Una marcha recuerda a la India la tragedia de Bhopal

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Nueva Delhi, 28 mar 2008.- Tras 23 años de lucha, una marcha de supervivientes del escape tóxico de la empresa estadounidense Union Carbide en Bhopal, que dejó miles de muertos, ha llevado su protesta a Nueva Delhi para reclamar justicia y más ayudas del Gobierno.
“Queremos llevar dos grandes asuntos al primer ministro: uno, la formación de una comisión de cuidados médicos y rehabilitación, y dos, el inicio de acciones legales contra Union Carbide, porque hasta ahora no se ha hecho nada”, declaró a Efe el líder de la expedición, Satirath Sarangi.
Los 50 caminantes, con edades comprendidas entre los cuatro y los 74 años, se pusieron en marcha el pasado 20 de febrero en la ciudad central india de Bhopal y llegaron hoy, 800 kilómetros después, al observatorio delhí del Jantar Mantar.
Allí, en un área que hace las veces de “manifestódromo” capitalino, fueron recibidos con guirnaldas y aplausos por grupos de estudiantes que se unieron simbólicamente a la protesta, emprendida por 20 mujeres y 30 hombres que enarbolaban banderolas blancas.
“Mi hijo de cuatro años caminó pero también lo llevé sobre los hombros”, confesó a Efe con humor el padre del pequeño Samin Ahmed, un caminante que se queja de problemas de visión y de no poder desempeñar trabajos pesados.
Ahmed estaba fuera de Bhopal cuando ocurrió la tragedia, pero le han pasado factura los años de consumo del agua contaminada que beben los bhopalíes en un radio de tres kilómetros alrededor de la fábrica en la que se produjo el escape, una de las peores tragedias industriales de la historia.
Así la recuerda la vieja aldeana Senabi: “Estaba durmiendo con mi familia y de repente sentí un picor en los ojos. Afuera había mucho ruido; la gente gritaba. Todos echamos a correr y nos fuimos muy lejos. A la mañana siguiente teníamos los ojos hinchados y la piel nos quemaba”.
En la madrugada del 3 de diciembre de 1984, 40 toneladas de “humo blanco” -una mezcla tóxica de metilisocianato- provenientes de la planta de la empresa de pesticidas Unión Carbide comenzaron a llenar el aire de los barrios cercanos con efectos devastadores.
Miles de ciudadanos se echaron aterrados a las calles para huir del gas y alcanzar los hospitales, aunque los centros quedaron pronto sobrepasados y muchas personas agonizaron durante horas mientras el aire tóxico penetraba sus pulmones.
“Unas 500.000 personas estuvieron expuestas al gas, y de ellas más de 100.000 tienen afecciones relacionadas. Además, los hijos están naciendo con malformaciones genéticas”, declara Sarangi.
Una investigación posterior halló varios fallos de seguridad en la planta, donde las alarmas sonoras estaban apagadas cuando ocurrió el accidente, aunque Union Carbide mantiene por su parte que el escape fue causado por un “sabotaje deliberado”.
“Alguien echó agua deliberadamente en el tanque de almacenamiento del gas, y esto causó una masiva reacción en cadena”, recoge en un comunicado Unión Carbide, que se deshizo en 1994 de la fábrica, en manos hoy de Dow Chemicals.
La reacción en cadena causó la muerte de 3.000 personas, según el Tribunal Supremo de la India, aunque varias asociaciones médicas han elevado hasta 20.000 los fallecidos desde entonces debido a las dos tragedias: el escape y la polución que le siguió.
Pese a los esfuerzos de limpieza, más de 25.000 personas continúan todavía hoy consumiendo agua envenenada de los alrededores, a falta de un suministro decente, y se calculan en 5.000 las toneladas de residuos tóxicos en la zona.
“Allí construí mi casa, en 1992 -cuenta Tulsabai Phagonia-. Entonces no sabía que hubiera contaminación. Los niños nacen deformes, inválidos. Mi nieta de diez años pesa once kilos. Y la solución del Gobierno es que nos vayamos de allí, pero no tenemos dinero”.
Guiados por el Grupo de Información y Acción de Bhopal, los bophalíes llevan un cuaderno de veinte preguntas dirigidas al primer ministro de la India, Manmohan Singh, quien prometió hace dos años la creación de una comisión, pero que “no ha hecho nada”, corean los expedicionarios.
Aunque Singh no ha confirmado si recibirá a las víctimas, Sarangi aseguró que ya conseguido reuniones mañana con el secretario presidencial y con el ministro de Defensa, A.K.Anthony.
“¿Desesperanzados? Han pasado veintitrés años y seguimos aquí. Estamos dispuestos a cualquier medida. Por el momento, no tenemos pensado volver (a casa). Nos sentaremos, quizá ayunaremos. Y a seguir…” añadió.

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