla.
“El Gobierno de Sri Lanka ha decidido que las operaciones de combate han alcanzado su conclusión”, aseguró el Ejecutivo ceilanés en un comunicado.
“Nuestras fuerzas de seguridad han recibido órdenes de poner fin al uso de armas de grueso calibre, aviación de combate y armas aéreas que podrían causar bajas civiles”, añadió el Ejecutivo, que por primera vez admitió que las ha empleado en su ofensiva.
El Ejército de Sri Lanka lanzó hace una semana un ataque final contra los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) en una franja costera del distrito norteño de Mullaitivu, el último foco de resistencia guerrillera tras más de 25 años de guerra.
En esa pequeña franja, de unos 17 kilómetros cuadrados y declarada previamente “zona segura” por el Gobierno, se habían concentrado hasta 190.000 civiles (cálculos de la ONU), muchos huidos de otras zonas de combate.
El Ejército ceilanés asegura que 110.000 civiles han sido “rescatados” de ese territorio en la última semana y que quedan entre 15.000 y 20.000 junto a unos cientos de miembros de los LTTE, rodeados ahora en unos seis kilómetros cuadrados.
Según el comunicado de hoy, las tropas limitarán de ahora en adelante sus actividades al rescate esos civiles “mantenidos como rehenes” por los “Tigres” tamiles, aunque un portavoz militar aclaró a Efe por teléfono que esto no supondrá un freno de sus operaciones en la zona.
“El LTTE está confinado en una pequeña área. Lo que el Gobierno quiere decir es que los combates se limitarán al rescate de esas personas”, dijo el portavoz, Udaya Nanayakkara, en alusión a la población tamil.
En la misma línea, una fuente de Defensa desmintió que el anuncio gubernamental signifique un alto el fuego por presión internacional, y aclaró que se enmarca en una política de “cero bajas civiles” cuando las misiones de combate “están alcanzando su fin”.
La ONU calcula que 50.000 personas siguen en el interior de la franja costera, aunque el LTTE eleva la cifra a 165.000 y advierte de que son “inminentes” las muertes por hambre porque el Gobierno bloquea los suministros alimentarios desde principios de mes.
Un representante de los “Tigres”, S. Puleedevan, acusó hoy al Gobierno ceilanés de intentar “engañar” a la comunidad internacional, ya que los bombardeos continuaron en la zona después del anuncio gubernamental, informó el portal web afín a la guerrilla, Tamilnet.
La guerrilla acusó también a las tropas ceilanesas de causar nuevas muertes de civiles en un ataque esta mañana -calificado por Nanayakkara como “maniobras de rescate”- y luego aseguró que hubo dos bombardeos más contra objetivos civiles tras el anuncio de que éstos cesarían.
Acosado por el Ejército, el LTTE declaró ayer, domingo, un “alto el fuego unilateral” con efectos inmediatos aludiendo a la mala situación humanitaria en la zona, pero el Gobierno lo consideró un mero intento de la guerrilla de ganar tiempo y reagruparse.
El “alto el fuego” guerrillero y el anuncio del Gobierno han coincidido con la presencia en la isla del subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, quien pidió ayer a ambos bandos una “pausa” humanitaria.
Holmes, que tiene previsto marcharse esta noche, se reunió con el ministro ceilanés de Asuntos Exteriores, Rohitha Bogollagama, y visitó Vavuniya (norte) para comprobar las condiciones de los civiles tamiles recluidos por el Gobierno en campos de desplazados, donde falta de todo para cubrir sus necesidades básicas.
También tiene previsto entrevistarse esta tarde con el presidente, Mahinda Rajapaksa, informó a Efe un portavoz de Exteriores contactado por teléfono.
Rajapaksa se permitió hoy mandar un recado a la comunidad internacional aprovechando la masiva victoria que obtuvo este fin de semana su partido en unas elecciones regionales.
“La Provincia Oeste ha enviado un mensaje decisivo a la comunidad internacional. Ha declarado categóricamente que ningún poder tiene derecho o justificación moral para pagar la fianza del brutal terrorismo cuando se escriben las últimas líneas de su capítulo final”, dijo Rajapaksa.

Gobierno rechaza oferta de alto el fuego unilateral de la guerrilla tamil

September 4, 2009

Nueva Delhi, 26 abr 2009.- El Gobierno de Sri Lanka no tardó hoy ni media hora en rechazar un anuncio de alto el fuego de la guerrilla tamil, que se produce en plena visita de un enviado de la ONU y horas después de que el Ejército ceilanés arrebatara a la guerrilla su penúltimo bastión.
“El LTTE (Tigres para la Liberación de la Patria Tamil) no está en posición de pedir ni exigir nada. Pretenden declarar un alto el fuego cuando hace tiempo que han hincado la rodilla”, dijo a Efe por teléfono desde Colombo el secretario ceilanés de Exteriores, Palitha Kohona.
La guerrilla había anunciado minutos antes en un comunicado un alto el fuego unilateral y el fin de sus operaciones ofensivas en el noreste de Sri Lanka, donde se encuentra cercada por el Ejército en una pequeña franja costera junto a decenas de miles de civiles.
“En vista de la crisis humanitaria sin precedentes y en respuesta a las llamadas hechas por la ONU, la Unión Europea, los Gobiernos de Estados Unidos, la India y otros, el LTTE ha anunciado un alto el fuego unilateral. Todas las operaciones ofensivas cesarán con efecto inmediato”, afirmó la guerrilla en la nota.
El sábado, el LTTE había denunciado una situación de “inanición” para “165.000″ personas en las áreas bajo su control, aunque la ONU estima que en realidad hay unas 50.000 y el Gobierno ceilanés calcula que son entre 15.000 y 20.000.
Y hoy, la guerrilla alertó de que “las muertes por hambre” son inminentes, tras acusar al Gobierno de bloquear deliberadamente los suministros de comida y medicinas y de atacar continuamente a los civiles que quedan atrapados en territorio rebelde.
Denuncias sin embargo que fueron calificadas por Kohona como un “esfuerzo cínico” destinado al subsecretario de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, quien llegó anoche a la isla para comprobar la situación de los civiles afectados por el conflicto.
Holmes pidió hoy “con urgencia” al LTTE que abandone las armas y posibilite la salida de los civiles, y exhortó al Gobierno a que limite el uso de armas pesadas en su ofensiva contra la guerrilla.
“Necesitamos una nueva pausa humanitaria para obtener ayuda y trabajadores humanitarios en la zona de combate”, aseguró el oficial en declaraciones divulgadas por el canal televisivo Ada Derana.
El Ejército lanzó el pasado lunes una cruenta ofensiva que tuvo como consecuencia el paso a zonas gubernamentales de unos 110.000 civiles, alojados por el Gobierno en campamentos destinados a tal efecto en el norte del país bajo condiciones muy precarias.
“Han sido detenidos y se encuentran en campos de concentración donde están sometidos a tortura en violación de todas las convenciones internacionales. No se permite que esa población vuelva a casa. Algunos son usados como escudos humanos”, afirmó el LTTE.
Holmes, quien defendió hoy una “pausa” en el conflicto y el acceso a las áreas del personal humanitario, tiene previsto viajar a Vavuniya (norte) para comprobar “in situ” la situación de los civiles, dijo a Efe el portavoz de la ONU en el país, Gordon Weiss.
En los últimos días han crecido la presión diplomática y la preocupación internacional por el destino de las personas atrapadas en la zona de combates, pero el Gobierno ceilanés parece decidido a acabar militarmente con el LTTE, que lucha desde hace más de 25 años por obtener un estado independiente para la minoría tamil.
Pocas horas antes del anuncio de la guerrilla, el Ejército anunció de hecho la toma del penúltimo pueblo en manos rebeldes, Valayarmadam, así como la captura de 23 supuestos guerrilleros, el “rescate” de unos 700 civiles y la muerte de 12 rebeldes en una batalla naval.
“Disponen de unos 500 guerrilleros, que además se visten como civiles para que no los distingamos. Apenas les quedan 6 kilómetros cuadrados”, dijo hoy a Efe por teléfono el portavoz del Ejército, Udaya Nanayakkara.
Convencido de su victoria, el Gobierno rechazó además hoy una petición de Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Noruega -el llamado “Cuarteto de Tokio”- para que ofrezca una amnistía a los guerrilleros, a quienes pidieron que se rindan a una tercera parte.
“No habrá amnistía para el LTTE. Tendrán que rendirse o enfrentarse a la eliminación por parte de las fuerzas de Sri Lanka”, dijo citado por diferentes medios el secretario de Defensa, Gotabhaya Rajapaksa.
En un flanco bien distinto, esa estrategia de combate es vista por los analistas como una de las claves de la aplastante victoria que obtuvo hoy la gobernante Alianza Unida por la Libertad Popular (UPFA) en los comicios regionales del Oeste -que incluyen la capital, Colombo.